El litio es un metal alcalino descubierto en 1817 que se encuentra en minerales como la espodumena y lepidolita. Se usa en baterías eléctricas, en el tratamiento de trastornos del estado de ánimo y en la síntesis de compuestos orgánicos. Es un elemento ligero y blando que arde espontáneamente al contacto con el aire y desprende gases tóxicos al reaccionar con el agua.