El libro de Juan Delval explora el desarrollo humano desde la infancia hasta la adultez, destacando cómo los niños pasan de ser seres vulnerables a individuos autónomos y competentes. Se analizan los cambios históricos en la percepción de la infancia, la educación y las influencias sociales que afectan el desarrollo infantil. Además, se discuten teorías sobre el aprendizaje y la interacción social, subrayando la importancia de considerar las voces de los niños en su proceso educativo.