Este documento establece las disposiciones generales de una ley que reconoce la autoridad del profesorado no universitario en Castilla-La Mancha. Reconoce el derecho a la educación y la autoridad de los directores, profesores y equipos directivos de los centros educativos. El objetivo es mejorar la calidad educativa creando un clima de respeto mutuo entre profesores y alumnos.