Lección	14	– Débora	y	Barac	
Jueces	4.1-10	
«Ella	dijo:	—Iré́	con2go;	pero	no	será́	tuya	la	gloria	de	
la	jornada	que	emprendes,	porque	en	manos	de	mujer	
entregará	Jehová	a	Sísara».	
—	Jueces	4.9a
Propósito	
Esta	lección	nos	ilustra	la	ac=tud	que	debemos	asumir	frente	al	
llamado	de	Dios.	Veremos,	que,	aun	cuando	tengamos	la	certeza	y	la	
garanFa	de	la	dirección	y	la	compañía	de	Dios	en	nuestro	quehacer	
misional,	puede	aflorar	en	nosotros	la	ambivalencia	y	la	
incer=dumbre,	pero	ello	no	nos	exime	del	compromiso	y	la	
responsabilidad	para	llevar	a	cabo	la	tarea,	si	es	que	en	efecto,	hemos	
sido	escogidos	para	ello.	Veremos	además,	que	el	Dios	que	nos	
convoca	no	discrimina	en	el	momento	de	designar	alguna	persona	
para	la	misión.
Bosquejo	de	la	lección	
I.	 	El	pecado	y	sus	consecuencias	(Jue	4.1-2).		
II.	 	Arrepen=miento	y	clamor	del	pueblo	(v.	3).		
III.	 	Débora,	una	mujer	guiada	por	Dios	(vv.	4-5).		
IV.		Débora	emplaza	a	Barac	(vv.	6-7).		
V.	 	Barac	pone	condiciones	y	Débora	le	responde	(vv.	8-10).
Vocabulario	bíblico	
«HAZOR»:	An=gua	ciudad	cananea,	ubicada	en	la	ladera	oriental	de	
Galilea.	Se	dice	que	fue	destruida	a	finales	del	siglo	XIII	a.C.	y	
posteriormente	reconstruida	en	=empos	de	Salomón,	recuperando	su	
aspecto	y	su	grandeza,	con	murallas	y	puertas	for=ficadas.		
«HAROSET-GOIM»:	Lugar	incierto.	Algunos	lo	sitúan	a	orillas	del	
arroyo	del	Cisón,	en	las	inmediaciones	del	monte	Carmelo.		
«MONTE	TABOR»:	Uno	de	los	montes	más	célebres	de	Pales=na,	
ubicado	al	sureste	de	Nazaret,	con	una	elevación	de	sobre	500	metros	
por	encima	de	la	planicie	que	lo	rodea.	Algunos	exégetas	lo	consideran	
como	el	lugar	de	la	transfiguración	de	Jesús.
Jueces	4.1-2	
RVR	
1	Después	de	la	muerte	de	Aod,	
los	hijos	de	Israel	volvieron	a	
hacer	lo	malo	ante	los	ojos	de	
Jehová,		
2	así	que	Jehová	los	entregó	en	
manos	de	Jabín,	rey	de	Canaán,	
quien	reinaba	en	Hazor.	El	
capitán	de	su	ejército	se	llamaba	
Sísara	y	vivía	en	Haroset-goim.		
VP	
1	Después	de	la	muerte	de	Ehud,	
los	israelitas	volvieron	a	hacer	lo	
malo	a	los	ojos	del	Señor,		
2	así	que	el	Señor	los	entregó	al	
poder	de	Jabín,	un	rey	cananeo	
que	gobernaba	en	la	ciudad	de	
Hasor.	El	jefe	de	su	ejército	se	
llamaba	Sísara,	y	vivía	en	Haróset-
goím.
Jueces	4.3-4	
RVR	
3	Entonces	los	hijos	de	Israel	
clamaron	a	Jehová,	porque	Jabín	
tenía	novecientos	carros	de	
hierro	y	había	oprimido	con	
crueldad	a	los	hijos	de	Israel	por	
veinte	años.		
4	Gobernaba	en	aquel	=empo	a	
Israel	una	mujer,	Débora,	
profe=sa,	mujer	de	Lapidot,	
VP	
3	Jabín	tenía	novecientos	carros	
de	hierro,	y	durante	veinte	años	
había	oprimido	cruelmente	a	los	
israelitas,	hasta	que	por	fin	éstos	
le	suplicaron	al	Señor	que	los	
ayudara.		
4	En	aquel	=empo	juzgaba	a	
Israel	una	profe=sa	llamada	
Débora,	esposa	de	Lapidot.
Jueces	4.5	
RVR	
5	la	cual	acostumbraba	sentarse	
bajo	una	palmera	(conocida	como	
la	palmera	de	Débora),	entre	
Ramá	y	Bet-el,	en	los	montes	de	
Efraín;	y	los	hijos	de	Israel	
acudían	a	ella	en	busca	de	
jus=cia.		
VP	
5	Débora	acostumbraba	sentarse	
bajo	una	palmera	(conocida	como	
«la	palmera	de	Débora»),	que	
había	en	los	montes	de	Efraín,	
entre	Ramá	y	Betel,	y	los	
israelitas	acudían	a	ella	para	
resolver	sus	pleitos.
Jueces	4.6	
RVR	
6	Un	día,	Débora	envió́	a	llamar	a	
Barac	hijo	de	Abinoam,	de	Cedes	
de	Negalí,	y	le	dijo:	—¿No	te	ha	
mandado	Jehová,	Dios	de	Israel,	
diciendo:	“Ve,	junta	a	tu	gente	en	
el	monte	Tabor	y	toma	con=go	
diez	mil	hombres	de	la	tribu	de	
Negalí	y	de	la	tribu	de	Zabulón.		
VP	
6	Un	día,	Débora	mandó	llamar	a	
un	hombre	llamado	Barac,	hijo	de	
Abinóam,	que	vivía	en	Quedes,	
un	pueblo	de	la	tribu	de	Negalí,	y	
le	dijo:	—El	Señor,	el	Dios	de	
Israel,	te	ordena	lo	siguiente:	“Ve	
al	monte	Tabor,	y	reúne	allí	a	diez	
mil	hombres	de	las	tribus	de	
Negalí	y	Zabulón.
Jueces	4.7-8	
RVR	
7	Yo	atraeré́	hacia	=,	hasta	el	
arroyo	Cisón,	a	Sísara,	capitán	del	
ejército	de	Jabín,	con	sus	carros	y	
su	ejército,	y	lo	entregaré	en	tus	
manos”?		
8	Barac	le	respondió́:	—Si	tú	vas	
conmigo,	yo	iré́;	pero	si	no	vas	
conmigo,	no	iré́.	
	
VP	
7	Yo	voy	a	hacer	que	Sísara,	jefe	
del	ejército	de	Jabín,	venga	al	
arroyo	de	Quisón	para	atacarte	
con	sus	carros	y	su	ejército.	Pero	
yo	voy	a	entregarlos	en	tus	
manos.”		
8	—Sólo	iré́	si	tú	vienes	conmigo	
—contestó	Barac—.	Pero	si	tú	no	
vienes,	yo	no	iré́.
Jueces	4.9-10	
RVR	
9	Ella	dijo:	—Iré́	con=go;	pero	no	
será́	tuya	la	gloria	de	la	jornada	
que	emprendes,	porque	en	
manos	de	mujer	entregará	
Jehová	a	Sísara.	Y	levantándose	
Débora,	fue	a	Cedes	con	Barac.		
10	Allí	juntó	Barac	a	las	tribus	de	
Zabulón	y	Negalí.	Subió́	con	diez	
mil	hombres	a	su	mando,	y	
Débora	subió́	con	él.		
VP	
9	—Pues	iré́	con=go	—respondió́	
Débora—.	Sólo	que	la	gloria	de	
esta	campaña	que	vas	a	
emprender	no	será́	para	=,	
porque	el	Señor	entregará	a	
Sísara	en	manos	de	una	mujer.	
Entonces	Débora	fue	con	Barac	a	
Quedes.		
10	Allí	Barac	llamó	a	las	tribus	de	
Zabulón	y	Negalí,	y	reunió́	bajo	
su	mando	un	ejército	de	diez	mil	
hombres.	Débora	iba	con	él.
Resumen	-	1	
•  Dios	no	actúa	en	el	vacío	ni	de	manera	mágica	en	su	propósito	en	la	
historia.	Su	obrar	se	da	a	través	de	personas	que	se	sientes	
convocadas	y	llamadas	y	que	aceptan	valientemente	la	tal	
convocación.		
•  En	muchas	ocasiones,	se	asume	una	ac=tud	de	resistencia	ante	el	
llamado	de	Dios.	Ello	no	es	de	extrañar,	el	llamado	siempre	implica	
reto	y	desaso.	Una	vez	lo	aceptamos,	ninguna	lealtad	puede	estar	
por	encima	a	la	lealtad	que	se	le	debe	al	Dios	que	nos	convoca	y	
nos	llama.		
•  La	presencia	y	la	dirección	de	Dios	siempre	estará́	en	la	mente	y	en	
el	pensamiento	del	convocado.
Resumen	-	2	
•  El	futuro	de	cualquier	nación	descansa	en	la	capacidad	moral,	
espiritual	e	intelectual	de	sus	líderes	y	dirigentes,	que	le	brindan	al	
pueblo	la	fe,	la	confianza	y	el	coraje	para	enfrentar	con	firmeza	los	
momentos	de	angus=a	y	adversidad.		
•  Donde	existe	el	pecado,	la	opresión	y	la	injus=cia,	hay	ausencia	de	
Dios,	por	consiguiente,	reina	el	caos	y	la	confusión.		
•  La	soberanía	de	Dios	no	está	sujeta	al	grave	pecado	del	discrimen	
que	ha	imperado	en	el	mundo,	a	través	de	toda	la	historia	de	la	
humanidad.		
•  Dios	no	está	ajeno	del	acontecer	histórico	de	los	pueblos.	Nunca	se	
muestra	indiferente	ante	el	dolor	y	las	necesidades	del	mundo.
Resumen	-	3	
•  En	Débora	encontramos	las	virtudes	y	las	posibilidades	de	cualquier	
ser	humano,	sea	hombre	o	mujer,	que	le	permite	al	Espíritu	de	Dios	
moldear	y	llenar	su	vida,	con	el	fin	de	capacitarlo	para	transformar	
un	mundo	en	necesidad.		
•  El	verdadero	líder	sabe	cuál	es	su	rol	y	lo	cumple.	Barac	no	decreció́	
en	su	integridad	como	líder,	al	contrario,	su	imagen	se	fortaleció́	al	
reconocer	el	carisma	y	el	liderato	de	aquella	mujer.		
•  Cuando	los	líderes	llevan	vidas	rectas	e	íntegras,	=enen	la	virtud	y	la	
autoridad	moral	para	dirigir	y	encausar	al	pueblo	por	los	caminos	
de	la	dignidad	y	la	decencia.
Oración	
Señor,	Dios	y	Padre	nuestro,	recibe	nuestra	alabanza	y	nuestra	gra2tud	
porque	nunca	te	has	apartado	de	tus	promesas	y	tus	cuidados.	
Envíanos	hombres	y	mujeres	de	visión,	que	nos	puedan	dirigir	con	
sabiduría,	amor,	respeto	y	compromiso	en	estos	momentos	de	peligro	
y	amenazas	que	se	ciernen	sobre	nuestro	pueblo.	Ayúdanos	a	no	
desmayar	y	a	confiar	plenamente	en	tu	santa	y	divina	bondad.	En	el	
nombre	de	Jesús	oramos	y	te	bendecimos.	Amén.

Lección 14 – Débora y Barac