La ley actual de 1985 en España despenaliza el aborto en tres supuestos: violación, anomalías fetales graves, o riesgo para la salud de la madre. La reforma propuesta de 2009 haría el aborto libre hasta las 14 semanas y hasta las 22 semanas en casos de riesgo grave. Actualmente menos del 3% de abortos son en centros públicos, mientras que la reforma garantizaría el aborto a través de la sanidad pública. La reforma también eliminaría la pena de cárcel para las mujeres que abortan fuera de los casos permitidos.