El documento describe cómo los gestos son una forma de comunicación más compleja que el lenguaje, surgiendo inconscientemente para expresar sentimientos cuando es difícil hablar. Aunque parte de los gestos son innatos, también se aprenden por imitación y cultura, por lo que varían entre personas de distintas regiones o idiomas. Los ojos juegan un papel importante en la comunicación no verbal al transmitir mensajes, y una mirada fija puede poner nervioso a quien la recibe.