El príncipe Lapio aprendió sobre la justicia a través de varias experiencias. Inicialmente, no compartía la comida con un sabio en una isla desierta, pero luego aprendió que la justicia requiere compartir los recursos por igual. Más tarde, tuvo que resolver una disputa entre dos grupos de diferentes tamaños sobre cómo compartir la comida, y entendió que la justicia significa considerar las necesidades individuales. Finalmente, tuvo que repartir oro entre personas de diferentes circunstancias, y concluyó que la justicia implica tomar en cuenta