El lenguaje ensamblador es un lenguaje de programación de bajo nivel que utiliza mnemónicos para representar instrucciones básicas y ofrece un control preciso sobre el hardware. Aunque permite la creación de programas más rápidos y eficientes, tiene desventajas como una mayor dificultad de programación, falta de portabilidad y mayores tamaños de código. Se compone de diversas instrucciones aritméticas, lógicas y de manejo de pila, utilizadas para interactuar directamente con el microprocesador.