El documento expresa un profundo anhelo por la compañía y la misericordia divina en momentos de soledad y sufrimiento. Refleja la lucha interna del alma en busca de consuelo y esperanza, contrastando la abundancia externa con la escasez emocional. Finalmente, culmina en un reconocimiento de la presencia de la redención y el amor divino a través del sacrificio en la cruz.