julio 2017
el dipló, una voz clara en medio del ruido Capital Intelectual S.A.
Paraguay 1535 (1061)
Buenos Aires, Argentina
Publicación mensual
Año XIX, Nº 217
Precio del ejemplar: $80
En Uruguay: 100 pesos
www.eldiplo.org
9771514522005
00211
China: nueva potencia ecológica
Dossier
Luego del retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París, China se presenta como líder
global en la lucha contra el cambio climático. El poder central alienta las iniciativas a
favor del medio ambiente… siempre y cuando no amenacen sus intereses estratégicos.
Páginas
14 a 16
00217
Cristina Kichner y Mauricio Macri en la Bolsa de Comercio, 2-8-12 (Marcos Brindicci / Reuters)
La candidatura de Cristina Kirchner plantea un desafío político de cara
a unas elecciones en las que se definirá el futuro del modelo macrista.
La disputa
por el liderazgo
José Natanson Julio Burdman Pablo Semán Ana Natalucci
Ignacio Ramonet Guillaume Pitron Florence Beaugé Serge halimi 
2 | 	 Edición 217 | julio 2017
por José Natanson
E
l fenómeno suele pasar por debajo
del radar de las encuestas y las in-
vestigaciones sociológicas. Cuan-
do se pregunta de manera abierta,
nadie, o casi nadie, se anima a ad-
mitirlo. Y sin embargo ocurre: en ocasiones,
quizás sin gritarlo pero de manera perfecta-
mente democrática, las sociedades eligen po-
líticas –y políticos– que conducen a mayores
niveles de desigualdad. En otras palabras, la
injusticia social no es solo resultado de las ten-
dencias ingobernables de la economía o la ma-
la praxis de la gestión estatal; también puede
ser popular.
Por supuesto, fuerzas globales irresistibles,
entre las que cabe mencionar el auge de una
economía financiera descontrolada, la hete-
rogeneidad del mundo laboral y la debilidad
de los Estados nacionales, propician socie-
dades más inequitativas. Pero lo que interesa
aquí no son los efectos casi gravitatorios del
capitalismo globalizado sino los motivos por
los cuales, en determinadas condiciones de
tiempo y espacio, las sociedades se inclinan
de manera más o menos consciente por mode-
los desigualadores, con todas sus consecuen-
cias en términos de convivencia ciudadana,
paz social e inseguridad pública.
¿Cómo se explica semejante cosa? El acadé-
mico francés François Dubet propone invertir
el razonamiento (1). Frente a los estudios de
sociología política que suelen argumentar que
la mayor desigualdad, propiciada por las ten-
dencias globales mencionadas más arriba, de-
riva en una crisis de los lazos sociales, Dubet
postula que es el resquebrajamiento de la con-
vivencia lo que permite que se profundice la
inequidad social. En suma, la desigualdad es
resultado de una crisis de la solidaridad.
El planteo de Dubet pone en cuestión la te-
sis del filósofo liberal John Rawls, que soste-
nía que, de los tres colores de la tríada revo-
lucionaria francesa, la fraternidad, que aquí
llamaríamos solidaridad, es el que tiene me-
nos peso en la construcción de las democra-
cias modernas. Para Dubet, la fraternidad es
condición de posibilidad de la igualdad. La
explicación es bastante simple: aunque infini-
tamente mejor para la mayoría, la igualdad es,
para una minoría privilegiada, cara. Por eso
una sociedad más equilibrada implica que los
sectores más ricos estén dispuestos a resignar
ganancias por vía de una estructura imposi-
tiva progresiva que redistribuya mejor el in-
greso; exige, en suma, que haya algunos que
acepten “pagar por otros”, sacrificarse por
personas… a las que ni siquiera conocen.
Para que este esfuerzo se concrete en la
práctica es necesario un sentido común que
remita a la idea de que somos más o menos se-
mejantes y que convivimos en un mismo espa-
cio, que es territorial pero también simbólico,
la mayoría de quienes formulan este discurso
estén lejos de ser ejemplos de self made men
queda para otro análisis: lo central es que re-
sulta políticamente eficaz.
Esto se explica en buena medida porque el
argumento encarna en un actor concreto, el
verdadero sujeto social de esta nueva batalla
cultural: el trabajador meritocrático. Habi-
tante de la periferia de las ciudades globaliza-
das, asalariado en el sector industrial o cuen-
tapropista con algún capital propio (un taxi,
un kiosco), el trabajador meritocrático man-
tiene –igual que el macrismo– una relación
ambigua y problemática con el Estado. Lejos
del vínculo vital de los sectores excluidos, que
dependen de la Asignación Universal o la jubi-
lación mínima para su supervivencia cotidia-
na, pero lejos también de la prescindencia de
los grupos más acomodados, combina depen-
dencia estatal con un rechazo casi pulsional
por la política: obra social con escuela públi-
ca, colectivo diario al trabajo con universidad
del conurbano, escuela parroquial con dos se-
manas en Mar del Plata.
En este contexto, las mejoras de bienestar
experimentadas durante el kirchnerismo sue-
len ser atribuidas menos al contexto político
que al esfuerzo individual del “nadie me re-
galó nada”, y por eso la vía de ascenso social
hacia la clase media pura, que es el gran ideal
aspiracional, es vista menos como una cons-
trucción colectiva que como una escalera ha-
cia lo privado: del hospital a la obra social y de
ahí a la prepaga.
Durante su largo ciclo en el poder, el kirch-
nerismo nunca encontró la forma de hablar-
le a este sector social, al que paradójicamen-
te había hecho mucho por ensanchar, y al fi-
nal optó por abandonarlo a su suerte, como si
ya no mereciera su distinguida atención. En
cambio el macrismo, tomando la posta de Ser-
gio Massa, desplegó una estrategia para sedu-
cirlo que incluyó la promesa de satisfacer sus
dos grandes demandas: la baja del impuesto
a las ganancias y la lucha contra la inseguri-
dad. De este modo logró sumarlo al voto repu-
blicano y al apoyo del campo hasta redondear
una base social tan amplia como policlasista:
sin la adhesión tardía del trabajador merito-
crático, Cambiemos nunca hubiera ganado la
provincia de Buenos Aires ni municipios co-
mo Lanús, Tres de Febrero o Quilmes.
Con su concepción de la sociedad como una
pecera donde las personas nadan sueltas, sus
apelaciones en singular y sus referencias casi
calvinistas al esfuerzo y la cultura del trabajo,
cuya contracara es por supuesto un rechazo
implícito a la pereza y la dependencia estatal,
el macrismo interpela a este sector social y,
de manera sutil pero perfectamente visible,
cambia el eje del debate público: al poner el fo-
co en la pobreza en reemplazo de la desigual-
Cuando la desigualdad
es una elección popular
histórico, lingüístico y afectivo. Sin la idea de
que compartimos un destino colectivo, de
que nuestro futuro está de alguna manera en-
lazado al de los demás, es difícil que los gru-
pos más favorecidos de la sociedad acepten el
sacrificio que implica sostener a los que me-
nos tienen.
Esta dificultad se profundiza en un mo-
mento en que cobran cada vez más importan-
cia los valores relacionados con la identidad
individual, que expresan no lo que tenemos en
común, sea nuestro lugar en la pirámide so-
cial (clase), nuestro trabajo (sindicato) o nues-
tra ideología (partido político), sino lo que nos
distingue, lo que nos hace diferentes el uno
del otro. El efecto de este auge identitario es
ambiguo: si por un lado fortalece el pluralis-
mo, la tolerancia y el multiculturalismo, por
otro tiende a consolidar el individualismo de
la “sociedad de la desconfianza”, en la que las
personas se miran como si estuvieran senta-
das a una mesa de póker. En ambos casos la
pregunta es la misma: ¿cómo asegurar la so-
lidaridad en un contexto de exacerbación del
individualismo?
El trabajador meritocrático
¿La sociedad argentina optó de manera de-
liberada por mayores niveles de inequidad
cuando eligió a Mauricio Macri en las presi-
denciales del 2015? Aunque es cierto que el
macrismo prometió mantener las políticas
sociales, cosa que hasta el momento cumplió,
y “no sacarle a nadie lo que ya tiene”, cosa que
no hizo, también es verdad que la desigualdad
estuvo completamente ausente de su discurso
de campaña y que la redistribución del ingre-
so, tan socorrida durante el kirchnerismo, ha
desaparecido del debate público.
Como señalamos en otra oportunidad (2),
la filosofía que orienta la gestión macrista no
apunta a construir una sociedad más igualita-
ria (igualdad de resultados) sino a garantizar
condiciones iguales para todos (igualdad de
oportunidades): la idea es consolidar una línea
equitativa de largada para que luego los indivi-
duos, que en su singularidad identitaria son to-
dos distintos (y por lo tanto quieren cosas dis-
tintas), compitan entre sí, y que cada uno llegue
hasta donde pueda. Bajo esta perspectiva, la ba-
lanza de la justicia se desplaza de la redistribu-
ción del ingreso a la redistribución de las opor-
tunidades, de la igualdad social al esfuerzo in-
dividual, del Estado al mercado.
Típicamente liberal, se trata de uno de
los pocos conceptos abstractos a los que ca-
da tanto recurre el macrismo, verificable en
las apelaciones al ciudadano-vecino utilizan-
do la segunda persona del singular (“Te hablo
a vos, que querés estar mejor”) y en las refe-
rencias permanentes a recuperar una “cultu-
ra del trabajo” supuestamente extraviada por
los desvaríos del populismo. El hecho de que
| 3
dad, opta por un problema más con-
sensual y menos conflictivo, abierto a
las soluciones piadosas al estilo Igle-
sia Católica. El resultado invisible del
nuevo enfoque liberal que nos gobier-
na es un resquebrajamiento de la tra-
ma de solidaridades identificada por
Dubet como una de las causas para la
legitimación de la injusticia social.
Al aire
La cultura de masas suele reflejar estas muta-
ciones sociales. ¿Dónde las vemos? A la espera
de una obra de arte más potente, un libro o una
película, llamemos la atención sobre la deriva
de “Meritócratas”, el comentado aviso publi-
citario del Chevrolet Cruce. Estrenado cinco
meses después del cambio de gobierno, el spot
invitaba a imaginar un mundo en donde “ca-
da persona tiene lo que merece”, donde “el que
llegó, llegó por su cuenta, sin que nadie le re-
gale nada”. Sobre un fondo de edificios vidria-
dos, aeropuertos, anteojos modernos y sushi,
la publicidad sostenía que “un verdadero me-
ritócrata es aquel que sabe qué tiene que ha-
cer y lo hace, sin chamuyos”, porque “sabe que
cuanto más trabaja, más suerte tiene”, antes
de un cierre casi de campaña: “El meritócrata
pertenece a una minoría que no para de avan-
zar y que nunca fue reconocida. Hasta ahora”.
¿Qué nos dice “Meritócratas” sobre la Ar-
gentina actual? Los publicistas podrán ser
superficiales y frívolos, pero disponen de un
instinto agudo a la hora de detectar tempra-
namente las corrientes subterráneas de la so-
ciedad, que es en definitiva la que compra o de-
ja de comprar los productos que ofrecen. Con
la publicidad de Chevrolet, los creativos de la
agencia Commonwealth McCann buscaban
conectar con el Zeitgeist del macrismo: que se
hayan animado a poner al aire semejante aviso
demuestra que el clima de época efectivamente
había cambiado, del mismo modo que el hecho
de que al poco tiempo lo hayan tenido que sacar
del aire, forzados por la reacción negativa, las
memes y las burlas, sugiere que la perspectiva
liberal-individualista todavía noha cristalizado
en una nueva hegemonía cultural. g
1. François Dubet, ¿Por qué preferimos la desigualdad?
(aunque digamos lo contrario), Editorial Siglo XXI, 2016.
2. Véase el editorial “Contra la igualdad de oportunidades”,
Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, enero de 2016.
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Editorial
Unvistazoa
lademocracia
argentina
E
n“Delrigorenlaciencia”,brevísimore-
lato incluido en El hacedor, Jorge Luis
Borgesimaginaunmundoendondeel
arte de la cartografía había adquirido
talrigurosidadqueelmapadeunapro-
vincia ocupaba toda una ciudad, y el del imperio to-
daunaprovincia.Comoesos“mapasdesmesurados”
nosatisfacíanalosexpertos,loscartógrafosconstru-
yeronunmapadelimperiodesumismotamaño,que
“coincidíapuntualmenteconél”.Luego,generaciones
menos fanáticas entendieron que el esfuerzo era in-
útil y entregaron aquel mapa a “las inclemencias del
solylosinviernos”.
Pormásprecisoquesea,elmapanuncaeslaima-
gen objetiva, la copia fiel de lo que está en el terreno,
sinounarepresentacióninevitablementedeformada.
Puedeparecerunespejo,peroseráunespejoimper-
fectoque,comoenlasviejasferias,devuelveunaima-
gen más flaca o más gorda o esmerilada. Un mapa es
siempreunarepresentaciónqueinvolucralasubjeti-
vidaddesuautoryqueporlotantoconllevaunacierta
cargaideológica:unmapaesunpuntodevista.
Estalimitación,queestambiénunaventaja,esel
puntodepartidadeElAtlasdelaArgentina,elnuevo
lanzamientodeLeMondediplomatiquequeestaráala
ventaenkioscosylibreríasenlosprimerosdíasdeju-
lio.Sielmapaeslafotodeformada,losgráficosdeba-
rrasytortassonlaexpresióndecantidades,desubas
y bajas; los cuadros desagregan datos y permiten un
análisismásmatizado,entantolascronologíassonla
representacióndeuntiempoqueavecesexpresamos
comounalíneayqueotraspreferimosdibujarcomo
uncaminodeavancesyretrocesoseincluso–otravez
Borges–comounlaberintodeflechasquesecruzan.
ElAtlasdelaArgentinasiguelalíneadepublicacio-
nescartográficasqueelDiplóvieneeditadoconsingu-
lar éxito desde su lanzamiento en Argentina hace ya
casidosdécadas,conladiferenciadequeenestecaso
setratadeunaobraíntegramenteelaboradaaquípor
nuestrostaffeditorialjuntoaespecialistasyperiodis-
tasyunequipodediseñadores,infógrafos,diagrama-
doresyexpertosenestadísticas.Es,hastadondesabe-
mos,elprimerAtlasdeestascaracterísticasquesepu-
blicaenelpaís.
Elespírituqueloguíaeslacomprensiónapartirde
laideade“vistazo”:laposibilidaddeentenderuntema
conelclickinstantáneodeunamiradaapartirdeuna
seriedeelementosgráficosquelohacenrápidamente
accesible.Lostextosexplican,refuerzanoprofundi-
zaneldiseñodeinformación:laapuestaesvisual.
Ypolítica.Lejosdelosaplanadostextosacadémicos
pero también de las urgencias superficiales de la co-
yuntura,ElAtlasdelaArgentinaproponeunamirada
profundabajolaideaarticuladorade“democraciain-
conclusa”.Enlíneaconelclásicoconceptodelmaestro
AldoFerrer,sostenemosqueelnuestroesunpaísame-
dioterminar,capazdesoportar“pisosdesufrimiento”
inéditosenelcontextodelaregióncomodelograrha-
zañasincreíbles–entreellasloscuentosdeBorges–.
Poresorecurrimosaunenfoquepanorámicodela
política,laeconomía,lasrelacionesexteriores,laso-
ciedadylacultura.Deladeudaexternaalasoja,dela
crisisdelospartidospolíticosalfederalismo,delain-
serciónenAméricaLatinaalvínculoconChina,delos
hábitosalimenticiosalosderechoshumanos,delcine
alacumbiaydeahíaBorgesyMaradona,nuestrosdos
argentinosuniversales,ElAtlasdelaArgentinaofrece
unvistazoalosavances,desafíosyfracasos,losíconosy
lossueñosdeunpaístanagotadorcomoapasionante. g
© Le Monde diplomatique, edición Cono Sur
4 | 	 Edición 217 | julio 2017
Lamisión
S
upongamos un policidio en Argen-
tina, como ese que fantasea la serie
Sobreviviente Designado. Una bom-
ba que destruye el Congreso el día de
la apertura presidencial y saca de es-
cena a todo el gobierno y la dirigen-
cia política nacional. ¿Qué sucedería, en tal caso,
con nuestros partidos políticos? La mayoría no
quedaría en pie. El PRO estaría en problemas: es
pequeño, tiene pocos afiliados, carece de actores
de base; cuesta imaginarlo sin Macri, Rodríguez
Larreta o Vidal. Y sabemos que no habría Coali-
ción Cívica sin Carrió. La UCR podría sobrevi-
vir, porque hay una cultura radical y una cante-
ra de dirigentes para recordarla y representarla.
por Julio Burdman*
El peronismo ante el voto aspiracional
Nadie duda, sin embargo, que seguiría habiendo
peronismo. Porque el peronismo, a pesar de ser
un partido personalista, tiene vida independien-
temente de sus líderes fuertes. O, mejor dicho, es
anterior a ellos. El peronismo realmente existen-
te es una gigantesca red nacional de actores so-
ciales que forman parte del Estado argentino. Y
esa red necesita un presidente propio para operar.
Las oligarquías provinciales necesitan un amigo
en la Casa Rosada que les asegure la transferencia
de los fondos nacionales. Y para un gobernador
peronista, nada mejor que un presidente peronis-
ta, casi dijo el General. Los intendentes bonaeren-
ses, desde hace no demasiado tiempo, están en la
misma. Los sindicatos necesitan que el modelo
criollo de relaciones laborales siga funcionando.
Los movimientos sociales, que los programas se
sigan pagando. Y así.
Un partido de gobierno
Esa red es la que hace del peronismo un partido
de gobierno. Cualquier presidente, Macri inclui-
do, debe gobernar con él. El saber peronológico
agrega que toda esa gobernabilidad se acomoda,
se organiza y pasa al frente una vez que tiene un
líder. Lo que no es fácil es construir ese liderazgo.
Hay que demostrar capacidad y tener un proyec-
to. Los orígenes de las presidencias de Carlos Me-
nem, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner tuvie-
ron importantes dosis de accidentalidad: ninguno
Dossier
La disputa por
el liderazgo
Demasiado enfrascado en su autopercepción como partido de mayorías, el peronismo
subestimó a Cambiemos y reconoce tardíamente una de las claves de su éxito: el
componente aspiracional. Los peronistas saben que su suerte en octubre se jugará, en
parte, en su capacidad para construir un mensaje que contemple esta dimensión.
M.A.f.I.A.
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de ellos había sido anticipado por nadie. Además,
todos ellos respondieron a una situación de crisis
y tuvieron una respuesta a ella.
Lo que la ciencia política no termina de expli-
car es por qué ese liderazgo de gobierno peronis-
ta tiene que construirse con audacia. Es la clásica
tortilla que se hace rompiendo huevos. ¿Por qué
el peronismo post 83 nunca puede elegir para la
conducción de toda esa maquinaria a un geren-
te prudente y negociador que administre todo ese
poder? Menem llegó desafiando al número pues-
to, que era Antonio Cafiero, y además fue el más
noventista de todos los presidentes latinoameri-
canos. Kirchner vio la oportunidad, se negó a ser
el administrador general que quería Duhalde, se
rebeló y encabezó un nuevo populismo. Ya sabe-
mos que el peronismo no es un partido, es un mo-
vimiento, y que no tiene ni el espacio ni la costum-
bre de elegir a sus jefes en forma institucionali-
zada y aburrida. Hay, asimismo, relaciones con el
pueblo y con la mística que evidentemente con-
ducen a los conductores a la adrenalina.
La de Cristina Fernández de Kirchner fue la
presidencia peronista que más se acercó a un ori-
gen tradicional porque la postularon desde el po-
derysin desafíosaljefenatural.Aunqueahoraque
intenta volver a liderar el panperonismo recurre
nuevamente a la audacia. La Unidad Ciudadana,
lanzada formalmente el 20 de junio en Sarandí,
implica salirse del peronismo con la expectati-
va de liderarlo desde afuera. CFK, quien se sigue
definiendo como “militante peronista” en su bio
de Twitter, sabe perfectamente que sin la red pe-
ronista no hay proyecto de poder. Su nuevo parti-
do cristinista se conformó, fundamentalmente, a
partir del peronismo bonaerense, con el respaldo
de un grupo creciente de intendentes (46 al mo-
mento de cerrar esta nota), incluyendo a La Ma-
tanza y al presidente del partido. Ella ve también
una oportunidad para que la Unidad Ciudadana se
constituya en otras provincias como Chaco (Jorge
Capitanich será uno de los que la acompañarán en
la apuesta), Santa Fe, Entre Ríos y más. Hoy el ob-
jetivo principal del kirchnerismo no es ganarle a
Macri, sino liderar a la oposición. CFK sabe que el
voto peronista puede dividirse pero que, en última
instancia, la red peronista se unirá en 2019. Antes
de las elecciones, o después de ellas.
Una pretensión ambiciosa
El problema que se le presenta al peronismo en-
frascado en este proceso es Cambiemos. Un par-
tido en ciernes, al que los peronistas observan
poco y, en muchos casos, entienden menos. El
peronismo estuvo siempre muy acostumbrado a
que el “otro partido” era simplemente una con-
secuencia de lo que hace o deja de hacer el pero-
nismo y que estaba formado por sectores sociales
incapaces de formar una mayoría (a no ser que el
peronismo cometa la suficiente cantidad de erro-
res). El peronismo siempre se ve a sí mismo como
el partido de las mayorías, y juega con la certeza
de que eso terminará de alinearse en algún mo-
mento. Pero Cambiemos, aunque sea la continui-
dad del radicalismo, del liberalismo, del antipe-
ronismo y de otros ismos que el peronismo supo
derrotar, es también algo más que eso.
Cambiemos se ha consolidado como el partido
de la numerosa clase media argentina. Y de to-
do lo que hay por encima de ella. El clasemedie-
ro argentino, una categoría con algo de análisis
sociológico y mucho de construcción social, vota
por Cambiemos con ganas. En estos votantes, hoy
la marca Cambiemos se desempeña mejor en las
encuestas que la mayoría de sus dirigentes. Pero
Cambiemos también tiene la intención de arre-
batarle al peronismo una partecita de lo que hay
por debajo del Ecuador de la clase media, y con-
cretar así su propio 40% el día de las elecciones.
Es una pretensión ambiciosa. Pero el peronismo,
poco habituado a tener contrincantes ambiciosos
en las urnas, se desorienta. Sobre todo, porque lo
hace con herramientas distintas (1).
Construir un liberalismo económico popular
–es decir, mayoritario en las urnas– es una mi-
sión titánica en casi cualquier país del mundo.
Para ello se necesita una robusta mayoría de elec-
tores que crean que menos Estado es mejor para
ellos. Y, por lo general, las mayorías electorales
no comulgan con esa idea. En regiones con alto
nivel de vida, un mercado en expansión y, sobre
todo, grandes porciones del electorado que son
cuentapropistas y tienen poca interacción con el
Estado, es posible encontrar una mayoría de vo-
tantes con ideas liberales en lo económico. En al-
gunos distritos de Estados Unidos, Suiza o Ingla-
terra ocurrió. En América Latina, un continente
lleno de pobres, luce imposible.
La comunicación cambiemita
En los 80 y principios de los 90, Reagan y That-
cher encarnaron una nueva fórmula para la po-
pularización de las ideas favorables al merca-
do entre los votantes. Se trataba de un apoyo al
empresario como líder social. En las encuestas
que realiza Gallup sistemáticamente en Estados
Unidos, lo habitual fue –y sigue siendo– que el
pequeño empresario tenga una valoración muy
buena en la sociedad y el gran empresario no. Al-
go similar ocurre entre nosotros: todos aman a las
Pymes, nadie quiere a las grandes empresas. Pero
en los años de oro de Reagan, esa brecha se cerró.
En la opinión pública, la gran innovación del po-
pulismo capitalista reaganeano fue eliminar las
distinciones entre grandes y pequeñas empresas
y hacer del empresario, chico, mediano o grande,
un héroe social estadounidense que se veía ase-
diado por la voracidad del Estado. Ese empresa-
rio era de carne y hueso, no un constructo teóri-
co impersonal como el mercado: era el joven Bill
Gates que desarrollaba software en un garage, los
productores de Hollywood, el señor Heinz que
había creado la mejor salsa de tomate.
Esta fórmula era mejor que tratar de conven-
cer a una mayoría de que el Estado era un pro-
blema para ellos mismos: ahora, el Estado es un
problema para nuestros héroes, aquellos que to-
dos queremos ser. Y que podríamos llegar a ser,
dado que el chico de anteojos que arma compu-
tadoras en un garage y el gran empresario del
software son básicamente la misma persona.
Los iguala el rechazo al Estado voraz, que im-
pide que uno se convierta en el otro. El Estado
voraz tal vez nos provea de bienes básicos, pero
mata nuestro sueño. El voto aspiracional en su
máxima expresión.
El PRO no es reaganismo. En principio, por-
que no comparte esa exaltación del Estado mí-
nimo: cree en el gradualismo, en la obra pública
como motor de crecimiento y en la acción social
del Estado para compensar a los más pobres. Tal
vez algunos integrantes del PRO crean en el Es-
tado mínimo, pero son minoría y no conducen
el gobierno. Sin embargo, Macri y su gobierno sí
creen que tenemos que ir hacia un gobierno con
menos Estado y mayor libertad de acción para el
sector privado.
Desplegar ese programa es difícil, porque la
sociedad argentina no quiere reducir el tamaño
del Estado. Por eso el mensaje del PRO tiene di-
ferentes aristas. Por un lado, hay un núcleo duro
que se alimenta de y se moviliza por el rechazo
moral al kirchnerismo que busca hacerse exten-
sivo a sus políticas. Este componente es impor-
tante en el cambiemismo, y permite justificar sus
políticas. Algunos ajustes “son necesarios” por-
que lo que heredamos era un desastre. Esto se
asemeja más a una política de shock que al voto
aspiracional. Y contra eso, CFK tiene argumen-
tos “racionales” que consisten, básicamente, en
defender a su gobierno.
Pero el discurso de Cambiemos también tiene
un componente aspiracional. El reaganismo se-
ñalaba a los exitosos del sector privado como mo-
delos; Macri y sus colaboradores son, ellos mis-
mos, los modelos. Se presentan a sí mismos como
líderes exitosos en la vida privada que llegan al
Estado por vocación social. Y buena parte de la
razón que los asiste deriva de que ellos expresan
y representan algo mejor que sus adversarios. Y
no necesariamente por sus argumentos. Algunos
votantes dicen que eligen a Cambiemos porque
“los prefieren a los otros”, y en esa frase no es-
tá claro si hablan de gobiernos o de personas. La
comunicación cambiemita trabaja con esa ambi-
güedad, y eso explica por qué son tan importan-
tes las formas del optimismo, el saber escuchar, la
sinceridad, el reconoci-
miento de los errores y
todas esas característi-
cas de estilo exitoso que
hoy parecieran conden-
sar el universo cambie-
mita. Un conjunto de
recordatorios de que
ellos, los que gobiernan,
se destacan por sus vir-
tudes personales.
¿Acaso todos los vo-
tantes cambiemitas
aparecen cautivados
por este elemento nue-
vo que ofrece su comu-
nicación? Probable-
mente no, y en sus elec-
ciones haya muchos elementos tradicionales –el
voto estratégico, el voto identidad, el voto recha-
zo, el voto útil–. Pero hay razones para creer que
hay una porción de este voto aspiracional, y que
puede ser una clave de las elecciones por venir.
El desafío del peronismo
La dimensión aspiracional del voto por Cambie-
mos es algo que descoloca al peronismo porque
sus opciones de políticas aparecen representadas
y justificadas en lo que ellos son, y no en lo que
argumentan. Los políticos peronistas, como co-
lectivo, están cuestionados en su reputación. La
corrupción es equiparada al Estado peronista y a
las políticas de los gobiernos peronistas. Enton-
ces, post-política y post-peronismo se vuelven
sinónimos. Dado que el peronismo es el partido
de gobierno, el discurso de superación de la polí-
tica que propone Cambiemos es intercambiable
con el antiperonismo. No se meten con Perón ni
con Eva, dos figuras mitológicas que no dañan a
nadie. Pero sí son antiperonistas del peronismo
realmente existente.
En su lanzamiento en Sarandí, CFK hizo la ma-
yor innovación estético-política que se recuerde.
En lugar de ofrecer un discurso desde la cima de
la montaña, trató de hacerse al costado de su pro-
pia figura, se declaró como “una ciudadana más”,
y se mezcló en un escenario accesible con las per-
sonas con nombre y apellido. Dejó de ser la que
más sabe, y trató de ponerse en el lugar de la que
mejor entiende. Al hacer eso, reconoció que en
el plano de la comunicación ella tenía falencias.
Y sus contrincantes virtudes. Ello no quiere de-
cir que lo suyo sea imitar a Cambiemos, porque la
naturaleza de los mensajes no podría ser más di-
ferente. El desafío del peronismo es construir su
propio mensaje hacia aquellos pobres que buscan
una vida material más exitosa, y no sólo mejores
relaciones con el Estado y los servicios públicos.
Y expresar todo eso a través de ejemplos y símbo-
los, cosa que el PRO hace muy bien. Porque aspi-
raciones, finalmente, tenemos todos. g
1.SobrelosconceptosdeJaimeDuránBarbaylasestrategias
adoptadasparaelascenso deMauricioMacri,véase“La
utopíadelaspequeñascosas”,por ChristopheVentura,Le
Mondediplomatique,ediciónConoSur,marzode2017.
*Politólogo. Profesor de la Universidad de Buenos Aires.
© Le Monde diplomatique, edición Cono Sur
Macri y sus
colaboradores
se presentan a
sí mismos como
líderes exitosos en
la vida privada que
llegan al Estado por
vocación social.
6 | 	 Edición 217 | julio 2017
La grieta opositora
S
i pudiéramos quitar el tamiz de los
filtros institucionales, los cronogra-
mas electorales y los egos en pugna
podríamos ver con más claridad que
lo que se expresa en esta elección
son las propiedades más duraderas
y pregnantes de la estructura social y los efectos
históricos que fraguan en ella un conjunto relati-
vamente limitado de invocaciones políticas. Y si
algo queda claro de ese ping pong entre estructura
social y vida política es, en nuestra tesis, que hasta
ahora la oposición oscila sin síntesis posible en-
tre dos modos de existencia histórica de los secto-
res populares y dos modos casi opuestos de refe-
rirse a ellos. La decisión de Cristina Fernández de
por Pablo Semán*
Entre el “pobretariado” y el “moyanismo social”
Kirchner de impulsar una fuerza ciento por cien-
to propia en la Provincia de Buenos Aires, los po-
tenciales límites de esta estrategia para superar la
imagen negativa de la ex presidenta en 2019, los lí-
mites que enfrentan las estrategias de Sergio Mas-
sa o Florencio Randazzo y la dura desaprobación
que obtiene el gobierno en buena parte del electo-
rado bonaerense expresan la compleja y contra-
dictoria superficie que ofrecen los sectores popu-
lares en su totalidad a la interpelación política.
Sectores populares
En aras de la simplicidad, podemos entender a
los sectores populares como el conjunto de los
trabajadores manuales calificados y no califica-
dos que forman el 53% de la población y que en
general se encuentran en los primeros cinco de-
ciles de ingresos. En una población económica-
mente activa (PEA) urbana de 15.000.000 de per-
sonas tenemos subconjuntos amplios y diferen-
tes entre sí, como el de las empleadas domésticas
(1.168.000), los empleos manufactureros (poco
más de 2.000.000), los empleados de la construc-
ción (1.500.000) y el importante grupo de los em-
pleados de comercio (3.000.000).
La dinámica social de estos sectores es la de la
fragilidad, aun en contextos de recuperación co-
mo los que se dieron a partir de las políticas públi-
cas impulsadas por el kirchnerismo y por la suba
de precios de las exportaciones argentinas. Si lle-
Dossier
La disputa por
el liderazgo
Pese a la significativa desaprobación hacia la alianza Cambiemos parece improbable la
construcción de una oposición unificada. Las distintas propuestas del peronismo que
se enfrentan en la Provincia de Buenos Aires son un reflejo de la heterogeneidad de los
sectores populares y de la dificultad de una misma fuerza para interpelarlos en su conjunto.
Movilización hacia Plaza de Mayo, 22-12-15 (Marcos Brindicci/Reuters)
| 7
vódiezañosdepolíticasdeingresosrelativamente
orientadas a favor de los sectores populares recu-
perar una participación del salario en el Producto
Interno Bruto (PIB) como la de un año no tan bue-
no como 1998, con una medición que en ese en-
tonces, y en la actualidad, compensaba la pérdida
de la movilidad social ascendente en términos de
educación, trabajo y patrimonio con el paliativo
del poder de consumo, es decir, una medición que
ponderaba como mejoría algo que más bien pare-
cía un empeoramiento histórico que la memoria
popular no dejaba de registrar al menos en parte,
bastó una devaluación para que esa participación
volviera a descender. Esa fragilidad que erosiona
desde hace décadas el perfil social erigido durante
el primer peronismo se traduce en oleadas de pér-
didas que supimos conseguir y se asienta en altísi-
mosniveles depobrezay desempleo estructural.A
esa sociedad que acumula más daños que benefi-
cios, pero también las más diversas tradiciones de
contienda, le hablan el gobierno y el peronismo en
sus más diversas versiones.
Bandera del “pobretariado”
Comencemos por las invocaciones en las que se
intenta capturar el mundo popular tratando de
entender las operaciones de la imaginación políti-
ca del cristinismo. Lo que dicen sus militantes, sus
simpatizantes tuiteros, sus mandos medios o sus
jefescoincide en un gradoconjuntodeelementali-
dad y contundencia como si su organización fuese
al mismo tiempo transparente y chata como una
lámina de cristal desde la que trasciende, en vo-
ces y en luces, una estrategia. Esta sería: preserva-
mos nuestras fuerzas, no se las regalamos a nadie
y si ganamos ahora luego nos llevamos puestos a
los indecisos y a los arrepentidos por imperio de
la crisis económica o por prepotencia de trabajo,
en un reencuentro final en el que si el líder imita,
casi inconscientemente, el recorrido de la Larga
Marcha de Mao, el pueblo realiza la parábola del
hijo pródigo (que, como aclaran los teólogos, no
subraya tanto el retorno del vástago como la figura
del padre misericordioso).
Desde esa tesitura se interpretan los datos de la
opiniónpública(mearriesgoaincluiraquílasmíti-
casencuestasque“sólomanejanlospolíticos”)que
hablan de un alto piso electoral basado en la cons-
tancia del apoyo de los más pobres de la Provincia
de Buenos Aires como la expresión circunstancial
de una realidad primaria a la que el trabajo político
de la jefa y las agrupaciones que la siguen sin con-
diciones han dado lugar y que deben seguir tallan-
do contra viento y marea. En ese nivel más real que
la coyuntura de las elecciones el kirchnerismo ve,
además de una formidable e irrenunciable cantera
electoral, y no sin algún grado de basamento em-
pírico, la sedimentación en acero de la donación
correspondida de la jefa en alma y cuerpo al “po-
bretariado” paria y vector de deconstrucción de la
Argentinaoligárquica.Nonosconfundimos:adife-
rencia del proletariado, sujeto redentor del indus-
trialismo, el kirchnerismo, retomando implícita-
mente un concepto de la Teología de la Liberación,
identifica en la masa de informales, trabajadores
pobres, asalariados casi siempre precarios, algo
más que la memoria irredenta de los buenos viejos
tiempos, la rabia estructural y potencialmente des-
estructurantedelcapitalismoexcluyente:esasmu-
jeres del conurbano que morirían por Cristina, de
las que muchos militantes se enorgullecen, son en
ese imaginario la multitud obrera de Carpani e in-
cluso los peronistas de Santoro, los marineros del
Potemkin y, al mismo tiempo, los Stajanov del nue-
vo siglo; en definitiva los rebeldes y, al mismo tiem-
po, los constructores del proyecto.
La radiografía electoral muestra el macizo apo-
yo que obtiene Cristina entre los más pobres de la
Provincia, el cual se nutre de años de inversión so-
cial que, con todas las omisiones, desprolijidades
y discontinuidades que se puedan apuntar, exis-
tieron y se retroalimentaron de la pujanza de un
mercado de trabajo y consumo que absorbía a los
que, agarrados precariamente, hoy empiezan a
caerse y les daba un horizonte a los que ni siquie-
ra podían aferrarse a la cornisa del piso más ba-
jo con la punta de los dedos. No fue magia: hubo
crecimiento de la demanda agregada y políticas
que, de las paritarias a las jubilaciones, pasando
por las asignaciones mejoraron el ingreso popular
y ayudaron a igualar mínimamente. Aun así, en es-
tos sectores pudo crecer la popularidad de María
Eugenia Vidal nutrida, entre otras razones, por un
esfuerzo de la inversión social que se nota en los
números del presupuesto nacional, y por una in-
sistencia basada en la correcta percepción de que
al conurbano hay que cuidarlo. Esta novedad crea
brechas significativas, pero no amenazantes, en el
predominio del cristinismo en la parte más baja de
los sectores populares. Es que –como hasta los de-
fensores del gobierno lo reconocen– el conurbano
es el sector que más sufre la transición económi-
ca que ellos imaginan como una marea progresi-
va que inunda al país de beneficios en la dirección
que va desde la agroindustria a la ciudad.
Desafección hostil
Las dificultades para el cristinismo y el campo fér-
til de otras apuestas políticas comienzan un poco
más arriba, pero también en los sectores popula-
res. El terreno de lo que con Martín Rodríguez lla-
mamos el moyanismo social (1) es el terreno en el
que restan todos los gestos que un poco más abajo
suman. Esa zona de la sociedad que no sólo inte-
gra a los camioneros, sino a una buena parte de los
trabajadores formales y no tanto, empezó a distan-
ciarse del kirchnerismo a partir del ocultamien-
to de la inflación: pocos tienen en cuenta el grado
en que esa maniobra era un corrosivo político de
amplio espectro y larga duración. Entre otras co-
sasporque,encompensación,seconformabancon
apuntar una falsedad tan irritante para esos suje-
tos como el mismo ocultamiento: aumentos de sa-
larios que supuestamente superaban la inflación
cuando éstos, o no lo hacían, o sólo lo hacían tem-
porariamente, mientras la oferta concentrada se
cobraba en disminución de calidad lo que no podía
llevarse como renta extraordinaria en el precio.
Quien pueda comparar la transformación de la va-
riedad y la calidad de lo que ofrecía un supermer-
cado cualquiera en 2007 y en 2015 podrá enten-
der que la dinámica inflacionaria arrasaba no sólo
la previsibilidad sino también la calidad de vida.
Mucho menos se asume hasta qué punto esa nega-
ción llevaba a no querer creerle nada a un lideraz-
go político que no sólo desmentía una percepción
primaria indiscutible sino que, asumiendo una
posición docente, los reprendía moralmente. Las
bocas que se taparon con amonestaciones trasla-
daron su descontento de la voz al gesto: los rictus
descreídos del escepticismo, la empatía con la sa-
ña y obviamente de allí a la venganza en el cuarto
oscuro. Las distancias se agravaron cuando el au-
mento de la base social que pagaba ganancias tocó
a los engañados por la inflación, que eran además
parte de las víctimas preferenciales de la insegu-
ridad. El caldo de cultivo de la desafección hostil
se engordó con decires que respecto de este últi-
mo tema, y más allá de las políticas específicas y
sus magras concreciones, dieron resultados que se
corresponden con todas las potencias que el cris-
tinismo acuerda a las batallas culturales, pero en
este caso en contra.
El moyanismo social y el pobretariado no son
sólo agregados sociodemográficos, sino efectos
de relaciones políticas que los constituyen in-
cluso en una contraposición que caracteriza a la
economía política y electoral del mundo popu-
lar. Porcentualmente casi tan importante como
el apoyo del pobretariado, el odio anticristinista
del moyanismo social es irreductible pero electo-
ralmente decisivo, y se termina de definir políti-
camente entre el fuego cruzado de las por ahora
ilusorias recuperaciones críticas de kirchneristas
reloaded, los poskirchneristas, las operaciones
de contrahegemonía que promueve el gobierno
y, por supuesto, la glorificación isotrumpista con
que el massismo se traduce mal y se extravía.
Pero digamos algo más sobre las dinámicas que
atraviesan a este grupo. En el conjunto de los sec-
tores populares, como en casi toda la sociedad, las
riquezas son percibidas como un conjunto finito
de manera tal que lo que me falta a mí lo tiene otro
que me lo sacó. A esa presunción básica la escena
de López y sus bolsos le dio, con la contunden-
cia innegable de la imagen presentida, todos los
elementos que necesita para desplegar una com-
prensión del malestar económico presente y fu-
turo como efecto exclusivo de la corrupción K.
Sobre llovido mojado vino a sumarse la dinámica
mediática que les da sostén a sospechas modula-
bles ora como vehemencia, ora como soberbia y
que se estabilizó en este último punto con la di-
fusión de grabaciones de las escuchas a CFK que
dejan marcas duraderas en el imaginario (no por
nada esto es algo que la actual campaña de CFK
intenta desmentir con
ingeniosos y potencial-
mente efectivos cam-
bios vocales pese a que
muchos de sus parti-
darios que la aman co-
mo Venus de las pieles
prefieran un ring tone
de “Soy yo Cristina, pe-
lotudo” y su imagen en
tacones). En este con-
texto, las opiniones po-
pulares sobre CFK se
distribuyen entre la
afirmación consciente
y sacrificadamente po-
lémica del “roban pe-
ro hacen”, el encanta-
miento con los años de
oro, indecible ante el
bullying anti cristinista, y los odios retroalimen-
tados del moyanismo social que incluso mantie-
nen cierto crédito al gobierno.
La síntesis imposible
Valga todo este racconto para darle sustento a la
tesis inicial: la construcción de una oposición ma-
yoritaria es, pese a la desaprobación mayoritaria
del gobierno, una tarea casi tan difícil como la de
superar la grieta. No sólo se trata de recuperar vo-
luntades e iniciativa en los sectores medios, y de
tratar de evitar en esa tarea la propensión a repre-
sentar esos sectores como lo haría un menchevi-
que. Se trata, sobre todo, y por ahora, de que quien
representa al pobretariado no contiene ni deja de
herir al moyanismo social, y de que quien conduce
a este último no logra contener ni descristinizar
al pobretariado. Todo sucede como si se pudiera
esperar menos una figura de síntesis que una agre-
gación de estrategias políticas destinadas a coor-
dinar su capacidad de representación en un mis-
mo sentido. Y esto no puede ocurrir sin respon-
der cuestiones naturalizadas que las estrategias
actualmente concurrentes dejan en la oscuridad:
¿es lo mismo oponerse de forma consistente, efec-
tiva y entonces radical al macrismo que apoyarse
en las esperanzas de los más débiles?, ¿represen-
tar y conducir al moyanismo social es optar por
una estrategia de oposición “moderada” para no
ser confundido con un “revoltoso”? ¿No sería po-
sible conectar mejor el cable azul del moyanismo
social con el cable rojo de la actitud opositora sin
mochilas para contener mejor a todos, incluso a
nuestros condenados de la Tierra? g
1. Véase “El moyanismo social”, por Martín Rodríguez, Le
Monde diplomatique, edición Cono Sur, junio de 2017.
*Antropólogo.
© Le Monde diplomatique, edición Cono Sur
Esas mujeres
del conurbano
que morirían por
Cristina son en
ese imaginario la
multitud obrera de
Carpani e incluso
los peronistas de
Santoro.
8 | 	 Edición 217 | julio 2017
L
a gran pregunta que atravesó al cam-
po sindical durante el kirchnerismo
fue cómo los sindicatos recuperaban
supodercorporativomientrashacían
políticaenuncontextoderegresodel
Estado. Las diferentes respuestas en
tornoaquéimplicabahacerpolítica,sihabíaquere-
cuperarelroldecolumnavertebral,convertirseenla
cabezadelmovimientonacionalofundirseenelkirch-
nerismo,fuerondecisivasparaelprocesodefragmen-
tación. Como resultado, en diciembre de 2015 había
cincocentralesyporlomenoscuatronucleamientos.
Desde ese entonces el contexto socioeconómico
cambió drásticamente. El gobierno de Cambiemos
operóungironeoconservadorque,entreotrascues-
tiones,desmantelólasinstitucionesyproteccionesla-
borales.Aunqueaúnnoformalizóunproyectodere-
formalaboral,hayindicadoresquemuestranelrum-
bodesupolítica:laincorporaciónenlasnegociacio-
por Ana Natalucci*
nesparitariasdeaumentosporproductividad,elpago
porpresentismooloscambiosenelotorgamientode
licencias.Enestacoyuntura,laseleccionessonpen-
sadascomolainstanciaparalegitimarunaacciónde
gobierno –y con ella, el ajuste que anticipan actores
gubernamentalesclave–quenofuelaprometidadu-
rantelacampañaelectoral.
En cuanto al mundo sindical, la pregunta se abre
actualmenteendosdirecciones.Porunlado,¿cómo
seresisteesatransformaciónenlasrelacioneslabo-
rales? Y por otro, ¿cuál es la estrategia sindical en el
proceso político actual y específicamente en la con-
tienda electoral? ¿Qué implican los posicionamien-
tosdeapoyoquediferentesdirigentessindicaleshan
realizadoalasfuerzaspolíticasysusprecandidatos?
¿En qué medida contribuyen a reconstruir la repre-
sentaciónsindical?
Comopremisageneral,cadaposicionamientosu-
poneunsolapamientodevariasdimensiones:econó-
micas,organizacionales,gremiales,deidentificación
partidaria e ideológicas. El modo en que se conju-
guen y la que predomine definirán el perfil que asu-
macadaorganizaciónsindical.Enesteescenario,es
importante tener presente que no es la CGT como
centrallaqueintervieneenlascontiendaselectora-
les, sino que son los nucleamientos los que deciden
cuálessuparticipación.Porúltimo,tambiénhayque
considerarquelaacciónpolíticatieneunadobledi-
rección:unaorientadahacialosacuerdosintraCGT
quepermiteladinámicainternayotrahaciaelcam-
po político. En definitiva, un accionar político con
demandas corporativas y políticas. Sobre estas últi-
masnosvamosaconcentrar.
Breve historia de la desindicalización
Desdelos80sehabladeladesindicalizacióndelpero-
nismo.Pero,¿quésignificaesto?¿Quelossindicalistas
dejarondeserperonistasodehacerpolítica?¿oqueel
Dossier
La disputa por
el liderazgo
Sub.coop
Despuésdelsueño
delpresidenteobrero
por Ana Natalucci*
La acción sindical en la contienda electoral
A pesar del proceso de desindicalización del peronismo y de la creciente fragmentación
y heterogeneidad del movimiento obrero, los dirigentes gremiales continúan jugando
activamente en el terreno de la política, como lo confirma su participación en las listas
para las PASO. ¿Cuáles son los desafíos de la representación sindical en el escenario actual?
| 9
peronismonoalbergaestetipoderepresentaciones?
Enverdad,cuandosealudeaesteprocesosealudeal
momentoenelqueelperonismorenuncióaladistri-
buciónmovimientistaquehabíaadoptadoensumo-
mentooriginario.Esdecir,laorganizaciónporcuotas
como estrategia para organizar las diferentes ramas
quecoexistíanensuinterior.Deestosetratóbásica-
mente la Renovación Peronista, de la derogación de
esoscuposjuntoconelfortalecimientodelsectorpo-
líticoluegodeloslargosañosdelaproscripción.Los
recursosymilitantesyanoproveníansólodelarama
sindical, sino que había una creciente expansión de
loterritorial.Finalmente,elvirajeneoliberalasumi-
doporCarlosMenemnosólovacióideológicamente
almovimiento,sinoqueprodujounbrutaldesacople
consusbasessociales.
En 2003, con la emergencia del kirchnerismo, el
peronismoseconvirtiómásenunaposibilidadiden-
tificatoria,enelsentidodeofrecerunvocabularioco-
múnyunimaginariodesdeelcualformularunainter-
pelaciónpolítica,queenunareapropiacióndelafor-
maorganizativa.Notodoslosdirigentescompartían
estapercepción,deallíquealgunosreclamaranrecu-
rrentementelarestitucióndel33%deloslugares.Co-
moseñalaEzequielMeler(1),sibienesteporcentaje
nosiempresecumplió,funcionabacomounorienta-
dordelaacción;unimaginarioconstruidoalrededor
deunpasadoqueseesperabarecuperar.
En este contexto se produjeron las transforma-
ciones del mundo del trabajo que modificaron la fi-
sonomíadelaclasetrabajadoraydesarmaroneluni-
verso obrero en el cual el sindicato era la mediación
organizativa prioritaria. De este modo se puede en-
tenderporquélosmovimientossociales,lejosdeser
transitorios,tuvieronunsignificativocrecimiento,al
puntodecompartirelespaciopolíticoconlossindi-
catosypartidospolíticosconlosquenosiemprehan
tenidobuenarelación.
En consecuencia, por cuestiones estructurales y
políticas internas al peronismo la desindicalización
delperonismohacobradouncarácterirreversible.
Formas de hacer política
Ahorabien,¿esteprocesodedesindicalizaciónimpli-
cóquelosdirigentessindicaleshayandejadodehacer
política?¿Cómoentenderentonceslossucesivosin-
tentosdelosnucleamientossindicalespormantener,
condiferentesnivelesdeestabilidad,relacionescon
fraccionesdelperonismo?
Unarecapitulaciónbrevemuestraqueentre2005
y 2011 los posicionamientos estaban distribuidos en
dosgrupos.Elprimero,conformadoporLuisBarrio-
nuevooGerónimoVenegas(fallecidoel26dejunio)y
sualianzaconEduardoDuhalde.Elsegundo,porlos
nucleamientosdelaCGTAzopardo(Independientes
yMTA)enelFrenteparalaVictoria(FPV).Enesepe-
ríodo,además,todaslasfraccionessindicalescontaban
condiputados,porloquelasumatoriatotalerasignifi-
cativa.Noobstante,lafragmentacióndelespaciolicua-
basuincidenciapolítica.
Larupturadelmoyanismoconelkirchnerismoyla
posteriorfracturadelaCGTen2012movierontodoel
tablero:sihastaentoncessediscutíaelsaltoalapolítica
comomododerecuperarelpoderpolítico,desdeen-
toncesseampliaronlostópicos:ellugardelmovimien-
toobreroenelperonismo,lasformasdehacerpolítica
legitimadasylossujetosautorizados.
Esteprocesodefragmentaciónnoclausurólasex-
pectativas políticas de los nucleamientos sindicales;
másbienlasreorientó.Así,enmayode2013,Moyano
yunconjuntodesindicatosagrupadosenlaCGTAzo-
pardofundaronelPartidodelaCultura,laEducacióny
elTrabajo(CET)queparalaseleccionesdemediotér-
minodeeseañoestablecióunaalianzaconFrancisco
deNarváezenelFrenteUnidosporLibertadyTrabajo.
Estafuerzaobtuvoel5,43%delosvotosysequedócon
elcuartolugar.LadivisióndelaCGTtambiénalcanzóa
laJuventudSindical.Suconductor,FacundoMoyano,
seacercóalFrenteRenovadoryen2015renovósuban-
cacomodiputadobajoesabandera.
EnlaCGTAlsinaladiscusiónfuedisparacausade
ladiversidaddesectoresinvolucrados.Losprincipa-
les, sin embargo, eran dos: el Movimiento de Acción
SindicalArgentino(MASA)ylaCorrienteFederalde
Trabajadores (CFT). El MASA se conformó a partir
de la emergencia de dicha CGT y en su documento
fundacional,“Unidosodominados”,sereconocíaco-
mocontinuadordelalíneadelMovimientodeTraba-
jadores Argentinos (MTA). Los acuerdos se restrin-
gían a las negociaciones gremiales y a la alianza con
el gobierno nacional presidido por Cristina Fernán-
dezdeKirchner.Enlaseleccionesde2013y2015ju-
garondentrodelFPV.Elsegundonucleamientoesla
actualCorrienteFederaldeTrabajadores(CFT),cu-
yoorigenseremontaafinesde2014cuandosurgióla
CorrientePolíticoSindicalFederal(CPSF),integra-
da principalmente por gremios del interior del país.
Enla“DeclaracióndeCórdoba”postulabalanecesi-
daddediscutirunprogramadelmovimientoobrero
yprofundizarelproyectonacionalypopular.En2015,
laCPSFapoyóactivamentelacandidaturapresiden-
cialdeDanielScioli(FPV).Atravésdeacuerdosconel
“NúcleodelMTA”ylaAsociaciónBancariaenagosto
de2016fundaronlaCFT.Unadesusfraccionesper-
maneciócercanaalkirchnerismo,manteniendoreu-
nionescondirigentespolíticos,inclusiveconlamis-
maCFK.Alrespecto,haydosacontecimientosrecien-
tesparadestacar.Porunlado,lareuniónorganizada
enelSindicatoArgentinodeDocentesPrivados(SA-
DOP)elpasado4demayodondelaexpresidentain-
sinuó una autocrítica a la relación que mantuvo du-
rantesugobiernoconlossindicatos.Porotro,ellan-
zamiento del Frente Sindical para la Victoria (FSV)
a principios de junio, una especie de agrupación de
extraccióngremialperoconparticipacióndirectaen
el espacio político kirchnerista. La gran novedad de
este espacio es la articulación de dirigentes prove-
nientesdelaCGTylaCTA,quepermitiórenovarlos
debatesalinteriordelmovimientoobreroehizoex-
plícitounclivajegeneracional.
Para resumir, los sindicatos y sus dirigentes si-
guen haciendo política, aún en este marco de frag-
mentación.Valedestacarquecomolossindicatosno
cuentan con personería política para presentarse a
elecciones,debenaliarseconfrenteselectorales.Pa-
raellocreanpartidospolíticosconpersoneríasaco-
tadas a ciertos distritos, lo que permite entender al-
gunasdesusacciones.
En el escenario actual, y frente a las elecciones
legislativas, algunos nucleamientos han optado por
hacer política por fuera de sus sindicatos (MASA),
otrospensandoenlacontigüidaddeltrabajocorpo-
rativo y el político (CET y gremios pertenecientes
a la Confederación Argentina de Trabajadores del
Transporte,CATT)yotrosfundiéndoseenunespa-
ciopolíticomayor(FSV).Losdosprimerossuponen
acuerdos coyunturales con algún frente político en
los que prima una lógica de intercambio de militan-
tesparafiscalizaryderecursosparalacampañapor
lugaresexpectantesenlaslistas.Sinembargo,laper-
manencia de los diputados electos en esos bloques
legislativos suele ser precaria; una vez asumida la
banca se forman bloques gremiales que responden
alnucleamientoantesquealfrenteelectoral.
Desde esta lógica deben entenderse los recientes
acuerdosentreHugoMoyano(Camioneros),LuisBa-
rrionuevo(Gastronómicos),ArmandoCavalieri(Co-
mercio),RobertoFernández(UTA)yOmarMaturano
(La Fraternidad) con el Frente Renovador de Sergio
Massa,yeldeHéctorDaerconFlorencioRandazzo.
UncasomáscomplejoesdelpartidoFepresidido,has-
tasufallecimiento,porGerónimoVenegas,ferviente
anti-kirchnerista,cuyatrayectoriaoscilóentreDuahl-
deyCambiemosdesde2015.Enestecasopareceprio-
rizarseunacuerdoideológicoentrecúpulas,sobreto-
do si se tiene en cuenta la diferencia brutal entre las
basessocialesdecadafuerza.Laúltimaposición(hoy
reflejadaenelFSV)suponelaparticipaciónenelespa-
ciokirchnerista,nocomocabezaocolumnasinocomo
unapartemás.Enestesentido,implicaelpasajedeuna
concepcióndelmovimientismocomodistribuciónde
cuotasaunoentendidocomoconstrucciónpolítica.
LatrayectoriadelaCentraldelosTrabajadoresde
laArgentina(CTA)hasidodiferente.Desdesufractu-
raen2010lasposicionessebifurcaronentreloscon-
fesamente kirchneristas y aquellos que siguen bre-
gando por un instrumento electoral autónomo. La
CTA de los Trabajadores –presidida por Hugo Yas-
ky–haparticipadoentre2013y2017delFPV.LaCTA
Autónomasufrióotroquiebreacausadelasdisputas
alinteriordelaAsociacióndeTrabajadoresdelEsta-
do(ATE).ElsecretariogeneraldelaseccionalCapi-
tal,DanielCatalano,esunactivomiembrodelespacio
sindicalkirchneristayunodelosfundadoresdelFSV.
Porsuparte,lalíneadeVíctorDeGennaroyHugoGo-
doy(ATENacional)ensayópara2015elFrentePopu-
lar–quenologrólacantidaddevotosnecesariapara
presentarse en las elecciones generales– y reciente-
mentefundóelFrenteSocialistayPopular.
Una nueva representación
Algunaspreguntassiguenabiertas:¿porquésilosdi-
rigentessindicalesintentansucesivamentehacerpo-
líticayganarpuestospolíticoselectivosseguimosha-
blando de un proceso de desindicalización? ¿Cuáles
sonlosdesafíosdelarepresentaciónsindicaleneles-
cenarioactual?Comosemencionóanteriormente,el
sindicatoperdiósuestatutocomomediaciónorgani-
zacionalprioritaria,perdiendoelmonopoliodelare-
presentacióndelmundopopular.Enestesentido,es-
tudiosrecientesdelcampodelahistoriapolíticahan
deconstruidociertoscon-
sensosclásicosdelahisto-
grafíayhanensayadoque
la pervivencia del pero-
nismo no debe atribuirse
sólo a una clase social re-
lativamentehomogéneao
alafortalezadelasorgani-
zacionessindicalesquese
incorporaronaél,aundu-
rante su proscripción. La
explicación debe buscar-
se también en el carácter
constitutivo que tenían
los sindicatos en la vida
asociativa del mundo po-
pularcomoordenadoresdelaexperienciacotidiana.
Volviendoalpresente,siacordamosconestaspre-
misasyasumimosqueesemundopopularorganizado
poreltrabajofordistahasufridounatremendamuta-
ción desde la emergencia del neoliberalismo, es evi-
dentequelarepresentaciónsindicaltalcomolacono-
cíamoshastaahoracambióinexorablemente.
Esteprocesonofuevoluntaddelactorsindical,ni
exclusivodeArgentina,endondehayintentosdere-
construiraquellarepresentación.Enotrotrabajo(2)
analicé las implicancias para la acción sindical en el
marcodeunaclasetrabajadorasumamentefragmen-
tada,nosólorespectodelacoberturalegalysindical,
sinotambiénalinteriordelcolectivodetrabajadores
formales. La insistencia de los nucleamientos sindi-
calesporseguirparticipandoenpolíticaycontarcon
diputados propios es una estrategia en el camino de
reconstituiresarepresentación.Sibienestaestrate-
giaesnecesaria,yaquehansidodiputadossindicales
losquetuvieronunaatenciónespecialacambiosre-
gresivosperotambiénprogresivosenmateriadenor-
mativa laboral, ésta no puede ser la única. De hecho
durante2016laCGTpromovióelfortalecimientodel
vínculoconmovimientossocialesycolectivosdetra-
bajadorescomolaConfederacióndeTrabajadoresde
laEconomíaPopular(CTEP).
Este proceso está en curso y no tiene un destino
predeterminado.Dependerámásbiendelasacciones
sindicalesydesucapacidadparaampliaryconsolidar
unanuevarepresentaciónsobrelaactualyheterogé-
neaclasetrabajadora.g
1.EzequielMeler,“Lasinternasjusticialistasde1983:reflexiones
preliminares”,ponenciapresentadaenelworkshopElEstado,
lopolítico,lacuestiónsocialylacuestiónsindical(1850-2014),
UniversidadNacionaldeLanús,BuenosAires,2014.
2.AnaNatalucci,“Elsindicalismoperonistaduranteelkirchnerismo
(2003-2015)”,enMartínRodríguez(dir.)¿Existelaclaseobrera?,
LeMondediplomatique/Capitalintelectual,BuenosAires,2017.
*Doctora en Ciencias Sociales. Investigadora Adjunta del CONICET
con sede en el Instituto de Investigaciones Gino Germani, UBA.
© Le Monde diplomatique, edición Cono Sur
La ruptura del
moyanismo con el
kirchnerismo y la
posterior fractura
de la CGT en 2012
movieron todo el
tablero.
10 | 	 Edición 217 | julio 2017
África,saqueohistórico
Mientras en el Primer Mundo avanzan las fuerzas xenófobas como
respuesta a la crisis migratoria, son pocos los que se preguntan por
las causas de esa migración y cómo atenderlas. Y en África, a pesar de
que la colonización ha terminado, las prácticas del saqueo no cesan.
La hipocresía de los países del Norte
por Ignacio Ramonet*
C
on la llegada del verano boreal,
volvemosaasistiralosrepetidos
y a veces trágicos asaltos contra
lasmurallasalambradasdeMe-
lilla, llevados a cabo –con sofis-
ticadastécnicasyartimañasdeasediome-
dieval– por disciplinadas columnas de
jóvenes subsaharianos. En otras zonas
(Canarias, la isla italiana de Lampedusa,
las costas de Sicilia, de Grecia, de Chipre,
deMaltaylaislafrancesadeMayotte,cer-
cadeMadagascar),los“invasores”llegan
casi siempre a las playas de noche –cuan-
donozozobran–,ensilenciosasembarca-
ciones,comoantañolohacíansindudavi-
kingos,normandososarracenos.
EnEuropayenotraspartesdelmundo
rico, muchos (entre ellos Donald Trump)
tiendenaconsideraraesos“asaltantes”co-
mo agresores, delincuentes y hasta crimi-
nales.Laextremaderechaeuropeareclama
másmanodurapararepeleralosintrusos,
menosmiramientosylaadopciónurgente
demedidasmásradicales.Másvigilancia,
máspolicía,másejército,másexpulsiones.
Ynosiempresepreguntaporquéesasper-
sonasestándispuestasacorrertantosries-
gospara,endefinitiva,poner,porpreciovil,
su fuerza de trabajo al servicio de nuestro
confortynuestroaltoniveldevida.
Secuelas de la colonización
ElÁfricaSubsaharianaesunadelasregio-
nesmásempobrecidasdelplaneta,conuna
pobrezaextremaqueseexplicapordiver-
sos factores. En primer lugar: la trata de
esclavos,crimenygenocidioquevaciódu-
rantesigloselsubcontinentedemillonesde
sushombresymujeresmásjóvenes,sanosy
fornidos,obligandoacomunidadesenteras
avivirescondidasyaisladasenlasprofundi-
dadesdelajungla,sincontactoalgunocon
los progresos de la técnica y de la ciencia.
TambiénennecesariorecordarqueÁfrica
ha sido, hasta hace apenas unos decenios,
tierradecolonización.Deunacolonización
impuestaporlaspotenciaseuropeasasan-
greyfuego,abasedeguerras,exterminios
ydeportaciones.Todoslospodereslocales
queosaronoponerseyresistiralosconquis-
tadores–portugueses,holandeses,británi-
cos,franceses,alemanes,italianosoespaño-
les–fueronaplastados.Enelaspectoeconó-
micolaspotenciascolonialesestablecieron,
demodoautoritario,unaeconomíafundada
enlaexportacióndemateriasprimashacia
lametrópoliyenelconsumoobligatoriode
productosmanufacturadosproducidosen
Europa.Deesamanera,Áfricaperdióenlos
dostableros.Yesadobleexplotación,enlo
esencial,nosehamodificado.
Por ejemplo, Costa de Marfil, primer
productormundialdecacao(el40%delvo-
lumenmundial)nuncahapodidodesarro-
llarunaindustriachocolateraexportadora.
LomismosepuedeafirmardeMalioNíger,
dosdelosprincipalesproductoresdealgo-
dón,quienessehallaronenlaimposibilidad
demontarunaverdaderaindustriatextil.Y
eso porque, en general, las excesivas ta-
rifas aduaneras impuestas por los países
importadores ricos a los eventuales pro-
ductoselaboradosenelSurarruinantoda
posiblecompetenciaconlosproductosfa-
bricadosenelNorte.
Los países desarrollados quieren con-
servarlaexclusividaddelatransformación
de las materias primas o, en el marco de la
globalización liberal, aceptan deslocali-
zarsusfábricashaciaChinaoBangladesh,
dondelamanodeobraeshábil,dócilyso-
bretodobarata.Peronoestándispuestosa
invertirenÁfrica,niendesarrollareneste
continenteunsectorindustrialimportante.
La división internacional del trabajo,
efectuada en favor de los intereses de los
paísesdelNorte,atribuyeaÁfricaunpapel
subalterno, lo cual le impide entrar en el
círculovirtuosodeldesarrollo.
Lasfabulosasriquezasminerasyfores-
talesdelcontinenteafricanosonvendidas
a precios de saldo, para el mayor enrique-
cimiento de las empresas importadoras y
transformadoras del Norte. De ese modo,
nosecreanempleosnisiquieraenlasindus-
triasagroalimentarias,elsectorbásicoapar-
tirdelcualsepuedeedificarunverdadero
desarrolloagrícola,ymástardeindustrial.
Por eso también África es el último conti-
nentequeaúnconoceconregularidadcrisis
alimentariasyhastahambrunas.
Estaregióndelmundo,amenudocalifi-
cadaporlosmediosdominantesdelNorte
de “subdesarrollada”, “violenta” e “infer-
nal”, no habría conocido tal inestabilidad
política–golpesdeEstado,insurrecciones,
masacres, genocidios, guerras civiles, te-
rrorismo yihadista–, si los países ricos del
Norte(empezandoporlasantiguaspoten-
ciascoloniales)lehubiesenofrecidoposi-
bilidades de desarrollo reales en lugar de
seguir explotándola. La pobreza crecien-
te se ha convertido en causa de desorden
político,decorrupción,denepotismoyde
inestabilidadcrónica.Yestamismainesta-
bilidaddesalientaalosinversores,tantolo-
calescomointernacionales.Conlocualse
cierraelcírculoviciosodellaberintodela
pobreza.
La crisis del “oro blanco”
Todo esto explica por qué hoy un (o una)
jovendelsurdelSahara,enplenasaludya
menudo con buena formación educativa,
nodeseaseguirviviendoenloqueeselca-
labozodelmundo.Decenasdemiles,enes-
temomento,estánmarchandohacialospe-
ligrosos caminos que conducen a Europa,
conlaesperanzadepodervivir,porfin,una
vidanormal.Yquizátambiénconlareivin-
dicacióninconscientedequelesdebemos
algodenuestrariquezaactual.
Estoessoloelcomienzo,ynosesabequé
tipodemuroshabráqueconstruirparades-
alentar el flujo. Porque el Banco Mundial
acabadeadvertirquelabombademográfica
yahaestallado,yqueenlospaísespobresse
cuentanpormilloneslosjóvenesmenores
de22añosquenoencuentrantrabajoensus
países.Ycuyaúnicaperspectivaescorreral
asaltodelasmurallasdeEuropa.
ParaalgunospaísesafricanosdelSahel,
queestánentrelosEstadosmáspobresdel
mundo, como Mali, Burkina Faso, Níger y
Chad,elalgodón,el“oroblanco”,represen-
ta entre un 30% y un 40% del valor de sus
exportaciones.Es,porconsiguiente,unpro-
ductovitaldelqueviven,directamente,tres
millonesdeagricultores,eindirectamente
más de quince millones de personas… “El
algodónestáligadoalahistoriadeÁfricay
a la penosa historia de la esclavitud –dice
AminataTraoré,exministradeCulturade
Mali–,perohoyqueremosquenosayudea
liberarnosynoquenosesclavicedenuevo.”
Estospaísespobres,enlosúltimosdece-
nios,hansacrificadootrasinfraestructuras
yhanhechoesfuerzosconsiderables(cons-
truccióndeembalses,canalesderiego)para
aumentarlassuperficiesdedicadasalculti-
vodelalgodón.Yhoyseencuentranenuna
situacióndramáticaporque,apesardelbají-
simo costo de una producción realizada
porcampesinospobres,elalgodónafrica-
nonoescompetitivoparalaexportacióny
resultamáscaroqueelqueproducenalgu-
nospaísesricoscomoEstadosUnidos,que
controlael30%delasexportacionesmun-
dialesdelafibrablanca.
¿Cómoesposiblequeelalgodónprodu-
cidoapreciodeoroenNorteaméricaresulte
másbaratoqueelquesecultivaacostoin-
frahumano en África? Sencillamente por-
que Washington vierte a sus productores
dealgodónsubvencionesanualesporunos
3.000millonesdedólares.Esoexplicaque
elalgodónestadounidensepuedavenderse
enelmercadointernacionalaunprecioin-
ferioraldesucostoyhastamásbajoqueel
preciodel“oroblanco”africano.
Consecuencia: si esas subvenciones se
mantienen,seproduciráunacatástrofeeco-
nómicadegranenvergaduraenesospaíses
africanosdelSahel.Millonesdeagriculto-
res seguirán abandonando el campo para
iraenrolarseenlosejércitosyihadistasque
controlangranpartedelSahel,oiránaha-
cinarseenlosbarriosdechabolasdelaspe-
riferiasurbanasdesdedondelamiseriayel
hambreempujaránalosmásatrevidosatra-
tardeemigraraEuropa.Abordodecayucos
hastaCanarias,oatravesandoeldesiertodel
SaharahastaLibiaintentandodespuéscru-
zaraItalia.
Delalgodónalapatera(1)solohayunpa-
so.Yaunqueparezcaquenohayvínculoal-
guno,lospaísesdelaUniónEuropea,yentre
estoslosmásexpuestosalaentradadelos
inmigrantes clandestinos subsaharianos,
deberían insistir para que se supriman las
subvenciones a las exportaciones agríco-
las,yenparticularalasdelalgodón,quesolo
beneficianaunosmilesdeagricultoresnor-
teamericanosmientrasarruinanamillones
deafricanos.
Soluciones reales
Recordemosquelaactividadprincipal,aes-
calaplanetaria,siguesiendolaagricultura.
Detodosloscampesinosdelmundo,apenas
unos 30 millones disponen de un tractor,
250millonestrabajanconinstrumentosde
tracciónanimaly1.300millonesusanherra-
mientasmanuales.Esaesladramáticareali-
daddelaagriculturadehoy.
Enjuniode2005,paratratarlasituación
deÁfricayparaseduciralaopiniónpública
mundial,losjefesdeEstadodelG-8invita-
ronalospresidentesdeSudáfrica,Argelia,
Etiopía,Ghana,SenegalyTanzania,además
deaKofiAnnan,entoncessecretariogene-
raldelaOrganizacióndelasNacionesUni-
das(ONU).LaideadeTonyBlair,enaquel
momentoprimerministrobritánicoyquien
presidíaeseG-8,erareducirladeudaexter-
na de los países en desarrollo, después de
haberreducidoladetrecepaísespobresde
África.Tambiénproponíaaumentarlaayu-
dapúblicaaldesarrollo(APD)unos25.000
millonesdedólaresalañoduranteunlustro
hastaalcanzarel0,75%delproductonacio-
nalbruto(PNB).Elpresidenteestadouni-
denseGeorgeW.Bushseopusobajoelpre-
textodequeÁfricanoseríacapazdeabsor-
bertalcantidaddecapitales.Sinembargo,la
ayudapropuestaporTonyBlairerainferior
aloqueestabacostandoentonceslaguerra
deIrak.Otrosobservadoresrecordaronque
Estados Unidos consintió consagrar, des-
pués de la Segunda Guerra Mundial, no el
0,75%desuPNB,sinoel1%durantecuatro
añosparaayudarareconstruirEuropacon
elPlanMarshall...
Si de verdad quisieran ayudar a África,
lospaísesricostendríanquetomar,conur-
gencia, cinco medidas sencillas: primera,
suprimir definitivamente la deuda exter-
naafricana(porcadadólarprestado,Áfri-
cayahadevuelto1,3dólaressóloenintere-
ses);segunda,suprimirlassubvencionesa
lasexportacionesagrícolasqueinundan,a
precios de saldo, los mercados de los paí-
sesendesarrolloydestruyenlaagricultura
local;tercera,abrirlosmercadosagrícolas
de Norteamérica, de la Unión Europea y
deJapónalosproductosafricanos;cuarta,
aceptar que los países africanos establez-
canunapolíticaproteccionistaenfavorde
sus producciones locales tanto agrícolas
como industriales, sin que el Fondo Mo-
netarioInternacionaloelBancoMundial
lossancione,yquinta,reorientarlainves-
tigaciónfarmacéuticaparacurarlasepide-
mias endémicas de África (cuando hoy, el
90%delainvestigaciónfarmacéuticaestá
orientada a mejorar la vida del 10% de la
poblaciónricamundial).
Losrecursosabundanyexistensolucio-
nesparaerradicarlapobrezaenÁfricayen
elrestodelplaneta;faltavoluntadpolítica.
¿Cuándoporfinsepodráadmitirquesupri-
miendolapobrezaylasinjusticias,sesupri-
men las principales causas del terrorismo
enelmundo?g
1. Embarcación pequeña usada para el trans-
porte de inmigrantes ilegales.
*Director de Le Monde diplomatique, edición española.
© Le Monde diplomatique,ediciónespañola
En los países
pobres se cuentan
por millones los
jóvenes menores
de 22 años que no
encuentran trabajo
en sus países.
| 11
168
58
47
gráficos e infografías
mapas
artículos
El AtlasDE LA ARGENTINA
La democracia
inconclusa
¡YA SALIÓ!
w w w . e l d i p l o . o r g
Una obra imprescindible
para entender los
principales avances,
desafíos y fracasos de
una democracia aún
en construcción.
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De la deuda externa a la soja,
de la crisis de los partidos
políticos al federalismo, de
las relaciones con América
Latina al vínculo con China,
de los hábitos alimenticios a
los derechos humanos, del
cine a la cumbia y de ahí a
Borges y Maradona, El Atlas
de la Argentina ofrece una
mirada panorámica
de un país en permanente
transformación.
12 | 	 Edición 217 | julio 2017
De la independencia
a la hambruna
Luego de su independencia en 2011, el conflicto político que estalló
en diciembre de 2013 profundiza la crisis social en Sudán del Sur.
Mientras que la violencia, la crisis alimentaria y su déficit sanitario
empujan a sus habitantes al exilio, la comunidad internacional ha
hecho oídos sordos a un estado de emergencia calamitoso.
El apoyo ciego de Washington al presidente Salva Kiir
por Gérard Prunier*
un monto de 1.600 millones de dólares,
sóloobtuvounaparsimoniosaehipotéti-
carespuesta:46%deanunciosyninguna
certeza con respecto al desembolso. La
ONU se vio entonces obligada a reducir
las raciones de alimentos que distribuía
enUganda,elpaísmásafectado.Eldirec-
tor ejecutivo del Programa Mundial de
Alimentos, David Beasley califica la si-
tuación como “inaceptable”.
Sialprincipioelconflictoeraunague-
rra organizada entre grupos opuestos,
actualmenteseasemejaaunlodazaldes-
integrador. Ya no es posible negociar con
eficacia ni con el gobierno ni con los “re-
beldes”,porquenadieestáenposiciónde
garantizarunmínimodeseguridad,nisi-
quieraparaunvisitantedelatalladelpa-
pa Francisco.
Conflictos internos
¿Cómo entender semejante desastre?
La primera “explicación” que brinda-
ron los medios estaba enormemente te-
ñida por el desdén internacional hacia
África: dos caudillos de etnias diferentes
–Salva Kiir, dinka y Riak Machar, nuer–
se habían convertido en Presidente y Vi-
cepresidente durante la independencia.
El segundo habría procurado suplantar
al primero mediante un golpe de Esta-
do apoyado por su etnia. Su intento frus-
trado habría provocado una feroz repre-
sión. Esta explicación está muy alejada
de la realidad. Hay que darle crédito a
Linda Thomas-Greenfield, subsecreta-
ria de Estado de Asuntos Africanos del
presidente Barack Obama, por haber si-
dolaúnicaintegrantedeungobiernooc-
cidental que desmintió la existencia de
una tentativa de golpe de Estado en Su-
dán del Sur.
Entonces, ¿qué sucedió realmen-
te? Las causas profundas del conflicto
se remontan a la política colonial bri-
tánica en Sudán. Las poblaciones ára-
bes instaladas en el norte del país go-
zaban entonces de un juicio favorable
por parte de Londres, que les reservaba
la mayor parte de sus inversiones eco-
nómicas, gastos en infraestructura y en
educación (2). Contrariamente, la par-
te sur del país siguió en el subdesarro-
llo y la falta de instrucción. Tras la in-
dependencia, en 1956, la colonización
interna del Sur, cristiano y animista,
por el Norte musulmán sucedió a la de
los británicos y provocó dos guerras,
entre 1956 y 1972 y posteriormente en-
tre 1984 y 2002.
Durante la primera guerra, los com-
bates se desarrollaron principalmente
en la parte ecuatorial de Sudán, en el ex-
tremo sur del país. Esta guerra tuvo co-
mo consecuencia un simple reordena-
miento administrativo interno: el Sur se
volvió “autónomo”, es decir, dotado de
ungobiernoregional.Peroelacuerdode
paz, firmado en febrero de 1972, no re-
sistió su disolución por parte del presi-
dente sudanés Gaafar Nimeiry en 1982.
El descubrimiento de petróleo agudi-
zaba el apetito de Jartum por el control
del Sur. La guerra no tardó en desatar-
se nuevamente, en 1984, dirigida por los
pastores dinkas y nuers de las regiones
de Jonglei, en el Alto Nilo y de Bahr-el-
Ghazal (ver mapa). Los habitantes de
las regiones ecuatoriales, agotados por
el primer conflicto, se negaron a par-
ticipar. El mismo jefe de la rebelión, el
coronel John Garang, pertenecía a la et-
nia dinka. Militar destacado y pensador
político visionario, Garang también era,
desgraciadamente, tribalista y autorita-
rio. Las múltiples traiciones e intentos
de derrocamiento de los que fue objeto
en el seno de su movimiento, el Ejérci-
to de Liberación del Pueblo de Sudán
E
lpasado30demayo,elVatica-
no anunció la suspensión sine
die del viaje del papa Francis-
co a Sudán del Sur previsto
para el mes de octubre. No se
tratódeunasimpleescapatoria:eltrasla-
do se volvió realmente imposible debido
a la violencia que arrasa al joven país de
África Central, independiente desde el
2011. El balance del conflicto, que estalló
el 13 de diciembre de 2013, muestra cada
vez más resultados negativos: 1.732.000
refugiados fuera de las fronteras, cerca
de3millonesdedesplazadosdelinterior
y más de 5 millones en estado de emer-
gencia alimentaria aguda. Según la ofici-
na del Alto Comisionado de las Naciones
Unidas para los Refugiados (ACNUR),
Agnès Stienne
7.800
Juba
Malakal
Bor
Bentiu
ToritYambio
Wau
Rumbek
Kuajok
Aweil
Sudán
República
Centroafricana
Sudán del Sur
Etiopía
KeniaUganda
República
Democrática
del Congo
72.360
32.000
70.000
928.000
Bahr-el-Ghazal
Occidental
Bahr-el-Ghazal
del Norte
Warab
Abyei
Lacs
Ecuatoria
Occidental
Ecuatoria
Central
Ecuatoria
Oriental
Jonglei
Unité
Alto Nilo
Región contemplada por las
tomas de tierra
Flujo de refugiados
Fuente: Michael Izady, gulf2000.columbia.edu; Alto Comisionado de las
Naciones Unidas para los Refugiados; OCHA ; Usaid; ECOS Online; Land Matrix.
Principales
grupos étnicos
Dinkas Nuers
Chillouks, Anuaks
Baris
Zandés
Grave emergencia
alimentaria
Foco de violencia
Explotación petrolera
Número de refugiados,
primavera 2017
Número de desplazados
Campo de refugiados
400.000
15.300
1.600
12.500
126.800
177.000
125.600
123.500
33.500
524.200
277.400
428.600
0 200 km
la situación sanitaria exige un esfuerzo
desmedido para recibirlos por parte de
los países de la región: Uganda (900.000
personas), Etiopía (250.000), República
Democrática del Congo (80.000), Sudán
(400.000), Kenia (100.000) e incluso la
República Centroafricana, que es víc-
tima de una fuerte inseguridad (2.200).
Estas cifras, que datan del 31 de mayo,
probablemente ya se encuentran aleja-
das de la realidad: el ACNUR estima que
más de 60.000 personas huyen cada mes
hacia el extranjero.
La cantidad precisa de víctimas sigue
siendo desconocida. Fuentes extraofi-
ciales cercanas a la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) estiman que los
decesosllegana300.000,lamayoríaoca-
sionadosporlasenfermedades,lafaltade
atención a los heridos, la hambruna y las
largascaminatasencondicionesparticu-
larmente difíciles. Los combates habrían
provocado la muerte de 50.000 perso-
nas. Esta contabilidad macabra debe ser
considerada con respecto a la población
total de Sudán del Sur que se estima en
aproximadamente 12 millones (nunca se
realizó ningún censo en el país). El con-
flicto ya causó al menos los mismos da-
ñosyviolenciaquelalargaguerraquelos
sursudaneses mantuvieron contra Jar-
tum (1984-2002) (1). Las iglesias, algu-
nas organizaciones no gubernamentales
(ONG) y la ONU intentaron llevar ayuda
a las poblaciones. Pero el llamado lanza-
do por las Naciones Unidas en 2015, por
| 13
(ELPS), fueron aplastados por su ma-
no de hierro. Tras una muerte acciden-
tal, en julio de 2005, poco después del
acuerdodepazdeenero,Garangdejóun
ELPS marcado por las relaciones de do-
minación y el tribalismo dinka.
Kiir lo reemplazó a la cabeza del
ELPS y en la presidencia de la región
autónoma de Sudán del Sur, puesto que
le aseguró la vicepresidencia de Sudán,
bajo el mando de Omar Al-Bachir. En
abril del 2010, gana ampliamente la pre-
sidencia de la región autónoma, que de-
sea conducir a la independencia.
En 2011, el entusiasmo por la inde-
pendencia de Sudán del Sur es tal que
se expande hasta Estados Unidos, tan-
to entre los demócratas de William
Clinton como entre los republicanos de
George W. Bush. La comunidad interna-
cional recibió con una confianza injusti-
ficada a un nuevo Estado pobre, sin edu-
cación (la tasa de alfabetización era del
20% para los hombres y del 2% para las
mujeres), sin experiencia política, fuer-
temente armado, desprovisto de redes
administrativas y que obtiene el 98% de
sus recursos financieros de la explota-
ción petrolera, a la cual sólo los dirigen-
tes del ELPS tenían acceso.
Tras el referéndum de autodetermi-
nación en enero de 2011, el Sur entró en
secesión y Kiir se convirtió en jefe del
nuevo Estado independiente, sin elec-
ciones, aunque su vicepresidente, Ma-
char, ocupara una jerarquía más alta y
fuera más conocido entre los dirigentes
nuers del movimiento. Cuando en 2012,
la presión internacional lleva a anunciar
elecciones para el 2015, el pánico invade
a ciertoscírculosdirigentesdinkas.Ade-
másdeMachar,elpresidentetendríaque
haber enfrentado a otros dos candidatos
de peso: la viuda del coronel Garang, Re-
becca Nyandeng, también dinka, pero
mujer independiente, y Pagan Amum, el
secretario general del ELPS, un Shilluk.
Al crear el Consejo de Notables de
Jieng (“jieng” significa “dinka” en su
lengua), los partidarios de Kiir suscitan
la reprobación de todos, incluso de los
dinkas demócratas. En un contexto des-
favorable en el cual es difícil determinar
el verdadero rol de unos y otros, el Con-
sejo desempeña el papel de verdadero
pero ilegítimo “gobierno” del país.
Autónomo desde la firma de los
acuerdos de paz en 2005, el país que-
dó en manos de los militares del ELPS
y no vivió ningún despegue económico.
La corrupción es tal que el mismo pre-
sidente reclamó en una carta pública
a su gobierno “los 4.000 millones que
desviaron desde la independencia”: 22
millones de dólares fueron recupera-
dos. No se hizo nada por la educación, la
salud o la infraestructura. Los enfrenta-
mientos interétnicos, generalmente li-
gados al robo de ganado, se multiplican
y ningún gobierno logra controlarlos.
Peor aun, las tropas del ejército “nacio-
nal” se comportan de hecho como una
milicia dinka (progubernamental), o
nuer cuando prefieren la rebelión.
En 2013, la preparación de las elec-
ciones y la candidatura anunciada de
Machar llevan al presidente Kiir a pur-
gar su gobierno de toda oposición po-
sible y a darle al jefe de Estado Mayor,
el general Paul Malong, un rol cada vez
más preponderante. El 13 de diciem-
bre de 2013, mientras que los soldados
dinkas intentan desarmar por orden de
Malong a los soldados nuers, estos se re-
belan y se ven rápidamente aplastados.
Las tropas “leales” –de varias etnias, pe-
ro mayormente dinkas– emprenden en-
tonces la masacre sistemática de todos
los nuers que encuentran en la capital,
Mientras que el conflicto alcanza di-
mensiones catastróficas para los civiles,
se evoca la puesta bajo tutela, a través de
un mandato de la ONU, del Estado más
insolvente del mundo. Esta decisión, sin
duda eficaz al menos a título provisorio,
tendría un costo elevado: sus opositores
corren con ventaja al oponer a esta dis-
pendiosa generosidad el rechazo de un
colonialismo anticuado. g
1. Véase “Luchas de poder en Sudán del Sur” ,
por Gérard Prunier, Le Monde diplomatique,
edición Cono Sur, febrero de 2014.
2. M. W. Daly, Empire on the Nile: The Anglo-Egyptian
Sudan, 1898-1934 e Imperial Sudan : The Anglo-
Egyptian Condominium, 1934-1956, Cambridge
University Press, 1986 y 1991 respectivamente.
*Consultor independiente, miembro del Atlantic Council.
Traducción: María Julia Zaparart
Juba. Aunque la cantidad de muertos si-
gue siendo desconocida, se estima que
entre seis y diez mil personas fueron
asesinadas en tres días.
Los soldados nuers que permane-
cían en el interior se sublevan. Machar,
que había logrado escapar, los comanda.
Durante el primer año de guerra (2014),
los observadores extranjeros, sobre to-
do los diplomáticos, “explican” la gue-
rra como la conjunción de una rivalidad
personal (Machar contra Kiir) y de una
rivalidad étnica (nuers contra dinkas).
Pero a medida que pasa el tiempo, casi
todas las demás etnias, principalmen-
te en las tres regiones ecuatoriales y en
Bahr-el-Ghazal, se sublevan contra el
gobierno de Juba y el monopolio que los
dinkas ejercen en el poder. La guerra se
generaliza y las débiles estructuras he-
redadas del ELPS no pueden resistir. La
rebelión no logra estructurarse mien-
tras que el gobierno se divide en capas.
Ante los ojos del mundo
¿Qué hace al respecto la “comunidad
internacional”? Muy poco. La ONU y
Estados Unidos siguen defendiendo la
“legitimidad” del régimen surgido del
ELPS. En mayo de 2014, el Consejo de
Seguridad refuerza la Misión de Asis-
tencia de las Naciones Unidas en la Re-
públicadeSudándelSur(UNMISS)que
se estableció desde la independencia en
2011: se sumaron cinco mil cascos blan-
cos a los trece mil que ya estaban en el
terreno. El mandato de la UNMISS se
reorientó hacia la supervisión y la pro-
tección de los campamentos de despla-
zados (aproximadamente cien mil per-
sonas). Las infraestructuras, ya satura-
das, se encuentran actualmente cerra-
das para los nuevos desplazados que si-
guen llegando.
Conforme a la nueva política diplo-
mática que promueve “soluciones afri-
canas para los problemas africanos”, el
tratamiento de la crisis fue derivado a la
Autoridad Intergubernamental para el
Desarrollo, una organización regional
del Este africano cuya capacidad de ges-
tión de problemas es, en realidad, muy
limitada, incluso nula. Sus miembros
son demasiado débiles para actuar mi-
litarmente (Sudán del Sur, Somalia, Yi-
buti), o están implicados en políticas re-
gionales que se contradicen mutuamen-
te (Sudán, Etiopía, Eritrea, Kenia, Ugan-
da). Tras interminables discusiones, el
17 de agosto de 2015 se firma un acuerdo
de paz en Nairobi (Kenia).
Machar, que teme por su seguridad,
reclama garantías. Termina por volver
a Juba donde se salva por muy poco de
un intento de asesinato el 8 de julio de
2016 y logra escapar a pie a la República
Democrática del Congo. Luego de errar
algunas semanas, se instala finalmente
en Adís Abeba, adonde se había dirigido
conlaesperanzadelograrlaintervención
de la Unión Africana, cuya sede se en-
cuentra en la capital etíope. Machar se
encuentra actualmente recluido en una
residencia bajo vigilancia en Sudáfrica
aunque nunca fue juzgado. Uno de sus
tenientes, Taban Deng Gaï, quien ha-
bía sido condenado por el movimiento
rebelde, fue sobornado para legitimar
el acuerdo de paz firmado en agosto de
2015, que el gobierno de Juba dice que-
rer aplicar, aunque nunca hizo el más
mínimo gesto para su implementación.
Para la “comunidad internacional”,
que se aferra a la leyenda del intento de
golpe de Estado frustrado, Machar es
responsable de la guerra. El entonces
secretario de Estado norteamericano,
John Kerry, cuyo país es muy influyen-
te en la parte anglófona del continen-
te, contribuyó a darle crédito a esta te-
sis. Entonces, hay que apartar a Machar
para resolver la crisis. Pero se produce
lo contrario. Sin jefe, la rebelión se des-
integra en una serie de grupos armados
autónomos. Por su parte, el gobierno de
Juba intenta construir una especie de
“diálogo nacional” con los miembros
extremadamente sumisos del Consejo
de Notables de Jieng, unánimemente
rechazados por las iglesias, la sociedad
civil y lo que queda de los medios. A la
violencia de los combates se agrega aho-
ra el estado de hambruna, oficialmente
declarado por Juba desde el 21 de febre-
ro y que afecta al menos a cien mil per-
sonas en el norte del país.
Actualmente, muchos dinkas desean
que el presidente Kiir se retire, pero
debido al grado de desorden en el país,
el retiro no bastaría para lograr la paz.
Ya no es posible
negociar con
eficacia ni con el
gobierno ni con los
“rebeldes”, porque
nadie garantiza
un mínimo de
seguridad.
Archivo
LuchasdepoderenSudándelSur
porGérardPrunier,Nº176,febrerode
2014.
AmargodivorcioenSudán
porJean-BaptisteGallopin,Nº156,ju-
niode2012.
HaciaelnacimientodeSudándelSur
porGérardPrunier,Nº140,febrero de
2011.
14 | 	 Edición 217 | julio 2017
El sueño de una
China verde
Tras el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París, China se presenta
como líder en la lucha contra el cambio climático. En el país más
contaminado del mundo, el poder central alienta las iniciativas a favor
del medio ambiente… siempre que no se vea él mismo cuestionado.
Cambio climático. Desafíos políticos de la contaminación
por Guillaume Pitron*, enviado especial
S
i hay dos colores que movilizan
en forma constante el imagina-
rio de los chinos, claramente
son el verde y el azul. A lo largo
del país, afiches oficiales a favor
delaecologíasuelenrepresentarunaciu-
dadela de cristal que se erige entre valles
exuberantes y cielos azulados. Y el presi-
dente Xi Jinping insiste, alimentando su
esperanzadevercadadía“montañasver-
des” y “un cielo azul” en el Reino del Me-
dio,“demaneraquenuestroshijospuedan
disfrutardeunentornoagradable”(1).Pe-
ro,cuandolaseñoraWeiDongyingempe-
zóafotografiarelríoQianTangquecorre
bajosusventanasensupueblo,Wuli(pro-
vinciadeZhejiang),enelsudestedelpaís,
sólovioreflejostornasoladosanaranjados
bajouncieloblanquecino.Desparramadas
sobrelasbaldosasdesucomedor,cincoki-
losdefotoscompiladasdesde2003mues-
tran las canalizaciones de una fábrica de
tinturadelgrupoquímicochinoRuicaide-
rramandotorrentesdecolorantesenelrío.
Comouncuerpocontagioso,lasaguasdel
Qianprontoafectaronasusvecinosconun
malnocivoylostransformaronencronis-
tasdeunrecuentomacabro:alrededorde
sesentadeellosyafallecierondecáncerde
pulmón, hígado o estómago, “seis más el
añopasado”,especificaWeiDongying.La
madreyelhermanodesumarido,unhom-
bredignoqueasienteconlacabezaalescu-
charla,tambiénsucumbieron.
Nueva conciencia ecológica
Wuli:unlaberintodecallejuelasdedosmil
habitantesquepodemosrecorrersinsen-
tarnosenelasientotraserodeuntaxipara
nointrigaralossoplonesquemerodean.Y
sólonosbajamosdeltaxialfinaldeunca-
llejón sin salida, para saludar a Wei Don-
gying. Entonces nos recibe una cantilena
que mezcla gritos, arengas y clamores de
furia.Duranteaños,estamujerde51años
acumulólaspruebasdelacontaminación
química, tomó anotaciones en mapas, hi-
zopresentacionesantelostribunalesyde-
nunciólainaccióndelasautoridades–las
que, según cuenta ella, no tienen proble-
ma en meterse en los bolsillos “sobres ro-
jos”atiborradosdedinerodemanodein-
dustrialesacambiodesumutismo–.Tras
quinceañosdelucha,WeiDongyingsela-
menta:“Lasfábricasnosemovieronyno-
sotrosseguimosatascadosacá.¿Realmen-
tenuestrocombatesirvióparaalgo?”.
Siguiendo el ejemplo de esta referente
delaluchaecologista,unanebulosademi-
litantesverdesvienecreciendodesdehace
unos veinte años. Al formular una crítica
aguda del desastre ambiental ocasionado
por tres décadas de capitalismo, actual-
mente cuestionan la validez del principal
Pacíficas o violentas, las autoridades
contaron712 manifestacioneslocalescon-
tra la contaminación en 2013 (2); algunos
hablan de 30.000 a 50.000 personas. Esta
nueva conciencia ecológica alimentó un
terreno fértil para la eclosión de las aso-
ciacionesambientalistas.Laprimera,Los
AmigosdelaNaturaleza,nacióenPekín
en 1993. Yiqun Wu tenía 31 años cuando
comenzóatrabajarallíjuntoadecenasde
voluntarios. Yiqun Wu recuerda: “En esa
épocaanadielepreocupabaelmedioam-
biente. Nuestras acciones se limitaban a
plantarárbolesyhacerornitología”.Acti-
vidadesinofensivas,hastaelmomentoen
elqueesospionerosverdes, inspirándose
en sus pares estadounidenses, se reunie-
ronycrearonunaONG–unasiglacontra-
dictoriaconelcarácteromnipotentedeun
régimenenelquelasestructurasinterme-
diasautorizadas(ligasdejuventud,asocia-
cionesprofesionales,sindicatos)siempre
procedierondesuautoridad–.
Una libertad peculiar
Sinembargo,lasuperacióndelaislamiento
económico del país favoreció la afluencia
de donaciones extranjeras hacia las ON-
GE. Catástrofes tales como las crecidas
mortales en 1998, agravadas por la defo-
restación y la erosión de los suelos del río
Yangzi, movilizaron a nuevos actores so-
ciales para socorrer a los habitantes ribe-
reños.Lomismoocurrióconelemblemá-
tico bloqueo, en 2004, de la construcción
de una represa sobre el río Nu, en la pro-
vincia meridional de Yunnan, que habría
inundadounsitionaturalconsideradopa-
trimonio mundial por la Organización de
lasNacionesUnidasparalaEducación,la
CienciaylaCultura(Unesco).Enunsiste-
ma en el que todo parte de la cima, para-
dójicamente las ONGE emergieron de la
baseydesdeelextranjero.Así,elpaís,que
contabaconnueveONGEen1994,segúnla
embajadadeFranciaenPekín,oficialmen-
tetieneenlaactualidadcercade8.000de
las500.000 ONGdeclaradas(3).Sucanti-
dadseduplicóentre2008y2013deforma
talque,“detodoslosmovimientosasocia-
tivos,losqueconciernenalmedioambien-
te conocieron el crecimiento más fuerte
enestosúltimosaños”,aseguraYiqunWu,
fundadordelaONGEVerdeEterno.
Pekín decidió concederles una liber-
taddeacciónsingular.“Anivellocal,pue-
denemprendergrancantidaddeacciones
ycriticaralgobierno.Ustedessesorpren-
deríandelatoleranciadelpoderrespecto
deellos”,observaJoshChin,corresponsal
del diario The Wall Street Journal en Pe-
kín. Yiqun Wu, que creó Verde Eterno en
2012 con 100.000 yuanes (13.000 euros)
defondospersonales,consiente:anterior-
mentedesconfiadas,ahoralasautoridades
pekinesaslessolicitansuparticipaciónpa-
ra llevar a cabo campañas de limpieza –y,
depaso,novacilanenfinanciarlas–.Inclu-
solasONGEsoninvitadasporelEstadoa
evaluarelimpactoecológicodeproyectos
de construcción de autopistas o fábricas.
Algunas,comoelInstitutodeAsuntosPú-
blicosyMedioambientales,dirigidoporel
célebremilitanteMaJun,editanunalista
negra de las compañías menos respetuo-
sasdelasregulacionesecológicas,sintra-
tarcondeferenciaalasmuypoderosasem-
presasdelEstado.
Inclusive, desde 2015, son las únicas
que pueden pedir compensación ante la
justicia contra degradaciones al medio
ambiente, alentadas por “regulaciones
ambientalescadavezmásseveras”,seale-
graelabogadoambientalistaWangCanfa.
Así,esteaño,unajurisdicciónconsideraba
admisibleunadenunciadeLosAmigosde
la Naturaleza contra la empresa petrole-
raestadounidenseConocoPhillips,acusa-
dadeserresponsabledeunamareanegra
mecanismodelegitimidaddelPartidoCo-
munista Chino (PCC) desde Deng Xiao-
ping:lapolíticadecrecimientoeconómico.
Frente a la magnitud de la contamina-
ción, el Partido dio pruebas de pragma-
tismoalconcederalasorganizacionesno
gubernamentales ecologistas (ONGE) un
amplio margen de acción. Pero, como sus
combates amenazan con debilitar al régi-
men,tambiénsonobjetodeunarepresión
constante. Los militantes verdes se en-
cuentran, así, en una situación de insegu-
ridadpermanente,tironeadosentrelacrí-
ticaalpoderylanecesidaddeinscribirsu
acciónalargoplazo.
La joven Shen Chunyi forma parte de
los numerosos ciudadanos chinos indig-
nados. Como los nueve millones de habi-
tantesdeChengdu,lalúgubrecapitaldela
provincia de Sichuan, esta estudiante de
19 años, de delicada silueta y mirada me-
lancólica, siente que cayó en la trampa de
lacontaminaciónatmosférica.Laculpaes
delincesantetráficovehicularydelapre-
sencia de una fábrica petroquímica en la
ciudad vecina de Pengzhou. Shen Chun-
yi suspira: “Pasamos el otoño y el invier-
no sin nunca ver el cielo. Por eso, hace al-
gunosdías,cuandoelsollogróasomar,¡la
gente salió con sus cámaras de fotos!”. La
situación se volvió tan intolerable que en
diciembre de 2016 varios centenares de
personasprotestaronenTianfuSquare,la
plazaprincipaldelamegalópolis,conmás-
caras anticontaminación en la cara. “La
manifestación fue dispersada, sus líderes
detenidos y los medios de comunicación
oficialesfueronsilenciados”,relataunha-
bitanteprotegidoporelanonimato.Ynose
sabequéfuedeloslíderes.
Aunque pasaron varios meses, una at-
mósferapesadasigueflotandosobreTian-
fuSquare,bajolamiradadeunaintimidante
estatuadeMaoZedong.Policíasprovistos
de equipamiento antidisturbios cruzan la
plaza con paso viril. Más lejos, una escua-
dradevehículos,conlucesrojizas, parece
dispuestaaromperlaformación.Depronto
dosautosempiezanaseguiranuestrotaxi.
Y,enalgunoslugarespúblicos,unhombre,
probablementedelaseguridadinterior,nos
sacófotos…MásvaleabandonarChengdu.
Li Keran, All the Mountains Blanketed in Red Scroll, 1964 (fragmento intervenido, gentileza Christie’s)
| 15
sobrevenida en 2011 en el golfo de Bohai,
al este de Pekín. Wang Canfa espera que
ese marco legal permita relanzar algunas
acciones judiciales, que están enredadas
enlosmeandrosdelajusticiachina,queél
llevaadelantedesde1998ennombredesu
ONG, el Centro para la Asistencia Legal a
lasVíctimasdeContaminación(CLAPV).
Entre ellas, un caso en el que los habitan-
tes de Yushutun, un pueblo de la provin-
cia septentrional de Heilongjiang, exigen
reparación a la compañía estatal Qihua
Group por haber vertido residuos de me-
talesalcalinosydeácidoclorhídricoalre-
dedordeunafábricaquímica(4).
Contrapoder ad hoc
Fuertementedescentralizado,elEstadose
debateconunproblema:elconsensosobre
laurgenciaecológicaquereinaenlacima
delpodernoestátancompartidoensusni-
velesinferiores.Corrupciónmediante,los
intereses de los agentes del aparato local
a menudo se confunden con los de los in-
dustriales.¿Quépolíticaambientalpuede
aplicarsesilasdirectivasdePekínquedan
como letra muerta en la práctica? Ahora
bien, al vigilar la acción de los gobiernos
provinciales, las ONGE se convierten en
garantesdelaefectividaddelasdecisiones
nacionales. Chloé Froissart, directora del
Centro Franco-Chino de la Universidad
TsinghuaenPekín,analiza:“Hayunalógi-
cadealianzatácitaentrelasasociacionesy
el poder central a fin de atenazar a los go-
biernos locales. De esta manera, las ONG
actúancomouncontrapoderadhocdentro
delsistema”.
Incluso sucede que altos cuadros del
PCC transmiten informaciones a las or-
ganizaciones para interrumpir proyec-
tos objetables. Eso es, por ejemplo, lo que
hizo Mou Guangfeng. En 2003, alertado
por la opacidad que rodeaba la decisión
de validar el proyecto de represa sobre el
río Nu, este director adjunto de la Ofici-
na de Estudios de Impacto Ambiental de
la Administración Estatal de Protección
Medioambiental (SEPA) recomendó a la
fundadoradelaONGELosVoluntariosde
laTierraVerde,WangYongchen,quediri-
gierauncontra-peritaje.Laoposiciónque
resultó de allí llevó al primer ministro de
eseentonces,WenJiabao,aordenarlade-
tencióndelaconstruccióndelarepresaal
añosiguiente(5).
El régimen es consciente de las expec-
tativas de las clases medias en cuanto a
la modernización del Estado. El rechazo
de la contaminación, pero también de la
corrupción, de los fraudes alimentarios
e incluso de las disparidades de riqueza,
demuestra que al deseo de crecimiento a
partir de ahora se le suma la aspiración a
más justicia social. La capacidad del Par-
tido-Estado para dar respuestas a estas
expectativas determinará su populari-
dad, los equilibrios de poderes en su seno
y la muy probable renovación de Xi Jin-
ping en sus funciones en el XIX Congre-
so Nacional, en octubre próximo. A falta
de derechos cívicos, las condiciones de
un contrato con el pueblo pasan en par-
ticular por la acción de las ONGE. A estas
últimas se les delega un rol suplementa-
rio de protección del medioambiente y, a
cambio, participan en mejorar el funcio-
namientodelPCC.
Mecanismos de sumisión
PeroPekínatenuósurelativabenevolencia
instaurando contrafuegos. Se lo ve clara-
mente en Hangzhou, en la provincia cos-
teradeZhejiang.Consustemplosdecur-
vas delicadas y su antigua pagoda de las
SeisArmonías,la“VeneciadeOriente”se
recuestaindolentementeaorillasdellago
del Oeste. Un teatro propicio para la reu-
nión, a algunos metros de allí, de varios
centenares de estudiantes en uniforme a
la entrada de la escuela primaria Xuejun.
Música melódica y discursos llenos de
buenossentimientos:esesábado,laONGE
ZhejiangVerdecoorganizaunajornadade
educación en los valores de generosidad,
superaciónpersonal,atenciónalprójimo.
A cada uno de esos mandamientos le co-
rrespondeun“sueño”deuncolordelarco
iris –entre ellos, un “sueño verde” de una
Chinadotadade“montañasreverdecidas
yaguasazules”–.
HaoXin,de36 años,eselvicepresiden-
tedeZhejiangVerde,organización que él
fundó en el año 2000. Se jacta de sus die-
cisieteasalariadosatiempocompleto,sus
trescientosvoluntariosreclutadosenpar-
ticular en los círculos estudiantiles, sus
proyectosdeecocomunidadesy“losotros
cientos de actividades llevadas adelante
estosúltimosaños”.Estehombrejoviallo
admite:“Alprincipiofuedifícilobtenerel
apoyodelasautoridades,elregistrooficial
denuestraONGllevótreceaños”.Todose
volvió mucho más simple en 2012, cuan-
do Hao Xin, comunista desde 1999, dotó
a la asociación de una célula del Partido.
“El PCC alienta a que toda nueva estruc-
turaestablezcasupropiacélula.Nosotros
fuimoslaprimeraONGdelaprovinciaen
establecerlanuestra”,asegura.Comocon-
trapartida, la organización local del PCC
puso gratuitamente dos departamentos a
disposicióndelpersonaldeZhejiangVer-
de.Esasventajasenespeciesesumanalos
financiamientos provenientes, en partes
iguales, de organismos privados chinos,
tales como la fundación del grupo de co-
mercioenlíneaAlibaba,delasautoridades
ydedonacionesindividuales.Y,además,el
Partido sabe honrar a sus miembros más
asiduos:“Nuestraasociaciónrecibiómiles
depremiospararecompensarnuestrasac-
ciones”,exageraHaoXin.
Desplegando un clientelismo estatal a
su servicio, el PCC le ató las manos a Hao
Xin. ¿Qué líneas rojas no debe transgre-
dir?Nuestrointerlocutorsecrispa,balbu-
cea y, luego, evade el problema: “Es muy
difícil decirlo, no soy el mejor posiciona-
do para responder esa pregunta”. En la
práctica, Hao Xin no involucra a su aso-
ciación con las manifestaciones contra la
construcción de fábricas tóxicas de pro-
ducción de paraxileno, un hidrocarburo
utilizado en la fabricación del poliéster,
que estallaron en la provincia en estos úl-
timosaños.Tampocoapoyóaloshabitan-
tesdelpueblodeWuli,enfrentadosconla
contaminacióndelQianTang,peseaestar
situado en la periferia cercana de Hang-
zhou.Estáobligadoaunestrictodeberde
lealtadalrégimen,queleordenanocues-
tionarnuncasulegitimidad.
Pekín creó incluso sus propias asocia-
ciones paragubernamentales. Así, la Fe-
deraciónAmbientaldeChina(ACEF)pu-
blicalistasrojasdelabiodiversidadenlos
ríos(6),dirigecampañasenhogarespeki-
nesesparaincitarlosareducirsuconsumo
de electricidad (7) y lleva a cabo acciones
judiciales. Pero esta proximidad implica
una autocensura: las empresas estatales
no pueden ser criticadas y “queda exclui-
dointervenirenloscentenaresde‘pue-
amdelplata.com
6 a 9hs
R O B E R T O
CABALLERO
d
16 | 	 Edición 217 | julio 2017
blos del cáncer’ [en los que los índices
decáncerregistradossonmuysuperiores
alamedianacional]quehayenelpaís”,se
lamenta un empleado de ACEF que pre-
fiere mantener el anonimato. Este último
también recuerda que para su organiza-
ción era imposible trabajar en la ciudad
sichuanesadeShifang,paralizadaporim-
portantesmanifestacionescontralacons-
trucción de una fábrica metalúrgica por
parte del grupo Sichuan Hongda Group
en 2012. “Se trata de una de esas zonas
en cuarentena a las que no nos podemos
acercar”,detallaelempleado.
Sevehastaquépuntolaposicióndelas
ONGEindependientesresultatodavíamás
delicada.LopruebaLaAldeaGlobaldePe-
kínfundadaen1996porunamilitantees-
trella, LiaoXiaoyi,muyactivaenlaregión
de la aglomeración de Qufu, en la provin-
cia costera de Shandong. Allí, sus miem-
brosllevanadelanteparticularmentepro-
gramasdereciclajederesiduosycultivode
porotosorgánicos.Ahorabien,nuestravi-
sita correelriesgodeocurrirenelmismo
momentoqueeldesplazamientooficial,en
laciudaddeQufu,deunpoderosoapparát-
chikdelPCC.Estáfueradecuestiónmos-
trarse con la prensa extranjera. La cerca-
níadelXIX CongresodelPartidoabrióun
período de endurecimiento del régimen
–y fuertes incertidumbres entre los mili-
tantesverdes,inclusoparapersonalidades
noobstantebienvistasporelrégimen,co-
mo Liao Xiaoyi–. Esta última se disculpa:
“Todo el mundo mantiene una extrema
prudencia.Peronosotrosnosconocimosy
somosamigos,¡estámuybueno!¡Vuelvan
elañopróximo!”.
LosmecanismosdesumisióndelasON-
GEalrégimensemultiplicaron.Pararegis-
trarse,lasasociacionesdebenestarapadri-
nadasporunorganismooficial.Luego,“las
fuentes de financiamiento son auditadas
duranteuncontroladministrativoanual”,
relataYiqunWu.Hayquemantenerinter-
cambiosregularesconlaburocraciay,lle-
gado el caso, someterse a una “invitación
atomarelté”(unaverificacióndeantece-
dentes). El gobierno también comenzó a
circunscribir los financiamientos extran-
jeros:desdeel1o
deenerode2017,las7.000
ONG no chinas tienen que homologarse
ante el Ministerio de Seguridad Pública.
Ademásdeesaspreocupacionesburocrá-
ticas, tienen que evitar en forma perma-
nentealgunaszonassensibles,talescomo
elTíbetyelSinkiangy,sobretodo,apuntar
solamenteaautoridadeslocalessinnunca
ponerenlamiraalpodercentral.
Burlar la censura
Detodosmodos,elinvestigadoryeditoria-
lista Wu Qiang piensa que Pekín no lo lo-
grará.“Lasociedadcivilsereinventarába-
jootrasformas,comolohaceactualmente
conlasnuevasherramientasdeInternet”,
pronostica. En efecto, las redes sociales
constituyen un espacio de expresión más
informalparalos710millonesdeinternau-
taschinos(8).“EnChinaexistenentre7y8
milmillonesdecuentasWeibo.¿Cómopo-
dríanhacerlasautoridadesparacontrolar
todo?”,sepreguntaDengFei.Desde2011,
este ciberactivista ecologista de 39 años
realiza campañas contra los industriales
contaminadoresdesdesuscuentasWeibo
yWeChat,lasdosprincipalesredessocia-
les de China. Fei insta a los 6 millones de
internautasquelosiguenapresionaralré-
gimenpublicando,asuvez,fotografíasde
las agresiones al medioambiente. “Weibo
es la mejor forma para llegar a un públi-
co más joven, pero también para hacerlo
reaccionar”,explica.Allísepuedenleerin-
formacionescensuradasenlosmediosde
comunicación oficiales sobre las últimas
manifestacioneslocales,depositardinero
para la protección de las aves migratorias
Diplomacia
medioambiental
Un necesario giro ecológico
los países occidentales, de ahora en
más se vuelve insostenible. Conver-
tida en el primer emisor de gases de
efecto invernadero (el 28% de las
emisiones de CO2 del mundo), Chi-
na multiplica los datos alarmantes:
el 10% de las tierras cultivables del
país están contaminadas con metales
pesados y el 80% de las aguas de los
pozos subterráneos no son aptas pa-
ra el consumo (1). Por último, menos
del 1% de las quinientas principales
ciudades del país registran una cali-
dad de aire conforme a los estándares
internacionales, lo que lleva a cerca
de un millón por año los decesos de-
bidos únicamente a la contaminación
atmosférica, según la Organización
Mundial de la Salud.
“El Estado comprendió la urgen-
cia del problema ecológico y se com-
prometió sinceramente a proteger
el medio ambiente”, analiza Chloé
Froissart, directora del Centro Fran-
co-ChinodelaUniversidadTsinghua
en Pekín. En 2013, el presidente Xi
Jinping llegó a proclamar la emer-
gencia de una “civilización ecológi-
ca”, concepto de contornos borrosos
pero cuyas metas son transparentes:
perpetuar un modelo de desarrollo
que concilie un crecimiento firme y
una mejor calidad de vida. Además,
el 13o
 Plan Quinquenal adoptado por
el Parlamento en 2016 es elocuente.
Proyecta hacer pasar la proporción
de carbón en el mix energético del
64% en 2015 al 58% en 2020 y llevar,
en el mismo plazo, la proporción de
energías no fósiles al 15% del abani-
co energético. Pekín quiere reducir la
proporción de las industrias pesadas
tradicionales, particularmente res-
ponsables de la contaminación, y re-
forzar su liderazgo económico sobre
las energías renovables.
Esta política ya está siendo coro-
nada por el éxito. Lejos de la imagen
de país contaminador y contaminado
que tradicionalmente se le asocia, a
partir de ahora China se presenta co-
mo el primer productor de energías
verdes del mundo, el primer fabri-
cante de equipamientos fotovoltai-
cos, la primera potencia hidroeléctri-
ca, el primer inversor en energía eó-
lica y el primer mercado mundial de
automóviles que funcionan con nue-
vas energías. Es incluso el Estado que
registró, en 2015, la baja mundial más
fuerte en sus emisiones de CO2. Ade-
más de calmar las tensiones que atra-
viesan a la opinión pública china so-
bre las cuestiones ambientales, este
ambicioso giro verde responde al de-
safío de modernizar profundamente
los relevos de crecimiento del país y
de reverdecer la imagen de China en
el escenario internacional. g
1.Véase Chris Buckley y Vanessa Piao, “Rural water,
not city smog, may be China’s pollution nightmare”,
The New York Times, 11-4-16.
G.P.
C
oincidencia: el 1o
de junio,
justo en el mismo momen-
to en que Donald Trump
anunciaba la retirada es-
tadounidense del Acuerdo
de París sobre el cambio climático, la
19a
 Cumbre Bilateral entre la Unión
Europea y China, en Bruselas, le ofre-
cía al primer ministro chino Li Ke-
qiang la ocasión de reafirmar la am-
bición de su país de llevarlo a la prác-
tica. Hay que decir que el éxito de la
COP21 le debe mucho al rol que des-
empeñó Pekín en las negociaciones.
El principal obstáculo se relacio-
naba con las fuertes divergencias
existentes entre el grupo de los paí-
ses en vías de desarrollo, el G77 y los
países desarrollados sobre el finan-
ciamiento de la transición energética
y la división de esfuerzos que se de-
ben realizar para controlar el calen-
tamiento climático. El jefe de los ne-
gociadores chino, Xie Zhenhua, supo
jugar con el estatus híbrido del Reino
del Medio, al mismo tiempo país en
vías de desarrollo y potencia econó-
mica. Habiéndose posicionado como
mediador natural para ganar la con-
fianza de todas las partes interesa-
das, en particular logró que, a partir
de 2020, el desembolso anual de la
suma de 100.000 millones de dóla-
res en un “Fondo verde para el clima”
por parte de los países del Norte ya
no revista carácter obligatorio para
los del Sur. A su vez, Pekín supo im-
poner la noción de “responsabilida-
des comunes, pero diferenciadas” de
los 195 países signatarios del Acuer-
do. Con ese principio político-jurídi-
co, los esfuerzos que se le exijan a los
países industrializados se adaptarán
en función de su peso económico y su
responsabilidadhistóricaenelcalen-
tamiento climático.
Por lo demás, la firma del Acuer-
do de París fue considerada como un
éxito diplomático para Pekín: en el
pasado, sus dirigentes habían toma-
do muy mal que los medios de comu-
nicación occidentales le imputaran
el fracaso de la COP15 de Copenha-
gue, en 2009 (acuerdo de mínimos
no obligatorio, calificado de “retro-
ceso” respecto del Protocolo de Kio-
to de 1997). A la inversa, China bos-
quejó en París los primeros signos
de una diplomacia medioambiental.
Desde entonces, raramente pierde
una oportunidad de recordar el ma-
gisterio que pretende ejercer sobre
la cuestión climática, mientras que el
vacío de liderazgo que dejó Estados
Unidos en este tema se vuelve cada
vez más evidente.
La urgencia del problema
Esta orientación china es tanto más
necesaria cuanto que su modelo de
desarrollo, resultado de una polí-
tica económica que, desde la déca-
da de 1980, mezcla dumping social
y dumping ambiental para generar
ventajas competitivas respecto de
d y la reforestación del desierto de Gobi en
plataformasdefinanciamientoparticipa-
tivo, criticar a las autoridades manejando
humoreirreverencia...
De esta manera, las redes se convirtie-
ron en el lugar apropiado para acercarse
a las fronteras, siempre cambiantes, de la
censura: “A menudo las líneas rojas son
indefinidas, por eso hay que probarlas y,
justamente,formapartedelinterésdelos
nuevos medios de comunicación estimu-
lar la creatividad de expresión”, analiza
LinLi,deGreenpeace.
Pero,enuncontextoenelquecualquier
progresodelalibertaddeexpresiónespre-
cario,confrecuenciacaenfuertessancio-
nes: en 2007, el militante Wu Lihong fue
condenado a cuatro años de prisión por
haber vilipendiado demasiado la conta-
minación del lago Tai, en Zhejiang. Y, en
2016, la militante ecologista Liu Shu fue
detenidaporhaberreveladoinformación
medioambientalconsideradacomosecre-
todeEstadoenlaprovinciameridionalde
Hunan (9). “La lista de los militantes ver-
desencarceladosdesdehaceveinteañoses
larga”,selamentaWuQiang.
También es imposible tener un en-
cuentro con Chai Jing. La célebre direc-
tora del documental Bajo la cúpula, sobre
la contaminación atmosférica visto 155
millones de veces en el día posterior a su
puestaenlínea,en2015,sesabevigiladay
declinacualquierentrevista.Lasituación
es igualmente compleja para los aboga-
dos. Acusados de “subversión del poder
del Estado”, centenares de ellos fueron
objetodemedidasrepresivasdesde2015.
Paralosdefensores,involucrarseenunli-
tigio con el Estado, sin por ello entrar en
conflicto, implica un difícil ejercicio de
equilibrismo. “Actuamos para resolver
problemasynoparaalentaralasvíctimas
delacontaminaciónaactuarcontralosin-
teresesdelgobierno”,justifica,coninfini-
tasprecauciones, WangCanfa.
Para la inmensa mayoría de los mili-
tantes zarandeados entre ciclos imprevi-
sibles de distensión y luego de endureci-
miento de la represión, la vida cotidiana
está hecha de inseguridad. “Si una lucha
se mantiene ecológica e individual, no
planteaproblemas.Perosisetratadeuna
fuerza política organizada, se vuelve pe-
ligrosa”,analizaZhangYanlong,profesor
de sociología de la Universidad de Pekín.
Claramente los militantes pueden, pues,
soñar con el verde y el azul –pero a con-
dicióndequeChinasigasiendoroja–.g
1.“China’sXisayshecheckspollutionfirstthingevery
day”,DailyMail,Londres,10-11-14,www.dailymail.co.uk
2.EleonorAlbertyBeinaXu,“China’senvironmental
crisis”,CouncilofForeignRelations,NuevaYork,18-1-16.
3.KathinkaFürst,“Regulatingthroughleverage:Civil
regulationinChina”,UniversidaddeAmsterdam,2016.
4.Véase“Acaseoflandandwaterpollution
inQiqiha’ercity,Heilongjiangprovince”en
elsitiowebdeCLAPV,13-6-12,clapv.org
5.VéaseAndrewC.Mertha,China’sWater
Warriors.CitizenActionandPolicyChange,
CornellUniversityPress,Ithaca,2008.
6.Véase“Cardsoftheaquaticbiologicalspecies
inthetenmajorriversofChina”y“Catalogue
oflifeChina2015annualchecklistandChina
biodiversityredlist”,13-7-15,www.acef.com.cn
7.“UNDPandGEFkickoffagreeninitiative
toempowerlocalcommunitiesandNGOsin
protectingtheenvironmentandcombating
climatechange”,4-9-12,www.acef.com.cn
8.“StatisticalreportonInternetdevelopmentinChina.
The38thsurveyreport”,juliode2016,ChinaInternet
NetworkInformationCenter,https://cnnic.com.cn
9.“Chinajailsenvironmentalactivistfor‘revealing
statesecrets’”,11-10-16,www.rfa.org
*Periodista.
Traducción: Bárbara Poey Sowerby
| 17
18 | 	 Edición 217 | julio 2017
El modelo
ecológico sueco
Mucho antes del Acuerdo de París, allá por los 90, Suecia comprendió la
magnitud de la amenaza que representa el cambio climático e inició una
activa política estatal para mitigarlo. Desde entonces la sociedad en su
conjunto asumió un verdadero compromiso con el medio ambiente.
Cambio climático. Pioneros del desarrollo sustentable
por Florence Beaugé*, enviada especial
C
uando nació su primer hijo,
hace veintitrés años, Marie-
Louise Kristola realmente to-
móconcienciadelaimportan-
cia de la cuestión ambiental.
“¿Qué mundo les vamos a legar?” se pre-
guntóaquejadaporunabruscainquietud
con su recién nacido en los brazos. Des-
de entonces, esta periodista lucha por un
mundo más ecológico, tanto en el trabajo
como en su vida cotidiana. Cada semana
presenta a la radio pública sueca Sveri-
gesunmagazineconsagradoaldesarrollo
sustentable, “Klotet” (“el globo”). Hasta
elañopasadohacíatodossustrayectosen
bici, incluso para ir a su oficina situada a
diezkilómetrosdesudomicilio.Hacepo-
co se compró una bici eléctrica. Alentada
porunasubvencióndelEstado,sufamilia
también acaba de adquirir un auto eléc-
trico. “Hace mucho que querían hacerlo.
Sentíamos culpa con nuestra vieja catra-
mina”,reconoce.Todalafamiliacomebio
yconsume“cadavezmenoscarne”.Sies-
cucharan a su hija, hoy estudiante, no la
comerían “para nada”. Su casa, situada
en el suburbio de Estocolmo, se calienta
exclusivamente con una bomba de calor
instaladaenelsubsuelo.Enelcentrodela
ciudad,susamigosestánconectadosauna
red de calor alimentada por bioenergías
(esencialmente madera y residuos de la
industria papelera), como todo el mundo
de calor urbanas. Especialista del medio
ambiente y docente en la Universidad
ChalmersdeGöteborg,ChristianAzarve
en la tasa de carbono “uno de los funda-
mentosmásimportantes”delatransición
ecológica en Suecia. Para él, el modelo
suecodependetantodeunatomadecon-
cienciacomodeunestímulofinanciero,y
“los dos elementos se refuerzan mutua-
mente”.Todocomplementadoporuntra-
bajo de explicación permanente por par-
tedelasagenciasestatalesdeenergíayde
proteccióndelmedioambiente.Esasíco-
mo el peaje urbano, establecido en 2006
enEstocolmo(antesdeserloenGöteborg
en2016),fueaplaudidoporloshabitantes
delacapitalalcabodeseismeses,cuando
habíasidofuertementecombatidoensus
inicios.Estasmedidas,quetambiénpesan
sobrelosingresosmodestos,pudieronser
másfácilmenteaceptadasenunpaísdon-
de las desigualdades de la riqueza siguen
siendolasmásbajasdeEuropa.
Transición ecológica
Ensugranjasituada180kilómetrosalsu-
doeste de Estocolmo, Steffan Gustafsson
cría 70 vacas lecheras y otros 150 bovinos
paralacarne,altiempoquecultivaunpo-
co de cereales. Su vida es dura, pero no se
queja. Como muchos granjeros de la re-
gión, no es propietario de sus tierras sino
arrendatario. En 1999 eligió la agricultu-
ra biológica como un “nicho” interesan-
te.“Alcomienzoeraunacuestiónestraté-
gica, pero ahora es una convicción. Cada
vez veo más las ventajas de la ecología y
yanodarémarchaatrás–dice–.Añoaaño
la demanda por la leche bio aumenta, al
puntodequeyanodoyabasto.”
A algunos kilómetros de allí, Katarina
Molitor tiene una visión parecida. Esta
agricultora con aspecto de vikinga –cola
decaballorubiaybrazoscubiertosdepe-
cas– cultiva legumbres, tomates, lechu-
gas, cebollas y cría un centenar de ovejas
y de vacas. Los animales deambulan en
libertad en la inmensa granja los meses
de invierno y por los campos circundan-
teslosmesesdeverano.“Estagranjanoes
untrabajoniunpasatiempo,¡esmivida!”,
dice Molitor. Fue después de haber visto
a su padre sufrir cada vez más alergias a
lo largo del tiempo cuando esta mujer de
unoscuarentaañosdecidióabstenersede
productos químicos. También ella ve que
la demanda aumenta con fuerza, aunque
algunosclientesrezonganalprincipiopor
el precio, “olvidando el tiempo de trabajo
suplementarioquerequierenlosproduc-
tosbio”.Durantemuchotiempoellaven-
dió su leche a la cooperativa vecina. Pero
ahora no: “Es más gratificante vender di-
rectamente a los consumidores. Ellos te
hablan del gusto de tu leche y de tus pro-
ductosyesunplaceroírlos”.
Si Suecia pudo iniciar muy pronto su
transición, es en primer lugar porque es
“unpaísbienprovisto”,consideraJannike
Kihlberg: numerosas riquezas naturales,
pocos habitantes, un nivel de vida eleva-
do, un crecimiento económico robusto y
pocos conflictos. Para esta periodista del
periódico Dagens Nyheter, la ausencia de
energíafósilconstituyóunabendiciónpa-
raSueciaporquelaobligóainventarotros
recursos.Consugasysupetróleo,laveci-
na Noruega es vista como ambigua en su
conversiónoficialalaecología.
Cuanto más se sube hacia el norte de
Suecia,sinembargo,mássesienteuncor-
te en el país. Capital europea de la cultu-
ra en 2014, decididamente de izquierda,
feminista y acogedora hacia los homo-
sexuales, Umeå, ciudad universitaria de
110.000 habitantes, no tiene complejos.
Sin embargo se irrita por la mirada pater-
nalistadelSur,dondeseconcentrael90%
delapoblación.“¡Nosabenqueexistimos!
en las ciudades suecas. Y, al igual que sus
vecinos, seleccionan escrupulosamente
losresiduos,loquerequiereporlomenos
cincotachosporvivienda.
El despertar
Para Mona Mårtensson, docente en so-
ciología en la Universidad de Estocolmo,
el disparador fue la lectura de Primavera
silenciosa (1) de la bióloga Rachel Carson.
Estaobra,consagradaalospeligrosdeluso
masivo de productos químicos en la agri-
culturayenparticulardelDDT,condujoa
laprohibiciónprogresivadeeseinsectici-
da y a la emergencia del movimiento eco-
logistaenelmundooccidental.“Eselibro
marcóamuchosdenosotros”,dice.Desde
entonces,Sueciahizosucamino.Conuna
superficie equivalente a unos dos tercios
de Francia, pero poblada solamente por
diez millones de habitantes, desprovista
degas,petróleoycarbón,peroricaenmi-
nas(hierroyuranio),enbosquesyencur-
sosdeagua,estepequeñopaísestuvoentre
los primeros en comprender los desafíos
climáticos y en comprometerse en un de-
sarrollomássustentable.“Nohayunaética
delmedioambienteenSuecia,sinovarias
éticas.Encontraránalosvegetarianos,los
medioambientalistas–aseguraMonaMår-
tensson–. Pero todos los suecos tienen en
comúnelhechodeestarencontactoestre-
choconlanaturaleza.”
Alexander Crawford también recalca
estarelación“especial,omnipresente,casi
panteísta”.“Vamosalbosqueconmásfre-
cuencia que a la iglesia. Todos conserva-
moslazosmuyfuertesconlanaturaleza”,
observa este analista en la Global Utma-
ning,uncírculodereflexiónindependien-
te con base en Estocolmo. Las numerosas
casasdecampo,amenudoenmediodelos
bosques,enelbordedeunodelosinnume-
rables lagos o sobre la costa, tienen el as-
pecto más de cabañas que de castillos. La
recolección de bayas, de hongos, la pesca
ylacazaacompasanlosdíasferiados.“Pe-
ronoalamanerafrancesa,labúsquedade
trofeos –subraya Alexander Crawford–.
Másbiencomounlazoculturalyespiritual
conelmedioambiente.”
Varios factores favorecieron esta fuer-
te conciencia ecológica. En especial un
tejido económico fundado desde el siglo
XIX sobre los recursos naturales suecos,
en particular la madera (el bosque cubre
el68%delterritorio).Pioneros,lossocial-
demócratas instauraron en 1991 una tasa
de carbono incitativa y progresiva, me-
dida que complementaron con una baja
sobre los impuestos al trabajo y los fac-
tores de producción (2). Desde entonces
lasemisionesdegascarbónico,yaenbaja
desdelosañossetenta,seredujerontoda-
vía más, sobre todo gracias al reemplazo
del carbón por la biomasa para las redes
Laurence Stephen Lowry, Beach and Promenade, 1948 (Gentileza Christie´s)
| 19
Ellosacaparannuestrasriquezas,aprove-
chan nuestros cursos de agua, saquean
nuestrasminas,¡yahoralleganaadueñar-
se hasta de nuestro viento!”, se oye decir
conamargura,enalusiónalosnumerosos
diques hidráulicos levantados en los ríos,
así como a los parques eólicos implanta-
dosenlosespacioscasidesérticosdelNor-
te. La hidráulica es la primera fuente de
electricidad en Suecia, y aporta el 45% de
laproducciónnacional.Laenergíanuclear
suministrael41%.Elrestoprovienedelas
energíasrenovables(biomasayeólica).
Activos incluso lejos de las grandes
metrópolis meridionales, los ecologis-
tas de Umeå organizan debates o lanzan
consignas de boicot a las grandes marcas
como Nestlé. Como descuidan los dere-
chos de sus proveedores en los países en
desarrollo, los consideran nefastos para
elmedioambiente.Aquíseburlanconga-
nasdelpánicoqueseapoderadelacapital
cada vez que una gran tempestad de nie-
ve paraliza la circulación. En esta ciudad,
situada a 300 kilómetros del Círculo Po-
lar,loshabitantescirculanenbicitantoen
verano como en invierno (las bicis están
equipadas con neumáticos con clavos y
la municipalidad barre la nieve de las bi-
cisendas en forma prioritaria). También
se enorgullecen de haber recibido, el 1º
de febrero de 2017, el primer vuelo de un
avión ATR propulsado por un biocarbu-
rante(unamezclacompuestaporun45%
deaceitedecocinareciclado).
EnsulaboratoriodelDepartamentode
Agricultura de la Universidad de Umeå,
Francesco Gentili trabaja con ahínco en
las algas de agua dulce. “Su potencial es
considerable:crecenrápido,recuperanel
gas carbónico (CO2
) y podrán servir, lle-
gadoelmomento,debiocombustiblepara
losautosylosaviones”,explicaesteinves-
tigador de origen italiano. Las algas hasta
podríanfavorecerelreciclajedelasaguas
residuales. Por el momento, Francesco
Gentili con sus colegas suecos, noruegos
y finlandeses, sólo está en la fase experi-
mental. Su sueño es una fábrica que per-
mita producir “toneladas” de biomasa a
partir de las algas. “Si queremos obtener
fuentesdeenergíayunasociedadsusten-
tables, la naturaleza es la solución, no so-
lamentelatecnología”,insiste.
A la inversa de muchos suecos, An-
nika Rydman abandonó Estocolmo para
volver al pueblo de su infancia, Granö, en
Botnia occidental, unos 100 kilómetros
al noroeste de Umeå. La escuela iba a ce-
rrarporfaltadeniños.Alalarga,elmismo
pueblo–deunaantigüedaddetressiglos–
estaba condenado. ¿ Para atraer a los visi-
tantesnosepodríaofrecerleslanaturale-
za circundante, excepcional y totalmente
preservada en la tierra de los saamas, ese
pueblo de nómadas, a menudo criadores
derenos,quevivenenelnortedeEscandi-
naviayCarelia?Entonces,hacesieteaños,
con ayuda de su madre y de algunos ami-
gos, abrió un albergue, el Granö Beckasin
Lodge.“Quisequevolvamosaserunpun-
to de encuentro y de intercambios como
loeraantañoGranö,unpuenteconlossa-
amas,peronoacostadelanaturalezayde
los habitantes –explica la joven–. Enton-
ces adoptamos una consigna: ¡verde! Y si
noesposible,damoslaprioridadalospro-
ductoslocales.”
Laoriginalidaddellugarseducedeen-
trada. Instalado junto a un río, en pleno
bosque,elalberguecrecióconunadecena
de chalés de madera y con seis “nidos de
pájaro” (confortables cabañas que cuel-
gan de los árboles). Todos los materiales
son reciclables. Una bomba geotérmica
calientalasconstruccionesyelagua.
El éxito fue rápido y la escuela de
Granö se salvó. Los ocho empleados del
GranöBeckasinLodgesonhabitantesdel
pueblo. Durante el verano –cuando el sol
nunca se pone–, el lugar siempre está lle-
no.Eninvierno,losvisitanteshacenesquí
de fondo, caminatas por el bosque, pa-
seosentrineostiradosporperros,oinclu-
so safaris de alces. La clientela es un 60%
sueca. El resto de los visitantes viene de
Bélgica, de Irlanda, de Australia, de Du-
bai… Todas las comidas que se sirven son
bio. Las legumbres son de estación. El río
y los lagos circundantes suministran lu-
cios y percas. Los salmones, por su parte,
casihandesaparecidoenvirtuddelosdi-
queshidroeléctricoslevantadosenlacasi
totalidaddelosríos.
Y la carne es de alce, con mucha fre-
cuencia, porque Rydman es cazadora.
“AquíenelNorteestamosennuestracul-
tura. Se puede cazar y ser respetuoso del
medio ambiente”, subraya. Y cuando es-
tá cansada de alces, va a ver a los saamas,
a los que compra o trueca carne de reno.
“Nuestro modo de vida es nuestra mane-
raderesistiralaurbanizaciónydeluchar
contralamodaactualdelauniformidad”,
dice.“Cuandoelegimoslaecologíafueun
esfuerzo de todos los instantes. Hay que
entrar en los detalles en todo momento.
El techo, la moqueta. O incluso las cuer-
das de rafting, ¿hay que sacarlas de fibras
naturales o hacerlas de plástico? –agrega
Christopher Storm, su mano derecha–.
Tambiénenlacocinahayquepreocupar-
seportodo.Losproductosecológicosson
máscarosquelosproductosconvenciona-
les porque no son tan corrientes, pero es
nuestraelección,ynosempeñamosenella.
La cuestión es explicar al personal las ra-
zones de nuestra decisión. Porque si ellos
noestánconvencidos,lacosanofunciona.”
El trauma nuclear
En toda la región de Granö y una parte de
Sueciaplaneaunasombraquelosañosto-
davía no han disipado: Chernobyl. Elly-
Marie Rydman, la madre de Annika, va a
recolectar champiñones. La cocina y el
subsuelo están llenos de tarros de cham-
piñones secos y el congelador está reple-
to de carne de alce. Sin embargo, ella no
se ha olvidado de las consecuencias de la
catástrofe acaecida el 26 de abril de 1986
en Ucrania. Alrededor de 55.400 km2
del
territorio sueco fueron afectados por las
secuelasdelanubedeChernobylysiguen
estandobajovigilancia.“Loscuatroocin-
co años que siguieron no pudimos juntar
champiñones o bayas ni comer carne de
alce y de reno. Los animales habían sido
contaminadosporlahierba”,cuenta.
Todavíahoy,loshabitantesdelaregión
deben enviar muestras de carne cada oto-
ñoallaboratorioparaverificarquelatasade
cesio137nosupereciertoumbral.“Aveces
tenemoslamalasorpresadeenterarnosde
que los animales están contaminados. En
esecasolosdesplazamosapraderasindem-
nesde todaradioactividad. En general, en
algunassemanaspasaylosanálisisvuelven
asernormales”,explicaMargretFjellström,
unacriadoraderenossaama.
Muypocos,sinembargo,parecencon-
moverse por los nueve reactores nuclea-
res en funcionamiento (Véase recuadro).
En primer lugar, están implantados ad
20 | 	 Edición 217 | julio 2017
unos 800 kilómetros al sur, y el sur,
aquí, parece lejos. Luego, las centrales
ahora forman parte de la vida cotidiana,
y además de la electricidad, aportan em-
pleos. “Nos hemos vuelto pasivos a es-
te respecto. Si hay una central que se mi-
ra con desconfianza es la de Pyhäjoki, en
vías de construcción en Finlandia. Ésta
nos parece peligrosamente cercana”, re-
calcaAnnikaRydman.Sindudasestacen-
tralesvistacontemorporquelaconstruye
laempresarusaRosatom.
Los desafíos futuros
“Nada se pierde, nada se crea, todo se
transforma”.EnlagranjadeMatthiasNi-
lsson,esamáximadelquímicofrancésAn-
toine Lavoisier adquiere todo su sentido.
Hacecincoañosqueestegranjerodeunos
cuarentaañosproducesuelectricidadysu
calefacción exclusivamente a partir de la
boñiga de sus 360 bovinos. Recuperados,
losexcrementossoncalentadosa38ºCen
cubasconelobjetodeacelerarsufermen-
tación gracias a las bacterias y la produc-
cióndebiogas,esencialmentecompuesto
demetano.Elgasesluegoquemadoporge-
neradores para producir electricidad. Un
interés no desdeñable, puesto que la agri-
cultura en Suecia, y más particularmente
lacría,esresponsabledel13%delosgases
conefectoinvernadero.
Nilssonesautosuficiente.Hastapuede
venderunexcedentedeelectricidadasus
vecinos. La inversión de partida tuvo un
alto costo: 4,7 millones de coronas suecas
(481.388 euros). La Unión Europea sub-
vencionóuncuarto.“Necesitarédedieza
doceañosantesderecuperarmiinversión
departida,peronololamento.Eraelsue-
ño de mi padre, en los años 90, y mi her-
mano y yo lo hemos realizado –explica–.
Me gusta pensar que sacamos provecho
de la más trivial de las materias. La otra
ventajaesquerecuperamoslasdeyeccio-
nesyproducimosfertilizanteparaloscul-
tivos.Nohaynadamejor.”
No obstante, un fenómeno preocupa a
estegranjero:elcalentamientoclimático.
Como todos los habitantes de la región,
lo vio concretamente. “El invierno dura
mucho menos tiempo que en mi adoles-
cencia. Hay menos nieve. La primavera
comienza en el mismo momento, pero el
otoño es mucho más largo. Ahora hace-
mos varias cosechas. Mi padre no deja de
asombrarseydealarmarse”,observa.
¿Logrará Suecia su apuesta de carbo-
no neutralidad de aquí a 2050 (incluso
2040), como se comprometió al adoptar
suleysobrelaenergíayelclimaen2009?
La industria pesada (pasta, papel, aceros
especiales, camiones, automóviles) y la
high-tech (telecomunicaciones, biotec-
nología,productosfarmacéuticos)siguen
siendoconsumidorasdeenergíaconemi-
siones de CO2
difícilmente reducibles. El
sector de los transportes, por lejos el pri-
mer emisor de CO2
(en un 45%), consti-
tuye un desafío mucho más difícil de en-
frentarquetodoslosotros.Enadelantees
la “nueva frontera” que se debe alcanzar.
Enlacapital,todoslosbusescirculancon
biocarburante, una solución parcial que
también presenta muchos inconvenien-
tes.YEstocolmoseextiendebajoelefecto
de la desertificación del campo. La canti-
dad de autos sigue creciendo y los trans-
portes públicos, a pesar de ser bastante
eficaces, merecerían ser mejorados. Por
otraparte,escomúnquelossuecosviajen
en avión, incluso para los desplazamien-
tos internos, ya que la red ferroviaria es
bastante poco eficaz, lo que no se arregló
desdelaprivatizaciónlanzadaen2001.
CEO del centro de investigación sue-
casobrelaenergía(Energiforsk),Markus
Wrake está preocupado por la “desco-
nexión” creciente entre las palabras y los
Derivas de la
política energética
DE la dependencia al desarrollo nuclear
Consciente de su necesidad de alcanzar la
autonomía energética, Suecia desarrolló desde el
fin de la Segunda Guerra Mundial un diversificado
sistema de fuentes de aprovisionamiento.
S
uecia tomó conciencia muy
temprano de la necesidad
absolutadealcanzarsuauto-
nomía energética. Obligada
a proveerse de carbón con la
Alemania nazi, vivió la Segunda Gue-
rra Mundial como “un traumatismo
energético”, según Teva Meyer, geó-
grafo y docente en la Universidad de
Alta Alsacia. En los años siguientes, el
paísdecidiódiversificarsusfuentesde
aprovisionamiento explotando sus in-
numerablescursosdeagua.Muypron-
to los ríos se encontraban provistos de
diques. Tras el descubrimiento de im-
portantes yacimientos de uranio en
1947,Sueciaselanzótambiénalaener-
gía nuclear. Una primera central de
producción de calor y de electricidad
fuepuestaenservicioen1964enÅges-
tal, cerca de Estocolmo. Aunque había
renunciadoalaenergíanuclearmilitar
en1968,estepaísneutraldesarrollóun
importanteprogramacivilquecondu-
jo a la construcción de doce reactores.
El esfuerzo de “descarbonización” ac-
tualseapoyaentrespilaresantiguosde
la política sueca: eficacia energética,
energíasrenovablesynucleares.
Los dilemas de la energía nuclear
Con el poderoso ascenso de los ecolo-
gistasenlosañossesenta,elimpactode
los numerosos diques en los cursos de
agua suscitó oposiciones. Llegó la Pri-
mera Cumbre de la Tierra organizada
porlasNacionesUnidasenEstocolmo
en1972,queporlargotiempodejóuna
marca en la población sueca. “Desde
entonces, Suecia siempre trató de ubi-
carsecomolíderdeldesarrollosusten-
table. Lo que no tenía en cuanto a hi-
drocarburos iba a ganarlo en potencia
deimagen”,manifiestaTevaMeyer.La
crisis petrolera de 1973 aceleró el mo-
vimiento. “Ya estábamos preparados
para eso. Desde hacía diez años había
campañas por la protección del medio
ambiente.Desdehacíalargotiempose
ponían vidrios triples en las casas, se
aislaban las paredes, se prestaba mu-
cha atención a las construcciones. En
pocas palabras, se estaba al acecho del
ahorro de energía a la inversa de un
país como Inglaterra, donde pasé toda
mi infancia”, se acuerda Thomas Ster-
ner, profesor de economía ambiental
enlaUniversidaddeGöteborg.
La energía nuclear reemplazó poco
a poco a los productos petroleros im-
portados, salvo para los transportes.
Después del accidente de la central de
Three Mile Island (Estados Unidos,
1979),en1980lapoblaciónoptó,sinem-
bargo,porunalimitacióndelprograma
complementadaporunasalidaprogre-
sivaenlamedidaenquenosereempla-
zaranlascentralesquellegabanalfinal
desuexplotación.Luegodelacatástro-
fe de Chernobyl, los socialdemócratas
en el poder decidieron el cierre de dos
centralescercanasaDinamarca,loque
concluyó en 2005. En 2003, el sistema
de los “certificados verdes” vio la luz
deldía.“Esemecanismooriginalimpo-
nía a todo productor de electricidad la
produccióndeun20%deenergíareno-
vable. La política fue exitosa en Suecia
mientrasquefracasóenotraspartesdel
mundo,yfuemasivamenteprovechosa
para la energía eólica”, explica Michel
Cruciani,investigadorasociadoalIns-
tituto Francés de Relaciones Interna-
cionales(IFRI).
Enelpoderde2006a2014,los“par-
tidos burgueses” rompieron la pers-
pectiva de salida rápida de la ener-
gía nuclear, al tiempo que votaron la
ley “energía y clima” que apuntaba al
100% de energías renovables en 2050.
Ya bajo la dirección de Carl Bildt (pri-
merministrode1991a1994),esosmis-
mos partidos habían elevado la tasa de
energía, y sobre todo habían creado la
tasa de carbono. El caso es que la tran-
sición ecológica no es fundamental-
mentecuestionadaporlasalternancias
políticas. “Eso tiene que ver, por un la-
do, con la capacidad de evolución de
los partidos, y por el otro con la socie-
dad, que comprende los argumentos
expresadosyconfíaensusdirigentes”,
consideraMichelCruciani.
Pragmatismo sueco
El 10 de junio de 2016, los socialdemó-
cratas y los Verdes, que gobiernan jun-
tos desde 2014, acordaron con los par-
tidos conservadores y moderados una
políticaenergéticacomún.Éstaapunta
a garantizar el aprovisionamiento del
país,conelobjetivodeunaneutralidad
encarbonopara2045yel100%depro-
duccióndeelectricidadrenovabledes-
de2040.Laenergíanucleardeberácu-
brirtodossuscostos,incluyendolosde
losdesperdiciosyeldesmantelamiento.
Cuatrocentralesserándetenidasantes
de 2020, y el fondo de responsabilidad
de los explotadores ha sido aumenta-
do. No obstante, la prolongación de las
otrascentralesseráfacilitadaporlasu-
presión de unatasasobre supodertér-
mico. La construcción de nuevos reac-
tores(enloslugaresexistentes)noestá
excluida,perodeberáserfinanciadasin
ayudasdelEstado,yaqueéstasestánre-
servadasalasenergíasrenovables.“Pa-
ra todo proyecto de ley se recurre a los
‘remiss’, esa particularidad de Suecia.
Setratadelaconsultaalaspartesinte-
resadas, formaciones políticas, asocia-
ciones,sindicatos…Todalasociedadci-
viltieneelpoderdeexpresarse–explica
Teva Meyer–. Por supuesto, las discu-
sionesllevansutiempo,peroelresulta-
do es extremadamente sólido. El prag-
matismosuecoeseso”.g
F.B.
d actos. Los compromisos de los políticos,
hombres y mujeres, muy raramente tie-
nen consecuencias prácticas sobre el te-
rreno. Estocolmo sigue repleto de vehí-
culos pese a los peajes instituidos en las
entradas de la ciudad y se multiplican las
infraestructuras,enoposiciónalosobjeti-
vosproclamados.Alformarconlossocial-
demócratasungobiernodecoalicióndes-
deseptiembrede2014,losVerdesperdie-
ronsucréditoafuerzadebajarlosbrazos.
“Nohaysuficientecorajepolítico.Habría
quesensibilizarmásalconsumidor”,esti-
ma Wrake. Por eso el desafío de “carbono
cero”en2040leparecedifícildesostener.
“¡Estaría agradablemente sorprendido si
lolográramos!”,dice.
Para Staffan Laestadius la cuestión ni
siquiera se plantea. “Ese objetivo no sólo
es alcanzable, ¡sino que debe serlo!”, ex-
clama. Hace mucho tiempo que este in-
vestigadoryuniversitariomundialmente
conocido, miembro del Royal Institute of
Technology(KTH),hacesonarlaalarma.
El acuerdo firmado en diciembre de 2015
en París durante la Conferencia sobre el
Clima (COP21) le parece “lejos de ser su-
ficiente”. Hay que decir y machacar, in-
siste, la urgencia de la situación, “mucho
más de lo que aceptamos oír”. La prueba
eselaumentodramáticodelatemperatu-
ra registrada a escala planetaria el invier-
nopasado.
“Anivelmundial,¡1,39ºCmásdeloque
habíamos tenido hace un siglo! ¡Dense
cuenta! El deshielo se acelera, sobre to-
do en Groenlandia. El agua sube, ya no se
puedepreveraquéritmo,todovamásrá-
pidoqueloesperado,conunriesgoexpo-
nencial en caso de que se desboque”, ad-
vierte.EnSuecia,lospolíticostienenmie-
do de hablar y “no están a la altura de su
misión” con la población, acusa. La capi-
tal sueca es una de las ciudades de Euro-
paquecrecemásrápido.“Vamosenlama-
la dirección. Se construyen siempre más
víasrápidasytúnelesparafacilitarelauto
enEstocolmo,envezdemejorarlostrans-
portes públicos”, deplora. ¿Se ha llegado
allímitedel“modelosueco”?
Si bien reconoce la importancia de de-
sarrollar las energías verdes, en particu-
larlaeólica,ydeocuparsesindemoradel
problemadelostransportes,StaffanLaes-
tadiusabogaenprimerlugarporuncam-
bio en el modo de vida, y sobre todo por
un llamado a la movilización. “Hay que
decirles la verdad. Es preciso que la gen-
tesepaquehayurgencia”,repitecomoun
leitmotiv. Hasta un pequeño país como
Suecia puede ser considerado en el mun-
do “como un ejemplo”, con solamente el
31% de energía primaria de origen fósil
(3) (contra el 72 % en la Unión Europea)
y36%derenovable(contrael14%enpro-
medioenlaUnión).“Noperdamostiempo
en acusar a tal o cual país de ser más cul-
pable que el otro en materia de emisiones
deCO2
.Todosestamosenelmismobarco.
Debemos actuar y persuadir a la gente de
que ganarán si participan en un esfuerzo
colectivo–alegaunavezmásStaffanLaes-
tadius–.Nosaldránperdiendoconelcam-
bio,debemosprobarlo.Talvezviajenme-
nosenavión,tomenmenossuauto,perosu
vidaserámejor.Esfácildedecir,losé,pero
lallavedeléxitoesésa…”.g
1.RachelCarson,Printempssilencieux,París,Plon,1963
(reed.Marsella,Wildproject,2014).
2. SoniaBaudry,“Lataxecarbone :bilan
del’expériencesuédoise”,Regardscroisés
surl’économie,N° 6,París,2009.
3.MichelCruciani,“Latransitionénergétiqueen
Suède”,Étudesdel’IFRI,París,juniode2016.
*Periodista.
Traducción: Víctor Goldstein
Dossier
Fuerzas de seguridad sauditas, ciudad sagrada de La Meca, 17-9-15 (Ahmad Massod/Reuters)
El Golfo
Pérsico se
encrespa
La intempestiva ofensiva diplomática de Arabia
Saudita contra Qatar puede interpretarse como una
nueva manifestación de la voluntad de Riad de ase-
gurar su hegemonía en la Península Arábiga. Mien-
tras tanto, el presidente estadounidense Donald
Trump,anteshostilhacialossaudíes,harenovadoel
apoyo de su país hacia su aliado histórico del Golfo.
Monarquías del Golfo: Aliados y enemigos, por Fatiza Dazi-Héni 22 | La
temible influencia del lobby prosaudí en Estados Unidos, por Daniel Lazare 24
22 | 	 Edición 217 | julio 2017
El ataque político y mediático encabezado por Arabia Saudita y Emiratos
Árabes Unidos contra Qatar se caracteriza por una virulencia sin precedentes
en la historia de las monarquías del Golfo Pérsico, que solían resolver sus
variados conflictos en el seno del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).
R
ecordar quién manda en la región
y afianzar la empresa hegemónica
sobre las monarquías vecinas: tal
es el sentido de la ofensiva diplo-
mática agresiva de Arabia Saudita
contra Qatar. Aliado de circuns-
tancia con los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y
Egipto, el reino wahabita anunció el 5 de junio pa-
sado la ruptura de las relaciones diplomáticas con
Doha, acusado oficialmente de “apoyar al terroris-
mo” y de participar en diversas empresas de des-
estabilización junto a Irán. Acto seguido, Arabia
Saudita y los Emiratos Árabes cerraron su espacio
aéreo y marítimo así como también la única fron-
tera terrestre de la pequeña península qatarí, por
donde pasa el 90% de sus productos básicos, sobre
todo alimenticios. A estas medidas se les suma una
campaña mediática de denigración para imponer-
le el realineamiento al régimen qatarí.
La crisis se venía incubando desde el 23 de ma-
yo. Ese día, la agencia de prensa Qatar News Agen-
cy difundía un comunicado atribuido al emir Ta-
mim, en el que denunciaba la demonización de
Irán, del Hamas palestino o del Hezbollah libanés,
luego de la visita oficial de Donald Trump a Riad
(20 y 21 de mayo). A partir del 24, Doha desmen-
tía esa información, y afirmaba que su agencia de
prensa había sido pirateada y que se había publi-
cado un “falso comunicado”. Pero eso no alcanzó
para impedir la escalada.
El anterior conflicto diplomático que enfrentó
a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes y Bahréin
con Qatar se remonta al año 2014, cuando este
último les recomendó durante ocho meses a sus
embajadores que expresaran su hostilidad con-
tra la represión llevada a cabo contra los Herma-
nos Musulmanes por parte del presidente egipcio
Abdel Fattah Al-Sissi. El príncipe heredero de los
Emiratos Árabes, Mohammed Ben Zayed Al-Na-
hyan, el hombre fuerte de Abu Dabi, siente una
gran aversión contra esta confraternidad y, des-
de hace tres años, la prensa local lleva a cabo una
campaña muy virulenta contra el apoyo qatarí a
los “Hermanos” (1).
Grietas en el desierto
Esta crisis sacudió profundamente al Consejo de
Cooperación de los Estados Árabes del Golfo, co-
Aliados y enemigos
Ambiciones hegemónicas en el Golfo Pérsico
múnmente conocido como el Consejo de Coope-
ración del Golfo (CCG) (2), que incluye a las seis
monarquías de la Península Arábiga: Arabia Sau-
dita, Bahréin, los Emiratos Árabes Unidos (una fe-
deracióndesieteemiratos,entrelosqueestánAbu
Dabi y Dubai), Kuwait, Omán y Qatar. Su creación
se remonta a la cumbre de Abu Dabi, el 25 de mayo
de 1981, dos años después de la proclamación de
la República Islámica de Irán, tras la invasión de
Afganistán por parte del Ejército Rojo en diciem-
bre de 1979 y del desencadenamiento de la Gue-
rra Irán-Irak en septiembre de 1980. Al principio
el CCG constituyó una respuesta defensiva a las
tensiones y a los conflictos recurrentes en la re-
gión. Aunque estas monarquías dinásticas cuen-
tan con importantes riquezas energéticas y finan-
cieras (el total de su PIB representa más del 70%
del conjunto del mundo árabe), su debilidad de-
mográfica y su vulnerabilidad militar frente a sus
vecinos (Irak, Irán, Egipto, Israel) las obligaron a
estrechar sus relaciones mediante una alianza re-
gional. Además de un pacto intergubernamental
destinado a crear un mercado común, los países
miembros del CCG contrataron cada uno por su
por Fatiza Dazi-Héni*
Riad, 23-5-10 (Fahad Shadeed/Reuters)
Dossier
El Golfo Pérsico
se encrespa
| 23
parte, de diversas maneras, una protección de se-
guridad con los países occidentales, de la cual el
principal garante es Estados Unidos.
Acostumbradas a la ayuda de Estados Unidos
–que sin embargo está en retirada después de las
dos presidencias de Barack Obama–, las monar-
quías del Golfo fracasaron en la creación de una
fuerza militar multilateral común por la descon-
fianza que reina entre sus dirigentes y su preferen-
cia a contraer acuerdos bilaterales militares con
los grandes países industriales exportadores de
armamento. En su defecto, optaron por un acuer-
do de seguridad reforzado firmado en noviembre
de 2012 en Riad y ratificado por cinco de los seis
países en 2014, dado que el Parlamento de Kuwait
se opuso. El acuerdo autoriza el intercambio de in-
formación entre servicios de inteligencia sobre los
nacionales, permite la actualización común de las
jurisdicciones locales y pone en funcionamiento
sistemas de vigilancia compartidos para bloquear
las redes sociales, principal modo de expresión
“libre” en la región.
A pesar de sus debilidades estructurales y de
las incesantes rivalidades entre sus miembros, el
CCG es la única organización intergubernamental
a la vez efectiva y duradera del mundo árabe. Des-
de su nacimiento, suele haber crisis que enfren-
tan por lo general a Arabia Saudita con los demás
Estados miembros. En efecto, la construcción es-
tatal del reino, montada sobre sus conquistas mi-
litares y sobre la voluntad de expandir su religión
de Estado, inspirada en el hanbalismo por medio
de la predicación wahabita, genera una gran des-
confianza, principalmente porque Riad ve a la Pe-
nínsula Arábiga como su lugar natural de influen-
cia. El fracaso del proyecto de moneda común del
Golfo, que estaba previsto para 2010, es una mues-
tra de eso. Poco predispuesto a depender financie-
ramente del gran vecino saudita, el sultanato de
Omán, menos rico que los demás miembros del
CCG, quería más tiempo para permitir el desarro-
llo de su propia economía. Pero fue la retirada de
los Emiratos Árabes Unidos lo que le puso fin a es-
ta unión monetaria, ya que Abu Dabi rechazó con
fuerza que la sede del futuro banco central común
se instalara en Riad.
Las iniciativas saudíes por lo general son eva-
luadas a la luz de una ambición hegemónica que
proviene al mismo tiempo de lo político y de lo
religioso. Lo que explica por qué el sultanato de
Omán–unEstado-nacióndotadodeunaidentidad
milenaria (3)– siempre se mantuvo a distancia de
los proyectos político-militares saudíes dentro del
CCG. En 2013, luego de las revueltas populares del
mundo árabe, el rey saudí Abdallah propuso así
una transformación del CCG en Unión del Golfo,
de manera tal que los países miembros siguieran
una misma línea política, diplomática y de segu-
ridad. El proyecto fue recibido como una tentati-
va saudí de tener bajo control a las demás monar-
quías, a imagen de lo que sucedió con Bahréin des-
pués de la intervención armada de marzo de 2011.
Sólo Omán expresó públicamente una hostilidad
ampliamente compartida por sus vecinos. El 8 de
diciembre de 2013, durante la 9ª Sesión del Diá-
logo de Manama, consagrada a las cuestiones de
seguridad en el Golfo, el ministro de Omán en-
cargado de las relaciones exteriores, Yusuf Ben
Alawi, reaccionó con vehemencia ante la perspec-
tiva de una modificación del pacto de cooperación
del Golfo. Este golpe de efecto impidió el anuncio
de una Unión en la 34ª edición de la cumbre de
jefes de Estado del CCG, que tenía lugar tres días
después en Kuwait. El rechazo omaní fue recibido
con alivio por los otros cuatro miembros.
Omán, tenaz antiintervencionista
Ya a principios de la década de 1980, Mascate ha-
bía rechazado la propuesta saudí-kuwaití de crear
una fuerza armada común para apoyar a las tropas
de Saddam Hussein, que acababa de declararle la
guerra a Irán. Un acto semejante, de acuerdo con
los omaníes, habría tenido el valor de una declara-
ción de guerra a la República Islámica (4). Desde
entonces, Omán siempre privilegió las relaciones
de buena vecindad con Irán y Yemen, a riesgo de
pelearse con sus socios del CCG. Durante los años
1980, qataríes y emiratíes se alineaban regular-
mente con las posturas de Omán. Hoy en día, son
familia”, y al reparo de la mirada extranjera, esta
crisis está orquestada por dirigentes que se sirven
de un método agresivo, categórico y determinado.
Lo que refleja el cambio de generación y de cul-
tura política de los responsables de la maniobra,
entre quienes se encuentra el príncipe heredero
de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Ben
Zayed Al-Nahyane, y el vicepresidente heredero
de Arabia Saudita, Mohammed Ben Salman, quien
toma como modelo la estrategia de desarrollo eco-
nómico de Dubai y la postura muy antiiraní y anti
Hermanos Musulmanes de Al-Nahyane. Ve en él
al modelo de autoridad
que proyecta encarnar
al frente del reino.
Las poblaciones del
Golfo, que provienen de
las mismas tribus y con-
traen matrimonio inde-
pendientemente de sus
fronteras, están muy
conmocionadas por esta
ruptura de la cohesión
solidaria entre dinas-
tías del CCG, que afecta
a miles de familias. Diri-
gentes saudíes y emira-
tíes incluso amenazaron
con sanciones máximas
(hasta quince años de
prisión en Abu Dabi y diez años en Arabia Saudi-
ta) a toda persona que exprese simpatía por Do-
ha. Las grandes potencias, en particular Estados
Unidos, como también la inmensa mayoría de los
países musulmanes, y sobre todo Turquía, Irán,
Pakistán o incluso Marruecos (por más que es un
gran aliado habitual de los saudíes y los emiratíes),
piden que entren en razón. En Washington, sólo
los tuits del presidente Trump le dieron crédito a
este rechazo, pero fueron enseguida contradichos
por las opiniones de los dos hombres fuertes de la
administración, el general James Mattis (secreta-
rio de Defensa) y Rex Tillerson (secretario de Es-
tado). En cuanto a las iniciativas de Kuwait y de
Omán para jugar la carta de la mediación, encuen-
tran un importante apoyo internacional.
Esta situación de consecuencias todavía im-
previsibles descalifica a las monarquías del CCG,
ante todo a Arabia Saudita, que fracasó en su in-
tento de imponerse como potencia regional árabe.
También Abu Dabi podría eventualmente sufrir
las consecuencias de sus muy desestabilizadores
excesos de celo, que molestan tanto a sus vecinos
como a su protector americano. Contrariamente
al fin perseguido por quienes la desencadenaron,
esta crisis fortalece ya significativamente a Irán,
que se muestra como una potencia regional sólida
y coherente, capaz de regular una parte de sus ten-
siones internas mediante un juego electoral des-
conocido en la otra orilla del Golfo. g
1. Nabil Ennasri, “Reprise de la guerre froide du Golfe. Le
Qatar entre les Émirats arabes unis et l’Arabie saoudite”,
Orient XXI, 31-5-2017, http://orientxxi.info
2. “La diabolisation du Qatar sonne-t-elle le glas du
Conseil de coopération du Golfe?”, The Conversation,
8-6-2017, http://theconversation.com
3. “Oman: défis intérieurs et enjeux régionaux dans la
perspective de l’après-Sultan”, nota de investigación
Nº 42, 20-6-2017, www.defense.gouv.fr/irsem
4. Entrevista de la autora con el jeque Sayf Al Maskari, ex
alto funcionario de Omán en el CCG entre los años 1980
y principios de los años 2000. La fuerza “Bouclier de la
péninsule” [Escudo de la península] estaba constituida en
1980 por apenas un millar de hombres y estaba establecida
en la base de Hafre el-Batin, en territorio saudí.
5. Véase Laurent Bonnefoy, “Au Yémen, une année de guerre
pour rien”, Le Monde diplomatique, marzo de 2016.
6. “The Gulf’s ‘little Sparta’. The ambitious United Arab
Emirates”, The Economist, Londres, 6-4-2014.
*Especialista en las monarquías del Golfo, investigadora en el Ins-
tituto de Investigación Estratégica de la Escuela Militar (IRSEM) y
profesora en el Instituto de Estudios Políticos de Lille. Último libro
publicado: L’Arabie saoudite en 100 questions, Tallandier, París, 2017.
Traducción: Aldo Giacometti
Riad ve a la
Península
Arábiga como
su lugar natural
de influencia, lo
que suscita la
desconfianza de
sus vecinos.
más los kuwaitíes y los qataríes los que se acercan
a los principios no intervencionistas de Mascate.
El sultanato se mantuvo en una postura neutra en
el conflicto con Yemen, en el que saudíes y emira-
tíes intervienen fuertemente desde el 26 de marzo
de 2015 para combatir a los rebeldes hutíes alia-
dos al ex presidente de Yemen Ali Abdallah Saleh
y restaurar el poder del presidente Abd Rabbuh
Mansur al-Hadi (5).
Una nueva variable apareció sin embargo en
estos últimos años: los saudíes ya no son los úni-
cos que están bajo sospecha de hegemonismo. El
intervencionismo desacomplejado y la postura
agresiva de los Emiratos Árabes Unidos inquietan
a Omán y a las demás monarquías del Golfo des-
de que se desencadenaron las revueltas en Libia y,
más aún, en Yemen (6). Las inversiones financie-
ras y logísticas del emirato de Abu Dabi en el sur
de ese país, sumadas al activismo militar que des-
pliega en las fronteras, no tranquilizan a las auto-
ridades del sultanato.
La situación en Yemen pone de relieve la com-
plejidad que rige las relaciones entre las monar-
quías del Golfo. Precedido por una iniciativa de
buenos oficios para encontrarle una solución ne-
gociada al levantamiento popular de 2011, el con-
flicto armado se atasca. Sobre todo, parece desdo-
blarse a partir de una discrepancia entre Riad y
Abu Dabi con relación al sur, principalmente en la
provincia de Hadramaut, ya que se sospecha que
Abu Dabi ejerció influencias en la partición de es-
ta zona para sus propios intereses económicos y fi-
nancieros. Esta tensión entre los dos aliados –que
por otro lado actúan en conjunto para “castigar” a
Qatar– podría convertirse eventualmente en otro
tema sensible dentro del CCG. El activismo de
Abu Dabi inquieta a Omán y a Kuwait, mientras
que la dinastía Al Jalifa de Bahréin, que le debe su
salvación a la intervención militar saudí de marzo
de 2011 contra la oposición que reclamaba la de-
mocracia, se alinea desde entonces con las postu-
ras diplomáticas de Riad. Incluso Qatar, aunque
aislado y excluido desde principios de junio de la
coalición militar árabe-sunnita que interviene en
Yemen, debería ponerse del lado de los saudíes en
la cuestión del sur de Yemen –Doha está poco pre-
dispuesta a ver aumentar la influencia de los Emi-
ratos Árabes Unidos en la subregión–.
El fantasma de Irán
Aunque Irán está globalmente considerado por el
conjunto de los países miembros del CCG como
una potencia hegemónica, la valoración de la ame-
naza que representa varía según las monarquías.
La percepción del rival regional iraní y los modos
de acción que pretende imponer Riad para conte-
nerlo las dividen en dos bloques. Por un lado, Ara-
bia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (con Abu
Dabi al frente) y Bahréin predican una línea dura
en lo que respecta a las multiformes intervencio-
nes iraníes en la región: brigadas enviadas a Siria
y a Irak, preparación de milicias chiitas, apoyo lo-
gístico al Hezbollah o posicionamientos a favor de
las minorías chiitas de Arabia Saudita y de la opo-
sición chiita en Bahréin. Del otro lado se ubican
Omány Kuwait, másabiertosa las mediacionesdi-
plomáticas. Así, fue en Omán, sin que las otras mo-
narquías estuvieran al tanto, donde tuvieron lugar
las negociaciones secretas entre Irán y Estados
Unidos que precedieron al cierre del tratado so-
bre la actividad nuclear iraní en julio de 2015. En
Qatar, el emir Tamim, que el 25 de junio de 2013
sucedió a su padre, el emir Hamad, decidió llevar
a cabo una diplomacia regional menos dividida y
más en sintonía con sus vecinos, acercándose ne-
tamente a Riad –al menos hasta la crisis reciente–.
Sin embargo, e incluso si Doha teme por sobre to-
do a su vecino persa, la monarquía qatarí se sumó a
esa iniciativa privilegiando el apaciguamiento en-
tre las dos orillas del Golfo.
Aunque en el pasado las tensiones entre las seis
monarquías no han sido raras, la virulencia de la
última reacción saudí-emiratí contra un Estado
miembro del CCG iba a dejar marcas. La violen-
cia de los múltiples ataques mediáticos y las medi-
das de represalia diplomáticas, políticas y econó-
micas decididas en contra de Qatar son inéditas.
Mientras que las monarquías del Golfo estuvieron
siempre atentas a solucionar sus desacuerdos “en
Donald Trump en su visita a Arabia Saudita junto con el rey Salman bin Abdulaziz al-Saud, Riad, 22-5-17 (Bandar Algaloud/Saudi Royal Co/AFP)
por Daniel Lazare*
Latemibleinfluencia
dellobbyprosaudí
Las relaciones entre Arabia Saudita y Estados Unidos, frías durante la última
presidencia de Obama, se entibiaron con la asunción de Donald Trump. Un giro
sorpresivo, considerando los ataques del entonces candidato Trump contra la
monarquía wahabita, que debe mucho al lobby estadounidense prosaudí.
Lluvia de petrodólares sobre think tanks, expertos y medios
24 | 	 Edición 217 | julio 2017
E
xisten razones para que Arabia Sau-
dita recibiera con preocupación el
triunfo de Donald Trump en no-
viembrepasado.Despuésdetodo,su
vieja amiga Hillary Clinton no esca-
timaba elogios sobre el reino, al que
presentaba como una fuerza de paz y estabilidad,
mientras que su adversario republicano hablaba
pestes de éste desde hacía años. Tras los atentados
deseptiembrede2001,TrumphabíaacusadoaRiad
de ser “el mayor proveedor mundial de fondos del
terrorismo”: la monarquía petrolera, escribía, utili-
za “nuestros petrodólares –nuestro propio dinero–
parafinanciaralosterroristasquebuscandestruira
nuestropueblo,mientrasquelossaudíesconfíanen
nosotrosparaprotegerlos”(1).Durantesucampaña
electoral, amenazó con bloquear las importaciones
depetróleosaudísielreinonointensificabasulucha
contraelEstadoIslámico(EI).
Sin embargo, apenas siete meses después de su
elección,elpresidenteestadounidenseeligióaRiad
parasuprimeravisitaoficialalexterior.Nobienlle-
gó,confirmósugirodiplomáticoinstandoauncam-
bio de régimen en Irán y anunciando un contrato
de 110.000 millones de dólares para la venta de ar-
mas,alosquepodríansumarse240.000millonesen
contratos durante la década siguiente. Desde luego,
puededudarsedelacapacidaddelgobiernosaudíen
honrar este fastuoso encargo, teniendo en cuenta el
déficit de las cuentas públicas del 22% del producto
interno bruto (PIB) como consecuencia de la caída
delospreciosdelpetróleo;peroésaesotracuestión.
Varias fuentes en la Casa Blanca sugieren que estos
contratos de venta de armas constituirán la base de
una futura “OTAN árabe” destinada a combatir a la
vezaIrányalEI(2).
Relaciones turbulentas
De la furia a la adoración en pocos meses, el vira-
je de Trump resulta espectacular. Sin embargo, no
era totalmente imprevisible. Primero, debido al pe-
tróleo: a pesar de la revolución del gas de esquisto,
Estados Unidos sigue dependiendo de los surtido-
res saudíes en un millón de barriles por día. Luego,
debido claramente a los intereses de la industria
militar estadounidense: el apetito aparentemente
insaciable de Riad por los misiles Patriot y los heli-
cópteros Blackhawk representa un maná que sería
imprudente menospreciar. A lo que se suma un ter-
cerfactor:Irán,blancodeunamismahostilidadpor
parte de Estados Unidos y Arabia Saudita (así como
de Israel), que lo consideran la principal fuente de
inestabilidad en Medio Oriente. Finalmente, existe
unacuartarazón:lapoderosareddesimpatíasesta-
dounidensesquelossaudíestejieronpacientemente
a lo largo de los años, en perfecta sintonía con otras
monarquíaspetrolerasdelGolfo.
Estaredcompuestadethinktanksycentrosdees-
tudios,bufetesdeabogadosyasesoresenrelaciones
públicas, consejeros y lobbistas habría recibido de
Riadalmenos18millonesdedólaresdesde2015.La
sumapuedeparecermódicarespectodelos130.000
millonesdedólaresporañoqueelpaíspercibeenin-
gresos del petróleo. Pero constituye una señal de la
facilidad con la cual los saudíes obtienen garantías
contraelriesgodecaerendesgracia.
Dossier
El Golfo Pérsico
se encrespa
| 25
Desde los atentados del 11 de Septiembre, de los
cualesquincedelosdiecinueveautores(comenzan-
do por el propio Osama Ben Laden) eran de nacio-
nalidad saudí, las relaciones entre ambos países se
enfriaronconsiderablemente.Laadministraciónde
GeorgeW.Bushlimitóprimerolosdañosdisimulan-
do información comprometedora sobre el papel del
gobierno saudí para apuntar mejor a Saddam Hus-
sein. Bajo la presidencia de Barack Obama, en cam-
bio, el acuerdo entre ambos aliados sufrió serios re-
veses. El jueves 2 de octubre de 2014, el vicepresi-
dente Joe Biden confesó frente a una asamblea de
estudiantes en la Universidad de Harvard: los sau-
díes,losturcosylosemiratíes,dijoentérminospoco
diplomáticos, estarían “tan decididos a eliminar [al
presidente sirio Bashar Al-Assad] que hicieron llo-
ver cientos de millones de dólares y decenas de mi-
les de toneladas de armamento sobre aquellos que
luchaban contra Assad, aunque los beneficiarios de
estas entregas fueran Al-Nosra, Al-Qaeda y los ele-
mentos extremistas de los yihadistas provenientes
deotraspartesdelmundo”(3).
Más tarde, en julio de 2015, Washington puso fin
al conflicto nuclear iraní firmando un acuerdo his-
tórico con Teherán, enemigo de siempre de Riad
(4). En abril de 2016, en una entrevista concedida al
mensuario The Atlantic, Obama acusó a los saudíes
de apoyar el terrorismo sunnita y les sugirió apren-
dera“compartir”MedioOrienteconsusadversarios
iraníes.Tresmesesmástarde,laadministracióndes-
clasificó un capítulo del informe de la investigación
parlamentariade2002sobreel11deSeptiembreque
señalaba que los dirigentes saudíes habían provisto
fondosaalmenosdosmiembrosdelcomandoimpli-
cadoyqueluegohabíanobstaculizadolaspesquisas
de los investigadores estadounidenses. En septiem-
bre del mismo año, el Congreso, por una aplastan-
te mayoría, permitió a los familiares de las víctimas
del 11 de Septiembre reclamar ante la justicia daños
y perjuicios contra la monarquía saudí, ley que ha-
bíasidovetadaporelpresidenteObama.Enoctubre,
WikiLeaksdivulgóuncorreoelectrónicode2014en
elcualHillaryClintonsequejabadelasautoridades
saudíesyqataríes,sospechadasdebrindar“apoyofi-
nanciero y logístico clandestino al EI y a otros gru-
possunnitasradicalesenlaregión”.
Los motivos del acercamiento
LaretóricaantisaudíconlaqueinsistióTrumpduran-
te la campaña electoral parecía pues el lógico resul-
tado de un divorcio ya muy avanzado. Hasta que un
ejércitoheteróclitodedemócratas,neoconservado-
res,agenciasdeinteligenciayotrasfigurasdel“Esta-
do profundo” se involucró en una batalla ideológica
paraimpedircualquieracercamientoconRusiaysus
dosprincipalesaliadosenlaregión,SiriaeIrán.
Tambaleante ante la acusación de ser un “candi-
datosiberiano”manejadoaladistanciaporVladimir
Putin, Trump intentó entonces resguardarse en su
aladerecharodeándosedeviejoshalconestanvisce-
ralmenteantiiraníescomoantirrusos.Entreellos,el
generalretiradodelCuerpodeMarinesJamesMat-
tis,alias“MadDog”(“perroloco”),designadosecre-
tariodeDefensa,yelgeneralH.R.McMaster,desig-
nadoenelcargodeasesordeSeguridadNacional–el
mismoque,en2012,enrespuestaaunapreguntaso-
bre las tres amenazas más graves para la seguridad
nacional,declaró:“Irán,Irán,Irán”–.
Desde el momento en que en Medio Oriente Ru-
sia e Irán se volvieron los principales enemigos de
Estados Unidos, Arabia Saudita debió lógicamente
recuperar su lugar de aliado favorito. El lobby pro-
saudí contribuyó a ello en gran medida, difundien-
do un continuo bombardeo de entrevistas, artícu-
loseinformesllamandoaunaaccióngradualcontra
Damasco y Teherán. El 14 de noviembre de 2016, el
Consejo Atlántico –un think tank que recibió 2 mi-
llonesdedólaresen2015deEmiratosÁrabesUnidos
y benefactores cercanos a Riad– convocó al general
retirado David H. Petraeus, miembro de su consejo
directivo, para fustigar una “actividad iraní malig-
na”;exhortóalejércitoalanzaroperacionesdegue-
rra en caso de que Irán violara el acuerdo de 2015 al
reanudar su programa de enriquecimiento de ura-
nio. Unas semanas más tarde, el Centro de Estudios
EstratégicoseInternacionales(CSIS),otroinfluyen-
te organismo favorecido –600.000 dólares en 2015
de Riad y Abu Dabi–, envió a uno de sus voceros al
Congresoconelfindepredicarallíellanzamientode
“operacionesdirectaseindirectas”paraimpedirque
IránenviaraarmasasusaliadosenSiriayYemen(5).
Por su parte, el Centro para el Progreso Ameri-
cano (CAP) –un think tank mimado también por los
emiratíes(1millóndedólares)yfundadoporelexdi-
rectordecampañadeHillaryClinton,JohnPodesta,
cuyohermanoTonyestádebidamenteinscriptoco-
molobbistaprosaudí–publicóuninformeordenan-
doalaadministraciónintervenirenSiriasiAl-Assad
persistíaenbloquearlaentregade“ayudahumanita-
ria”enlaszonasrebeldes.Lalistaestaríaincompleta
si no se mencionara a la Brookings Institution (21,6
millones de dólares de donaciones provenientes de
Qatar desde 2011, y al menos 3 millones de Emira-
tos desde mediados de 2014), que milita, como era
deesperar,enfavordesancionesmásseverascontra
Damasco.
Estacampañadelobbyapuntaalavezafomentar
lahostilidadhaciaIrán,promoveraArabiaSauditay
desacreditar todo punto de vista disonante. Resulta
tanto más eficaz cuanto que está en sintonía con la
ofensiva antirrusa librada simultáneamente por los
demócratas,elFederalBureauofInvestigation(FBI)
y la Central Intelligence Agency (CIA). Coincide
también con los esfuerzos desplegados por Trump
para dar muestras de su fibra neoconservadora sa-
candopechocontralosadversariostradicionalesde
Washington en Medio Oriente. Apenas nueve días
después de asumir sus funciones, ordenó un ataque
militarenunsitioyemenípresentadocomounrefu-
giodeAl-Qaeda.El7deabril,lanzóunalluviademi-
silesTomahawksobreunabaseaéreaenSiria.
Correas de transmisión
Ellobbyprosaudíestácompleto.MohammedAlyah-
ya, un experto en contraterrorismo saudí miembro
del Consejo Atlántico, explicaba en The New York
Times: “La gente está exultante en este momento
en el Golfo. Está claro que Trump entendió lo que la
potencia estadounidense podía hacer que cambie,
y decidió servirse de ella” (6). En The Washington
Post, el cronista David Ignatius calificó el bombar-
deo en Siria de “constructor de confianza”, debido
a que “acerca una administración errática a los pi-
lares de la política estadounidense tradicional”, an-
tes de llamar al ex asesor de seguridad nacional de
Obama, Tom Donilon, miembro del directorio de la
Brookings Institution, a apoyar el regreso a la razón
de Trump (7). “Apruebo totalmente la intervención
en Siria –respondió Donilon–. Respecto de Rusia,
China y Siria, hubo cambios de política muy signi-
ficativos.”
Cuando un periodista no demasiado hostil con
Arabia Saudita necesita el comentario de un espe-
cialista, llama por teléfono a uno de los numerosos
factótums del lobby prosaudí, quien le interpreta-
rá gustosamente la partitura compuesta en Riad. El
cronista de The Washington Post David Ignatius es
un buen ejemplo de correa de transmisión entre los
gruposdeinteresesyelmundodelosmediosdeco-
municación. Sus detractores lo apodan “apologista
en jefe de la CIA” y “majorette de Arabia Saudita”.
El 23 de febrero pasado, denunció el control de los
rusos del “espacio de la información”, antes de via-
jar a Riad con el fin de entrevistar allí a Mohamed
Bin Salman (“MBS”), el todopoderoso príncipe he-
rederosuplentedelreino.“Contrariamenteatantos
otros príncipes saudíes –señala maravillado David
Ignatius el 20 de abril– ‘MBS’ no se formó en Occi-
dente, lo que le permitió tal vez preservar esa ener-
gíacombativapuraqueconstituyesuéxitoentrelos
jóvenes saudíes.” (8) Unos días más tarde, el 25 de
abril, felicitó al “imperturbable” general Mattis por
haberse rodeado de un “sólido equipo de seguridad
nacional” que se esfuerza por llevar a Trump por la
buenadirección.
Aplaudir a Mattis, elogiar a un príncipe saudí y
confundir la Rusia de hoy con la Unión Soviética de
ayer:untrípticoqueseajustaidealmentealasexpec-
tativas del lobby de los halcones. En un texto publi-
cado el18demayode2017porTheNew York Times,
Ali Shihabi, el director de Arabia Foundation, seña-
labaquelossaudíesvenenTrumpun“aliadomucho
mejor”quesupredecesor,considerado“dispuestoa
aceptar en silencio los esfuerzos de Irán para domi-
nar Medio Oriente”. El 21 de mayo, en The Hill, un
periódico de información política de Washington,
AnthonyCordesman,figuradelCSISydelaredpro-
saudíenWashington,comentabalavisitadeTrump
a Riad: “El presidente dio el discurso correcto en el
lugar correcto y en el momento correcto. Siempre
habrácríticassobretemascomolosderechoshuma-
nosoYemen,peroelpresidenteteníaotraspriorida-
des,ysindudalascorrectas”.Frasesrepetidasunay
otravezporlaprensa,deTheWashingtonPostaCa-
ble News Network (CNN) pasando por The Chris-
tianScienceMonitor.
ExasesordelsenadorrepublicanoJohnMcCain,
esteveteranodelPentágono,elDepartamentodeEs-
tado y el Departamento de Energía tiene sobre todo
lareputacióndeserunserioconocedor,cuyostraba-
jossobreelmercadointernacionaldelaenergíason
muyrespetados.Setratapuesdeunnuevomiembro
excepcional. Resulta tanto más preciado para los
asesores de prensa de la familia Saud cuanto que la
mayoríadesusinvestigacionessecentranenunúni-
co tema: el petróleo en tanto recurso vital cada vez
más codiciado, como consecuencia, como escribía
en 2001, del “crecimiento limitado de las fuentes de
energíasrenovables”.ElGolfoPérsico,cuyosubsue-
locontienelasdosterceraspartesdelasreservaspe-
trolerasconocidasenelmundo,seguirásiendopues
durantemuchotiempounespaciogeoestratégicode
granimportancia,queconvienemantenercontrola-
do a cualquier precio. Este tipo de argumento es el
que va directo al corazón de los partidarios de una
política exterior beligerante, y más aun de los pro-
saudíes, ya que implica una ausencia de solución al-
ternativaalaalianzaentreWashingtonyRiad.
Gobierno fantasma
Ellobbyprosaudísacatotalprovechodeloquelaan-
tropólogaJanineWedelllamalallegadadel“gobier-
no fantasma”. Desde la revolución neoliberal de los
años 1980 y 1990, observa, las sucesivas administra-
ciones privatizaron meticulosamente las funciones
delgobiernosubcontratando“compañías,consulto-
ras,thinktanksyotrosproveedoresnogubernamen-
tales”. “Estos actores privados, agrega, son partes
interesadas del trabajo gubernamental, implicados
entodoslosaspectosdelagestióndelosasuntospú-
blicos,asícomoenlaconcepción,adopcióneimple-
mentación de las leyes”. Mientras que antes la apli-
cacióndelasdecisionesfederalescorrespondíacasi
exclusivamente a los agentes de la función pública,
actualmente las tres cuartas partes de ese traba-
jo, medidas en términos de empleo, son confiadas a
contratistas externos. La práctica era conocida des-
dehacíamuchotiempo,perosepropagócomounin-
cendio forestal desde los primeros años de la presi-
denciadeWilliamClinton(1993-2001).
Semejante clima resulta óptimo para hombres
que no cesan de recorrer think tanks, salas de re-
dacción y oficinas ministeriales. Alimentan el cre-
cimiento de un cultivo de invernadero en el cual las
únicas ideas admitidas como válidas son aquellas
que se intercambian en la mesa de las lujosas con-
ferenciaspatrocinadasporArabiaSaudita,Emiratos
ÁrabesUnidosyotrasmonarquíasdelGolfo.“Todos
quieren ser invitados a Brookings para decir hasta
qué punto los saudíes son geniales y por qué debe-
mos contar con ellos para proteger nuestro abaste-
cimiento de petróleo –explica el historiador Toby
C.Jones,autordeunlibrosobrelahistoriadelreino
(9)–.Loqueexigerecitarlasverdadesoficiales,pero
¿dequésirvenegarse?”.g
1.DonaldJ.Trump,TimetoGetTough:MakingAmerica
#1Again,Regnery,Washington,DC,2011.
2.JoshRogin,“Trumptounveilplansforan‘ArabNATO’
inSaudiArabia”,TheWashingtonPost,17-5-17.
3.Elvicepresidenteseretractaríaypediríadisculpasdos
díasmástarde.VéaseCarolGiacomo,“JoeBidenapologizes
fortellingthetruth”,TheNewYorkTimes,6-10-14.
4.VéaseAlainGresh,“Négociationscrucialessurle
nucléaire”,LeMondediplomatique,París,marzode 2015.
5.“SenateforeignrelationscommitteehearingonIran”,6-12-16.
6.BenHubbard,“Trump’sstrikeonSyriahasallsides
asking:Whatnext?”,TheNewYorkTimes,7-4-17.
7.DavidIgnatius,“TrumpgotSyriaandChinarightlast
week.That’sastart”,TheWashingtonPost,12-4-17.
8.DavidIgnatius,“AyoungprinceisreimaginingSaudiArabia.Can
hemakehisvisioncometrue?”,TheWashingtonPost,20-4-17.
9.TobyC.Jones,DesertKingdom:HowOilandWater
ForgedModernSaudiArabia,HarvardUniversity
Press,Cambridge,Massachusetts,2010.
*Periodista, autor de The Velvet Coup: The Constitution, the Supreme
Court, and the Decline of American Democracy, Verso, Londres, 2001.
Traducción: Gustavo Recalde
26 | 	 Edición 217 | julio 2017
Sin rumbo
Hace mucho tiempo ya, concretamente en 1959, que el Partido
Socialdemócrata Alemán (SPD) renunció formalmente a sus raíces
marxistas para abrazar la “economía de libre mercado”. Alejado
de sus fuentes, se fue acentuando la disolución de su identidad
ideológica, hasta ser percibido hoy como un partido conservador.
Alemania. Los socialdemócratas perdieron su identidad
por William Irigoyen*
U
na mañana lluviosa de pri-
mavera, un grupo de alum-
nos camina a lo largo de la
Stadthalle en Bad Godes-
berg. Ninguno de los ado-
lescentes se toma el trabajo de echar una
mirada a ese edificio anticuado que es
propiedaddelaciudadyquesirviódede-
corado a un congreso histórico del Parti-
do Socialdemócrata Alemán (SPD). En
noviembre de 1959, la formación marxis-
tafundadaen1875enGotha“apruebauna
economía de libre mercado en todas par-
tes donde se afirme la competencia”, rei-
vindicasupertenenciaalbloqueocciden-
tal y exhibe su voluntad de abrirse a otras
categorías sociales más allá de los obre-
ros. Apenas predica todavía en la época
“lainstauracióndeunordeneconómicoy
socialnuevo”yconcedeque“lapropiedad
colectivaesunaformalegítimadecontrol
público a la que ningún Estado moderno
puederenunciar”(1).
Casi seis decenios más tarde, ese pro-
grama de rendición parecería de un in-
De atenerse a las declaraciones de in-
tención, la pregunta parece infundada. El
partido dice querer refundar la economía
social de mercado, hacer del Estado un
motor del crecimiento y de la creación de
empleos, poner más impuestos a los altos
ingresos, regular los mercados financie-
ros,lucharcontralautilizaciónabusivade
trabajadores suplentes, ampliar los dere-
chosdeparticipacióndelosasalariadosen
loscomitésdeempresa,etc.Apriori,pocos
puntos comunes con los objetivos de los
demócratascristianos,defensoresdeunli-
brecambiotodavíamásdescontroladoyde
reduccionesfiscales,opuestosalrestableci-
mientodelimpuestosobreelpatrimonioe
hipercríticosdeladeudapública.Lasdife-
rentescoalicionesCDU-SPD,tantonacio-
nalescomoregionales,revelansinembargo
unaporosidadprogramáticaentreesasdos
formaciones.Ymuestranquelossocialde-
mócratashacenmásconcesionespolíticas
asusadversariosquealainversa.Dedonde
provieneunsentimientodeabandonoen-
trelosmilitantesysimpatizantes.
OriginariodeDülmen,comunadelRu-
hrdondesereciclanantiguasfábricasco-
mo elegantes pabellones, André Stinka,
candidatodelSPDenelúltimoescrutinio
regional de Renania del Norte-Westfalia,
reconoce un desfase entre los discursos y
la realidad: “En el partido no dejamos de
evocar la suerte de las mujeres solas con
niños. Pero ¿quién de nosotros las cono-
ce realmente? Algunos representantes
no hablan ya a la gente a la que supuesta-
mente se dirigen”. Hoy jubilado, Rainer
Einenkel,expresidentedelcomitédeem-
presa de Opel, es más categórico. El SPD,
deplora, “abandonó a los trabajadores
porque pensaba que iban a desaparecer
porsísolos”.Convastaexperiencia,nego-
ció con representantes locales socialde-
mócratas numerosos expedientes socia-
lesligadosenparticularaloscierresdefá-
bricas: “El problema del SPD –añade– es
su propensión a gobernar con unos y con
otros.Estepartidotieneunproblemacon
sus propias raíces. Podría decirse lo mis-
mo de los demócratas cristianos, pero la
CDU está mucho más vinculada con sus
fundamentosideológicos.”
Canciller de 1998 a 2005, Gerhard
Schröderllevóesaconfusiónideológicaa
su paroxismo. De común acuerdo con la
“tercera vía” neoliberal de Anthony Blair
en el Reino Unido, el dirigente socialde-
mócrata lanzó el “nuevo centro”: bajo el
pretexto de la carrera por la competen-
cia, redujo las ayudas estatales, flexibili-
zó el trabajo y exigió que cada uno se ha-
gacargodesímismo.Enalgunosaños,los
trabajadores pobres reemplazaron a los
desocupados indemnizados; todo lo con-
trario,ensuma,delafilosofíapolíticaque
reivindica el SPD. El partido se distanció
entoncesdesubasemilitanteyperdiólas
elecciones.Paracolmodeironías,durante
suprimeradeclaracióndepolíticageneral
a fines de 2005, la nueva canciller rindió
homenajealaaudaciadesupredecesor…
Izquierda problemática
Dos años después nacía Die Linke, mo-
vimiento de izquierda profundamente
hostil a esta deriva social-liberal. Privile-
giar las coaliciones con este partido po-
dría ayudar al SPD a fortalecer su anclaje
a la izquierda. Pero en el plano nacional,
la cuestión suscita debates inflamados:
“El SPD no puede hacer alianza con Die
Linke,sobretodoporqueestaúltimaame-
nazaconabandonarlaOTAN”,zanjaelex
eurodiputado socialdemócrata Helmut
Kuhne. Los dos partidos, sin embargo,
gobiernan los Länder de Berlín, de Bran-
deburgo,perotambiéndeTuringia,entre
ellosErfurt,lacapital,quealbergalasede
delParlamentoregional.MatthiasHey,el
soportable radicalismo a los dirigentes
contemporáneos del partido. Entre 1998
y 2005, el SPD en el poder con los Verdes
impuso la “Agenda 2010”, lo que implica-
ba la voladura de la protección social (ju-
bilaciones,desempleo,derechodeltraba-
jo). Asociado junior (2) de la “gran coali-
ción” dirigida por Angela Merkel entre
2005y2009,luegoentre2013y2017,seha
vuelto inaudible: equívoco cuando había
que impedir que el ministro de Finanzas,
WolfgangSchäuble,aprieteelgarroteque
asfixiaaGrecia;desconcertadocuandola
cancillerestablecíaelsalariomínimo,una
proposición emblemática del SPD; des-
orientado cuando la misma abogaba por
elrecibimientodelosrefugiados,en2015.
Las ilusiones perdidas
Saludada por la prensa y los institutos de
encuestas como un giro decisivo, la elec-
ción triunfal a la cabeza del partido, en
marzo pasado, del ex presidente del Par-
lamento Europeo, Martin Schulz, debe-
ría volver a encarrilar el partido y prepa-
rar la victoria en las elecciones legisla-
tivas del 24 de septiembre próximo, tras
doce años de reinado conservador. Pero
tres derrotas sucesivas en marzo y ma-
yo en los escrutinios regionales de Sarre,
Schleswig-Holstein y Renania del Norte-
Westfaliadesinflaronlaburbujaycayeron
como un balde de agua fría para las espe-
ranzas. Aunque formen parte de la canti-
dad de especificidades de la vida política
alemana, las alianzas regionales del SPD
acentúan ese sentimiento de inconsis-
tencia. En cuatro regiones, el partido co-
dirige con los conservadores de la Unión
Demócrata Cristiana (CDU) (3). En otras
tres, comparte el poder con Die Linke, la
izquierdaradical.Atalpuntoquehayque
preguntarse:fortalecidoporinstituciones
sólidasydirigentesconocidos,¿existeto-
davía el SPD como formación política ca-
pazdeproponerunproyectodesociedad?
¿Disponetodavíadeunabrújulaideológi-
ca o bien no vive ya sino para perpetuar
sus posiciones de poder, así tuviera que
compartirlasconladerecha?
Helmut Middendorf, El abrazo de la noche (fragmento),1983
| 27
presidente del grupo socialdemócrata de
esta región, ve en Bodo Ramelow, el jefe
delejecutivoregional(Ministerpräsident)
surgido de Die Linke, a un político “rea-
lista” con el cual su partido hace de bue-
naganaunfrentecomún“cuandosetrata
delucharcontraladesigualdadenunpaís
conmásdeunmillóndemillonarios”.Pe-
ro reconoce la existencia de desacuerdos
políticos profundos con su asociado. El
año pasado, por ejemplo, cuando la coali-
ciónnacionalCDU-SPDqueríaexpulsara
argelinos,marroquíesotunecinosqueha-
bían sido rechazados al derecho de asilo,
DieLinkeylosVerdessehabíanopuesto.
Numerosos representantes del SPD
afirman que su “aliado natural” en el Par-
lamentorealmentepodríaserDieLinkesi
ese partido sólo estuviera compuesto “de
pragmáticos”. Vale decir, representantes
del Este habituados a formar coaliciones
con los socialdemócratas, contrariamen-
tealosdelOeste,mezcla“deexcomunis-
tas, de anarquistas, de decepcionados de
nuestras propias filas”, como los califica
con acidez Andreas Bausewein, el inten-
dente SPD de Erfurt. Pero antes de eso,
agrega: “Es necesario interrogarse sobre
las razones por las cuales el partido está
hoy en una situación tan difícil: ha mu-
tado sociológicamente. Ha perdido a sus
electorestradicionales,losobreros”.
Otro argumento a menudo expresado
para explicar el abandono que padece: el
Partido Socialdemócrata no sostendría
ningún contramodelo de sociedad, ni si-
quiera un proyecto político global, tras
haberganadoloesencialdesuscombates:
primeras convenciones colectivas, lucha
por el reconocimiento de los sindicatos,
jornadadeochohoras,creacióndeloscon-
sejosdeempresa,delseguropordesocupa-
ción, distensión frente a la República De-
mocráticaAlemanayalbloquedelEsteen
losañossetenta(Ostpolitik),etcétera.
¿Pepito Grillo de la CDU?
¿Y si, a fuerza de dirigir con la CDU, los
socialdemócratas se hubieran condena-
do a no ser más que la “conciencia social”
de la derecha alemana? En el Parlamento
regional de Mecklemburgo-Pomerania
Occidental, en Schwerin, donde el SPD
sesiona como asociado de una coalición
dirigida por los demócratas cristianos, se
barren esos reproches con un revés de la
mano.“Haydiferenciasdefondo”,garan-
tiza Thomas Küger, presidente del grupo
socialdemócrata. “Queremos más nego-
ciaciones colectivas sobre la igualdad sa-
larial entre el Este y el Oeste. No es el ca-
so de la CDU. En la duración del trabajo,
nuestroscolegasynosotrosnodecimoslo
mismo. Nosotros militamos también por
la gratuidad de la enseñanza. No es su ca-
so. Y luego, ellos quieren privatizar todo.
Nosotros, en cambio, reafirmamos la im-
portancia del Estado”. Una presencia re-
ducida, sin embargo, según un principio
fijado en Bad Godesberg: “La competen-
cia en toda la medida de lo posible, la pla-
nificacióntantocomoseanecesaria”.
Según Benjamin Himmler, de la Frie-
drich-Ebert-Stiftung,unafundaciónpolí-
ticacercanaalSPD,elPartidoSocialdemó-
crata“sehavueltoconservador;operapa-
raelstatuquo;noesasombrosoquesehaya
convertidoenelaliadonaturaldelaCDU”.
Y promete: si luego de las próximas elec-
cionesla“grancoalición”esprorrogadaen
Berlín,devuelvesucarnet.Porelmomento,
seinterrogacomootrossobrelascapacida-
desdeSchulz,nombradocabezadelistadel
partidodespuésdeldesestimientodeSig-
marGabrielparaencarnarunarenovación.
ElexpresidentedelParlamentoEuro-
peomultiplicalossignoscontradictorios.
ÉlreconocequelasreformasdeSchröder
crearon una generación de “trabajadores
pobres”, afirma querer indemnizar me-
jor la desocupación, dar una ayuda a los
jubilados, luchar contra los abusos de los
contratosdeduracióndeterminada,otras
tantastomasdeposiciónquecomplacena
Reiner Hoffmann, presidente de la Con-
federación Alemana de los Sindicatos
(DGB). Indiscutiblemente, los sindicatos
y el SPD mantienen mejores relaciones
quebajoelmandatodeSchröder.
Pero Schulz también sabe alinearse en
posicionesmásconservadoras.Porejem-
plo, cuando evoca la hipótesis de una sa-
lida de Grecia de la zona euro si las “re-
formas necesarias” no se llevan a cabo.
“La concepción de la justicia social del
candidato oficial del SPD no aparece to-
davíaconclaridadalosojosdeloselecto-
res”, considera Martin Koschkar, politó-
logo de la Universidad de Schwerin. Eso
no escapó a Sahra Wagenknecht. Consi-
deradademasiadoradicalpornumerosos
socialdemócratas, la candidata oficial de
DieLinkellamaalSPDavolverasusfun-
damentos.Sobretodo,aunfragmentoes-
pecífico de su programa de Berlín, firma-
do en 1989 (4): “Las revoluciones ciuda-
danascontemporáneasprometieronmás
libertad,igualdadyfraternidaddelasque
realizaron. Es la razón por la cual el mo-
vimientodelostrabajadoresreclamauna
sociedad solidaria con libertad para to-
dos.Sedeberealizarunaexperienciahis-
tórica fundamental: no basta con reparar
los destrozos del capitalismo. Es necesa-
riounnuevoordeneconómicoysocial”.
El politólogo Franz Walter describe la
lenta deriva ideológica y sociológica del
SPDdelproletariadohaciael“nuevocen-
tro” (5). A su juicio, no tendría ya un “ob-
jetivosocialista”.Amenudosereprochóa
Schulzsuproximidaddemasiadoestrecha
con su par de la Comisión, el liberal Jean-
ClaudeJuncker.Paralaseleccionesdesep-
tiembrenoparecedispuestoadarmásque
un leve golpe de timón a la izquierda pa-
ramarcarunadiferencia,perosinafirmar
unaruptura.Sumayor“capital”radicaensu
biografíaatípicayensupersonalidadsim-
pática,cercanaalapoblación.El“produc-
to”complaceamedioscuyosentusiasmos
sonbreves.Schulzsevuelveasoñarcomo
Willy Brandt, canciller de 1969 a 1974. En
esaépoca,elSPDcontabaconmásdeunmi-
llóndemilitantes,contraunpocomenosde
445.000 en la actualidad. Fortalecido por
unmensajepolíticoclaro,entoncesnotenía
ningúncompetidorserioasuizquierda.g
1.SPD,“LeprogrammefondamentalduParti
social-démocrateallemand”,Friedrich-
Ebert-Stiftung,1959,www.library.fes.de
2.Asociadodeunacoalicióndirigidapor
unpartidoqueobtuvomásbancas.
3.Mecklemburgo-PomeraniaOccidental,
Sarre,Saxe,Saxe-Anhalt.
4.SPD,“Grundsatzprogrammder
SozialdemokratischenParteiDeutlschlands”,Berlín,
20dediciembrede1989,www.library.fes.de
5.FranzWalter,DieSPD.VomProletariatzur
neuenMitte,AlexanderFest,Berlín,2002,
yDieSPD.BiographieeinerPartei,Rowohlt
Taschenbuch(3ª edición),Berlín,2015.
*Periodista.
Traducción: Víctor Goldstein
Revista de Libros
Es una publicación de cultura, literatura y política que ofrece una selección de
los mejores textos de The New York Review of Books junto con artículos de
prestigiosos escritores y académicos argentinos y latinoamericanos
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#13
28 | 	 Edición 217 | julio 2017
Los medios
por la derecha
En Alemania, los movimientos nacionalistas y anti-liberales se
encargan de cumplir con la doble tarea de imponer los temas en el
debate público y de librar la batalla cultural paralelamente a la lucha
política. Con la creación de revistas, diarios y editoriales, partidos
como Alternativa para Alemania (AfD) refuerzan su discurso.
Alemania. La nueva prensa que apoya al AfD
por Rachel Knaebel*
E
n la recepción de las oficinas
del semanario Junge Freiheit
(“Joven libertad”), en un ba-
rrio acomodado del oeste de
Berlín, un friso exhibe una
alegoría de la historia alemana por me-
dio de una veintena de personajes en
marcha: campesinos y reyes, soldados y
mujeres camino del éxodo. Está inclu-
so Karl Marx y, en un extremo, un ma-
nifestante antinuclear. Pero ningún na-
zi. La única huella de los doce años de
la dictadura nacionalsocialista es una
bandera de la cruz gamada, tirada en el
suelo, arrugada y pateada. Dieter Stein,
fundador y jefe de redacción del perió-
dico, adornó la pared de su oficina con
un retrato del conde de Stauffenberg, el
ta abolicionista estadounidense Henry
David Thoreau para llamar a desobe-
decer a la canciller Angela Merkel (6 de
enero de 2017). El semanario sigue los
hechos menores y los vivos debates in-
ternos de Alternativa para Alemania
(Alternative für Deutschland, AfD), el
partido de extrema derecha creado en
2013 con un discurso antiinmigración,
antieuro, antifeminista y ultraliberal
(2). En las legislativas de 2013, el AfD
perdió por poco margen el umbral del
5% necesario para entrar en el Länder
Bundestag. Desde entonces tiene ban-
cas en los Parlamentos regionales con
doce presencias sobre dieciséis, con re-
sultadosquevandel5,5%amásdel24%.
A medida que acumulaba éxitos
electorales, la AfD se hacía de una
constelación de medios amigos pro-
venientes del ámbito cultural de la ex-
trema derecha alemana. Esta ya había
obtenido un aumento de visibilidad en
2010 con la obra xenófoba L’Allemagne
disparaît del ex político socialdemó-
crata Thilo Sarrazin, que vendió más
de un millón y medio de ejemplares. En
ese momento, una publicación mensual
conspiracionista, Compact, “revista pa-
ra la soberanía” publicaba su primer
número. La difusión de Junge Freiheit
se disparó: 1.000 abonados en 2005,
20.000 en 2014, 25.000 en 2016. La re-
vista asume hoy 30.000 ejemplares
vendidos por semana. Compact y Jun-
ge Freiheit organizan también confe-
rencias y distribuyen sus propios libros
o los de editoriales ideológicamente
afines. Suscitan el interés de simpati-
zantes del movimiento de los “Patrio-
tas Europeos contra la Islamización de
Occidente” –Pegida– que, como el AfD
pero de manera menos institucionali-
zada, pretende combatir la hegemo-
nía política de los partidos de gobier-
no. Convocadas por el movimiento,
miles de personas desfilaron semana
tras semana contra la “islamización de
Alemania” en las calles de Dresde, en
el otoño de 2014; una parte de los ma-
nifestantes repetían eslóganes hostiles
a la “Lügenpress” (la prensa que mien-
te). Compact y Junge Freiheit se pre-
sentan como los garantes del pluralis-
mo frente al resto de la prensa supues-
tamente uniforme sobre las cuestiones
sociales. “Hay un problema de ‘perio-
dismo-niñera’ en Alemania”, estima
Dieter Stein. “Toman al lector bajo su
tutela, como si fuera demasiado idiota
para captar para qué lado van las cosas.
Filtran la información para que el lec-
tor no venga con ideas que los periodis-
tas consideran falsas, sobre la cuestión
de la inmigración, sobre la idea de una
sociedad multicultural”. Le provoca un
“combate ideológico” y no se esconde.
“Hay un exceso de izquierda en los me-
dios”, considera apoyándose en un son-
deo según el cual la mayoría de los pe-
riodistas alemanes se inclinarían hacia
el Partido Social Demócrata (SPD).
Los periodistas de Junge Freiheit
–cosa poco sorprendente–, se inclinan
hacia la AfD. Por otra parte, el parti-
do ha seducido a varias de sus plumas.
Dieter Stein nos asegura que él espe-
raba desde hace más de dos décadas
el ascenso de un partido más a la dere-
cha que la Unión Cristiana Demócrata
(CDU), no abiertamente neonazi y ca-
paz de obtener resultados importan-
tes en las urnas. Después de pasar por
la organización de juventud de la CDU,
Dieter Stein adhiere, a mediados de
1980, a una formación de derecha radi-
cal, Los Republicanos, que deriva hacia
la extrema derecha; más tarde entra en
el Freiheitliche Volkspartei (Partido
oficial de la Wehrmacht que organizó
el atentado fallido contra Hitler el 20
de julio de 1944.
“Hay una corriente, no demasiado
importante en números, pero tradicio-
nalmente presente en Alemania, que
alimenta un sentimentalismo por el III
Reich. No es la nuestra”. Stein, de 50
años, quiere ser claro sobre la línea del
semanario que creó en 1986, cuando to-
davía era un estudiante secundario: na-
cional conservadora, pero sin vínculo
con la formación neonazi Nationalde-
mokrstischeParteiDeutschlands(NPD).
No ser “políticamente correcto”
En sus treinta páginas de gran forma-
to, de tipografía a la antigua y estilo a
menudo rígido, el Junge Freiheit consa-
gra líneas benevolentes al movimiento
de los identitarios (30 de septiembre
de 2016) y hace suya la expresión “gran
reemplazo” forjada por el escritor
francés Renaud Camus (16 de diciem-
bre de 2016). En sus columnas recibe
regularmente –y esto desde 1994– a
una de las figuras intelectuales del con-
servadurismo revolucionario francés,
Alain de Benoist (1).
Pocos reportajes se leen en este pe-
riódico que se presenta como un “sema-
nario de debate”, pero sí muchos aná-
lisis políticos y comentarios plagados
de referencias históricas y filosóficas,
a veces sorprendentes como cuando,
por ejemplo, un columnista cita al poe-
Helmut Middendorf, Saltador de trampolín, 1983
| 29
Popular Liberal), que abandona des-
pués de un fracaso electoral. “Los gran-
des medios ignoraron, en un principio,
estos nuevos partidos de derecha, o
hablaron de ellos solamente de mane-
ra negativa, buscando el escándalo”, se
irrita todavía hoy. “No existían medios
benévolos hacia ellos como hubo para
los Verdes o para Die Linke (formación
de izquierda) cuando esos partidos na-
cieron”. Es la misión que la Junge Frei-
heit se fijó respecto a la AfD.
Se trata menos de alabar al partido
y a sus dirigentes que de inscribir en el
debate público los temas que le intere-
san: los refugiados, la inmigración, el
islam. De la ola migratoria presente en
Alemania desde 2015, el Junge Freiheit
se hizo eco únicamente bajo el ángu-
lo de la amenaza: terrorista, de delin-
cuencia, de agresiones sexuales. Poco
importa que esta sea real, potencial o
imaginaria. Las afinidades políticas se
entrecruzan con los intereses econó-
micos. “Hemos pegado un salto en ma-
teria de ventas y, sobre todo, de visitas a
nuestro sitio en Internet cuando Mer-
kel abrió las fronteras”, informa el jefe
de redacción.
El 7 de octubre de 2016, el semanario
sacó en tapa “El islam quiere el poder” y
en páginas interiores continúa con “Có-
mo avanza la sharia en Europa” citando
al semanario francés Valeurs actuelles
porsusupuestoconocimientoprecisode
los barrios franceses. El periódico com-
bate también el feminismo, el derecho al
aborto, la educación sexual en las escue-
las y los trabajos sobre género. Además
editóunfascículosobre“lalocuradelgé-
nero” que “lo amenaza a usted, a sus hi-
jos y a sus nietos” (3). En las páginas de
cultura se destacan los libros de historia
consagrados a las civilizaciones desapa-
recidas, a los emperadores, a las guerras
del siglo XIX. La crónica de cine puede
detenerse en la edición en DVD de un
film del más célebre realizador nazi, Veit
Harlan, sin mencionarlo como tal, y eva-
luando su talento a la luz del juicio que
JosephGoebbelsteníasobreél(6deene-
ro de 2017). En la última página, el lector
tienelaposibilidaddedistenderseleyen-
do un artículo sobre el retorno de los fu-
madoresdepipacomounadelastenden-
cias fuertes de la moda masculina.
Amante o no de los viejos tabacos,
el lector tipo de la Junge Freiheit es un
hombre (el 90%), de edad (más de la mi-
tad de los lectores son mayores de 60
años), acomodado y culto (el 46% posee
un título universitario), según los datos
proporcionados a los potenciales anun-
ciantes. Encontramos una muestra de
ello,afinesdemarzode2017,enlaBiblio-
teca del Conservadurismo, una estruc-
tura creada por el jefe de redacción para
albergar un fondo de obras que le gustan
especialmente. Ese día, el lugar es sede
de una conferencia sobre “El calor social
del capitalismo y el frío social del Esta-
do de Bienestar”. El conferencista del
día, ferviente discípulo del pensador de
la economía neoliberal Friedrich Hayek,
se burla del principio de redistribución y
se jacta del capitalismo que habría “per-
mitido” –en particular a las mujeres– te-
ner máquinas de lavar más bien que te-
ner que hacer el lavado en el río, lo que
sin duda era romántico”. Sentados en el
fondo de la sala, Ulrike y Alf, dos alema-
nesdeunossesentaaños,escuchanaten-
tamente. Ella es médica. Él, jubilado, ex
profesor de deportes y de francés, y ac-
tivo durante cuarenta años en la amis-
tad franco-alemana. La pareja lee el Jun-
ge Freiheit desde hace unos quince años.
“Muchos de los militantes de la AfD lo
leen”, explica él. “Pues muchos tienen
un nivel de estudios elevado, son intelec-
tuales”. “Es un diario de calidad, clásico,
la lengua está cuidada”, agrega su espo-
sa. “Y además, en la Junge Freiheit, no
existe lo políticamente correcto como en
los otros diarios. No hay discriminación
hacia la AfD ni hacia Pegida. Para mí, la
Junge Freiheit habla también de manera
más objetiva de Rusia. Los otros medios
practican una verdadera cacería de bru-
jas. Dicen todos lo mismo, no hacen nin-
gunacríticanidelgobiernonidelflujode
refugiados”.
Simpatizantes de la derecha
El Junge Freiheit, a 4,40 euros el ejem-
plar y a 200 euros la suscripción anual,
no es barato. Pero, más allá de su ver-
sión impresa, el semanario recluta tam-
bién cada vez más alemanes a través de
su sitio en Internet, su canal en You
Tube y las redes sociales. Dieter Stein
compara con gusto su publicación con
el sitio ultraconservador Breitbart fun-
dado en Estados Unidos por Steve Ban-
non, el consejero de Donald Trump,
con un leve matiz: “Nosotros tenemos
siempre la exigencia de que lo que pu-
blicamos en nuestro sitio sean infor-
maciones verdaderas; si fuera posible
sobre aquellas que hemos investigado
nosotros mismos. Y que los comenta-
rios sean realmente considerados co-
mo tales”. De hecho, a pesar de su vi-
sión glorificada de la historia alemana,
su tropismo pro-Trump y su islamofo-
bia, el Junge Freiheit da la impresión de
moderado en el nuevo panorama de la
prensa de extrema derecha.
La publicación mensual Compact,
subtitulada “La revista de la sobera-
nía”, la supera ampliamente. Creada en
2010 por Jürgen Elsässer, un ex perio-
dista de la izquierda radical en los años
1990 que pasó a Pegida y al conspira-
cionismo, se atribuye hoy una tirada de
alrededor de 40.000 ejemplares. En la
tapa del primer número del año 2017
figuraba Merkel con un bigote de Hit-
ler. El título era “El último combate de
Merkel. Fin de la partida en el bunker
de la canciller”. “En lugar de un nacio-
nalsocialismo, en la actualidad se prac-
tica un socialismo antinacional, que
distribuye la riqueza de los alemanes
en el mundo”, explicaba Jürgen Elsäs-
ser en su editorial contra la “impor-
tación masiva de musulmanes”. La ex
presidenta de la AfD, Frauke Petry, era
presentada, en cambio, en la edición de
marzo de 2016, como “la mejor canci-
ller”. Compact manifiesta asimismo
su amistad por el Frente Nacional en
Francia y el movimiento de los identi-
tarios. El número de febrero consagra-
ba su tapa a Marion Maréchal-Le Pen,
una de las “hijas de Europa contra el
islamismo”, según la revista. El cua-
dro de esta prensa de tono marrón (4)
estaría incompleto sin la revista Sezes-
sion, editada desde 2003 por un “Ins-
tituto para la política de Estado” y di-
rigida por Götz Kubitschek, uno de los
oradores de Pegida. Con sólo dos mil
ejemplares impresos, la fuerza de im-
pacto de esta revista bimestral puede
parecer muy relativa, pero ello sería no
tener en cuenta los múltiples coloquios
y conferencias organizados por la es-
tructura, que se convirtió con el correr
de los años en un lugar privilegiado de
encuentro del pensamiento de extre-
ma derecha de Alemania y más allá.
Por otra parte, Sezession y Junge Frei-
heit tienen algunos autores en común.
Aquí, las débiles barreras plantadas por
Dieter Stein se resquebrajan. En los co-
loquios y conferencias organizados por
el instituto editor de Sezession, ubica-
do en la zona rural de Saxe-Anhalt, los
dirigentes de la AfD se encuentran con
viejos integrantes del partido neonazi
NPD, con un masculinista estadouni-
dense que propugna el tribalismo y con
identitarios austríacos. Un laboratorio
ideológico convencido por el éxito de
Donald Trump de que es posible no só-
lo salirse de los márgenes, sino ocupar
el centro del debate. g
1. Véase Die Freiheit eine Gasse ! 25 Jahre
Junge Freiheit, Edition JF, 2011.
2. Véase Dominique Vidal, “A la derecha
de la derecha”, Le Monde diplomatique,
edición Cono Sur, mayo de 2015.
3. https://jungefreiheit.de/gender
4. N. de la T.: En alusión al color de las camisas
de los partidos de extrema derecha.
*Periodista.
Traducción: Florencia Giménez Zapiola
Compact y
Junge Freiheit se
presentan como
los garantes del
pluralismo frente
al resto de la
prensa.
Archivo
Laderechizaciónmigratoria
porOlivierCyran,Nº214,abrilde2017.
Losnuevosmiedos
porIgnacioRamonet,Nº204,juniode
2016.
Aladerechadeladerecha
porDominiqueVidal,Nº191,mayode
2015.
LagranregresióndelasmujeresdelEste
porSabineKergel,Nº191,mayode
2015.
LosVerdessealejandelrojo
porOlivierCyran,Nº146,agostode
2011.
Entreladerechayunanuevaizquierda
porMatthiasGreffrath,Nº75,septiem-
brede2005.
30 | 	 Edición 217 | julio 2017
La lengua del
escándalo
La desintegración de Yugoslavia y la exacerbación de las diferencias
nacionales tuvieron consecuencias lingüísticas: convenía hablar bosnio
en Sarajevo, croata en Zagreb, serbio en Belgrado o montenegrino en
Podgorica. A pesar de las variantes regionales, los lingüistas reconocen
en estos pueblos una misma lengua que algunos anhelan recobrar.
Bosnios, croatas, montenegrinos y serbios: ¿“idioma común”?
por Jean-Arnault Dérens y Simon Rico*
pero también albanés, italiano, húngaro,
rumano,ruteno,checo,turco,eslovaco,etc.
DesdelasangrientadisolucióndelaFe-
deración,aprincipiosdeladécadadel90,
no hay ningún término para designar el
idioma anteriormente denominado “ser-
bocroata”quegenereconsenso.EnelTri-
bunal Penal Internacional para la ex Yu-
goslavia (TPIY) de LaHaya, se hablaBCS
(bosnio-croata-serbio), mientras la uni-
versidadparisiensedelaSorbonapropone
una enseñanza de BCMS, añadiendo una
“M”paraelmontenegrino.Comorecono-
ce el escritor, traductor y editor Vladimir
Arsenijević, uno de los iniciadores de la
“Declaración sobre la lengua común”, “el
temadeladenominaciónfueobjetodeun
encendido debate. No era posible utilizar
los términos ‘serbocroata’ o ‘yugoslavo’,
demasiado característicos. Entre hablan-
tes eslavos del Sur, tenemos la costumbre
dedecirnašjezik(‘nuestralengua’)”.Como
para designar la intimidad de una identi-
dadcomúnquesemantienepesealosdes-
garramientospolíticos.
En Croacia, desde 1990 se desplegaron
intensos esfuerzos para acentuar las dife-
renciasdel“croata”respectoalanormaco-
mún.Poreso,loscroatassuelenforjarneo-
logismosocalcoslingüísticosenreemplazo
de los términos extranjeros: dicen zračna
luka(“puertoaéreo”)allídondelosbosnios
oserbioshablandeaerodrom;utilizaneltér-
mino(tambiénpresenteenruso)pasolstvo
paradesignaraunacancilleríadiplomática,
quesusvecinosllamanambasada…Ampli-
ficaronestatendencialosturiferariosdela
“pureza lingüística”, creando muchas pa-
labras, a menudo difíciles de comprender
porlosusuarios.Existeinclusounconcurso
anualmuymediático,quepremiala“mejor
palabranuevacroata”.EnSerbia,eltemaen
cuestióneselalfabetocirílico,quelapode-
rosaIglesiaOrtodoxadefiendeconfervory
seesgrimetantomáscomoindicadordela
“serbiedad”, cuanto más lo amenazan he-
rramientas de comunicación como inter-
net, donde impera el alfabeto latino, tam-
biénutilizadoenelpaís.
Lastensionesidiomáticasdesembocan
a veces en situaciones cómicas. Por ejem-
plo,loscroatas,asícomolosbielorrusoso
ucranianos, utilizan formas eslavas anti-
guasparadesignarlosmesesdelaño:dicen
travanj(literalmente“elmesdelahierba”)
para referirse a abril, que sus vecinos lla-
man april. En las zonas mixtas, para evi-
tartodaatribuciónnacional,loshablantes
suelenhacerusodeperífrasisquealudenal
“cuartomes”.Lasituaciónsecomplicóaun
más con la afirmación del “bosnio”, acen-
tuada por el reconocimiento de algunos
“turquismos” poco usados en el habla co-
rriente,yluegoconladel“montenegrino”.
Esteúltimoseescribeenambosalfabetos,
perodesdequeMontenegroseindependi-
zóen2006,seagregarondosconsonantes,
paraexpresarsonidospropiosdelhablade
esepaís.Losnacionalistasserbiosdiscuten
laexistenciadeunaidentidadmontenegri-
naespecífica,ylacuestiónlingüísticaenar-
dece con frecuencia al pequeño Estado,
queacabadeingresaralaOrganizacióndel
TratadodelAtlánticoNorte(OTAN).Ha-
cealgunosaños,loscajerosautomáticosde
losbancosdelnortedelpaís–dondeviven
ortodoxos, parte de los cuales se definen
como“serbios”yelrestocomo“montene-
grinos”,asícomoimportantescomunida-
des bosnias– propusieron cautamente la
opción“lenguamaterna”(maternjijezik)…
Estasreivindicacionesidentitariasnun-
ca impidieron la mutua comprensión de
loshablantesdelosdistintospaíses.Según
ellingüistacroatadeBosnia-Herzegovina
Josip Baotić, las diferencias entre las va-
riantes del “serbocroata” se reducirían a
menosdeun10%delléxico.Enrealidad,el
debateprevalecientedesdelosaños90no
E
lpasado30demarzo,unnutri-
do grupo de intelectuales de la
región presentaron en Saraje-
vo una “Declaración sobre la
lenguacomún”(1),conelobje-
tivo de acabar con las querellas lingüísti-
cas que dividen a las cuatro ex repúblicas
yugoslavas desde los años 90. “¿Se utiliza
una lengua común en Bosnia-Herzego-
vina, Croacia, Montenegro y Serbia? La
respuesta es sí”, puede leerse en ese do-
cumento, que detalla: “Se trata de una
lengua común de tipo policéntrico, es
decir, de una lengua hablada por mu-
chos pueblos en muchos Estados, con
variantes reconocibles, como el alemán,
el inglés, el árabe, el francés, el español,
el portugués y muchas más.” Como se-
ñala el lingüista serbio Ranko Bugarski,
Silvia Mindlis, Primarios y algo más (Gentileza Hoy-Arte hoy)
“la diferencia es que entre nosotros, las
variantes son las que tienen un nombre,
entantolaentidadglobal,queyanotiene
estatuto, perdió su nombre oficial”.
Las reacciones no tardaron. Las más
intensas se produjeron en Croacia. En
el sermón de Pascua, el arzobispo de
Zagreb, Monseñor Josip Bozanić, tro-
nó: “¡Esto es una agresión contra la len-
gua croata, que prepara otra agresión!”,
en tanto la presidenta conservadora Ko-
linda Grabar-Kitarović afirmó que “esa
supuesta lengua común es un proyecto
político que ya murió junto con Yugo-
slavia”. Desde el lado serbio, el lingüista
Miloš Kovaćević profirió: “Si no damos
un nombre a esta lengua, es porque todo
el mundo sabe que se trata de la lengua
serbia”. Este nacionalista ferviente con-
sidera a la lengua serbia como un “teso-
ro”quelospueblosvecinospretenderían
“robar” (2).
EnlaépocadeYugoslavia,nohabíanin-
gunadudasobrelaexistenciadeuna“len-
gua común”, utilizada por unos quince
millones de hablantes en los Balcanes, sin
mencionar a las importantes diásporas.
Esalengua,quellevabaelnombrede“ser-
bocroata”o“croatoserbio”,podíaescribir-
seutilizandodosalfabetos,ellatinooelci-
rílico,cuyasgrafíaseransistemáticamente
enseñadas.Eralalenguadecomunicación
habitual en las instituciones federales y la
lenguademandodelEjércitoPopularYu-
goslavo(JNA).Convivíaconmuchosotros
idiomashabladosyenseñadosenlaFede-
ración –esloveno y macedonio (idiomas
oficiales de las repúblicas en cuestión)–,
| 31
tienenadadecientíficoyesantetodopolí-
tico.Pruebadeesa“intercomprensiónque
garantizaunacomunicacióncasiperfecta
entrehablantes,enelmarcodeintercam-
bioscomplejos”(3)eselsurgimientodeto-
dounabanicodemediosregionales:Radio
Slobodna Evropa, desprendimiento local
deRadioFreeEurope,AlJazeeraBalcanes
o,másrecientemente,elcanalinformativo
N1,queintegralaredCNN.
En 2009, Vladimir Arsenijević fundó
la asociación Krokodil, con el objetivo de
“promoverlaculturadeldiálogo,larecon-
ciliación y la reconstrucción de los lazos
rotos en esta región conocida como Bal-
canes Occidentales”, para devolver sus
cartas de nobleza a la literatura eslava del
Sur. “Yo me crié en Croacia, pero vivo en
Serbia y combino palabras de ambas va-
riantes–explicaArsenijević–.Cuandome
puseaescribir,tuveproblemasconlosedi-
tores,quequeríancambiarmistérminos.”
ElsociólogoIgorŠtiks,nacidoenSarajevo,
queestudióenZagrebyParísyahoravive
en Belgrado, hace oír la misma campana:
“Siempre les pregunto a mis traductores
enquéidiomaescribo,peroningunosabe
quécontestarme”,bromea(4).
“En nombre de las supuestas diferen-
cias entre nuestras lenguas, se refuerzan
las fronteras existentes y se erigen nue-
vas. Todas las políticas lingüísticas de los
cuatro Estados insisten en las diferencias
y tienen como consecuencia prácticas es-
pecialmenteperjudicialesypeligrosas,que
conducen a la inadmisible y tristemente
generalizadasegregacióndelosniñosenla
escuelaenfuncióndesu‘lenguamaterna’,
locualequivaleaeducarageneracionesde
jóvenes nacionalistas”, se indigna Ranko
Bugarski.Lospromotoresdela“Declara-
ciónsobrelalenguacomún”seguardande
llevar adelante un proyecto político, que
sería de inmediato asimilado por los cír-
culosnacionalistasdesusdistintospaíses
aunanostalgia“culpable”porelexEstado
común.Perolarepercusióndelainiciativa
muestraalasclarasquelosciudadanosde
losBalcanestienengrandesdeseosdesu-
perar las barreras que se erigieron desde
haceuncuartodesiglo.g
1.Eltextopuedeleerseenelsitio:www.
jezicinacionalizmi.com/deklaracija
2.VéaseIvanČolović,“Lesprêtresdelalangue.Poésie,
nationetpolitiqueenSerbie”,Terrain.Anthropologie
&scienceshumaines,Nanterre,septiembrede2003.
3.Paul-LouisThomas,“Leserbo-croate
(bosniaque,croate,monténégrin,serbe):de
l’étuded’unelangueàl’identitédeslangues”,
Revuedesétudesslaves,t.74,2-3,París,2003.
4.Paraabordarestacomplejidadlingüística,véase
Paul-LouisThomasyVladimirOsipov,Grammaire
dubosniaque-croate-monténégrin-serbe(BCMS),
InstitutodeEstudiosEslavos,París,2012.
*Periodistas del Correo de los Balcanes.
Traducción: Patricia Minarrieta
“En nombre de
las supuestas
diferencias entre
nuestras lenguas,
se refuerzan las
fronteras.”
EN VENTA
EN KIOSCOS
Y LIBRERÍAS
Unidad y diversidad
E
l “serbocroata” suele pre-
sentarse como una lengua
artificial,puracreaciónpo-
lítica del siglo XIX. En rea-
lidad, la voluntad de unifi-
car y normalizar las hablas de las po-
blaciones eslavas del sur de Europa es
indisociable de la afirmación de una
identidad común a esos pueblos, re-
partidos en esa época entre varios do-
minios políticos. Fue en el Acuerdo de
Viena, en 1850, que intelectuales ser-
bios y croatas convinieron unificar las
variantes de la lengua, que se iba a de-
nominar “serbocroata”. Lideraron su
normalización el serbio Vuk Karadžić
(1787-1864) y el croata Ljudevit Gaj
(1809-1872)queeligióeldialectostoka-
viano para sus diarios y la edificación
de la lengua literaria croata, pese a no
serelquesehablabaenZagreb.
Elcasoparticulardelalenguafrance-
sa,concebidadesdelaordenanzadeVi-
llers-Cotterêts(1539)comounelemen-
todesoberaníaporelabsolutismoreal,
ymuyprontocodificadaconlacreación
delaAcademiaFrancesa(1634),node-
behacerilusiones.Hastafinesdelsiglo
XIX,nielfinlandésnielalemánestaban
codificados, en tanto el sueco aparece
reciénacomienzosdelsigloXX. El“ser-
bocroata”esunadelaslenguaseuropeas
mástempranamentearmonizadas.
La normalización reconocía distin-
tasvariantes.Antetodo,validabaeluso
de dos alfabetos vinculados por un sis-
temadeestrictacorrespondencia:algu-
nasletrasespecíficasdelalfabetociríli-
co“serbocroata”noexistenenlagrafía
delrusooelbúlgaro,mientraselalfabeto
latinoutilizasignosdiacríticosparaex-
presar ciertos sonidos –como el carón
queseponesobrelaž(“j”),laš(“ch”)o
lač(“tch”)–.Comolatranscripciónfo-
nética de la lengua se basa en el princi-
pio enunciado por Karadžic: “¡Escribe
comohablas!”,lasvariantesdepronun-
ciaciónseescriben,enparticularlasque
involucran al sonido “e”, derivado del
“iat” primitivo de las lenguas eslavas.
Esodará“e”enlaforma“seca”oekavia-
nadelalengua,“je”o“ije”,enlavariante
“húmeda” o iekaviana. La tentación de
“nacionalizar” esas variantes siempre
existió, lo cual hizo característica de la
lenguahabladaenSerbiaalaformaeka-
viana,entantolaiekavianaprevaleceen
Bosnia-Herzegovina, Croacia y Mon-
tenegro.EnDalmaciaeIstria(regiones
deCroacia)existeunaterceravariante
denominadaikaviana,quenofuereco-
nocida, mientras los lingüistas siguen
distinguiendotresgruposdialectalesen
funcióndelamaneradeplantearlapre-
gunta“¿qué?”:stokaviano,kajkavianoy
cakaviano. Estosmaticesdialectalesson
geográficos o sociales, pero no “nacio-
nales”:unbosnio,uncroatayunserbio
de una misma ciudad o región de Bos-
nia-Herzegovina hablan la misma for-
ma lingüística, con el mismo acento. g
J.A.D. y S.R.
32 | 	 Edición 217 | julio 2017
Representar el
dolor para superarlo
Devastada por casi cuarenta años de guerras o embargo
internacional, cruentos atentados terroristas, una desastrosa situación
económica y un lastre de tradiciones opresivas, Bagdad exhibe sin
embargo una vitalidad cultural asombrosa. Creadores teatrales y
cineastas, artistas plásticos e intelectuales no cesan de producir.
En Bagdad, los artistas le hacen frente al caos
por Marina Da Silva*, enviada especial
El 29 de mayo de 2017, otro vehícu-
lo bomba explotó en Karrada, seguido
unas horas después por un auto bom-
ba, cerca de un puente. Al día siguiente,
otro atentado en Hui, a doscientos kiló-
metros. Más de cuarenta muertos y mu-
chos heridos. El Ramadán había empe-
zado hacía tres días, y como en julio de
2016, el Estado Islámico (EI), acorrala-
do en su bastión de Mosul, en el norte de
Irak, tiene en la mira a la población de
la capital.
Sin embargo, la situación parecía
más tranquila estos últimos meses en
Bagdad, lejos del apocalíptico año 2015
y de sus trescientos ochenta atentados.
La inquietud y la tensión electrizan
otra vez la atmósfera y los rostros sin
que eso les impida a los habitantes de
Bagdad salir a las calles a desafiar el te-
rror. “Acá todo el mundo perdió a algún
conocido por la guerra o los atentados.
Estamos permanentemente en contac-
to con la muerte, pero nos negamos a
escondernos. Volvemos siempre a los
lugares del drama, reconstruimos to-
do lo que se puede reconstruir, es nues-
tra manera de seguir viviendo”, explica
Yahia, un actor.
Parecido al infierno
Seguir viviendo desafiando diariamen-
te la violencia de las milicias y de las ma-
fias, los cortes del suministro de agua y
de electricidad, el infierno urbano de los
embotellamientos,elcontrolpermanen-
te de cientos de bloqueos, la maraña de
gigantescos bloques de hormigón que
desfiguran la ciudad, la omnipresente
presencia de las fuerzas de seguridad…
“El asesinato. El ahogo. El ruido.” Ese
es justamente el tema de Noise, la obra,
también sin palabras, de Rasul Abbas.
Máscaras de gas, marcas de ejecucio-
nes, lluvia de balas… Y el movimiento
de los cuerpos libres y liberados, en una
danza de vida y de rabia, como una re-
belión. Los jóvenes iraquíes que vemos
sobre las tablas no han conocido más
que el ruido y el furor de una guerra que
convirtió a Irak en uno de los países más
violentos del mundo. También pagaron
el alto precio del embargo devastador
de los años 1990, que cambió profun-
damente la sociedad y cuyos efectos de
empobrecimiento y desestructuración
todavía se dejan sentir. Hablan de la vi-
da diaria que enfrentan y producen un
teatro de la fulminación. “Estamos en-
sayando y hay un atentado. Tenemos
que agarrar nuestras cosas y volvernos”,
cuenta el director.
Fekret Salem, por su parte, exhibe un
Hamlet 1983 (1) con un texto que tras-
planta la descomposición del reino da-
nés al Irak contemporáneo. Además de
la violencia y la corrupción, denuncia
las cadenas que atan a la sociedad y so-
bre todo, mediante la intriga familiar
de la cual Hamlet (2) se quiere vengar,
la imposición que rige sobre las viudas
de volver a casarse con un cuñado, un
fenómeno común pero poco documen-
tado y trágico. Las mujeres no eligen a
su nuevo compañero, mientras que los
hombres jóvenes ven cómo se derrum-
ban todos sus proyectos de futuro. Unos
y otros están atrapados en una sociedad
conservadora que fija las reglas, refor-
zadas por el sistema político basado en
la pertenencia etnoconfesional que se
instaló con la ocupación estadouniden-
se a partir de 2003.
Director asociado al Teatro Nacio-
nal de Bagdad, programado en varios
festivales internacionales, Anas Abdes-
samad acaba de presentar allí Taubek
[Reproche]. Un teatro de imágenes, sin
palabras, que pulveriza todas las refe-
A
penas una decena de hom-
bres jóvenes barren piedras
y escombros, silenciosos y
ensimismados. Un humo
acre se siente en la gargan-
ta cuando ellos se van y nos dejan en el
silencio absoluto de un cráter negro y
opresivo. Unos instantes después se em-
pieza a oír la música y se ve un haz de
luz. En el piso agoniza un cuerpo tortu-
rado. Su cara, que imanta nuestras mira-
das, irradia con dolor sus últimos espas-
mos de vida. Un compañero de infortu-
nios, aturdido y en harapos, se le acercó
y en un gesto de fraternidad intenta aga-
rrarle el brazo. Al sentir el contacto el
cuerpo herido se convulsiona y se sepa-
José Bedia, Nfumbe (Espíritu), 1996 (fragmento)
ra. Cualquier tentativa de acercamien-
to y compasión parece estar destinada
al fracaso, pero el segundo hombre se
empecina, desplegando alrededor de
ese último suspiro sus brazos de ave, en
una búsqueda desesperada por calmar
el dolor. Este atrapante y perturbador
ballet sigue por unos densos e incómo-
dos veinte minutos, hasta que un canto
coránico nos comenta que hay que en-
tregarse al duelo y a la oración, buscar el
sosiego en un más allá del mundo.
Cantidades de jóvenes se acercaron
al Muntada El-Masreh, la ex morada
de Abd Al-Rahman Al-Gillani, primer
ministro del primer gobierno iraquí
(1920), transformada en teatro en 2009.
El público se pone de pie para aplaudir
largamente Amonium, la coreografía
de Ali Daïm consagrada a la memoria
de las víctimas de Karrada. El año pa-
sado, el 3 de julio de 2016, al terminar
el Ramadán, en ese barrio popular de
mayoría chiita en el que vive una fuer-
te minoría cristiana, epicentro de la ac-
tividad de Bagdad, un camión bomba
terminó con la vida de más de trescien-
tas personas, destruyendo así familias
enteras que celebraban el fin del ayu-
no. “Hemos visto estas situaciones de
horror absoluto. Están grabadas para
siempre en nuestra memoria”, comen-
ta el director, que perdió gente cercana
en dicho atentado.
| 33
rencias y todas las representaciones.
Un teatro de la inquietud que enfrenta
la violencia y la brutalidad de un Estado
en descomposición minado por los con-
flictos religiosos, tanto los de la guerri-
lla yihadista como los de la intervención
estadounidense, que alimentó los ren-
cores y los deseos de venganza.
Ya sea que estén recién en sus co-
mienzos o que sean artistas reconoci-
dos, los directores iraquíes están ob-
sesionados con la guerra que desga-
rra su país desde los años 1980: Guerra
Irán-Irak (1980-1988), Guerra del Gol-
fo (1990-1991), embargo internacional
(1990-2003), invasión y ocupación an-
glo-estadounidense (2003-2011), surgi-
miento de Al-Qaeda y luego del EI.
Renacer, reconstruir
Entre las seis obras que íbamos a ver, en
un festival organizado por Ikbal Naïm,
directora general de Teatro y Cine en
el Ministerio de Cultura –nombra-
da en abril de 2017, es la primera mu-
jer en este cargo–, figuran muy pocas
mujeres. Sin embargo, hay muchas en
las fotos de archivo que decoran las pa-
redes del Teatro Nacional y dan cuen-
ta de la vitalidad del repertorio iraquí.
Naïm misma es una actriz emblemáti-
ca, que nunca se quiso exiliar. Fundó
junto a Haythem Abdelrazak, director
de teatro y director del Departamento
de Teatro del Instituto de Bellas Artes,
la compañía Fada Atamrin Almostamir
(Training Space Workshop). Este labo-
ratorio en el que todo es posible recibe y
forma a los artistas: “Entre 2003 y 2010,
prácticamente no hubo actividad tea-
tral significativa en Bagdad –nos cuen-
ta–. Los teatros se vieron obligados a
cerrar uno después de otro. Fueron sa-
queados, ocupados. Pero los artistas si-
guieron trabajando, entre explosiones y
bombardeos, inventando formas y luga-
res, transmitiéndoles a los más jóvenes.
Estos últimos años, sobre todo desde
2013, hemos vuelto a ver espectáculos
muy potentes y, al día de hoy, se vuelven
a formar las compañías”.
Todos los trabajos de estas jóvenes
compañías se desarrollan en el Munta-
da El-Masreh. Naïm quiere convertirlo
en un lugar asociativo de creación y de
representación, que esté a su disposi-
ción sin condiciones: “El teatro es una
herramienta formidable para la realiza-
ción de las aspiraciones colectivas. En
Europa creen que los jóvenes iraquíes
sólo piensan en irse del país o que los
que se quedan acá son todos soldados o
extremistas, pero estos jóvenes quieren
construir su futuro acá”, afirma.
En todo caso, ese es el deseo de Ab-
dallah, un performer de veinticinco
años que fundó su grupo de trabajo con
algunos camaradas y también un taller
de producción de artesanías: “Mi vida
está acá. De cualquier manera, no te-
nemos ganas de terminar en las calles
de París o de Atenas. Al día de hoy ya
empezamos a poder actuar en las ca-
lles. La gente está muy impactada, ha-
cía mucho que no veían algo así, pero
muestran curiosidad y alegría por lo
que nosotros hacemos”.
Para que las mujeres jóvenes vuelvan
a seguir el camino del escenario todavía
falta. Basma y Redhab son pioneras. La
primera usa el velo en la vida diaria, pe-
ro tuvo que ceder a la orden del director
de que no lo quería en el estudio. Escon-
dió su pelo debajo de una peluca para
poder seguir viviendo su pasión. Red-
hab, mayor que ella, en el cuarto año de
la formación, y ya una intérprete des-
lumbrante, nos recuerda, con su pelo al
viento, que mostrarse en el espacio pú-
Está dirigiendo una versión franco-ira-
quí de la Orestíada de Esquilo con Célie
Pauthe, quien dirige el Centro Dramáti-
co Nacional (CDN) de Besançon Fran-
che-Comté (4). Creada en Bagdad y en
Francia, Looking for Orestia va a ser in-
terpretada en francés y en árabe, con ac-
tores iraquíes y franceses. “Lo que nos
une es el hilo de la tragedia y las cuestio-
nes políticas y sociales que nos son co-
munes”, declara.
El proyecto fue posible gracias a
Siwa, que se presenta como un labora-
torio artístico itinerante de los mundos
árabes contemporáneos (5). Esta plata-
forma artística creada por Yagutha Bel-
gacem trabaja en Túnez y en Bagdad
desde2007,yapuntaaabrircaminosen-
tre artistas del mundo árabe y Francia:
“Para la opinión europea, Irak se volvió
una nación espectral, asociada al ho-
rror de un desastre interminable. Ahora
bien, contra cualquier expectativa, los
iraquíes todavía muestran una vitalidad
y una madurez intelectuales que son ex-
cepcionales en todos los aspectos. Dán-
dole la espalda a cualquier postura vic-
timista son, por su apego a la cultura y
por su creatividad, únicos en la región”.
Las próximas etapas de creación y re-
presentación tendrán lugar en Bagdad a
fines de agosto y principios de septiem-
bre de 2017, y después en el CDN de Be-
sançon en 2018, en el marco de un foco
dedicado a Irak (6). g
1. La obra se presentará en el Tandem Scène
Nationale de Arras-Douai a fines de 2017.
2. El rey y padre de Hamlet fue asesinado por su
propio hermano, que luego se casó con su cuñada.
3. Véase Akram Belkaïd, “Homeland, de
l’attente à l’effroi”, Horizons arabes, 19-4-
2016, http://blog.mondediplo.net
4. En una nueva traducción –la última databa
de 1936– de Yussef Sedik, filósofo y antropólogo
tunecino, especialista en Grecia Antigua.
5. www.siwa-plateforme.org
6. Última semana de septiembre de
2018, www.cdn-besancon.fr
*Periodista.
Traducción: Aldo Giacometti
blico requiere “compromiso” y “comba-
te” en el contexto iraquí, en el que “las
mujeres fueron el primer blanco de los
islamistas conservadores y de las mi-
licias; los secuestros y las violaciones
eran moneda corriente”.
Contra el aislamiento
“El compromiso y el combate” están en
todos lados en Bagdad. En la imagen de
la ciudad que se vuelve a poner de pie
después de cada atentado. En la imagen
de sus habitantes y su juventud, que as-
piran a una nueva vida y bajaron en ma-
sa al enclave protegido de la “zona ver-
de” en 2015 para reclamar el fin de la co-
rrupción y del nepotismo.
Para Feyard Rawenduri, ministro de
Cultura, Turismo y Arqueología des-
de 2016, la prioridad sigue siendo la re-
construcción del país: “Pero la situa-
ción financiera catastrófica de Irak no
lo permite. Se suspendieron todos los
proyectos”. El presupuesto anual para
la cultura representa menos del 1% del
presupuesto global del Estado. El 76%
de las sumas están reservadas para los
salarios, el 16% a los gastos generales.
Quedan 4 millones de dólares para el
desarrollo artístico. Aunque no cuenta
con todos los poderes para actuar como
le gustaría, y aunque su tarea se aseme-
ja a la de Sísifo, a Rawenduri le gustaría
redinamizar la actividad cultural y re-
construir puentes entre el país y el ex-
terior: “La política de Irak en este mo-
mento es una política de apertura cul-
tural. La llave del futuro es la juventud y
somos conscientes de los desafíos de la
formación”.
El aprendizaje de las nuevas tecno-
logías faltó tanto como el material a los
directores iraquíes que siguieron traba-
jando a pesar del embargo y la imposi-
bilidad de circular fuera del país. Al día
de hoy, el Estado ya no tiene los medios
para producir películas, y los directores
tienen que conseguir sus propios fon-
dos. Sólo queda un cine, el Seminaris,
y un nuevo lugar de proyecciones des-
tinado a los niños, para esta metrópolis
de siete millones de habitantes arremo-
linada entre los meandros del Tigris.
Un tiempo perdido que intenta re-
cuperar Hikmat Albeedahn, productor
y director del espacio de encuentros y
de difusión Art City, en el que acaba de
organizar un festival de cortos y corto-
metrajes muy cortos cuya entrada era li-
bre y que convocó a un público ávido de
poder reunirse. Ayuda a producir y bus-
ca difundir en el exterior películas que
sean testimonio de la resiliencia y de la
inventivadesusautores paratrascender
la experiencia del caos (3). Una vez más
sin palabras, Mejd Hameed explora en
El fotógrafo de Bagdad, a partir de la in-
timidad de los miembros de una familia,
la destrucción ocasionada por la guerra,
pero también todos los gestos de resis-
tencia y de amor. Miradas de frente a cá-
mara, roces de dedos, la película, de una
sutil poesía, emociona y transmite en
varias generaciones la decisión de vivir.
En Cotton [Algodón] y Lipstick [Lápiz
de labios], Luay Fadhil Abbas consagra
con delicadeza dos obras metafóricas al
período de la infancia, en el que se des-
piertan los primeros impulsos sexua-
les y existenciales. Mientras la directo-
ra Inaam Abdelhamid –que consiguió
fondos cuando Bagdad se convirtió ofi-
cialmente en capital cultural del mundo
árabe,en2013–plantea,enShuruk[Des-
pertar] una mirada empática y cómpli-
ce acerca del amor-amistad entre dos
mujeres, que echa luz sobre la rudeza de
sus vidas.
Los pintores no se quedan atrás. Han
abierto galerías en sus jardines o en sa-
las de exposición colectivas, como la
Iraki Plastic Arts Society, que expone
artistas de entre dieciocho y veinticin-
co años. Pinturas, dibujos, caligrafías,
grabados, esculturas, bajorrelieves, cerá-
micas…,expresionesyestilosvariados,de
coloresvivosycontrastados,entrefigura-
ciónyabstracción,potentesymúltiples,a
pesardelaprecariedadenlascondiciones
de producción. Un dinamismo que tam-
biénseencuentraentrelosgrafiteros,que
toman por asalto las paredes que asfixian
Bagdadyrecubrenelhormigóngrisymu-
doconsusgritosderabiaycólera,consus
carcajadasysuinsolencia.
En2007,unatentadosecobrabatrein-
ta muertos en el mercado del libro, en la
calle Al-Mutanabbi, lugar de encuentro
de los intelectuales y los enamorados de
los textos en todas sus expresiones. De
nuevo, las personas se apiñan ahí cada
viernes, se demoran en los muchos bares
en los que el tiempo parece suspendido,
se toman un café, recitan poesía, de Ibn
Arabi a Mahmud Darwich, pasando por
Nâzik Al-Malâïka, Châker As-Sayyâb
o Al-Jawâhiri. Los puestos exhiben las
obras de Simone de Beauvoir o de René
Girard y muestran una sorprendente ac-
tividad de edición y de traducción…
“Es la paradoja de Bagdad –resume
Haythem Abdelrazak, que extraña la
ciudad apenas se aleja de ella–. Escon-
depiedraspreciosasbajolosescombros.
Acá la vida es más fuerte que la muerte.”
“Estamos
permanentemente
en contacto con
la muerte, pero
nos negamos a
escondernos.”
Un país en desintegración
La invasión estadounidense de Irak, en 2003, destruyó el régimen de Saddam Hussein,
pero también las instituciones del país, actualmente asolado por la violencia de la guerra
civil. Desde que se retiraron las tropas estadounidenses, en diciembre de 2011, ningún
partido ha sabido restaurar el orden e instaurar un sistema funcional. Pese a que se ha
retomado la producción de petróleo y a la afluencia de miles de millones de petrodóla-
res, Irak ha atravesado recurrentes crisis políticas. Las protestas pacíficas de 2011 con-
tra la pobreza y la corrupción han dado muestra del descontento de la población, pero
las manifestaciones de 2013 fueron severamente reprimidas y prepararon el regreso de
los yihadistas y su conquista de varias ciudades de Irak occidental, en especial de Mosul.
Las fronteras internacionales no frenan demasiado el movimiento de los refugiados,
cuyo número se eleva hoy a dos millones de iraquíes y a dos millones ochocientos mil si-
rios (sin contar, en el caso de estos últimos, a los seis millones y medio de desplazados,
es decir, el 40% del total de la población). Esas migraciones masivas han engendrado una
división confesional de los territorios y la desaparición de grupos minoritarios. En 1914,
había en Medio Oriente un 20% de cristianos; hoy son el 5%. Después de la guerra en Irak,
algunas viejas comunidades, como los mandeos, los chabak o los sarliya-kakaiya han su-
frido al punto que hoy parece estar amenazada su existencia.
¿Estamos presenciando, simplemente, el desmembramiento de Medio Oriente tal como
emergió a fines de la Primera Guerra Mundial o después de los acuerdos Sykes-Picot?
Por desgracia, la crisis parece ser más grave: no se trata tanto del derrumbe de los viejos
acuerdos regionales instaurados por los británicos y los franceses, sino del simple y puro
fracaso del Estado-Nación moderno en la región. g
(Fragmento de “Derrumbe de los Estados árabes de Medio Oriente”,
Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, julio de 2014.)
Vicken Cheterian
Traducción: Julia Bucci
34 | 	 Edición 217 | julio 2017
La otra inmigración
en Latinoamérica
La comunidad árabe en América Latina ha superado prejuicios,
escalando posiciones en los ámbitos económico y social. Desde
figuras destacadas en la escena intelectual y artística hasta
presidentes dan testimonio de su contribución a los países de acogida
pese a resistencias o temores infundados sobre su fe musulmana.
Árabes en la región: ¿una integración ejemplar?
por Lamia Oualalou*
“
De origen libanés, Michel Te-
mer se convierte en el presidente
de Brasil”. El 1° de septiembre de
2016, el titular de An-Nahar, dia-
rioconservadordeBeirut,nohace
la menor alusión a Dilma Rousseff, obli-
gada a ceder su puesto al que hasta en-
tonces era su vicepresidente. No parece
importar que su destitución, mancha-
da de irregularidades, fuera considera-
da por millones de brasileños como un
golpe de Estado. En el Líbano, se pre-
fiere exaltar el buen destino del hijo de
una pareja de campesinos originarios de
Btaaboura, un pueblo ubicado a 70 ki-
lómetros de la capital, quienes en 1925
partieron a San Pablo a probar suerte. La
calle principal de este pueblo de 300 ha-
bitantes ya había sido rebautizada con el
nombre de “calle Michel Tamer (según
en función de la historia de cada lugar,
“sirio-libaneses” en Argentina y en Bra-
sil, “libaneses” en México y en Ecuador,
“palestinos” en Honduras y en Chile, y,
para simplificar, “turcos” en todas par-
tes, haciendo referencia al Imperio Oto-
mano que en esa época dominaba la re-
gión. “Son relativamente pocos: a Brasil,
por ejemplo, llegaron 160.000, un poco
menos que a Argentina y menos de la mi-
tad que a Estados Unidos”, precisa Paulo
Gabriel Hilu da Rocha Pinto.
Este investigador, que coordina el
área de estudios sobre Medio Oriente en
la Universidad Federal Fluminense, en
Niterói, ciudad cercana a Río de Janeiro,
buceó en los archivos de la inmigración
con el fin de revisar la creencia según la
cual el gigante latinoamericano tendría
actualmente más de ocho millones de
descendientes de inmigrantes venidos
de Medio Oriente. “En Brasil, los árabes
representan el séptimo lugar en canti-
dad de inmigrantes, después de los euro-
peos; pero aquí, como en cualquier lugar
de América Latina, la inmigración es ba-
ja,porlotanto,elimpactodecadaunade
esascomunidadesesimportante”,expli-
ca. Procedentes de Beirut o de Trípoli en
el Líbano, algunos esperaban instalarse
en Estados Unidos pero, engañados por
las compañías marítimas, desembarca-
ronenRíodeJaneiro,Santos,BuenosAi-
res o Veracruz. Después de todo, seguía
tratándose de América.
A diferencia de otros flujos migrato-
rios organizados por Estados carentes de
mano de obra, los que llegaban de Medio
Oriente lo hacían espontáneamente, por
motivos económicos y por la ocupación
francesa y británica. En Brasil, por ejem-
plo, esta particularidad les permitió a los
reciénllegadosnoterminarenlashacien-
das de café, donde los trabajadores eran
tratados como esclavos. En su gran ma-
yoría tuvieron emprendimientos comer-
ciales populares en áreas céntricas de las
ciudades. “En México se impone la idea
dequeloslibaneses,comodescendientes
de comerciantes fenicios –una historia
quetiene6.000años–,tendríanuntalen-
toparticularparagenerarganancias”,ob-
servaTheresaAlfaro-Velcamp,profesora
de historia en la universidad de Sonoma,
en California, y autora de un libro llama-
do Tan lejos de Allah, tan cerca de México
(1).Entrelosinmigrantesárabesregistra-
dosenelpaísentre1926y1951,el45%de-
clararonsercomerciantes.
La forma en la que se concentran mo-
dela la ciudad. En pleno centro de San
Pablo, la calle 25 de Marzo; en Río de Ja-
neiro, la zona que ocupan es apodada Sa-
ara (“Sahara” en portugués), un guiño en
forma de acrónimo (por “Sociedad de
Amigos de la Rua de Alfandega y Adya-
cencias”). En Perú, dos tercios de entre
ellos se instalan en Arequipa, la capital
comercial; en Honduras, en el centro de
la ciudad de San Pedro Sula; en Ecuador,
en Quito y Guayaquil. ¿Su punto fuerte?
Elsectortextil:lafamiliaFauaztieneuno
de los negocios más lindos de San José,
Costa Rica; “La flor de Turquía” de La
Habana, muy concurrida, es propiedad
de José Elias Name, y los negocios “Pa-
rís” de Managua, en Nicaragua, también
pertenecen a inmigrantes árabes.
“Enlasmemoriasquedólaideadeque
losinmigrantesárabeseranmuypobresal
llegar a América Latina y que, siendo to-
dos cristianos, habían tenido que huir de
la persecución religiosa. Todos trabaja-
ron como vendedores ambulantes y, gra-
cias a su talento y capacidad para el tra-
bajo,lograronmontarnegocios,paralue-
go lanzarse a la industria y los bancos, lo
cual les permitió a sus hijos convertirse
en abogados, médicos o figuras políticas
se escribe localmente), vicepresidente
deBrasil”.Unasolamanodepinturaazul
bastó para que el intendente –uno de sus
primos– borrara el “vice” del cartel, es-
crito en portugués y en árabe.
Un hijo de inmigrantes árabes al man-
do de un país: en América Latina, esto no
tiene nada de inédito. Ya se había visto en
Argentina (Carlos Menem, 1989-1999),
Ecuador (Abdalá Bucaram, 1996-1997,
y Jamil Mahuad, 1998-2000), en El Sal-
vador (Elías Antonio Saca, 2004-2009),
Honduras (Carlos Flores Facussé, 1998-
2002) y también en Colombia (Julio Cé-
sarTurbay,1978-1982).Muypresentesen
la clase política, tanto de derecha como
de izquierda, los descendientes de ára-
bes desempeñan también un papel im-
portanteenlaescenaintelectualyartísti-
ca, dentro de la cual se puede mencionar
a los escritores Raduan Nassar y Milton
Hatoum en Brasil, al actor Ricardo Da-
rín en Argentina o la cantante colombia-
na Shakira. Y cuando Donald Trump, ha-
biendo recién asumido la presidencia de
Estados Unidos, comienza a multiplicar
losataquescontraMéxicoesCarlosSlim,
hijodelibaneses,dueñodelasextafortu-
na más grande del mundo en 2017 según
la revista estadounidense Forbes, quien
convoca a una conferencia de prensa pa-
ratranquilizarasuscompatriotas.
Mito y estrategia
¿Una integración modelo? Es lo que
cuenta la historia oficial al sur del Río
Bravo. Aquí, los árabes, que empezaron
a llegar a fines del siglo XIX, no son ma-
grebíes; la mayoría viene de la región del
Levante. Se los llama, según su origen y
Gustavo Cimadoro (cima-cima-doro.tumblr.com)
| 35
de renombre –resume Pinto–. Se trata de
unmito:enrealidad,losinmigrantespro-
venían principalmente de la clase media
alta, ya sea rural o urbana.” En sus paí-
ses, los campesinos estaban ya insertos
enunaeconomíamonetarizada,ylosque
venían de las ciudades eran médicos, pe-
riodistas,abogadosouniversitarios.
“Lo más gracioso es que la historia
oficial sobre el irresistible ascenso social
de las comunidades árabes es la misma
en Brasil, Argentina, Chile, Guatemala
y en toda la región”, se divierte el antro-
pólogo, y no sin razón. Esta historia fue
construida en un libro de Philip Hitti (ex
profesordelaUniversidadAmericanade
Beirut)publicadoen1924,TheSyriansin
America, siendo luego retomada y difun-
didaporungrupodeintelectuales.Elob-
jetivo era dar cohesión a una comunidad
muy fragmentada en términos religio-
sos, geográficos y políticos. Dicho relato,
que excluye a los musulmanes –sin duda
minoritarios– y a los pobres –los que no
triunfaron–, tiene también la ventaja de
facilitarlaaceptaciónporpartedelasco-
munidades locales.
Étnicamente,elárabenoeseleuropeo
blanco, considerado como el mejorador
de la raza y de la cultura, pero tampoco
es el “asiático” ni el “negro”. Los nuevos
inmigrantes siembran tanto más la con-
fusión cuanto que, a menudo, llegan con
un pasaporte expedido por Francia, que
por entonces colonizaba sus países. “Los
turcos no entraban en ninguna de las ca-
tegorías del sistema de clasificación ra-
cial que utilizaban las elites; por lo tanto,
no se los proscribía ni se los deseaba, se
encontraban en una situación ambigua”,
señala Pinto.
Se les reconocía el mérito de haber
modernizadoelcomerciointroduciendo
en todos lados la venta en cuotas. Pero,
en cambio, eran vistos como simulado-
res y codiciosos, impuros por definición,
en sociedades mayoritariamente rurales
donde los notables tenían pretensiones
aristocráticas. Las diferencias cultura-
les alimentan los delirios xenófobos: se
aseguraba que los árabes eran caníbales
por su gusto por el kibbeh crudo, versión
libanesa de la carne a la tártara. Algunas
veces, el rechazo terminó convirtiéndo-
se en violencia, como en la “guerra del
peine”, el 8 de diciembre de 1959 en Cu-
ritiba, en el sur de Brasil, cuando un co-
merciante no quiso darle una factura a
un policía que acababa de comprarle un
peine. El altercado terminó en saqueo y
destrucción decientoveintenegociosde
inmigrantes, la mayoría árabes.
Estos nuevos inmigrantes debieron
pues negociar su integración. Con una
apariencia semejante a la de los euro-
peos, decidieron borrar aquello que los
distinguía, empezando por el uso del
árabe, particularmente en los años 1930
y 1940, cuando se agudizaban los nacio-
nalismos. Desde Argentina hasta Méxi-
co, dejaron de transmitirles a los hijos su
lengua de origen. Por otra parte, los ára-
bes cristianos abandonaron las variantes
orientales de la religión, percibidas por
loscatólicoslatinoamericanoscomocer-
canas al islam, y en el caso de los musul-
manes, dejaron de practicar el islam.
Tanto el éxito social y material como
una cierta aculturación les permitie-
ron ser aceptados al mismo tiempo que
manteníansuidentidad.“Hayquienesse
consideran árabes por tradición familiar,
o por su participación en instituciones
árabes. Otros, escritores y actores, inclu-
so utilizaron sus orígenes como fuente
de inspiración. Lo único que realmente
sobrevivió es la gastronomía, que sigue
siendo objeto de reivindicación, a dife-
rencia de la lengua, la religión o la vesti-
menta”, precisa Pinto.
EntodaAméricaLatina,losinmigran-
tes de Medio Oriente se afianzaron ad-
hiriendo a algunos prejuicios vigentes,
como la sensualidad de las mujeres o el
talentocomercialheredadodelosnóma-
desdeldesierto,jugandoasítambiéncon
las ambigüedades.
El antropólogo recuerda que los in-
telectuales profesaban un orientalismo
que “oscilaba entre la representación
de los árabes como un pueblo indolente
e irracional, y había otros que presen-
taban el mundo árabe como una de las
matrices culturales de las naciones lati-
noamericanas, por el hecho de su larga
presencia en la Península Ibérica”. Las
elites de las comunidades árabes res-
pondieron reinventando su orientalis-
mo y adoptando referencias aceptables
a los ojos de las comunidades locales,
necesarias para negociar su diferen-
cia, aunque no tuvieran demasiado que
ver con su historia. De esta manera, la
danza del vientre, tradición inventada
por excelencia, es un elemento infalta-
ble entre los eventos que organizan los
Centros sirio-libaneses, esos clubes de
la elite árabe que proliferan en las prin-
cipales metrópolis. En México, Guada-
lajara, Veracruz, Mérida y Monterrey,
estos clubes, ubicados en hermosas ca-
sas, “tienen la doble función de demos-
trar la mexicanidad de esos notables y
la superioridad cultural libanesa en el
ámbito empresarial. Puesto que triun-
faron, pueden reivindicar sus raíces,
que incluso permiten comprender la
razón de su éxito”, explica Theresa Al-
faro-Velcamp. En 1966, nadie le criticó
al multimillonario Carlos Slim su casa-
miento con Soumaya Domit Gemayel,
sobrina de los ex presidentes libaneses
Amine y Bachir Gemayel.
Lo mismo ocurre con el carnaval
que, en Brasil, les permite manifestar
de manera lúdica no sólo su integra-
ción (nada más brasileño que el carna-
val), sino también una identidad ideali-
zada. Hombres y mujeres lucen disfra-
ces de beduinos o de odaliscas directa-
mente salidas de algún harem otomano.
También cantan marchinhas, marchas
de carnaval, que remiten al imagina-
rio orientalista. Allah-la Ô, escrita en
1940 por David Nasser y Antônio Nás-
sara, descendientes de inmigrantes li-
baneses, evoca así las caravanas nóma-
des, el desierto y el islam, con un ritmo
de samba, y continúa siendo un clásico
hasta el día de hoy.
Mohammed ElHajji aprovechó este
orientalismo mezclado con ignorancia
para hacerse rápidamente un lugar en
Río de Janeiro tras su llegada en 1991.
“Siempre me presenté como marroquí,
pero esto no hacía referencia a nada
preciso, ni siquiera para los profesores
universitarios que yo frecuentaba: se
confundían fácilmente Marruecos con
India –recuerda ElHajji con una sonri-
sa–. No sabían cómo clasificarme. Gra-
cias a esto pude esquivar las jerarquías
implícitas –étnica, geográfica y social–
que integra la sociedad brasileña, que
excluye a los negros, latinoamericanos
de origen indígena (bolivianos, para-
guayos, peruanos…) y a los nordesti-
nos.” ElHajji estima que “en Brasil, el
lugar en la sociedad deriva del cruce
entre el nivel social y el origen geográ-
fico”. El ex periodista del diario de Ra-
bat La Opinión fue nombrado profesor
de comunicación en la Universidad
Federal de Río de Janeiro (UFRJ). En
cuanto a su hija, “es una brasileña de
padre marroquí. Aquí, no se arrastra el
concepto de ‘segunda generación’ co-
mo en Europa”.
La estigmatización
Gratamente sorprendido, en un primer
momento,porlaposibilidaddemezclar-
se con la población local del país, ElHa-
jji vio que las miradas empezaron a cam-
biar después de los atentados del 11 de
septiembre de 2001 en Estados Unidos.
Recientemente, en Salvador de Bahía,
dondefueinvitadoaformarpartedelju-
rado de una tesis doctoral, quedó hela-
do ante la humorada del director de te-
sis quien, tras presentarlo al público, le
preguntó en qué momento pensaba tirar
una bomba, si antes o después de la pre-
sentación de la tesis. Por primera vez, su
nombre genera preguntas e incluso in-
quietudes. “La retórica que asimila ‘ára-
be’a‘terrorista’noseinstalórápidamen-
te en Brasil, debido a que existe una eli-
te política y económica de origen árabe;
pero de tanto machacarlo, el islam apa-
rece cada vez más a menudo tachado de
religión peligrosa y fundamentalista”,
estima Gustavo Barreto, investigador en
comunicación en la UFRJ y autor de una
tesissobrelavisióndelaprensarespecto
delosdoscientosañosdeinmigraciónen
Brasil. El islam, que está creciendo en la
región, sigue siendo sin embargo suma-
mente minoritario. Según la Organiza-
ción Islámica para América Latina, ha-
bría unos seis millones de musulmanes,
de los cuales 700.000 residen en Argen-
tina (sobre una población de 43 millo-
nes de habitantes), 1,5 millones en Brasil
(de206millonesdehabitantes),120.000
en Venezuela (31 millones) y 115.000 en
México (122 millones).
La región de la “Triple Frontera” es
donde ese discurso prendió con mayor
facilidad. En los confines de Argentina,
BrasilyParaguay,estazonahasidosiem-
pre un paraíso del contrabando, pronto
designadaporlasautoridadeslocalesco-
mo un “bastión del terrorismo”, aunque
nunca aportaron ninguna prueba al res-
pecto. Ponen así en la mira a la segunda
ola de inmigrantes árabes, que llegaron
durante la guerra civil libanesa, a partir
de los años 70. Estos eran mayoritaria-
mente musulmanes y, gracias a la tele-
visión satelital y a internet, algunos con-
servaron un vínculo más fuerte con la
lengua árabe.
“Al menos hasta el momento, el go-
bierno brasileño ha rechazado la retó-
rica islamofóbica. Pero no es el caso de
Argentina,ymenosaundeParaguay,que
viene multiplicando las detenciones ar-
bitrariasdeciudadanosdeorigenárabe”,
declara Fernando Rabossi, antropólogo
enlaUFRJ.Reconocesinembargoquela
islamofobia causa estragos actualmente
en toda la región. Las agresiones son ca-
davezmásfrecuentes,enparticularcon-
tra mujeres que usan velo; los hombres
pasan más desapercibidos. En julio de
2016, los profesores del Instituto de Físi-
ca de la UFRJ quedaron atónitos ante la
expulsióndeunodesuscolegas,elinves-
tigadorfranco-argelinoAdlèneHicheur.
Éste había sido condenado en Francia
porterrorismoen2012despuésdequeel
examen de su correo electrónico revela-
ra un intercambio con un supuesto res-
ponsable de Al-Qaeda en el Magreb Is-
lámico (AQMI), y fue luego liberado tras
dos años y medio de detención. El celo
con el que Brasilia decidió deportarlo,
sin razón, es inédito.
Más allá de la presión mediática (los
grandes medios se convierten gustosa-
menteenlosportavocesdelosprejuicios
europeos y norteamericanos), ElHajji ve
la causa de este cambio de actitud en el
augeimportantedelosevangelistasy,so-
bre todo, de sus representantes políticos
en América Latina. Unos noventa dipu-
tados brasileños se declaran evangéli-
cos y reclaman cambios en términos de
política extranjera, pidiendo en particu-
lar que Brasilia adopte una actitud más
compasiva respecto de Israel. “Muchos
evangélicos confunden la Tierra Santa
del pasado con el Estado de Israel mo-
derno, lo cual no hace más que acentuar
el discurso contra los árabes y los mu-
sulmanes”, precisa el universitario, y re-
cuerdaque,enjuliode2016enSanPablo,
el día de la inauguración del Templo de
Salomón, a cargo de la Iglesia Universal
del reino de Dios, sonó el himno nacio-
nal de Israel después del de Brasil. Una
parte de los militantes evangélicos, pero
tambiéncatólicos,defiendenactualmen-
teuna“identidadcristiana”contratodos,
y principalmente contra el islam. g
1. Theresa Alfaro-Velcamp, So Far from Allah, So Close
to Mexico: Middle Eastern Immigrants in Modern
Mexico, University of Texas Press, Austin, 2007
*Periodista.
Traducción: Victoria Cozzo
36 | 	 Edición 217 | julio 2017
D
efinirlacienciaficciónnoesta-
reafácil.Unodesusmaestros,
Isaac Asimov, decidió correr
elriesgo:setratade“unarama
delaliteraturaquesepreocu-
paporlasrespuestasdelserhumanoalpro-
gresodelacienciaylatecnología”.Sibien
losorígenesdelgéneroseremontanmucho
tiempoatrás(unprimeratisbopuededistin-
guirseenlaepopeyadeGilgamesh,¡enels.
XVIII a. C.!), experimentó una expansión
descomunalafinesdelsigloXIX,reflejode
laaceleracióndelprogresotecnológico.
Es importante distinguir dos perspec-
tivas internas del género: la novela clási-
cadecienciaficciónylacienciaficciónde
proximidad,cuyoúltimoavatarsedenomi-
na“cyberpunk”.Porlogeneral,laprimera,
queabarcadesdelaóperaespacial–Dune,
deFrankHerbert,esunodesusexponen-
tes más famosos– al “post-apocalíptico”
–LahordeducontreventdeAlainDamasio
(2004) e incluso La carretera, de Cormac
McCarthy (2006)–, “se puede describir
conlaexpresión‘mañanaymásallá’(elfu-
turolejano,laexploraciónespacial)”.Porel
contrario,“elcyberpunkquierehablardel
mundo actual, de su violencia y de las tec-
nologíasemergentes”.Lanovelaclásicade
cienciaficción,quenostransportalejosde
nosotrosmismosydelmundoenquevivi-
mos, todavía tiene un futuro prometedor.
¿Peroquésucedeconsualterego,cuyoes-
cenario es el futuro próximo que estamos
preparandohoy?
Estavertientedelacienciaficciónesuna
literaturade“acostumbramiento”:intenta
domesticarelprogresoantesdequesuceda,
busca preverlo mentalmente antes de que
seactualiceennuestrasvidas.Elautortoma
undescubrimientocientíficoqueaúnsees-
tágestandoenlaboratorioyloproyectasobre
eltejidosocialcomounalinternamágica.La
sombraqueproducepermitequeelpúblico
lectorreflexionesobreelfuturodemanera
colectiva.Hahabidograndesobraspremo-
nitorias:lostextosmássignificativosaposta-
ronaunaevolucióntecnológicaqueapenas
sedelineabaysupieronpredecirelcambio
deparadigmamuchoantesdequesucedie-
ra. No se puede dejar de mencionar a 1984
deGeorgeOrwell(1949)ysuspantallasom-
nipresentes(eneseentonces,elnúmerode
televisoresenFrancianoalcanzabaloscua-
tromil),UnmundofelizdeAldousHuxley
(1932),controladoporbiotecnologíasenuna
épocaenlaquenoexistíanlosantibióticos,o
NeuromantedeWilliamGibson(1984),que
imaginó“elciberespacioyelcombatedelos
hackerscontralasmultinacionales”enuna
épocaenlaque“internetesunaredqueco-
nectacercademilcomputadoras”.
Abandonar los márgenes
Apesardesupoderproféticolacienciafic-
ciónnosueletenerbuenareputación.Oal
menosnoselaconsideraconseriedad.En
francés,laexpresión“vousnagezenpleine
science-fiction”[ustednadaenplenacien-
ciaficción]enlaque“cienciaficción”reem-
plazaa“chucrut”sehavueltouncliché(1).
Sulugarestáenlosmárgenes,enlosconfi-
nesdondeseresguardanlossoñadores,plu-
míferosyvanguardistas;sela“consideraun
génerooscuro,relegadoalosestantesdelas
habitacionesadolescentes”.MichelHoue-
El futuro llegó
hace rato
Si bien tuvo su etapa prolífica a fines del
siglo XIX, la literatura de ciencia ficción sigue
invitando a imaginar un mundo cada vez
más invadido por la tecnología.
Cuando la ciencia ficción se aburguesó
por Catherine Dufour*
geradas”.YaseaquesetratedelaIAdePao-
loBacigalupi(Lachicamecánica,2009)olas
multinacionalesagresivasdeSnaerMagna-
son(Lovestar,2002),yanoescapazdesalir
deesecírculoparaimaginarunanuevopara-
digma...Claroestáquedesplegarelpotencial
delaIAylabiotecnologíaabrefértilesvías
literarias, pero nuestro tiempo aún espera
aunnuevoOrwell,unnuevoHuxley,quele
permitavermásallá.Mientrastanto–ytal
vezseauncorolariodesulegitimaciónrela-
tiva–,lacienciaficciónsufredeesaenferme-
dadquehandenominado“manierismo”,un
asmamortalparalosmovimientosartísticos.
Manierismo:unmovimientoquepierdeel
alientoalexagerary,sobretodo,queexagera
porqueseestáquedandosinaliento.
Sinembargo,lacienciaficciónquizásno
sealaúnicaresponsabledesufaltadealien-
to.Quizássealarealidadquelarodealaque
estáacelerando.“¿Seráquelarealidadsees-
tádeslizandohaciaunaatmósferadickenia-
na?”Pruebehojearcualquierpublicación,
uninformedelaOrganizaciónMundialde
la Salud (OMS), por ejemplo, que afirma
queenEuropa800.000añosdevidaseven
perjudicadosdebidoalruido.Imagineuna
tecnologíapioneraquepudieraremediar-
lo.LuegobusqueenInternet:yaexiste.Una
pequeñacajagrisllamadaMuzo“creauna
zonadesilencioasualrededor,loqueleper-
miteaislarsedelruidoexterior”.
Lasideasqueparecíaninverosímilesen
otros tiempos ya no viven únicamente en
laimaginacióndelosartistas.Solopordar
unejemplo,sepuedenmencionarelguión
debiorreconstruccióndeElquintoelemen-
to(LucBesson,1997)olainmortalidadpor
descargadelapsique,comoenlahistorie-
tadeLeloupLesTroisSoleilsDeVinéa,une
aventuredeYokoTsuno(1975).Estoshechos
buscanvolverseconcretosgraciasalosre-
cursos de Bill Gates, Raymond Kurzweil,
director de ingeniería de Google, y Elon
Musk, presidente de Tesla Motors y fun-
dadordeNeuralink,quientrabajaparaco-
nectarelcerebroacircuitosimpresos.¿Ha
llegadofinalmentela“singularidad”deVer-
norVinge,elcientíficoyescritordeciencia
ficciónestadounidenseque,en1993,postu-
lóquepara2050lahumanidadhabríacrea-
dounainteligenciaartificialquelasupera-
ría,loquepondríapuntofinalalAntropo-
ceno?¿Queperderíamosnuestracapacidad
parapensar,paraimaginarmásrápidoque
nuestra propia ciencia? Aceptarlo resul-
ta un poco más complicado que admitir la
faltadealientodeungéneroliterario...En
palabrasdeLeoHenry,autordeLecassedu
continuum(2014),“lacienciaficciónseestá
dandodellenoconlapareddelarealidad”.
Sinembargo,esonoimplicaqueestegé-
neronotengafuturo.Haycamposenteros
fueradelcontroldelacienciaqueexigensus
invenciones:elpensamiento,porejemplo.
Cualquiera sea su influencia, las ciencias
neurocognitivas, que hoy parecen estar al
serviciodelorden,nodancuentadelafábri-
cadelsentido.Oelvastocampodelapolí-
tica:en1954,JeanRostand(Elhombreyla
vida)señalóloqueleparecíanloslímitesdel
progreso:“Seliberarálaenergíadelátomo,
securaránlatuberculosisyelcáncer,sevia-
jaráalasestrellasyseprolongarálavida,pe-
ronoseencontrarálamaneradequenosgo-
biernenlosmenosindignos”.Ciertoesque
enesteámbitohayconquéhacerhipótesis.
Desdeunaperspectivamásamplia,lacien-
ciaficciónquizásdebacuestionarlaespe-
cificidaddelserhumanoparapoderseguir
siendo el “pegamento intelectual que une
deseoyrealidad”.g
1.N.deT.:Enfrancés,tantolaexpresión“nadaren
cienciaficción”como“nadarenchucrut”señalanquela
personadamuestrasdeestarperdida,enotromundo.
*Escritora.
Traducción:GeorginaFraser
llebecq,quiensabemuchoalrespecto,afir-
mabaen2001que“losautoresde‘literatura
general’tieneneldeberdehacerquelapo-
blaciónengeneralconozcaasustalentosos
eincompetentescolegasquecometieronla
imprudenciadetrabajarenla‘literaturade
género’,loqueloscondenóaunaoscuridad
críticaabsoluta”.
Ahorabien,quienesunavezfueranado-
lescentesentusiastasdelacienciaficciónse
han convertido en adultos y, como resulta
quesellamanBillGates,SteveJobsoMark
Zuckerberg,sehacedifícilhablardemárge-
nes.Susampliamentediplomadoslectores
persiguensussueñoseléctricosaplenaluz
deldía.Organizanexposiciones,festivalesy
gruposdereflexióncientíficadelosquepar-
ticipan cada vez más escritores de ciencia
ficción.Losejemplosnofaltan:delaAgen-
ciadeMedioAmbienteyGestióndeEner-
gía (ADEME), que invitó a Thomas Day y
GérardKleinparahablardelosmateriales
delfuturoen2015,alForodeBioética,que
recibióalaeditoraStéphanieNicoten2017,
pasandoporelEuropeanLab,“incubadory
agregadordecontenidosycomunidades”,
que recibió a los autores Alain Damasio y
NorbertMerjagnanen2015y2016.
Enparalelo,elfestivalUtopialesdeNan-
tes,unodelosmayoresencuentrosanuales
(hoypresididoporelastrofísicoRolandLe-
houcqybajoladirecciónartísticadelaau-
toraJeanne-A.Debats)siguereuniendoca-
davezmáscientíficosalapardelosartistas.
AllípuedeversealosescritoresPierreBor-
dageySylvieDenisendiálogoconelfísico
(yescritordecienciaficción)ÉricPicholley
laingenieraespacialElisaCliquet-Moreno.
Elmundoacadémiconoesinmunealconta-
gio:variasuniversidades,comoladeLyon,
estánrealizandoinvestigacionescientíficas
ysocialesvinculadasconlacienciaficción.
Hastalaliteraturageneralcayóenlatenta-
ción:losclonesdeLaposibilidaddeunaisla
(MichelHouellebecq,2005)casilogranque
elgéneroseconviertaenunclásico.Ahora
queyanoestáenlosmárgenes,esconside-
rada “una verdadera herramienta para el
progresosocial”enmanosde“denuncian-
testecnológicos”.Alfinsereconocesuvalor
prospectivo y su capacidad paraaprehen-
der la realidad. Pero este desplazamiento
desdelavanguardiaolamarginalidadales-
tablishment¿noessignodequesupoderde
anticipaciónestámenguando?
Para pensar el futuro
En la actualidad, las pantallas de 1984 es-
tán en todos los hogares. Son numerosas
las compañías multinacionales que están
invirtiendoenlamanipulacióngenéticade
Unmundofeliz.Google,entremuchosotros,
fundó una compañía de biotecnología pa-
ralucharcontraelenvejecimientollamada
Calico. Ariel Kyrou, en su texto “Réinven-
terletravailsansl’emploi”poneenparalelo
nuestropresenteyunahistoriadePhilipK.
Dick(“SinoexistieraBennyCemoli”,publi-
cadaen1963,narraun“TheNewYorkTimes
robotizado”),conlos“algorredactoresque
metenlasnaricesenlasredacciones,sobre
todolasanglosajonas”.Elautorplanteaba
quelosperiodistasy,demodomásgeneral,
casilamitaddelos“trabajadoresdecuello
blanco”seríanreemplazadosporlainteli-
genciaartificial(IA)“enlospróximosdiez
a veinte años”. En resumen, todo lo que la
cienciaficcióndelsigloXXpredijoestásu-
cediendo.
Porsuparte,ladelsigloXXIgiradeses-
peradamente en torno a los “tres pilares”
del transhumanismo: inmortalidad, bio-
tecnología e inteligencia artificial. Bajo la
pesadasombradeGAFAM(Google,Apple,
Facebook, Amazon y Microsoft), el géne-
roanalizalosposiblesefectossociales,eco-
nómicosyhumanosdeestascompañíasen
elmundodeltrabajo,porejemplo.Y,según
ArielKyrou,produce“extrapolacionesexa-
Juan Soto (www.sotografico.blogspot.com)
| 37
La salud
de la familia
es todo.
ASOCIACIÓN MUTUAL SANCOR SALUD INSCRIPTA EN EL REGISTRO NACIONAL DE ENTIDADES DE MEDICINA PREPAGA (R.N.E.M.P.) BAJO EL NÚMERO 1137. SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD - ÓRGANO DE CONTROL DE OBRAS SOCIALES Y ENTIDADES DE MEDICINA PREPAGA - 0800-222-SALUD (72583) - WWW.SSSALUD.GOV.AR
sancorsalud.com.ar0810-555-SALUD (72583)
38 | 	 Edición 217 | julio 2017
Una de esas fotografías que pueden resu-
mir una época sería, sin duda, la de una
frontera. El infame muro entre Estados
Unidos y México, las prácticas de apar-
theid aplicadas en la frontera entre Israel
y Palestina (y la presencia de una de las
murallas más amenazantes de la historia
de la humanidad en Cisjordania), los cam-
bios dentro del territorio europeo provo-
cados por las “murallas” abstractas que
determinan, con cada vez mayor dureza, quién entra y quién no a tal o cual territorio,
etcétera. La proliferación de fronteras rompe, de manera contundente, con ese falso ideal
de la globalización, de un mundo totalmente conectado: pasa el capital, las finanzas circu-
lan, pero lo que queda atorado en este flujo abierto son, claro está, algunos cuerpos. San-
dro Mezzadra y Brett Neilson repasan, en una notable investigación, la idea de “frontera”
desdeunaseriededisciplinasypuntosdevistaquedestacansuproblemáticapolisemia.
Lainvestigacióntratadeverquéconsecuenciassedesprendendelosusosdeltérmino
y de los modos de constitución subjetiva que provoca. Por un lado, entonces, será nece-
sario distinguir entre frontera, límite y confín; “border”, “boundary” y “frontier”, en inglés,
respectivamente.Ladiferenciafundamentalsedaentrelosdosprimerostérminos,relati-
vamente intercambiables, y el tercero: un “confín” implica un territorio amplio, de pasaje,
frente a la “línea” de frontera. ¿Qué pasa cuando las supuestas fronteras entre territorios,
como sucede en Europa, por ejemplo, se comienzan a contagiar del sentido de “confín”,
convirtiéndoseenespaciosamplios,territoriosgrisesendondeloúnicoqueimportapara
marcarunadentroyunafueraeselejercicio“puro”delpoder,delafuerza?Quizásporeso,
junto con el ejercicio de la fuerza, hay que también entender la importancia de la traduc-
ciónenunmundodepasajeydetención:quésignificadoqueda,cuálinsiste,cuál“viaja”.
Eltérmino“frontera”estambiénunconceptonosólointeresantepararelevarlamanera
en la cual el mundo moderno se ha constituido, desde el mapeo colonial hasta las fronteras
policiales del presente, sino que el libro suma a esta operación un análisis de los modos de
organizacióndeltrabajo,yano“dividido”,sinointegradoenunalógicademultiplicaciónque
combina fronteras y fuerza. Operadores financieros, empleadas domésticas o desarrolla-
dores de software (el caso hindú es realmente un claro ejemplo de cómo se deja el cuerpo
en un lugar pero la fuerza de trabajo “migra” a otro), son todos ejemplos de subjetividades
re-organizadas a escala mundial. Y es que La frontera como método trata de resolver un
problema que atraviesa la vida de cualquier trabajador, de cualquier situación particular,
comounadimensiónepistemológicaatenerencuenta:¿nosepartedeuna“frontera”(entre
lopensableyloimpensable,entresujetoyobjeto)parapensar,siguiendoaÉtienneBalibar?
¿Cómo salir del círculo vicioso al cual estamos sometidos cuando hablamos de “frontera”?
¿Cómo nosotros, ahora, en este momento, no somos otra cosa que el fruto directo de las
murallasquenosrodean?
Fernando Bogado
Académico especializado en los estudios
sobre Familias, Género y Subjetividades,
Guido Vespucci traza en este libro un
recorrido histórico-etnográfico del movi-
miento LGBT que le permite analizar la
genealogía de sus reclamos y la construc-
ción de nuevos modelos y conceptos de
familias. Un trabajo, como señala Dora
Barrancos en el prólogo, que dispara e
intenta responder a numerosos interro-
gantes: “¿Las familias homoconyugales y
homoparentales reproducen o transfor-
man los modelos dominantes de familia?
¿Cómo se constituyen y autoperciben
estas familias?”.
El libro avanza así desde los años 60
hasta la Ley de Matrimonio Igualitario
y después a través de distintas etapas
marcadas por las variaciones en torno a
la fórmula “homosexualidad y familia”.
Una combinación que pasó de ser impen-
sable e indeseable a convertirse, no sin
conflictos, en el motor de las reivindica-
ciones de gays y lesbianas.
La guerra no tiene rostro de
mujer
Svetlana Alexiévich
Debate; Buenos Aires, diciembre de 2015.
368 páginas, 399 pesos.
“Recordar asusta, pero no recordar es aun
más terrible.” Estas palabras, dichas por
una de sus muchas entrevistadas, le hicie-
ron entender a Svetlana Alexiévich por qué
tantas mujeres accedieron a contar su histo-
ria y moldearon este libro que, veinte años
después, la autora reescribiría añadiendo
fragmentos suprimidos por la censura. Su
objetivo: narrar las historias de vida de
las mujeres que combatieron por la Unión
Soviética en la Segunda Guerra Mundial.
La escritora y periodista bielorrusa, Pre-
mio Nobel en 2015, da cuenta de las viven-
cias de esas mujeres que dejaron todo para
marchar al frente. La vida, lo cotidiano, la
juventud se imponen sobre las bombas, y
los detalles cobran el protagonismo de los
relatos al describir, por ejemplo, la alegría
que esas mujeres experimentaron cuando,
por primera vez en cuatro años, les dieron
ropa interior femenina.
La guerra no tiene rostro de mujer. No
las prepararon para disparar. Sus compa-
ñeros las trataron muy bien en el frente,
cuenta una de ellas, pero no las quisieron
luego como esposas: buscaron chicas nue-
vas, con faldas limpias. Querían olvidar
la guerra. Treinta años tuvieron ellas que
esperar para comenzar a recibir homena-
jes. Les arrebataron la Victoria. Alexiévich
recupera su historia para entender no
tanto la guerra en sí sino aquello que de
humano, de eterno, nos desvela la guerra.
El suyo es un texto que conmueve, que
sacude, mientras nos grita que el olvido
siempre pesa más que la violencia.
Nazaret Castro
Crónica
Crítica de la razón negra
Achille Mbembe
Futuro anterior-NED; Buenos Aires, julio de
2016. 288 páginas, 340 pesos.
Sin dudas la obra de Achille Mbembe ha
logrado trascender una preocupación inte-
lectual por el problema afro-diaspórico,
transformándose en una referencia teórica
ineludible del pensamiento posfundacional.
Es así como la traducción al español de Crí-
tica de la razón negra se vuelve un hecho
editorial de inocultable importancia.
A través de un recorrido con una pro-
funda densidad conceptual e historiográfica,
Mbembe expone los modos en los cuales
es posible pensar la raza como dimensión
instituyente de la razón moderna. Es decir,
ya no sólo como engranaje de la maqui-
naria extractiva que comienza a funcionar
con el régimen colonial, sino también como
dimensión simbólica e imaginaria. Lo Negro
asume de esta forma la capacidad per-
formativa de su nombre. La racialización
opera como dispositivo, como un corpus de
saberes, discursos y fantasías que reprodu-
cen una lógica de desposesión, el “lenguaje
de una guerra social”, dirá Mbembe, en un
desarrollo que además nos permite pensar
los modos en que la raza sigue operando
hoy como principio de orden político, en “un
devenir negro del mundo”. Es de esta forma
como su pensamiento – que se asume here-
dero de Fanon, pero que entre sus virtudes
con certeza también se encuentra la de
convertirse en una de las interpretaciones
más lúcidas y originales de la obra de Fou-
cault– adquiere una potencia superadora
o, tal como afirman Verónica Gago y Juan
Obarrio en el prólogo, se convierte en una
verdadera poesía emancipatoria.
Carolina Keve
Ensayo
Sociedad
Homosexualidad, familia y
reivindicaciones
De la liberación sexual al matrimonio
igualitario
Guido Vespucci
UNSAM; San Martín,
mayo de 2017.
292 páginas, 252 pesos.
Cuerpos
intramuros
Ensayo
Libros
del mes
La frontera como método
O la multiplicación del trabajo
Sandro Mezzadra, Brett Neilson
Tinta Limón; Buenos Aires, diciembre de
2016. 512 páginas, 350 pesos.
GracielaSacco,Lascosasquesellevaron(fragmento),1998
| 39
deudores individuales (y sus familias).
En efecto, el autor propone una serie
de demostraciones que justifican la
negativa a pagar deudas, apelando para
ello aamplios principiosmorales.Porque,
para él, el problema de la deuda no es
económico, sino moral.
Los bancos acopian la información
existente en las tarjetas de crédito de
millonesdeusuariosenelmundo;apartir
de ahí construyen perfiles de potenciales
compradores de bienes y servicios;
ofrecen créditos a personas
que, en muchas ocasiones,
no van a poder pagarlos.
Ningún banco aspira a que
el deudor cancele sus
deudas, pues el negocio
está en el acto de pagar
deuda. A la larga, son
millones de individuos
en el mundo los
que financian en
El mismo subtítulo del libro sintetiza el
objetivo del trabajo, ya que a lo largo de
laspáginasdeLacreditocracia,Andrew
Ross se propone brindar “los
argumentos para resistirse
al pago de las deudas”. Y
si bien uno podría pensar
que los Estados afectados por
este flagelo tienen elementos
suficientes para argumentar en
tal sentido, en realidad se trata de
una cruzada activista en respaldo de
Radiografía del nuevo
campo argentino
Carla Gras, Valeria Hernández
Siglo XXI; Buenos Aires, julio de 2016.
304 páginas, 320 pesos.
A través de una amplia perspectiva y una
mirada multidisciplinaria, Carla Gras y Vale-
ria Hernández realizan un racconto de la
profunda transformación del campo argen-
tino en los últimos cincuenta años, desde la
antigua burguesía agraria nacional al actual
mercado globalizado de los agronegocios.
Analizan así la evolución del sector
desde 1960 hasta nuestros días, poniendo el
foco en las dos instituciones centrales para
comprender al empresariado agrario local:
AACREA (combinando técnica, conocimiento
y valores morales para servir al bien común)
y AAPRESID (resignificando la relación entre
agro y desarrollo en clave neoliberal).
Paralelamente, se expone el contex-
to global en el que se inserta Argentina a
mediados de 1980, cuando desde diferentes
instancias multilaterales –FAO, OMC, Banco
Mundial, BID, etc.– se impulsa la liberaliza-
ción de las agriculturas y se consolida la cen-
tralidad de las grandes empresas transnacio-
nales en la producción de alimentos.
Las autoras abordan el concepto de
gobernanza territorial del agronegocio, es
decir la capacidad de los diferentes niveles
del Estado (nacional, provincial, munici-
pal) para regular los conflictos que suscita
la lógica expansiva del modelo en el plano
ambiental y social; relacionándolo con el de
acumulación por desposesión, que analiza el
avance de la frontera agropecuaria y cómo
el agronegocio –con la connivencia estatal–
se apropia de bienes comunes como la tierra
y el agua, mediante prácticas predatorias y
violentas contra las poblaciones locales.
Julián Chappa
Economía
Los Oesterheld
Fernanda Nicolini, Alicia Beltrami
Sudamericana; Buenos Aires, julio de
2016. 416 páginas, 469 pesos.
La profunda investigación de Fernanda
Nicolini y Alicia Beltrami sobre la tragedia
de la familia Oesterheld da origen a una
biografía que conjuga con talento, y en dis-
tintas proporciones, gran cantidad de datos
históricos con el estilo narrativo propio de
la crónica. El resultado es una poderosa
obra que logra aportar luz sobre la hiper
revisitada década del setenta.
Su estilo sobrio y polifónico, en el que la
voz de Elsa Sánchez de Oesterheld funcio-
na como hilo conductor de los avatares de
todos los miembros de la familia, y el hecho
de no ahondar en detalles sombríos, ayudan
a sobrellevar el recorrido por una de las his-
torias más dramáticas que provocó la dic-
tadura: Héctor Oesterheld, sus cuatro hijas,
tres yernos y dos nietos que por entonces
aún no habían nacido fueron víctimas del
terrorismo de Estado.
Pero la biografía tiene también otras
virtudes. Además de recorrer la carrera
artística del creador de El Eternauta, el libro
reconstruye desde adentro el funciona-
miento de Montoneros, su estructura ver-
tical y tabicada y los análisis políticos que
fundamentaban sus estrategias y acciones.
La gran cantidad de subtramas y personajes
involucrados, por momentos un poco con-
fusa, tiene la virtud de retratar las distintas
posturas al interior de la organización.
En un tiempo en el que vuelven discu-
siones sobre el pasado que parecían salda-
das, el libro aporta con seriedad datos que
confirman la magnitud y sistematicidad del
genocidio argentino.
Luciana Garbarino
Investigación
La muerte voluntaria en
Japón
Maurice Pinguet
Adriana Hidalgo; Buenos Aires, julio de
2016. 502 páginas, 490 pesos.
Escrito en los años 80, se publica por
primera vez en castellano este libro de
Maurice Pinguet, de larga experiencia
cultural en Japón. Con una erudita inves-
tigación histórica, se vale del suicidio
–mítica figura de la cultura japonesa–
para urdir una compleja red socio-antro-
pológica que busca descifrar desde la
psicología el espíritu del alma japonesa,
al tiempo que destaca elementos de su
literatura, el teatro, la música. La figura
de la muerte voluntaria en sus diversas
formas atraviesa la historia de Japón
desde los mitos originarios y las distintas
tradiciones hasta la actualidad.
El suicidio –que en Occidente ha sido
condenado por el cristianismo y el Esta-
do como forma extrema de rebelión y
libertad– siempre ha sido considerado en
Japón como un acto de extrema dignidad.
El individuo se identifica con la función o
rol que asume, y queda por lo tanto liga-
do a las consecuencias de sus actos. Ante
un fracaso, este puede derivar en un sui-
cidio por responsabilidad, la más habitual
pero no la única forma que toma la muerte
voluntaria. El código de honor determi-
naba el seppuku o harakiri, pero también
podía decidirse para acompañar al señor,
por vergüenza, por amor, en una profusa
variedad que llega hasta los kamikazes,
que iban a la muerte en un gesto deses-
perado ante la derrota, y culmina con el
suicido de Yukio Mishima, que paradóji-
camente buscaba restaurar las tradiciones
perdidas y sin embargo cerró toda una era.
Josefina Sartora
Cultura
Desarrollo
La creditocracia
Y los argumentos para resistirse a pagar
las deudas
Andrew Ross
Eudeba; Buenos Aires, enero de 2016.
208 páginas, 298 pesos.
simultáneo a los bancos, y no al revés.
Así como en la Antigüedad la coacción
se ejercía por medio de la institución de
la esclavitud, o en la Edad Media en torno
a la adscripción a la tierra, en el mundo
contemporáneo la libertad del hombre se
encuentra cercenada por el problema de
la deuda. En tanto esto es efectivamente
así, el ejercicio de la democracia es
virtual, pues si no hay libertad plena no
puede haber democracia.
Es un texto combativo, activista,
por momentos de barricada, desde
el momento en que el mismo autor lo
propone como insumo teórico para
organizarse en torno a un movimiento
mundial de deudores, ya que así como
en la era industrial la conflictividad social
se daba en torno al problema del salario,
en nuestra época el gran conflicto gira en
torno de la lucha contra la deuda.
AlfredoLópezRita
Fichero
Pensar el islam
Michel Onfray
Paidós; Buenos Aires,
diciembre de 2016.
144 páginas, 229 pesos.
Ateo sin concesiones, “militante de una
izquierda social y socialista, pacífica y paci-
fista”, hedonista libertario, Michel Onfray se
propone pensar el islam desde la filosofía,
la lectura del Corán y una vasta bibliografía,
a través de una entrevista que le realizó la
periodista argelina Asma Kouar. Contra lo
políticamente correcto, en momentos en
que Francia sufre repetidos ataques terro-
ristas critica la “política exterior islamófoba”
practicada desde 1991 por su país.
El No al ALCA diez años
después
Julián Kan (compilador)
EFFyL; Buenos Aires,
agosto de 2016.
238 páginas, 220 pesos.
Punto de inflexión de la integración regio-
nal, el rechazo al ALCA en la Cumbre de las
Américas de Mar del Plata de noviembre de
2005 constituyó uno de los momentos más
destacados de la década de gobiernos pro-
gresistas en América Latina. Este libro reúne
el testimonio de Jorge Taiana, protagonista
de ese acontecimiento, y la reflexión de des-
tacados analistas –Luiz Alberto Moniz Ban-
deira y Alberto J. Sosa, entre otros– sobre los
procesos de integración latinoamericanos.
Construir al enemigo
Umberto Eco
Debolsillo; Buenos Aires,
abril de 2017.
320 páginas, 249 pesos.
El intelectual italiano fallecido en 2016 lla-
maba a los escritos reunidos en este libro
“textos de ocasión”: piezas realizadas por
encargo para alguna conferencia o perió-
dico, que no buscan tanto la originalidad
como divertir al público y a quien escribe.
Un hilo conductor recorre temas tan diver-
sos como la construcción de enemigos, Dan
Brown, el Ulises, WikiLeaks o la isla de la
utopía: su profunda agudeza y erudición.
Una experiencia del mundo
César Vallejo
Excursiones; Buenos Aires,
septiembre de 2016.
136 páginas, 230 pesos.
Como muchos otros grandes poetas lati-
noamericanos del siglo XX, el peruano
César Vallejo se ganó la vida oficiando
de periodista y escribiendo crónicas que
reflejan sus preocupaciones políticas,
sociales y artísticas. Este volumen reúne
piezas publicadas en la década del 20 en
Perú y Francia, en las que reflexiona sobre
la vida, la muerte, la modernidad, la poe-
sía nueva y las vanguardias artísticas.
40 | 	 Edición 217 | julio 2017
C
onlagloriadehabersidoelectocon
tres millones de sufragios menos
que su oponente, el presidente Do-
nald Trump eligió Arabia Saudita
paradenunciardesdeallílaausencia
de democracia… en Irán. Luego, en
Miami,frentealossobrevivientesdeunafallidaope-
raciónmilitarorganizadaenabrilde1961porlaAgen-
cia Central de Inteligencia (CIA) contra el gobierno
deFidelCastro,utilizóelpretextodela“libertaddel
pueblocubano”parajustificarelrefuerzodelassan-
cionesestadounidensescontralapoblacióndelaisla.
Enmateriadecelebraciónequívocadelademocra-
cia,elcicloelectoralfrancésqueacabadefinalizarno
estanpatéticocomoesosdosejemplos,perotieneal-
gunassimilitudes.Enunprincipio,laseleccionespri-
mariasdesignaronloscandidatosdelosdospartidos
dominantes. Pero ambos fueron eliminados ya en la
primeravueltaelectoralporEmmanuelMacron,que
supocombinarpalabrashuecas,lindasimágenesyun
sólidoapoyodelosmedios.Comoelelectoradolepu-
so como rival de la segunda vuelta una candidata de
extrema derecha odiada por dos tercios de los fran-
ceses, el triunfo final de Macron estaba asegurado.
Loúnicoquelefaltabaalnuevopresidentepara“que
puedagobernar”,eraunamayoríadediputadosam-
pliamentedesconocidos,peroprovenientesdelascla-
sesacomodadas(niunsoloobrero,46empresarios)y
quedeberánguardarlegratitud.Milagrodelasmoda-
lidadeselectorales:lapolíticaneoliberalquedefiende
Macronhabíaobtenidoelavaldesóloel44,02%delos
votosenlaprimeravueltadelapresidencial(1),pero
enlaAsambleaNacionalpodrácontarconel90%de
losdiputados(2).
Despolitización y desmovilización
Nunca antes en la historia del sufragio universal en
Francia una elección legislativa registró tanta abs-
tención (más del 56%, contra un 16% en 1978…). Ese
resultado lamentable, a la estadounidense, cierra
unacampañanacionalcasiinexistente,conelfondo
delosaffaires,amenudosecundarios.UnWatergate
de pequeño calibre que los medios repiten hasta el
hartazgo,comoparalimpiarsunombreluegodeha-
berayudadoalascensodelnuevopresidente.Cuan-
do las preguntas políticas que se formulan se redu-
cenauninventariocomparadodelastransgresiones
personales de los políticos, no debería sorprender
que entre los diputados electos se cuenten tantos
primerizos. Estos, hasta pueden estar dispuestos a
sacar a la luz las apariencias menos relucientes del
sistema,perosemuestranpocodecididosaponeren
tela de juicio las medidas económicas estratégicas
(3),aquellasquedejanenmanosdelEjecutivoydela
ComisiónEuropea.
Losempujones,seguidosdeunlevemalestarque
sufrió una candidata monopolizaron las noticias en
radio y televisión durante tres días, en competencia
con una novedad inesperada en un “caso” criminal
de hace más de treinta años. Política europea, cri-
sis de la deuda griega, estado de urgencia en Fran-
cia, participación militar francesa en África y en
Medio Oriente: de eso, en cambio, no se habló casi
nunca. Eso que Pierre Bourdieu llamaba una “polí-
tica de despolitización y de desmovilización” acaba
de obtener una gran victoria, pero la batalla recién
comienza…
1.TotalobtenidosumandolosvotosdeEmmanuelMacronydeFrançois
Fillon.Todoslosotroscandidatoshabíandenunciadoesapolítica.
2.Dadoquetambiénalgunosdiputadossocialistas
piensanmostrarse“constructivos”.
3.VerRazmigKeucheyanyPierreRimbert,“Lecarnavalde
l’investigation”,LeMondediplomatique,París,mayode2013.
*Director de Le Monde diplomatique.
Traducción: Carlos Alberto Zito
Escamoteos
democráticos
por Serge Halimi*
Sumario
Editorial
Staff	3
Editorial:
Cuando la desigualdad es una elección
popular	2
por José Natanson
Un vistazo a la democracia argentina	 3
Dossier
La disputa por el liderazgo
La misión	 4
por Julio Burdman
La grieta opositora	 6
por Pablo Semán
Después del sueño del presidente obrero	 8
por Ana Natalucci
África, saqueo histórico	 10
por Ignacio Ramonet
Sudán del Sur: de la independencia a la
hambruna	12
por Gérard Prunier
El sueño de una China verde	 14
por Guillaume Pitron
El modelo ecológico sueco	 18
por Florence Beaugé
Dossier
El Golfo Pérsico se encrespa
Aliados y enemigos	 22
por Fatiza Dazi-Héni
La temible influencia del lobby prosaudí	24
por Daniel Lazare
Alemania: socialdemócratas sin rumbo	 26
por William Irigoyen
Alemania: los medios por la derecha	 28
por Rachel Knaebel
Ex Yugoslavia: la lengua del escándalo	 30
por Jean-Arnault Dérens y Simon Rico
Bagdad: el arte le hace frente al caos	 32
por Marina Da Silva
Árabes en América Latina	 34
por Lamia Oualalou
El futuro llegó hace rato	 36
por Catherine Dufour
Libros del mes	 38
Editorial: Escamoteos democráticos	 40
por Serge Halimi
Suplemento #52:
La educación en debate
Universidad Pedagógica Buenos Aires
L
a lectura es un proceso de inte-
racciónentreunlectormotiva-
doporunaintenciónyuntexto
en una determinada situación
que modificará a ambos. Con-
juga procesos simultáneos que operan
sobre información visual y no visual. La
visual (o táctil para los no videntes) con-
siste enelreconocimientodeunidadesde
lectura,fundamentalmentedepalabras.Pe-
roenlaconstruccióndelsentidodeltexto,la
informaciónmásimportanteeslanovisual,
queaportaellectordesdesusconocimien-
tos previos: lingüísticos (léxico, sintaxis,
gramática en general); del mundo, cultu-
rales,enciclopédicos;referidosalostextos
(géneros,temas,estructuras)yalasexpe-
rienciasdelectura.Lacognicióndellector
organizalapercepción,proveyendoinfor-
mación no visual; aporta el significado de
laspalabras,lascotejaconlosconceptosy
redesléxicasqueposeeeintegralainforma-
ción.Durantelalectura,elojoprocededea
saltosynoenpercepcióncontinua.Enca-
dafijaciónobtieneinformaciónvisualque
lepermiteidentificar–atravésdedosvías
(fonológicayortográfica)–lapalabraenel
léxicomental.Eltiempodeesafijaciónes-
tádirectamenterelacionadoconloconoci-
daofrecuentequesealapalabraparaquien
lee.Entrebuenosymaloslectores–esdecir
entrequieneslogranconstruirelsentidodel
textoylosqueno–,nohaydistintostiempos
de fijación del ojo para obtener informa-
ciónvisual;lagrandiferenciaescognitiva:el
buenlectordesarrollalacapacidaddeinte-
grarrápidamentetodalainformaciónyre-
ducelostiemposdeidentificacióndeinfor-
maciónvisualparaconcentrarseenelalto
niveldelaconstruccióndesentido.Lacom-
prensiónnoeselresultadodelalectura,es
sucondicióndeexistencia.
Para un lector hábil, la información no
visual define la comprensión, pero cuan-
doelsujetoestodavíaanalfabeto,tieneque
aprenderaprocesarlainformaciónvisual
“decorrido”porquelalecturafluidagaran-
tiza la construcción del sentido del texto.
Leernoesdecodificarletraporletra,pero
ladecodificaciónesunaestrategianecesaria
paraleeryaqueunalecturaprecisarequiere
dealgomásqueestrategiaslogográficas(re-
conocimientoglobaldelaspalabras)que,no
obstante,sonunbuencomienzo.
Unlectorexpertosabe–aunqueincons-
cientemente–queeltextoestácompuesto
porunidadessignificativasinterrelaciona-
das(párrafos,frases,palabras),quelaspa-
labras tienen partes significativas (la raíz,
los morfemas de género y número, etc.)
y no significativas (letras y sílabas). Pero,
ademásdeprocesarlasunidadesdelectu-
ra (texto, oración, palabras, letras) con su
ortografíacompleta,ellectorsabequére-
lación mantienen con las unidades de la
lenguaoralyutilizaelconocimientodelas
correspondenciasfono-gráficasenelreco-
nocimientodepalabras.
Leeresunmodoespecíficodemirarun
objetoquedenominamoslenguaescritay
si la lengua es alfabética, leer es un modo
alfabéticodemirar.Perolamentehumana
noesalfabética,aprendeaserlosileense-
ñancómo.Cuandounlectoresprincipian-
te debe comprender que el sistema de es-
crituraoperaconunprincipiodebase–el
principioalfabético–queeslarelaciónen-
trelasunidadesmínimasdeescritura(le-
trasografemas)ylasunidadesmínimasde
lalenguaoral(fonemas).Entreellasexiste
unarelaciónarbitraria,aunquelosalfabeti-
zadoslapercibimoscomonatural.Ningu-
nadeestasdosunidadestienesignificado
aisladamente pero sirven para distinguir
significados: entre dos cosas tan distintas
como sal y sol, la diferencia es de una sola
letra.Ademásderepresentarlosfonemas
congrafemas,lapalabraescritaconservael
ordendelosfonemasdelalenguaoral:so-
layolassonpalabrasdiferentesapesarde
contenerlosmismosgrafemas.Compren-
dereseprincipioalfabéticoesdelomásdi-
fícilqueharáelniñoensuaprendizaje.Pe-
ro hay más, porque apenas lo intente usar
deberá aprender que el paralelismo entre
grafemasyfonemasnoesperfecto.Lacon-
versióndefonemasengrafemassolosirve
paraproducirescrituraortográficaenunas
pocas palabras –por ejemplo dedo– en las
que hay una relación un fonema-un gra-
fema.Peronoalcanzasiquieraparaescri-
bir mamá, que oralmente tiene cuatro fo-
nemasperoseescribeconcincografemas
(cuatroletrasyunatilde),nicepillo,zorro,
choza,hielo,queja,guiño,rey,raya,etc.Co-
nocerlascorrespondenciasfono-gráficas
tampoco alcanza para distinguir Morade
mora, puesto que las mayúsculas son sólo
diferencias gráficas. Por otra parte, ape-
naselniñointenteescribirmásdeunapa-
labra se enfrentará con el problema de la
segmentación o espacio entre ellas, que
también obedece a convenciones absolu-
tamentearbitrarias,tantocomoescribirde
izquierda a derecha y de arriba a abajo. Y
sideseaescribirunaoraciónsencilla–por
ejemplo:¡Tequiero!–seenfrentaráconque
los signos de entonación y de puntuación
cambian el significado de los enunciados,
peronosecorrespondenconunsólofone-
masinoconunaentonaciónqueseprodu-
cejuntoconlosotrosfonemas.Porúltimo,
losniñostienenqueaprenderareconocer
las palabras con las variaciones de forma
decadaletra(imprenta,cursiva,etc.)ydes-
cubrirqueelalfabetoesunsistemaestable
(1) pero que las correspondencias con los
fonemastienenvariacionesdialectales.
Diferentes posturas
Leernoesconvertirgrafemasenfonemas
niescribireselresultadodelaconversión
inversa. Pero para leer y escribir es nece-
sario conocer el principio alfabético. Las
investigacionesdelasúltimasdécadasso-
breeldesarrollodelaconcienciafonológi-
ca (phonological awarness) muestran que
lacapacidaddedistinguirfonemasdentro
deunapalabranoesunconocimientona-
tural.Lasegmentacióndelaemisiónorales
posibleparaloshablanteshastaelnivelde
lasílaba,peroesonoocurreconlapercep-
cióndelfonema.Sobreestehechoexisten
posicionesteóricascontrapuestas. Por un
lado, los estudios cognitivos asumen que
para descubrir el principio alfabético hay
quereconocerlarelaciónentrefonemasy
grafemasyesonoesposiblesintomarcon-
ciencia del fonema (2). En este marco se
han desarrollado innumerables trabajos
enelextranjerocomolosdeAlvineIsabe-
lleLiberman,CharlesPerfetti,KeithStano-
vich,SylviaDefiorentreotros;yenArgenti-
nacomolosdeAnaMaríaBorzone,Ángela
SignoriniySusanaGramigna.Losestudios
en esta línea son de origen anglosajón pe-
rosehanreplicadoenotraslenguascomo
sueco,francés,italianoyespañol,enniños
preescolares,delosprimerosgradosytam-
biénenadultos.En1979,JoséMoraisysus
colaboradoresrealizaronunestudiocom-
parativo entre dos grupos de campesinos
de una zona agrícola pobre de Portugal,
unoanalfabetoyotroalfabetizadomásallá
de la edad habitual, con el objetivo de ver
cómo procesaban la lengua hablada. En-
contraron que los adultos analfabetos te-
níanundesarrollomuypobreenhabilida-
desdesegmentaciónfonológica,mientras
que los alfabetizados resolvían las tareas
conmenordificultad.Estebuendesempe-
ño,segúnMorais,estáligadoalaprendizaje
delaescrituraquerepresentainformación
fonológica.
Estos trabajos reportaron una fuerte
correlación entre conciencia fonológica y
lectura,quellevóaalgunosinvestigadores
aproponerunarelacióncausalentreunay
otrayconsiderarquelaconcienciafonoló-
gicaesunpredictorimportantedeldesem-
peñoenlectura.BorzoneyGramignaseña-
lanque“elaccesoalaestructurafonológica
ysilábicadelalenguaesresultadonosólo
deunprocesodemaduración[…]sinotam-
biéndeentrenamiento”(3).Algunosinves-
tigadoresconsiderancuestionablelarela-
ción causal y también la necesidad de en-
trenamientodesegmentaciónsilábica,no
así la fonológica que se recomienda como
contenidoescolarinicial.
Por otro lado, se han realizado inves-
tigaciones desde la perspectiva psicoge-
nética,comolasdeEmiliaFerreiroySofía
Vernon, entre otras estudios mayoritaria-
mentemexicanosyargentinos,paraquie-
nes la interpretación del proceso es muy
diferente:laidentificacióndelosfonemasy
surelaciónconlosgrafemasnoseconside-
raproductodeunentrenamientosino una
construcción conceptual que se desarro-
lla junto con el conocimiento del sistema
de escritura, como modo de responder al
problema de qué cosa representa (la es-
critura)ycómolohace.El“análisisevo-
La educación
en debate
Suplemento#52
¿Cómo se
aprende a leer?
por Marta Zamero*
julio
2017
d
II | La educación en debate	 #52 ¿Cómo se aprende a leer?
lutivo de las segmentaciones gráficas
en los niños muestra las dificultades que
tienen para aceptar una segmentación
que tiene mucho de arbitrario y que vio-
lentalasnocionesprealfabéticasde‘pala-
bra’”,sostieneFerreiro(4).
Ferreiro(5)proponequeeslaescritura
alfabéticalaqueobligaaadoptarunaacti-
tudanalíticaconrespectoalhabla.Inves-
tigaciones con niños hispanohablantes
muestran que estos identifican determi-
nados segmentos de lo dicho como “can-
didatosaserpalabras”aunquedesconoz-
can su significado. Los niños tienen una
noción de palabra como “segmento des-
prendible de la enunciación con respec-
to al cual la pregunta ‘¿qué quiere decir?’
tiene sentido. El enfrentamiento con la
escritura –la escritura tal como existe so-
cialmente– genera un conflicto con esa
nociónpreviadepalabra.Imponeyobliga
a aceptar como palabra todo lo que la es-
crituradefinecomopalabra”.
Una tercera posición
Los debates reduccionistas plantean las
oposicionesentreestaúltimalíneaylade
losteóricosqueimpulsanelentrenamien-
to de la conciencia fonológica como pre-
rrequisitoparaaprenderaleer.Noobstan-
te,debemosconsiderarseriamentequeno
hay unanimidad interna entre los cogni-
tivistas. Algunos autores consideran que
existeunarelacióncausalentreeldesarro-
llodelaconcienciafonológicayeléxitoen
el aprendizaje de la lectura y la escritura.
Otrossostienenque“escausal,aunqueen
una forma recíproca: la conciencia fono-
lógica es importante para la adquisición
de esas habilidades y al mismo tiempo, el
aprenderaleeryescribirfavoreceeldesa-
rrollodelaconcienciafonológica”(6).Fi-
nalmenteotros,comoSignorini(7),sostie-
nen que algunas habilidades fonológicas
globales como distinguir sílabas y rimas
puedenprecederalaprendizajedelalectu-
ramientraslashabilidadesmásanalíticas
comosuprimir,invertiryagregarfonemas
requierendelaexposiciónalaescritura.
Por fuera de la habitual dicotomía,
existe una tercera perspectiva teórica
que ofrece una visión diferente: la con-
ciencia fonológica no es requisito ni par-
tedelprocesosinoresultadodelaprendi-
zaje lingüístico de la lectura y la escritu-
ra. David Olson sostiene que los sistemas
gráficosquehemosinventadosirvenpara
conservarlainformaciónperofundamen-
talmenteproporcionanmodelosqueper-
miten ver el lenguaje, el mundo y nuestra
mentedeunmodonuevo.Elautorinvier-
telahipótesistradicionalquedesdeAris-
tóteles a Saussure ha subordinado la es-
critura a un lugar secundario en relación
con el habla y afirma que los sistemas de
escrituraproporcionanlascategoríaspa-
ra pensar la estructura de la lengua oral y
no a la inversa. Junto a Per Linell (8) sos-
tiene que la lingüística cree estudiar la
lenguaoral,peroenrealidadestudiaprin-
cipalmente las propiedades del lenguaje
escrito. “La escritura no es la transcrip-
ción del habla sino que proporciona un
modelo para ella” (9) y es responsable de
hacerconscientesdiversosaspectosdela
lengua oral, de transformar esos aspec-
tos en objetos de reflexión y análisis. Nu-
merosos estudios sobre la conciencia fo-
nológica de los no lectores han mostrado
queeselconocimientodelalfabetoloque
vuelve conscientes los fonemas; quienes
no están familiarizados con un alfabeto
simplemente no los perciben. Pero una
vez aprendida la escritura, a las personas
alfabetizadas les resulta sorprendente
quealguiennopuedaoírloscomponentes
alfabéticos en su habla. Aprender a leer y
escribirnospermitepensarlaspropieda-
desqueenlalenguaoralpermanecenim-
plícitas y nos conduce a desarrollar con-
cienciasobreesosaspectos.
Acuerdos y desacuerdos
Lasinvestigacionescoincidenenqueseg-
mentar, reconocer o analizar fonemas es
un conocimiento meta-lingüístico, es de-
cir producto de la reflexión sobre el len-
guaje. La diferencia reside en que desde
la perspectiva piagetiana esto se explica
en el marco de un cambio cognitivo ge-
neral, mientras que desde otras perspec-
tivas, por ejemplo la de Karmiloff-Smith
(10), se considera que obedece a un cam-
bio cognitivo en un dominio específico:
el del lenguaje. Por otra parte, existe una
amplia aceptación respecto del concepto
deléxicomentalqueproponenlosmode-
los de reconocimiento de palabras escri-
tas. Según estos estudios existen dos vías
de acceso al léxico mental: una subléxica
o fonológica, que convierte grafemas en
fonemas para luego acceder indirecta-
mente al significado,y una ruta léxica, di-
recta,queesunreconocimientoinmedia-
to de las palabras que han sido memori-
zadasconsuformaortográficacompleta.
Aunque Ferreiro plantea una fuerte
críticarespectodelaconcepcióndelectu-
ra y del tipo de tareas que se proponen en
esos estudios experimentales, porque las
tareas de identificación de palabras y de
pseudopalabras (como trodo, que es po-
sible en español pero no existe) se hacen
fueradetodocontextosignificativo,sinel
marcodeuntextoosituacióncomunicati-
va,loquelallevaasostenerquelalectura
sereduceasersólounbuendecodificador
mientras que la concepción de escritura
esladeuncódigodetranscripcióndeuni-
dadessonorasengráficas.
PorsuparteBorzonecuestionasevera-
mente la noción de hipótesis ferreireana
ysuexistenciamisma:“Afirmarqueelni-
ñoescribesilábicamenteporque‘hacons-
truido la hipótesis silábica’ es lo mismo
quedecirqueelniñoescribesilábicamen-
te.Setratadeunplanteocircularenelque
no se especifican variables antecedentes
queseancausa,yporlotantoexpliquenel
comportamiento”(11).
En el aula
Porfueradelosreduccionismos,debemos
destacar que –excepto Olson que señala
una dirección excluyente, de la escritura
alalectura–elrestodelasinvestigaciones
muestraqueexisteinteracciónoral-escri-
to en diferentes sentidos y todas admiten
que este conocimiento es crucial en los
iniciosdelaalfabetización.Estasposturas
impulsan diferentes modos de enseñan-
za:losaportespsicogenéticosseasociana
unalíneadidácticaconocidacomo“prác-
ticas del lenguaje” en la que la lengua no
es el contenido central de la alfabetiza-
ción sino las prácticas sociales de lectura
yescritura.Porsuparte,losestudioscog-
nitivosimpulsanmodelosmáscercanosa
losmétodosfónicosparalaenseñanzadel
sistemadelalenguaescrita,aunquecom-
binados con otros componentes de estilo
y comunicación. Pero más allá de las ad-
hesionesdiscursivas,enlaformacióndo-
cente y en la escuela, el escenario actual
noesreductibleaesasposturas.
Todo modelo de alfabetización de-
be considerar los lugares que ocuparán
tanto la lengua de la alfabetización (en
nuestro caso el español) como la lengua
materna del alumno, las variedades ora-
lesdecadaunaysudistanciarespectode
la lengua escrita. Debe decidir una me-
todología para enseñar las relaciones
oral-escrito: tiempos, estrategias didác-
ticas, actividades de aprendizaje, recur-
sos. Esto se topa con dos grandes obstá-
culos: por un lado las prácticas alfabeti-
zadoras están impregnadas en mayor o
menor medida de un prejuicio lingüísti-
co sobre la diversidad oral según el cual
el alumno debe “hablar bien” como pre-
rrequisito para aprender a leer y escri-
bir. Por otro lado, los paradigmas teóri-
cos permean en los sistemas educativos
a través de decisiones políticas sobre el
mejorcaminoparaconsolidarelderecho
a la alfabetización. En ese marco, la dis-
cusión metodológica es insoslayable. Pe-
ro en la formación docente argentina se
considera mayoritariamente, desde una
perspectiva tecnocrática, que las meto-
dologíascensuranlacreatividaddocente
y se elude esa discusión. Estos dos obstá-
culos nos previenen sobre la responsabi-
lidad que debemos tener con las teorías
que,másalládesudesarrolloenlainves-
tigación, producen efectos según el con-
texto socio-histórico en el que actúan.
Lomásinteresantequepodríaocurriren
beneficio de una escuela inclusiva es que
evitemosteoríasqueensusderivaciones
didácticas plantean prerrequisitos para
acceder al derecho de alfabetizarse o lo
retrasan.Todasestascuestionesseresis-
ten a análisis reduccionistas. g
1.Alisedo,Graciela;Melgar,SarayChiocci,
Cristina,Didácticadelascienciasdel
lenguaje,BuenosAires,Paidós,1994.
2.CharlesPerfetti,Readingability,Oxford
UniversityPress,NewYork,1985.
3.AnaMaríaBorzoneySusanaGramigna,“La
segmentaciónfonológicaysilábicaenniñosdepre-
escolaryprimergrado”,LecturayVida,1,5,1984.
4.EmiliaFerreiro,“Comprensióndelsistema
alfabéticodeescritura”,JoséCastorinayMario
Carretero(comps.),Desarrollocognitivoy
educación(II),Paidós,BuenosAires,2012.
5.EmiliaFerreiro,“Lasunidadesdelooralylas
unidadesdeloescrito”,ArchivosdeCienciasde
laEducación,cuartaépoca,Año1,Nº1,LaPlata,
UniversidadNacionaldeLaPlata,2007,https://
dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=47287.
6.AnaMaríaBorzone,“Conocimientosy
estrategiasenelaprendizajeinicialdelsistemade
escritura”,Lingüísticaenelaula,Nº3,Centrode
InvestigacionesLingüísticas,FacultaddeLenguas,
UniversidadNacionaldeCórdoba,Córdoba,1999.
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deunarelacióncompleja”,LecturayVida.
RevistaLatinoamericanadeLectura,1998.
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Gedisa,Barcelona,1998.
10.AnetteKarmiloffSmith,Másalládela
modularidad,Alianza,Madrid,1994.
11.AnaMaríaBorzone,op.cit.
*Investigadora, formadora de docentes y titular de
la cátedra de Didáctica de la Lengua y la Literatura
III de la Universidad Autónoma de Entre Ríos.
d
Sarah Grilo, 2000 (gentileza Galeria Jorge Mara - La Ruche)
d
La educación en debate | III
Leer y
escribir
mucho
por Diego Herrera*
“Desconcierto
metodológico”
E
l Equipo Técnico de la Se-
cretaría de Innovación y
Calidad Educativa, condu-
cido por Mercedes Miguel,
respondió a las preguntas
requeridas por La educación en deba-
te. La opción por el armado colectivo
de un documento cerrado en lugar de
laentrevistacaraacaratalvezindique
la actualidad y la dificultad que entra-
ña el debate sobre los modelos de alfa-
betización que deben implementarse
en las escuelas del país. La reticencia
a nombrar las teorías en disputa (con-
ciencia fonológica y psicogénesis del
lenguaje) también parece dar cuenta
deesadificultad.
¿Qué diagnóstico hace la Secretaría
de Innovación y Calidad Educativa
sobre el estado actual de la alfabeti-
zacióninicial?
Laalfabetizacióninicial,entendidaac-
tualmente como un proceso que per-
mite el acceso, apropiación y recrea-
ción de la cultura escrita, es un apren-
dizajecrucial,puesesunodeloslogros
más poderosos en tanto marca la tra-
yectoria escolar futura de cada alum-
no. Para algunos niños y niñas, la alfa-
betizacióncomienzaantesdeingresar
alaescuela,cuandotienenlaoportuni-
dad,ensuentornofamiliar,eneljardín
maternal o en otros espacios, de que
les lean cuentos u otros textos, los in-
viten a jugar con las palabras, los esti-
mulenamemorizarcancionesyrimas,
y a dibujar y pintar. La alfabetización
tambiéntienelugarcuandolesleenlos
carteles que hay en la calle o los hacen
participar en situaciones de escritura
cotidiana(listasdecompras,mensajes,
agendar un teléfono o un turno médi-
co). Otros niños, en cambio, recién ac-
cedenalmundodelaescrituracuando
ingresanapreescolaroaprimergrado.
Si bien se trata de niños que llegan a la
escuela con un bagaje de experiencias
muy ricas, entre ellas no se incluye la
escritura.
¿Cómo lidian los docentes con esta
heterogeneidaddeexperiencias?
En las aulas de primer grado, los do-
centes se enfrentan con el desafío
(y no con el obstáculo) de acercar el
mundo de la cultura escrita a los ni-
ños, a quienes les resulta ajena, de en-
riquecer ese mundo para los chicos
que ya vienen con experiencias pre-
vias y de enseñarles a unos y a otros
el sistema de escritura. En este senti-
do, la Resolución 174/12 del Consejo
Federal de Educación que establece,
entre otras pautas, considerar los dos
primeros años de la escuela primaria
como unidad pedagógica, establece
un marco normativo para asegurar un
tiempo adecuado, que contemple la
diversidad de saberes sobre el mundo
“
En los últimos años es frecuen-
te encontrar chicos que egre-
san del nivel primario con difi-
cultades para leer y escribir en
forma convencional. Décadas
atrás no teníamos ese problema”, se-
ñala María Inés Oviedo, profesora en
LetrasylicenciadaenEnseñanzadela
Lengua y la Literatura. Desde 2009, es
docente en la Universidad Pedagógica
(UNIPE)y,bajoladireccióndeCaroli-
na Cuesta, forma parte de un proyecto
deinvestigaciónsobrealfabetizacióny
fracasoescolarenlaProvinciadeBue-
nosAires.
Antes de comprender las causas
de estas nuevas dificultades en los
procesos de alfabetización, la inves-
tigadora cree necesario dar cuenta de
la incidencia de distintas orientacio-
nes de las políticas educativas públi-
cas. “En nuestro país –sostiene–, hay
dos grandes grupos de especialistas
que se apoyan en teorías que han sido
formuladas desde la psicología expe-
rimental: psicogénesis y conciencia
fonológica. A partir de cada una de
ellas, se realizan distintas construc-
ciones didácticas.” Aunque Ovie-
do no considera que una teoría sea
mejor que la otra, en la Provincia de
Buenos Aires y en la Capital Federal
ha predominado la construcción di-
dáctica sostenida en la psicogénesis:
las prácticas del lenguaje.
De acuerdo con la investigadora,
esta realidad difiere de lo que suce-
de en otras provincias del país, pero
también de las políticas alfabetiza-
doras que asumió el Instituto Nacio-
nal de Formación Docente (INFoD)
a partir de 2008 y 2009: “El INFoD,
con incidencia en todo el territorio
nacional, adoptó el llamado enfoque
equilibrado, que, si bien no está liga-
do puramente con la conciencia fo-
nológica, dialoga mejor con esta tra-
dición y habilita una más clara ense-
ñanza de la relación entre grafema y
fonema”.
En este escenario, opina Oviedo,
la disputa dentro del campo de la al-
fabetización tiene su eco en la polí-
tica pública. Al no postularse una lí-
nea unificada, el INFoD sostiene el
enfoque equilibrado mientras que la
Dirección de Educación Primaria ha-
ce lo propio con el enfoque psicoge-
nético. Así, el Estado es el primer lu-
gar en el que se presentaría un cierto
desconcierto metodológico y que se
traduciría en una desestabilización
de las prácticas docentes. Aunque el
desconcierto metodológico es una
constante en las aulas bonaerenses,
la investigadora cree que es necesa-
ria una investigación más profunda
para saber si esto es causa directa del
fracaso escolar.
SibienOviedonocuestionalavali-
dez de la teoría psicogenética, obser-
va que la construcción didáctica ba-
sada en ella ha tenido algunos efectos
de la escritura con que ingresan los ni-
ños a la escuela.
¿Con qué herramientas cuentan los
alfabetizadores para llevar adelante
sutarea?
Los recursos materiales con los que
cuentan las escuelas del país (muchos
librosdegrancalidadliterariayestéti-
ca, de diversos autores, géneros y for-
matos,computadoras,programasedu-
cativos de calidad, diversos recursos
digitales,etc.)constituyeninsumosin-
valorables a la hora de encarar ese de-
safío.Encuantoalasherramientaspa-
ra detectar problemas de aprendizaje,
los Institutos de Formación Docente
de todo el país incluyen en sus diseños
curriculares contenidos que abordan
distintas dificultades de aprendizaje
no sólo vinculadas al dominio del sis-
tema de escritura, sino también al de-
sarrollo del habla, del cálculo, a la pro-
nunciación de algunos sonidos o fone-
mas de nuestra lengua, entre otros. El
abordaje de estos contenidos y el aná-
lisis de casos capacitan a los futuros
docentes para detectar dificultades y,
en consecuencia, hacer las derivacio-
nes necesarias al gabinete psicopeda-
gógico. En caso de que la escuela no
cuente con este servicio, los docentes
están en condiciones de recomendar a
los padres la consulta con un pediatra.
¿El debate entre psicogénesis del
lenguaje y conciencia fonológica es
productivo? ¿Cuál es la política del
Ministerio de Educación de la Na-
ción para mejorar los resultados del
procesodealfabetización?
Los Núcleos de Aprendizaje Priorita-
rios(NAP),acuerdosfederalesbásicos
a partir de los cuales cada jurisdicción
del país formula sus diseños curricu-
lares, postulan saberes alfabetizado-
res que están en la base de cualquier
enfoque que promueva, desde el ini-
cio de la escolaridad, la comprensión
y la producción oral de textos, la lec-
tura y escritura de textos, y la lectu-
ra y escritura de palabras. Para que el
proceso de alfabetización se desarro-
lle adecuadamente, será necesario un
trabajo equilibrado con los textos y
con las palabras desde el inicio. Esto
es, leer y escribir muchos textos des-
de el primer día (en situaciones en las
que inicialmente el docente lee en voz
altayescribeloqueloschicosledictan
paracederlesgradualmentelarespon-
sabilidad) y abordar la enseñanza de
la lectura y escritura convencional de
palabras, también desde el primer día.
Sin la lectura y escritura de textos, pa-
ramuchísimosniñosqueprovienende
contextosenlosqueestasprácticasno
formanpartedesucotidianidad,laen-
señanza del sistema pierde funciona-
lidad y perspectiva y, por lo tanto, sig-
nificatividad. A la inversa, si el trabajo
se focaliza exclusivamente en los tex-
tos,seretrasaellogrodeautonomíaen
esos procesos. Así, las propuestas que
desarrollamos entrelazan de manera
equilibrada la enseñanza de los distin-
tos saberes involucrados en la alfabe-
tización, lo que implica poner en jue-
go estrategias didácticas adecuadas a
laespecificidaddecadauno,dadoque,
por ejemplo, el desarrollo de la com-
prensión requiere estrategias distin-
tas de las orientadas a la producción
de textos o al desarrollo de habilida-
des para leer y escribir palabras o a la
ampliación del vocabulario. g
*Integrante del equipo editorial de UNIPE.
negativos en los procesos de alfabeti-
zación: “Notamos que esta línea pro-
pone un trabajo global con los textos
para luego llegar al trabajo de carác-
ter más sintético, que es el conoci-
miento de la correspondencia entre
grafemas y fonemas, entre letras y so-
nidos. Esta propuesta, aunque luego
se dijera que no era su propósito, ter-
minó generando una conmoción del
rol docente”. Es decir, bajo el supues-
to de que el niño descubre el princi-
pio alfabético a partir del contacto
con el texto, se habría descuidado el
rol del docente como “enseñante” y,
en su lugar, habría predominado su
rol de “facilitador”.
“Muchos docentes siguen el enfo-
que hegemónico de prácticas del len-
guaje e incluso hay una gran pasión
porél,sustentadoenundiscursomuy
democrático: todos los niños tienen
saberes y son capaces de aprender y
de construir conocimiento”, describe
Oviedo. Pero advierte que si esta idea
se lleva al extremo “no haría falta la
enseñanza directa. Incluso –agrega–,
en algunas clases de formación do-
cente, se llega a plantear que la ense-
ñanza estaría obstruyendo ese proce-
so autónomo de construcción del sis-
tema de escritura”.
Esta adhesión a un diseño curricu-
lar sustentado en la psicogénesis, ar-
gumenta la investigadora, contrasta
con lo que sucede en las aulas: “A la
hora de alfabetizar muchos docentes
notan que algo falta y, entonces, co-
mienzan a hacer misturas de meto-
dologías”. Y se pronuncia: “La lengua
es una construcción cultural, históri-
ca, que ya está codificada. Es muy di-
fícil que un niño alcance a descubrir
y construir por sí mismo todas las ar-
bitrariedades de un sistema cultural
que lleva cientos de años formándo-
se. Mi posición es que algo de inter-
vención debe existir para poder reve-
lar estas arbitrariedades”.
“El debate entre psicogénesis y
conciencia fonológica que se dio a fin
del año pasado fue algo caricatures-
co. Parecía que la conciencia fono-
lógica fuera más o menos la dictadu-
ra y la psicogénesis, el progresismo
kirchnerista. En realidad, durante el
kirchnerismo convivieron los dos pa-
radigmas”, subraya Oviedo. Además,
se encarga de matizar diferencias:
“En el debate parecería que las dos
teorías no tuvieran puntos de contac-
to, pero en sus construcciones didác-
ticas sí los tienen. Ambas presentan
como indispensable el trabajo con
textos completos que tengan senti-
do, con la biblioteca y con el nombre
propio”. g
D.H.
Equipo Técnico de la
Secretaría de Innovación
y Calidad Educativa
María Inés Oviedo, docente e investigadora
Staff
UNIPE:
Universidad Pedagógica
Rector
Adrián Cannellotto
Vicerrector
Carlos G.A. Rodríguez
Editorial Universitaria
Directora editorial
María Teresa D’ Meza
Editor de La educación en debate
Diego Rosemberg
Redactor
Diego Herrera
IV | La educación en debate	 #52 ¿Cómo se aprende a leer?
Del
problema
a las
recetas
“Es grave, no
pueden alfabetizarse”
A
ugusto del Cueto, maestro de
segundo grado en la Escuela
Primaria N° 19 de Villa Sol-
dati,pierdelamiradaysepre-
gunta:“¿Cuántasfamiliasquehacecin-
cuentaañosconversabanenlacenahoy
ven la tele?”. Da por obvia la respuesta
ylacompleta:“Nohablardequéhicis-
teenlaescuela,odecómofuetudíade
trabajosondeteriorosmássocialesque
de la escuela. Para alfabetizar mejor y
hastaparaaprendermejormatemática,
debería haber clases de expresión cor-
poralyoraldesdeprimergrado.Unchi-
coquenosabecómocontartequéhizo
elfindesemana,difícilmentepuedaex-
plicarcómopensóunacuenta”.
¿Cuáles son los principales obstácu-
los que se presentan al momento de
alfabetizar?
Creo que hace falta que tanto los que
están en la academia como en el go-
bierno empiecen a tomar a los maes-
tros como protagonistas del proceso
dealfabetización,ynocomogenteque
llevaadelantelasinstruccionesqueles
mandandeotrolado.
¿El debate entre psicogénesis y con-
cienciafonológicaesproductivo?
La teoría que surge de la investigación
deEmiliaFerreira,lateoríadelapsico-
génesisdelaescritura,eslaquemedejó
más conforme para poder leer qué es-
tápasandoconloschicosquehacensu
proceso de alfabetización. Lo que pa-
sa cuando no tenemos ninguna teoría
que sustente nuestras prácticas es que
terminamoshaciendoloquenosdicen
otros o lo que intuimos correcto. Creo
que deberíamos tener claro cuál es la
teoríaquevaaguiarnuestrasprácticas
yasípensarmejoresintervencionespa-
“
Peseaquemuchasveceslasfami-
lias no apoyen y los chicos vayan
tres veces por semana a la escue-
la,¿quéhacemosenelaulalosdías
quesívan?Sino,todorecaeenellamen-
to de lo social y, si el chico no aprende,
esporloquepasaenlacasa.Laclavees
pensar también qué hacemos en cla-
se”, reflexiona Rosa Lugo. Retirada de
sus tareas en los niveles primario y se-
cundario,ladocentemantienesucáte-
dra de Alfabetización Inicial en el Ins-
titutoSuperiordeFormación Docente
N°112deSanMiguel.Tambiéntrabaja
comocoordinadoradelTallerdeLectu-
rayEscrituraenlaUniversidaddeJosé
C.Pazyescapacitadoradocente.
“Eldebateentrepsicogénesisycon-
ciencia fonológica es bienvenido. Hay
un problema muy grave que no se pue-
deobviar:losmismoschicosquemane-
januncelularounacomputadora,llegan
alaescuelaynopuedenalfabetizarse”,
evalúaLugo.Poreso,proponerepensar
lasprácticasdocentessinprejuiciosteó-
ricos:“Discutamossilasteoríasaportan
algoaqueelchicoaprendaaleeroescri-
bir.Yosiempreenseñétodaslasperspec-
tivasporquenosoyfundamentalistade
unalínea.Paraserunprofesordeestra-
tegias,hayquetenertodosloselementos
paradespuésdecidirquétomar”.
En su rol como docente de la mate-
ria Alfabetización Inicial, Lugo desa-
raqueloschicospuedanavanzarensus
hipótesisylograrlaalfabetización.
¿Hay lugar para que cada docente
elaboresusprácticas?
Uno de los problemas que noto en
compañeros, y que también atravesé
yo, es que se hace oficial la psicogéne-
sis y todos tenemos que ser psicogé-
neticos.Elenfoquellegaalasescuelas
como “la receta para aplicar”. El tema
es que la psicogénesis no es un méto-
dodealfabetización;esunateoríaque
explica los procesos por los que pasa
una persona desde que empieza a ela-
borar teoría sobre qué es la escritura
hasta que termina escribiendo con-
vencionalmente.
¿Qué problemas surgen cuando un
docenteselimitaa“aplicarrecetas”?
Cuando tomamos la psicogénesis co-
mo método de enseñanza, caemos en
frases hechas como “se aprende a es-
cribir escribiendo”. A veces llevamos
esoalextremoypensamosquehayque
dejar solos a los chicos. Pasa también
con las mesas de libros: si ponés qui-
nientos libros alrededor del chico y no
intervenísdeningunamaneraparaque
seacerqueaellos,novaapasarnada.
¿Esciertoquelapsicogénesisrepro-
duce desigualdades sociales en el
aprendizaje?
Leí esa crítica y me parece de una ig-
norancia suprema. Es echarle la culpa
de por qué un niño no aprende a una
teoría que explica justamente cómo
se aprende. Creo firmemente que to-
dos los chicos pueden pensar, sean de
la clase social que sean, y que la escue-
laeslainstituciónencargadadeacom-
pañar el proceso de construcción de
pensamiento. La psicogénesis nos da
armas para entender a los chicos y lo-
grar que ellos mismos vayan constru-
yendo su alfabetización y su aprendi-
zaje.Piensoqueloquemolestaavarios
quecriticanlapsicogénesisesquebus-
caqueloschicosseanautónomos,sean
librescuandopiensan,queconstruyan
suspropiasideas,queaprendanellosa
buscarlassoluciones,ynoquelasbus-
quen en los adultos. Me imagino tam-
biénaalguiendiciendo:“Loschicosno
aprenden más Sociales porque ahora
se estudia a través de problemas en lu-
gar de darles un mapa para que apren-
dandememoria”.g
D.H.
rrollasuperspectiva:“Vemoslosméto-
dostradicionalesdelsigloXXycómoera
elcontextosocioculturalquehabilitaba
esasprácticas.Despuésvemosenfoques
actuales: la psicogénesis, la conciencia
fonológicayelmétodoequilibrado”.La
docente también se preocupa para que
lasherramientasteóricasseanconfron-
tadas con el trabajo en el aula: “A nues-
trasestudianteslespedimosqueelabo-
ren clases y leemos muchos registros y
experienciasdeaula.Nonoslimitamosa
mostrarlesunaseriedeactividadespara
quehagan.Laideaesquepuedanfunda-
mentarsusprácticas.Miramoslibrospa-
raqueveanquépuedenusar,quépueden
modificar. La idea es que no hagan una
actividadsóloporquelodigoyo”.
Para Lugo, es fundamental que los
docentestenganenclaroqueestánen-
señando un artificio: la lengua escrita.
“Esta lengua –argumenta– no se ad-
quiere por contacto, como pasa con la
oralidad. Entonces, hay que intervenir
y pensar cómo vamos a enseñar.” Ade-
más,adviertesobreelpeligrodenocon-
siderar los distintos tiempos de apren-
dizaje de los niños: “En el aula se ve
mucho que hay docentes que deciden
seguirconloschicosqueregistran.Los
otrosnoaprenden,peropasandeañoy
quizátodavíanoleen”.g
D.H.
AugustodelCueto,maestro RosaLugo,formadoradocente
Estrategias múltiples
“Hay que ver a la persona que tenemos delante. Cada uno es una entidad particular,
tiene una problemática particular y se apropia del conocimiento de una forma parti-
cular. Por otra parte, hay que sentarse y estudiar. No hay ninguna receta. Hay múlti-
plesestrategiasqueunapuedeaplicarparaqueunchicosepuedaconectarconlalec-
turaylaescritura.Hayqueempezarapensarenquéesloquequierolograr.¿Paráqué
hacemos las actividades? En algún momento seguramente mezclaremos herramien-
tas de psicogénesis y de conciencia fonológica. Va a haber una transición en la que el
nenevaanecesitarqueleseñalencosassobresupropiaescritura.Elejedeberíaserla
educación y no si estamos a favor o en contra de tal o cual teoría. Llevo 22 años en la
docencia y pasé por un montón de diseños. Me doy cuenta de que cuesta poner en el
centrolaeducación.”(FernandaChernis,docentedelaEscuelaPrimariaN°2,laEscue-
laSecundariaN°4,yelProfesoradodeEducaciónPrimaria,todosdeCarlosCasares)

Lmd 217

  • 1.
    julio 2017 el dipló,una voz clara en medio del ruido Capital Intelectual S.A. Paraguay 1535 (1061) Buenos Aires, Argentina Publicación mensual Año XIX, Nº 217 Precio del ejemplar: $80 En Uruguay: 100 pesos www.eldiplo.org 9771514522005 00211 China: nueva potencia ecológica Dossier Luego del retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París, China se presenta como líder global en la lucha contra el cambio climático. El poder central alienta las iniciativas a favor del medio ambiente… siempre y cuando no amenacen sus intereses estratégicos. Páginas 14 a 16 00217 Cristina Kichner y Mauricio Macri en la Bolsa de Comercio, 2-8-12 (Marcos Brindicci / Reuters) La candidatura de Cristina Kirchner plantea un desafío político de cara a unas elecciones en las que se definirá el futuro del modelo macrista. La disputa por el liderazgo José Natanson Julio Burdman Pablo Semán Ana Natalucci Ignacio Ramonet Guillaume Pitron Florence Beaugé Serge halimi 
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    2 | Edición 217 | julio 2017 por José Natanson E l fenómeno suele pasar por debajo del radar de las encuestas y las in- vestigaciones sociológicas. Cuan- do se pregunta de manera abierta, nadie, o casi nadie, se anima a ad- mitirlo. Y sin embargo ocurre: en ocasiones, quizás sin gritarlo pero de manera perfecta- mente democrática, las sociedades eligen po- líticas –y políticos– que conducen a mayores niveles de desigualdad. En otras palabras, la injusticia social no es solo resultado de las ten- dencias ingobernables de la economía o la ma- la praxis de la gestión estatal; también puede ser popular. Por supuesto, fuerzas globales irresistibles, entre las que cabe mencionar el auge de una economía financiera descontrolada, la hete- rogeneidad del mundo laboral y la debilidad de los Estados nacionales, propician socie- dades más inequitativas. Pero lo que interesa aquí no son los efectos casi gravitatorios del capitalismo globalizado sino los motivos por los cuales, en determinadas condiciones de tiempo y espacio, las sociedades se inclinan de manera más o menos consciente por mode- los desigualadores, con todas sus consecuen- cias en términos de convivencia ciudadana, paz social e inseguridad pública. ¿Cómo se explica semejante cosa? El acadé- mico francés François Dubet propone invertir el razonamiento (1). Frente a los estudios de sociología política que suelen argumentar que la mayor desigualdad, propiciada por las ten- dencias globales mencionadas más arriba, de- riva en una crisis de los lazos sociales, Dubet postula que es el resquebrajamiento de la con- vivencia lo que permite que se profundice la inequidad social. En suma, la desigualdad es resultado de una crisis de la solidaridad. El planteo de Dubet pone en cuestión la te- sis del filósofo liberal John Rawls, que soste- nía que, de los tres colores de la tríada revo- lucionaria francesa, la fraternidad, que aquí llamaríamos solidaridad, es el que tiene me- nos peso en la construcción de las democra- cias modernas. Para Dubet, la fraternidad es condición de posibilidad de la igualdad. La explicación es bastante simple: aunque infini- tamente mejor para la mayoría, la igualdad es, para una minoría privilegiada, cara. Por eso una sociedad más equilibrada implica que los sectores más ricos estén dispuestos a resignar ganancias por vía de una estructura imposi- tiva progresiva que redistribuya mejor el in- greso; exige, en suma, que haya algunos que acepten “pagar por otros”, sacrificarse por personas… a las que ni siquiera conocen. Para que este esfuerzo se concrete en la práctica es necesario un sentido común que remita a la idea de que somos más o menos se- mejantes y que convivimos en un mismo espa- cio, que es territorial pero también simbólico, la mayoría de quienes formulan este discurso estén lejos de ser ejemplos de self made men queda para otro análisis: lo central es que re- sulta políticamente eficaz. Esto se explica en buena medida porque el argumento encarna en un actor concreto, el verdadero sujeto social de esta nueva batalla cultural: el trabajador meritocrático. Habi- tante de la periferia de las ciudades globaliza- das, asalariado en el sector industrial o cuen- tapropista con algún capital propio (un taxi, un kiosco), el trabajador meritocrático man- tiene –igual que el macrismo– una relación ambigua y problemática con el Estado. Lejos del vínculo vital de los sectores excluidos, que dependen de la Asignación Universal o la jubi- lación mínima para su supervivencia cotidia- na, pero lejos también de la prescindencia de los grupos más acomodados, combina depen- dencia estatal con un rechazo casi pulsional por la política: obra social con escuela públi- ca, colectivo diario al trabajo con universidad del conurbano, escuela parroquial con dos se- manas en Mar del Plata. En este contexto, las mejoras de bienestar experimentadas durante el kirchnerismo sue- len ser atribuidas menos al contexto político que al esfuerzo individual del “nadie me re- galó nada”, y por eso la vía de ascenso social hacia la clase media pura, que es el gran ideal aspiracional, es vista menos como una cons- trucción colectiva que como una escalera ha- cia lo privado: del hospital a la obra social y de ahí a la prepaga. Durante su largo ciclo en el poder, el kirch- nerismo nunca encontró la forma de hablar- le a este sector social, al que paradójicamen- te había hecho mucho por ensanchar, y al fi- nal optó por abandonarlo a su suerte, como si ya no mereciera su distinguida atención. En cambio el macrismo, tomando la posta de Ser- gio Massa, desplegó una estrategia para sedu- cirlo que incluyó la promesa de satisfacer sus dos grandes demandas: la baja del impuesto a las ganancias y la lucha contra la inseguri- dad. De este modo logró sumarlo al voto repu- blicano y al apoyo del campo hasta redondear una base social tan amplia como policlasista: sin la adhesión tardía del trabajador merito- crático, Cambiemos nunca hubiera ganado la provincia de Buenos Aires ni municipios co- mo Lanús, Tres de Febrero o Quilmes. Con su concepción de la sociedad como una pecera donde las personas nadan sueltas, sus apelaciones en singular y sus referencias casi calvinistas al esfuerzo y la cultura del trabajo, cuya contracara es por supuesto un rechazo implícito a la pereza y la dependencia estatal, el macrismo interpela a este sector social y, de manera sutil pero perfectamente visible, cambia el eje del debate público: al poner el fo- co en la pobreza en reemplazo de la desigual- Cuando la desigualdad es una elección popular histórico, lingüístico y afectivo. Sin la idea de que compartimos un destino colectivo, de que nuestro futuro está de alguna manera en- lazado al de los demás, es difícil que los gru- pos más favorecidos de la sociedad acepten el sacrificio que implica sostener a los que me- nos tienen. Esta dificultad se profundiza en un mo- mento en que cobran cada vez más importan- cia los valores relacionados con la identidad individual, que expresan no lo que tenemos en común, sea nuestro lugar en la pirámide so- cial (clase), nuestro trabajo (sindicato) o nues- tra ideología (partido político), sino lo que nos distingue, lo que nos hace diferentes el uno del otro. El efecto de este auge identitario es ambiguo: si por un lado fortalece el pluralis- mo, la tolerancia y el multiculturalismo, por otro tiende a consolidar el individualismo de la “sociedad de la desconfianza”, en la que las personas se miran como si estuvieran senta- das a una mesa de póker. En ambos casos la pregunta es la misma: ¿cómo asegurar la so- lidaridad en un contexto de exacerbación del individualismo? El trabajador meritocrático ¿La sociedad argentina optó de manera de- liberada por mayores niveles de inequidad cuando eligió a Mauricio Macri en las presi- denciales del 2015? Aunque es cierto que el macrismo prometió mantener las políticas sociales, cosa que hasta el momento cumplió, y “no sacarle a nadie lo que ya tiene”, cosa que no hizo, también es verdad que la desigualdad estuvo completamente ausente de su discurso de campaña y que la redistribución del ingre- so, tan socorrida durante el kirchnerismo, ha desaparecido del debate público. Como señalamos en otra oportunidad (2), la filosofía que orienta la gestión macrista no apunta a construir una sociedad más igualita- ria (igualdad de resultados) sino a garantizar condiciones iguales para todos (igualdad de oportunidades): la idea es consolidar una línea equitativa de largada para que luego los indivi- duos, que en su singularidad identitaria son to- dos distintos (y por lo tanto quieren cosas dis- tintas), compitan entre sí, y que cada uno llegue hasta donde pueda. Bajo esta perspectiva, la ba- lanza de la justicia se desplaza de la redistribu- ción del ingreso a la redistribución de las opor- tunidades, de la igualdad social al esfuerzo in- dividual, del Estado al mercado. Típicamente liberal, se trata de uno de los pocos conceptos abstractos a los que ca- da tanto recurre el macrismo, verificable en las apelaciones al ciudadano-vecino utilizan- do la segunda persona del singular (“Te hablo a vos, que querés estar mejor”) y en las refe- rencias permanentes a recuperar una “cultu- ra del trabajo” supuestamente extraviada por los desvaríos del populismo. El hecho de que
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    | 3 dad, optapor un problema más con- sensual y menos conflictivo, abierto a las soluciones piadosas al estilo Igle- sia Católica. El resultado invisible del nuevo enfoque liberal que nos gobier- na es un resquebrajamiento de la tra- ma de solidaridades identificada por Dubet como una de las causas para la legitimación de la injusticia social. Al aire La cultura de masas suele reflejar estas muta- ciones sociales. ¿Dónde las vemos? A la espera de una obra de arte más potente, un libro o una película, llamemos la atención sobre la deriva de “Meritócratas”, el comentado aviso publi- citario del Chevrolet Cruce. Estrenado cinco meses después del cambio de gobierno, el spot invitaba a imaginar un mundo en donde “ca- da persona tiene lo que merece”, donde “el que llegó, llegó por su cuenta, sin que nadie le re- gale nada”. Sobre un fondo de edificios vidria- dos, aeropuertos, anteojos modernos y sushi, la publicidad sostenía que “un verdadero me- ritócrata es aquel que sabe qué tiene que ha- cer y lo hace, sin chamuyos”, porque “sabe que cuanto más trabaja, más suerte tiene”, antes de un cierre casi de campaña: “El meritócrata pertenece a una minoría que no para de avan- zar y que nunca fue reconocida. Hasta ahora”. ¿Qué nos dice “Meritócratas” sobre la Ar- gentina actual? Los publicistas podrán ser superficiales y frívolos, pero disponen de un instinto agudo a la hora de detectar tempra- namente las corrientes subterráneas de la so- ciedad, que es en definitiva la que compra o de- ja de comprar los productos que ofrecen. Con la publicidad de Chevrolet, los creativos de la agencia Commonwealth McCann buscaban conectar con el Zeitgeist del macrismo: que se hayan animado a poner al aire semejante aviso demuestra que el clima de época efectivamente había cambiado, del mismo modo que el hecho de que al poco tiempo lo hayan tenido que sacar del aire, forzados por la reacción negativa, las memes y las burlas, sugiere que la perspectiva liberal-individualista todavía noha cristalizado en una nueva hegemonía cultural. g 1. François Dubet, ¿Por qué preferimos la desigualdad? (aunque digamos lo contrario), Editorial Siglo XXI, 2016. 2. Véase el editorial “Contra la igualdad de oportunidades”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, enero de 2016. © Le Monde diplomatique, edición Cono Sur Staff Di­rec­tor: José Natanson Re­dac­ción Pablo Stancanelli (editor) Creusa Muñoz (editora) Luciana Garbarino Laura Oszust Se­cre­ta­ria Pa­tri­cia Or­fi­la se­cre­ta­ria@el­di­plo.org Co­rrec­ción Alfredo Cortés Diagramación Ariana Jenik Cristina Melo Co­la­bo­ra­do­res lo­ca­les Fernando Bogado Julio Burdman Nazaret Castro Julián Chappa Carolina Keve Alfredo López Rita Ana Natalucci Josefina Sartora Pablo Semán Ilustración Gustavo Cimadoro Juan Soto Tra­duc­to­res Julia Bucci Victoria Cozzo Georgina Fraser Teresa Garufi Aldo Giacometti Florencia Giménez Zapiola Víctor Goldstein Patricia Minarrieta Bárbara Poey Sowerby Gustavo Recalde María Julia Zaparart Carlos Alberto Zito Diseño original Javier Vera Ocampo Publicidad Maia Sona msona@capin.com.ar contacto@eldiplo.org ww­w.el­di­plo.org Fotocromos e impresión: Rotativos Patagonia S.A. 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Capital Intelectual S.A. Le Monde diplomatique (París) La circulación de Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, del mes de junio de 2017 fue de 25.700 ejemplares. Fundador: Hubert Beuve-Méry Presidente del Directorio y Director de la Redacción: Serge Halimi Jefe de Redacción: Philippe Descamps 1-3 rue Stephen-Pichon, 75013 París Tél.: (331) 53 94 96 21 Fax: (331) 53 94 96 26 Mail: secretariat@monde-diplomatique.fr Internet: www.monde-diplomatique.fr Editorial Unvistazoa lademocracia argentina E n“Delrigorenlaciencia”,brevísimore- lato incluido en El hacedor, Jorge Luis Borgesimaginaunmundoendondeel arte de la cartografía había adquirido talrigurosidadqueelmapadeunapro- vincia ocupaba toda una ciudad, y el del imperio to- daunaprovincia.Comoesos“mapasdesmesurados” nosatisfacíanalosexpertos,loscartógrafosconstru- yeronunmapadelimperiodesumismotamaño,que “coincidíapuntualmenteconél”.Luego,generaciones menos fanáticas entendieron que el esfuerzo era in- útil y entregaron aquel mapa a “las inclemencias del solylosinviernos”. Pormásprecisoquesea,elmapanuncaeslaima- gen objetiva, la copia fiel de lo que está en el terreno, sinounarepresentacióninevitablementedeformada. Puedeparecerunespejo,peroseráunespejoimper- fectoque,comoenlasviejasferias,devuelveunaima- gen más flaca o más gorda o esmerilada. Un mapa es siempreunarepresentaciónqueinvolucralasubjeti- vidaddesuautoryqueporlotantoconllevaunacierta cargaideológica:unmapaesunpuntodevista. Estalimitación,queestambiénunaventaja,esel puntodepartidadeElAtlasdelaArgentina,elnuevo lanzamientodeLeMondediplomatiquequeestaráala ventaenkioscosylibreríasenlosprimerosdíasdeju- lio.Sielmapaeslafotodeformada,losgráficosdeba- rrasytortassonlaexpresióndecantidades,desubas y bajas; los cuadros desagregan datos y permiten un análisismásmatizado,entantolascronologíassonla representacióndeuntiempoqueavecesexpresamos comounalíneayqueotraspreferimosdibujarcomo uncaminodeavancesyretrocesoseincluso–otravez Borges–comounlaberintodeflechasquesecruzan. ElAtlasdelaArgentinasiguelalíneadepublicacio- nescartográficasqueelDiplóvieneeditadoconsingu- lar éxito desde su lanzamiento en Argentina hace ya casidosdécadas,conladiferenciadequeenestecaso setratadeunaobraíntegramenteelaboradaaquípor nuestrostaffeditorialjuntoaespecialistasyperiodis- tasyunequipodediseñadores,infógrafos,diagrama- doresyexpertosenestadísticas.Es,hastadondesabe- mos,elprimerAtlasdeestascaracterísticasquesepu- blicaenelpaís. Elespírituqueloguíaeslacomprensiónapartirde laideade“vistazo”:laposibilidaddeentenderuntema conelclickinstantáneodeunamiradaapartirdeuna seriedeelementosgráficosquelohacenrápidamente accesible.Lostextosexplican,refuerzanoprofundi- zaneldiseñodeinformación:laapuestaesvisual. Ypolítica.Lejosdelosaplanadostextosacadémicos pero también de las urgencias superficiales de la co- yuntura,ElAtlasdelaArgentinaproponeunamirada profundabajolaideaarticuladorade“democraciain- conclusa”.Enlíneaconelclásicoconceptodelmaestro AldoFerrer,sostenemosqueelnuestroesunpaísame- dioterminar,capazdesoportar“pisosdesufrimiento” inéditosenelcontextodelaregióncomodelograrha- zañasincreíbles–entreellasloscuentosdeBorges–. Poresorecurrimosaunenfoquepanorámicodela política,laeconomía,lasrelacionesexteriores,laso- ciedadylacultura.Deladeudaexternaalasoja,dela crisisdelospartidospolíticosalfederalismo,delain- serciónenAméricaLatinaalvínculoconChina,delos hábitosalimenticiosalosderechoshumanos,delcine alacumbiaydeahíaBorgesyMaradona,nuestrosdos argentinosuniversales,ElAtlasdelaArgentinaofrece unvistazoalosavances,desafíosyfracasos,losíconosy lossueñosdeunpaístanagotadorcomoapasionante. g © Le Monde diplomatique, edición Cono Sur
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    4 | Edición 217 | julio 2017 Lamisión S upongamos un policidio en Argen- tina, como ese que fantasea la serie Sobreviviente Designado. Una bom- ba que destruye el Congreso el día de la apertura presidencial y saca de es- cena a todo el gobierno y la dirigen- cia política nacional. ¿Qué sucedería, en tal caso, con nuestros partidos políticos? La mayoría no quedaría en pie. El PRO estaría en problemas: es pequeño, tiene pocos afiliados, carece de actores de base; cuesta imaginarlo sin Macri, Rodríguez Larreta o Vidal. Y sabemos que no habría Coali- ción Cívica sin Carrió. La UCR podría sobrevi- vir, porque hay una cultura radical y una cante- ra de dirigentes para recordarla y representarla. por Julio Burdman* El peronismo ante el voto aspiracional Nadie duda, sin embargo, que seguiría habiendo peronismo. Porque el peronismo, a pesar de ser un partido personalista, tiene vida independien- temente de sus líderes fuertes. O, mejor dicho, es anterior a ellos. El peronismo realmente existen- te es una gigantesca red nacional de actores so- ciales que forman parte del Estado argentino. Y esa red necesita un presidente propio para operar. Las oligarquías provinciales necesitan un amigo en la Casa Rosada que les asegure la transferencia de los fondos nacionales. Y para un gobernador peronista, nada mejor que un presidente peronis- ta, casi dijo el General. Los intendentes bonaeren- ses, desde hace no demasiado tiempo, están en la misma. Los sindicatos necesitan que el modelo criollo de relaciones laborales siga funcionando. Los movimientos sociales, que los programas se sigan pagando. Y así. Un partido de gobierno Esa red es la que hace del peronismo un partido de gobierno. Cualquier presidente, Macri inclui- do, debe gobernar con él. El saber peronológico agrega que toda esa gobernabilidad se acomoda, se organiza y pasa al frente una vez que tiene un líder. Lo que no es fácil es construir ese liderazgo. Hay que demostrar capacidad y tener un proyec- to. Los orígenes de las presidencias de Carlos Me- nem, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner tuvie- ron importantes dosis de accidentalidad: ninguno Dossier La disputa por el liderazgo Demasiado enfrascado en su autopercepción como partido de mayorías, el peronismo subestimó a Cambiemos y reconoce tardíamente una de las claves de su éxito: el componente aspiracional. Los peronistas saben que su suerte en octubre se jugará, en parte, en su capacidad para construir un mensaje que contemple esta dimensión. M.A.f.I.A.
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    | 5 de elloshabía sido anticipado por nadie. Además, todos ellos respondieron a una situación de crisis y tuvieron una respuesta a ella. Lo que la ciencia política no termina de expli- car es por qué ese liderazgo de gobierno peronis- ta tiene que construirse con audacia. Es la clásica tortilla que se hace rompiendo huevos. ¿Por qué el peronismo post 83 nunca puede elegir para la conducción de toda esa maquinaria a un geren- te prudente y negociador que administre todo ese poder? Menem llegó desafiando al número pues- to, que era Antonio Cafiero, y además fue el más noventista de todos los presidentes latinoameri- canos. Kirchner vio la oportunidad, se negó a ser el administrador general que quería Duhalde, se rebeló y encabezó un nuevo populismo. Ya sabe- mos que el peronismo no es un partido, es un mo- vimiento, y que no tiene ni el espacio ni la costum- bre de elegir a sus jefes en forma institucionali- zada y aburrida. Hay, asimismo, relaciones con el pueblo y con la mística que evidentemente con- ducen a los conductores a la adrenalina. La de Cristina Fernández de Kirchner fue la presidencia peronista que más se acercó a un ori- gen tradicional porque la postularon desde el po- derysin desafíosaljefenatural.Aunqueahoraque intenta volver a liderar el panperonismo recurre nuevamente a la audacia. La Unidad Ciudadana, lanzada formalmente el 20 de junio en Sarandí, implica salirse del peronismo con la expectati- va de liderarlo desde afuera. CFK, quien se sigue definiendo como “militante peronista” en su bio de Twitter, sabe perfectamente que sin la red pe- ronista no hay proyecto de poder. Su nuevo parti- do cristinista se conformó, fundamentalmente, a partir del peronismo bonaerense, con el respaldo de un grupo creciente de intendentes (46 al mo- mento de cerrar esta nota), incluyendo a La Ma- tanza y al presidente del partido. Ella ve también una oportunidad para que la Unidad Ciudadana se constituya en otras provincias como Chaco (Jorge Capitanich será uno de los que la acompañarán en la apuesta), Santa Fe, Entre Ríos y más. Hoy el ob- jetivo principal del kirchnerismo no es ganarle a Macri, sino liderar a la oposición. CFK sabe que el voto peronista puede dividirse pero que, en última instancia, la red peronista se unirá en 2019. Antes de las elecciones, o después de ellas. Una pretensión ambiciosa El problema que se le presenta al peronismo en- frascado en este proceso es Cambiemos. Un par- tido en ciernes, al que los peronistas observan poco y, en muchos casos, entienden menos. El peronismo estuvo siempre muy acostumbrado a que el “otro partido” era simplemente una con- secuencia de lo que hace o deja de hacer el pero- nismo y que estaba formado por sectores sociales incapaces de formar una mayoría (a no ser que el peronismo cometa la suficiente cantidad de erro- res). El peronismo siempre se ve a sí mismo como el partido de las mayorías, y juega con la certeza de que eso terminará de alinearse en algún mo- mento. Pero Cambiemos, aunque sea la continui- dad del radicalismo, del liberalismo, del antipe- ronismo y de otros ismos que el peronismo supo derrotar, es también algo más que eso. Cambiemos se ha consolidado como el partido de la numerosa clase media argentina. Y de to- do lo que hay por encima de ella. El clasemedie- ro argentino, una categoría con algo de análisis sociológico y mucho de construcción social, vota por Cambiemos con ganas. En estos votantes, hoy la marca Cambiemos se desempeña mejor en las encuestas que la mayoría de sus dirigentes. Pero Cambiemos también tiene la intención de arre- batarle al peronismo una partecita de lo que hay por debajo del Ecuador de la clase media, y con- cretar así su propio 40% el día de las elecciones. Es una pretensión ambiciosa. Pero el peronismo, poco habituado a tener contrincantes ambiciosos en las urnas, se desorienta. Sobre todo, porque lo hace con herramientas distintas (1). Construir un liberalismo económico popular –es decir, mayoritario en las urnas– es una mi- sión titánica en casi cualquier país del mundo. Para ello se necesita una robusta mayoría de elec- tores que crean que menos Estado es mejor para ellos. Y, por lo general, las mayorías electorales no comulgan con esa idea. En regiones con alto nivel de vida, un mercado en expansión y, sobre todo, grandes porciones del electorado que son cuentapropistas y tienen poca interacción con el Estado, es posible encontrar una mayoría de vo- tantes con ideas liberales en lo económico. En al- gunos distritos de Estados Unidos, Suiza o Ingla- terra ocurrió. En América Latina, un continente lleno de pobres, luce imposible. La comunicación cambiemita En los 80 y principios de los 90, Reagan y That- cher encarnaron una nueva fórmula para la po- pularización de las ideas favorables al merca- do entre los votantes. Se trataba de un apoyo al empresario como líder social. En las encuestas que realiza Gallup sistemáticamente en Estados Unidos, lo habitual fue –y sigue siendo– que el pequeño empresario tenga una valoración muy buena en la sociedad y el gran empresario no. Al- go similar ocurre entre nosotros: todos aman a las Pymes, nadie quiere a las grandes empresas. Pero en los años de oro de Reagan, esa brecha se cerró. En la opinión pública, la gran innovación del po- pulismo capitalista reaganeano fue eliminar las distinciones entre grandes y pequeñas empresas y hacer del empresario, chico, mediano o grande, un héroe social estadounidense que se veía ase- diado por la voracidad del Estado. Ese empresa- rio era de carne y hueso, no un constructo teóri- co impersonal como el mercado: era el joven Bill Gates que desarrollaba software en un garage, los productores de Hollywood, el señor Heinz que había creado la mejor salsa de tomate. Esta fórmula era mejor que tratar de conven- cer a una mayoría de que el Estado era un pro- blema para ellos mismos: ahora, el Estado es un problema para nuestros héroes, aquellos que to- dos queremos ser. Y que podríamos llegar a ser, dado que el chico de anteojos que arma compu- tadoras en un garage y el gran empresario del software son básicamente la misma persona. Los iguala el rechazo al Estado voraz, que im- pide que uno se convierta en el otro. El Estado voraz tal vez nos provea de bienes básicos, pero mata nuestro sueño. El voto aspiracional en su máxima expresión. El PRO no es reaganismo. En principio, por- que no comparte esa exaltación del Estado mí- nimo: cree en el gradualismo, en la obra pública como motor de crecimiento y en la acción social del Estado para compensar a los más pobres. Tal vez algunos integrantes del PRO crean en el Es- tado mínimo, pero son minoría y no conducen el gobierno. Sin embargo, Macri y su gobierno sí creen que tenemos que ir hacia un gobierno con menos Estado y mayor libertad de acción para el sector privado. Desplegar ese programa es difícil, porque la sociedad argentina no quiere reducir el tamaño del Estado. Por eso el mensaje del PRO tiene di- ferentes aristas. Por un lado, hay un núcleo duro que se alimenta de y se moviliza por el rechazo moral al kirchnerismo que busca hacerse exten- sivo a sus políticas. Este componente es impor- tante en el cambiemismo, y permite justificar sus políticas. Algunos ajustes “son necesarios” por- que lo que heredamos era un desastre. Esto se asemeja más a una política de shock que al voto aspiracional. Y contra eso, CFK tiene argumen- tos “racionales” que consisten, básicamente, en defender a su gobierno. Pero el discurso de Cambiemos también tiene un componente aspiracional. El reaganismo se- ñalaba a los exitosos del sector privado como mo- delos; Macri y sus colaboradores son, ellos mis- mos, los modelos. Se presentan a sí mismos como líderes exitosos en la vida privada que llegan al Estado por vocación social. Y buena parte de la razón que los asiste deriva de que ellos expresan y representan algo mejor que sus adversarios. Y no necesariamente por sus argumentos. Algunos votantes dicen que eligen a Cambiemos porque “los prefieren a los otros”, y en esa frase no es- tá claro si hablan de gobiernos o de personas. La comunicación cambiemita trabaja con esa ambi- güedad, y eso explica por qué son tan importan- tes las formas del optimismo, el saber escuchar, la sinceridad, el reconoci- miento de los errores y todas esas característi- cas de estilo exitoso que hoy parecieran conden- sar el universo cambie- mita. Un conjunto de recordatorios de que ellos, los que gobiernan, se destacan por sus vir- tudes personales. ¿Acaso todos los vo- tantes cambiemitas aparecen cautivados por este elemento nue- vo que ofrece su comu- nicación? Probable- mente no, y en sus elec- ciones haya muchos elementos tradicionales –el voto estratégico, el voto identidad, el voto recha- zo, el voto útil–. Pero hay razones para creer que hay una porción de este voto aspiracional, y que puede ser una clave de las elecciones por venir. El desafío del peronismo La dimensión aspiracional del voto por Cambie- mos es algo que descoloca al peronismo porque sus opciones de políticas aparecen representadas y justificadas en lo que ellos son, y no en lo que argumentan. Los políticos peronistas, como co- lectivo, están cuestionados en su reputación. La corrupción es equiparada al Estado peronista y a las políticas de los gobiernos peronistas. Enton- ces, post-política y post-peronismo se vuelven sinónimos. Dado que el peronismo es el partido de gobierno, el discurso de superación de la polí- tica que propone Cambiemos es intercambiable con el antiperonismo. No se meten con Perón ni con Eva, dos figuras mitológicas que no dañan a nadie. Pero sí son antiperonistas del peronismo realmente existente. En su lanzamiento en Sarandí, CFK hizo la ma- yor innovación estético-política que se recuerde. En lugar de ofrecer un discurso desde la cima de la montaña, trató de hacerse al costado de su pro- pia figura, se declaró como “una ciudadana más”, y se mezcló en un escenario accesible con las per- sonas con nombre y apellido. Dejó de ser la que más sabe, y trató de ponerse en el lugar de la que mejor entiende. Al hacer eso, reconoció que en el plano de la comunicación ella tenía falencias. Y sus contrincantes virtudes. Ello no quiere de- cir que lo suyo sea imitar a Cambiemos, porque la naturaleza de los mensajes no podría ser más di- ferente. El desafío del peronismo es construir su propio mensaje hacia aquellos pobres que buscan una vida material más exitosa, y no sólo mejores relaciones con el Estado y los servicios públicos. Y expresar todo eso a través de ejemplos y símbo- los, cosa que el PRO hace muy bien. Porque aspi- raciones, finalmente, tenemos todos. g 1.SobrelosconceptosdeJaimeDuránBarbaylasestrategias adoptadasparaelascenso deMauricioMacri,véase“La utopíadelaspequeñascosas”,por ChristopheVentura,Le Mondediplomatique,ediciónConoSur,marzode2017. *Politólogo. Profesor de la Universidad de Buenos Aires. © Le Monde diplomatique, edición Cono Sur Macri y sus colaboradores se presentan a sí mismos como líderes exitosos en la vida privada que llegan al Estado por vocación social.
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    6 | Edición 217 | julio 2017 La grieta opositora S i pudiéramos quitar el tamiz de los filtros institucionales, los cronogra- mas electorales y los egos en pugna podríamos ver con más claridad que lo que se expresa en esta elección son las propiedades más duraderas y pregnantes de la estructura social y los efectos históricos que fraguan en ella un conjunto relati- vamente limitado de invocaciones políticas. Y si algo queda claro de ese ping pong entre estructura social y vida política es, en nuestra tesis, que hasta ahora la oposición oscila sin síntesis posible en- tre dos modos de existencia histórica de los secto- res populares y dos modos casi opuestos de refe- rirse a ellos. La decisión de Cristina Fernández de por Pablo Semán* Entre el “pobretariado” y el “moyanismo social” Kirchner de impulsar una fuerza ciento por cien- to propia en la Provincia de Buenos Aires, los po- tenciales límites de esta estrategia para superar la imagen negativa de la ex presidenta en 2019, los lí- mites que enfrentan las estrategias de Sergio Mas- sa o Florencio Randazzo y la dura desaprobación que obtiene el gobierno en buena parte del electo- rado bonaerense expresan la compleja y contra- dictoria superficie que ofrecen los sectores popu- lares en su totalidad a la interpelación política. Sectores populares En aras de la simplicidad, podemos entender a los sectores populares como el conjunto de los trabajadores manuales calificados y no califica- dos que forman el 53% de la población y que en general se encuentran en los primeros cinco de- ciles de ingresos. En una población económica- mente activa (PEA) urbana de 15.000.000 de per- sonas tenemos subconjuntos amplios y diferen- tes entre sí, como el de las empleadas domésticas (1.168.000), los empleos manufactureros (poco más de 2.000.000), los empleados de la construc- ción (1.500.000) y el importante grupo de los em- pleados de comercio (3.000.000). La dinámica social de estos sectores es la de la fragilidad, aun en contextos de recuperación co- mo los que se dieron a partir de las políticas públi- cas impulsadas por el kirchnerismo y por la suba de precios de las exportaciones argentinas. Si lle- Dossier La disputa por el liderazgo Pese a la significativa desaprobación hacia la alianza Cambiemos parece improbable la construcción de una oposición unificada. Las distintas propuestas del peronismo que se enfrentan en la Provincia de Buenos Aires son un reflejo de la heterogeneidad de los sectores populares y de la dificultad de una misma fuerza para interpelarlos en su conjunto. Movilización hacia Plaza de Mayo, 22-12-15 (Marcos Brindicci/Reuters)
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    | 7 vódiezañosdepolíticasdeingresosrelativamente orientadas afavor de los sectores populares recu- perar una participación del salario en el Producto Interno Bruto (PIB) como la de un año no tan bue- no como 1998, con una medición que en ese en- tonces, y en la actualidad, compensaba la pérdida de la movilidad social ascendente en términos de educación, trabajo y patrimonio con el paliativo del poder de consumo, es decir, una medición que ponderaba como mejoría algo que más bien pare- cía un empeoramiento histórico que la memoria popular no dejaba de registrar al menos en parte, bastó una devaluación para que esa participación volviera a descender. Esa fragilidad que erosiona desde hace décadas el perfil social erigido durante el primer peronismo se traduce en oleadas de pér- didas que supimos conseguir y se asienta en altísi- mosniveles depobrezay desempleo estructural.A esa sociedad que acumula más daños que benefi- cios, pero también las más diversas tradiciones de contienda, le hablan el gobierno y el peronismo en sus más diversas versiones. Bandera del “pobretariado” Comencemos por las invocaciones en las que se intenta capturar el mundo popular tratando de entender las operaciones de la imaginación políti- ca del cristinismo. Lo que dicen sus militantes, sus simpatizantes tuiteros, sus mandos medios o sus jefescoincide en un gradoconjuntodeelementali- dad y contundencia como si su organización fuese al mismo tiempo transparente y chata como una lámina de cristal desde la que trasciende, en vo- ces y en luces, una estrategia. Esta sería: preserva- mos nuestras fuerzas, no se las regalamos a nadie y si ganamos ahora luego nos llevamos puestos a los indecisos y a los arrepentidos por imperio de la crisis económica o por prepotencia de trabajo, en un reencuentro final en el que si el líder imita, casi inconscientemente, el recorrido de la Larga Marcha de Mao, el pueblo realiza la parábola del hijo pródigo (que, como aclaran los teólogos, no subraya tanto el retorno del vástago como la figura del padre misericordioso). Desde esa tesitura se interpretan los datos de la opiniónpública(mearriesgoaincluiraquílasmíti- casencuestasque“sólomanejanlospolíticos”)que hablan de un alto piso electoral basado en la cons- tancia del apoyo de los más pobres de la Provincia de Buenos Aires como la expresión circunstancial de una realidad primaria a la que el trabajo político de la jefa y las agrupaciones que la siguen sin con- diciones han dado lugar y que deben seguir tallan- do contra viento y marea. En ese nivel más real que la coyuntura de las elecciones el kirchnerismo ve, además de una formidable e irrenunciable cantera electoral, y no sin algún grado de basamento em- pírico, la sedimentación en acero de la donación correspondida de la jefa en alma y cuerpo al “po- bretariado” paria y vector de deconstrucción de la Argentinaoligárquica.Nonosconfundimos:adife- rencia del proletariado, sujeto redentor del indus- trialismo, el kirchnerismo, retomando implícita- mente un concepto de la Teología de la Liberación, identifica en la masa de informales, trabajadores pobres, asalariados casi siempre precarios, algo más que la memoria irredenta de los buenos viejos tiempos, la rabia estructural y potencialmente des- estructurantedelcapitalismoexcluyente:esasmu- jeres del conurbano que morirían por Cristina, de las que muchos militantes se enorgullecen, son en ese imaginario la multitud obrera de Carpani e in- cluso los peronistas de Santoro, los marineros del Potemkin y, al mismo tiempo, los Stajanov del nue- vo siglo; en definitiva los rebeldes y, al mismo tiem- po, los constructores del proyecto. La radiografía electoral muestra el macizo apo- yo que obtiene Cristina entre los más pobres de la Provincia, el cual se nutre de años de inversión so- cial que, con todas las omisiones, desprolijidades y discontinuidades que se puedan apuntar, exis- tieron y se retroalimentaron de la pujanza de un mercado de trabajo y consumo que absorbía a los que, agarrados precariamente, hoy empiezan a caerse y les daba un horizonte a los que ni siquie- ra podían aferrarse a la cornisa del piso más ba- jo con la punta de los dedos. No fue magia: hubo crecimiento de la demanda agregada y políticas que, de las paritarias a las jubilaciones, pasando por las asignaciones mejoraron el ingreso popular y ayudaron a igualar mínimamente. Aun así, en es- tos sectores pudo crecer la popularidad de María Eugenia Vidal nutrida, entre otras razones, por un esfuerzo de la inversión social que se nota en los números del presupuesto nacional, y por una in- sistencia basada en la correcta percepción de que al conurbano hay que cuidarlo. Esta novedad crea brechas significativas, pero no amenazantes, en el predominio del cristinismo en la parte más baja de los sectores populares. Es que –como hasta los de- fensores del gobierno lo reconocen– el conurbano es el sector que más sufre la transición económi- ca que ellos imaginan como una marea progresi- va que inunda al país de beneficios en la dirección que va desde la agroindustria a la ciudad. Desafección hostil Las dificultades para el cristinismo y el campo fér- til de otras apuestas políticas comienzan un poco más arriba, pero también en los sectores popula- res. El terreno de lo que con Martín Rodríguez lla- mamos el moyanismo social (1) es el terreno en el que restan todos los gestos que un poco más abajo suman. Esa zona de la sociedad que no sólo inte- gra a los camioneros, sino a una buena parte de los trabajadores formales y no tanto, empezó a distan- ciarse del kirchnerismo a partir del ocultamien- to de la inflación: pocos tienen en cuenta el grado en que esa maniobra era un corrosivo político de amplio espectro y larga duración. Entre otras co- sasporque,encompensación,seconformabancon apuntar una falsedad tan irritante para esos suje- tos como el mismo ocultamiento: aumentos de sa- larios que supuestamente superaban la inflación cuando éstos, o no lo hacían, o sólo lo hacían tem- porariamente, mientras la oferta concentrada se cobraba en disminución de calidad lo que no podía llevarse como renta extraordinaria en el precio. Quien pueda comparar la transformación de la va- riedad y la calidad de lo que ofrecía un supermer- cado cualquiera en 2007 y en 2015 podrá enten- der que la dinámica inflacionaria arrasaba no sólo la previsibilidad sino también la calidad de vida. Mucho menos se asume hasta qué punto esa nega- ción llevaba a no querer creerle nada a un lideraz- go político que no sólo desmentía una percepción primaria indiscutible sino que, asumiendo una posición docente, los reprendía moralmente. Las bocas que se taparon con amonestaciones trasla- daron su descontento de la voz al gesto: los rictus descreídos del escepticismo, la empatía con la sa- ña y obviamente de allí a la venganza en el cuarto oscuro. Las distancias se agravaron cuando el au- mento de la base social que pagaba ganancias tocó a los engañados por la inflación, que eran además parte de las víctimas preferenciales de la insegu- ridad. El caldo de cultivo de la desafección hostil se engordó con decires que respecto de este últi- mo tema, y más allá de las políticas específicas y sus magras concreciones, dieron resultados que se corresponden con todas las potencias que el cris- tinismo acuerda a las batallas culturales, pero en este caso en contra. El moyanismo social y el pobretariado no son sólo agregados sociodemográficos, sino efectos de relaciones políticas que los constituyen in- cluso en una contraposición que caracteriza a la economía política y electoral del mundo popu- lar. Porcentualmente casi tan importante como el apoyo del pobretariado, el odio anticristinista del moyanismo social es irreductible pero electo- ralmente decisivo, y se termina de definir políti- camente entre el fuego cruzado de las por ahora ilusorias recuperaciones críticas de kirchneristas reloaded, los poskirchneristas, las operaciones de contrahegemonía que promueve el gobierno y, por supuesto, la glorificación isotrumpista con que el massismo se traduce mal y se extravía. Pero digamos algo más sobre las dinámicas que atraviesan a este grupo. En el conjunto de los sec- tores populares, como en casi toda la sociedad, las riquezas son percibidas como un conjunto finito de manera tal que lo que me falta a mí lo tiene otro que me lo sacó. A esa presunción básica la escena de López y sus bolsos le dio, con la contunden- cia innegable de la imagen presentida, todos los elementos que necesita para desplegar una com- prensión del malestar económico presente y fu- turo como efecto exclusivo de la corrupción K. Sobre llovido mojado vino a sumarse la dinámica mediática que les da sostén a sospechas modula- bles ora como vehemencia, ora como soberbia y que se estabilizó en este último punto con la di- fusión de grabaciones de las escuchas a CFK que dejan marcas duraderas en el imaginario (no por nada esto es algo que la actual campaña de CFK intenta desmentir con ingeniosos y potencial- mente efectivos cam- bios vocales pese a que muchos de sus parti- darios que la aman co- mo Venus de las pieles prefieran un ring tone de “Soy yo Cristina, pe- lotudo” y su imagen en tacones). En este con- texto, las opiniones po- pulares sobre CFK se distribuyen entre la afirmación consciente y sacrificadamente po- lémica del “roban pe- ro hacen”, el encanta- miento con los años de oro, indecible ante el bullying anti cristinista, y los odios retroalimen- tados del moyanismo social que incluso mantie- nen cierto crédito al gobierno. La síntesis imposible Valga todo este racconto para darle sustento a la tesis inicial: la construcción de una oposición ma- yoritaria es, pese a la desaprobación mayoritaria del gobierno, una tarea casi tan difícil como la de superar la grieta. No sólo se trata de recuperar vo- luntades e iniciativa en los sectores medios, y de tratar de evitar en esa tarea la propensión a repre- sentar esos sectores como lo haría un menchevi- que. Se trata, sobre todo, y por ahora, de que quien representa al pobretariado no contiene ni deja de herir al moyanismo social, y de que quien conduce a este último no logra contener ni descristinizar al pobretariado. Todo sucede como si se pudiera esperar menos una figura de síntesis que una agre- gación de estrategias políticas destinadas a coor- dinar su capacidad de representación en un mis- mo sentido. Y esto no puede ocurrir sin respon- der cuestiones naturalizadas que las estrategias actualmente concurrentes dejan en la oscuridad: ¿es lo mismo oponerse de forma consistente, efec- tiva y entonces radical al macrismo que apoyarse en las esperanzas de los más débiles?, ¿represen- tar y conducir al moyanismo social es optar por una estrategia de oposición “moderada” para no ser confundido con un “revoltoso”? ¿No sería po- sible conectar mejor el cable azul del moyanismo social con el cable rojo de la actitud opositora sin mochilas para contener mejor a todos, incluso a nuestros condenados de la Tierra? g 1. Véase “El moyanismo social”, por Martín Rodríguez, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, junio de 2017. *Antropólogo. © Le Monde diplomatique, edición Cono Sur Esas mujeres del conurbano que morirían por Cristina son en ese imaginario la multitud obrera de Carpani e incluso los peronistas de Santoro.
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    8 | Edición 217 | julio 2017 L a gran pregunta que atravesó al cam- po sindical durante el kirchnerismo fue cómo los sindicatos recuperaban supodercorporativomientrashacían políticaenuncontextoderegresodel Estado. Las diferentes respuestas en tornoaquéimplicabahacerpolítica,sihabíaquere- cuperarelroldecolumnavertebral,convertirseenla cabezadelmovimientonacionalofundirseenelkirch- nerismo,fuerondecisivasparaelprocesodefragmen- tación. Como resultado, en diciembre de 2015 había cincocentralesyporlomenoscuatronucleamientos. Desde ese entonces el contexto socioeconómico cambió drásticamente. El gobierno de Cambiemos operóungironeoconservadorque,entreotrascues- tiones,desmantelólasinstitucionesyproteccionesla- borales.Aunqueaúnnoformalizóunproyectodere- formalaboral,hayindicadoresquemuestranelrum- bodesupolítica:laincorporaciónenlasnegociacio- por Ana Natalucci* nesparitariasdeaumentosporproductividad,elpago porpresentismooloscambiosenelotorgamientode licencias.Enestacoyuntura,laseleccionessonpen- sadascomolainstanciaparalegitimarunaacciónde gobierno –y con ella, el ajuste que anticipan actores gubernamentalesclave–quenofuelaprometidadu- rantelacampañaelectoral. En cuanto al mundo sindical, la pregunta se abre actualmenteendosdirecciones.Porunlado,¿cómo seresisteesatransformaciónenlasrelacioneslabo- rales? Y por otro, ¿cuál es la estrategia sindical en el proceso político actual y específicamente en la con- tienda electoral? ¿Qué implican los posicionamien- tosdeapoyoquediferentesdirigentessindicaleshan realizadoalasfuerzaspolíticasysusprecandidatos? ¿En qué medida contribuyen a reconstruir la repre- sentaciónsindical? Comopremisageneral,cadaposicionamientosu- poneunsolapamientodevariasdimensiones:econó- micas,organizacionales,gremiales,deidentificación partidaria e ideológicas. El modo en que se conju- guen y la que predomine definirán el perfil que asu- macadaorganizaciónsindical.Enesteescenario,es importante tener presente que no es la CGT como centrallaqueintervieneenlascontiendaselectora- les, sino que son los nucleamientos los que deciden cuálessuparticipación.Porúltimo,tambiénhayque considerarquelaacciónpolíticatieneunadobledi- rección:unaorientadahacialosacuerdosintraCGT quepermiteladinámicainternayotrahaciaelcam- po político. En definitiva, un accionar político con demandas corporativas y políticas. Sobre estas últi- masnosvamosaconcentrar. Breve historia de la desindicalización Desdelos80sehabladeladesindicalizacióndelpero- nismo.Pero,¿quésignificaesto?¿Quelossindicalistas dejarondeserperonistasodehacerpolítica?¿oqueel Dossier La disputa por el liderazgo Sub.coop Despuésdelsueño delpresidenteobrero por Ana Natalucci* La acción sindical en la contienda electoral A pesar del proceso de desindicalización del peronismo y de la creciente fragmentación y heterogeneidad del movimiento obrero, los dirigentes gremiales continúan jugando activamente en el terreno de la política, como lo confirma su participación en las listas para las PASO. ¿Cuáles son los desafíos de la representación sindical en el escenario actual?
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    | 9 peronismonoalbergaestetipoderepresentaciones? Enverdad,cuandosealudeaesteprocesosealudeal momentoenelqueelperonismorenuncióaladistri- buciónmovimientistaquehabíaadoptadoensumo- mentooriginario.Esdecir,laorganizaciónporcuotas como estrategiapara organizar las diferentes ramas quecoexistíanensuinterior.Deestosetratóbásica- mente la Renovación Peronista, de la derogación de esoscuposjuntoconelfortalecimientodelsectorpo- líticoluegodeloslargosañosdelaproscripción.Los recursosymilitantesyanoproveníansólodelarama sindical, sino que había una creciente expansión de loterritorial.Finalmente,elvirajeneoliberalasumi- doporCarlosMenemnosólovacióideológicamente almovimiento,sinoqueprodujounbrutaldesacople consusbasessociales. En 2003, con la emergencia del kirchnerismo, el peronismoseconvirtiómásenunaposibilidadiden- tificatoria,enelsentidodeofrecerunvocabularioco- múnyunimaginariodesdeelcualformularunainter- pelaciónpolítica,queenunareapropiacióndelafor- maorganizativa.Notodoslosdirigentescompartían estapercepción,deallíquealgunosreclamaranrecu- rrentementelarestitucióndel33%deloslugares.Co- moseñalaEzequielMeler(1),sibienesteporcentaje nosiempresecumplió,funcionabacomounorienta- dordelaacción;unimaginarioconstruidoalrededor deunpasadoqueseesperabarecuperar. En este contexto se produjeron las transforma- ciones del mundo del trabajo que modificaron la fi- sonomíadelaclasetrabajadoraydesarmaroneluni- verso obrero en el cual el sindicato era la mediación organizativa prioritaria. De este modo se puede en- tenderporquélosmovimientossociales,lejosdeser transitorios,tuvieronunsignificativocrecimiento,al puntodecompartirelespaciopolíticoconlossindi- catosypartidospolíticosconlosquenosiemprehan tenidobuenarelación. En consecuencia, por cuestiones estructurales y políticas internas al peronismo la desindicalización delperonismohacobradouncarácterirreversible. Formas de hacer política Ahorabien,¿esteprocesodedesindicalizaciónimpli- cóquelosdirigentessindicaleshayandejadodehacer política?¿Cómoentenderentonceslossucesivosin- tentosdelosnucleamientossindicalespormantener, condiferentesnivelesdeestabilidad,relacionescon fraccionesdelperonismo? Unarecapitulaciónbrevemuestraqueentre2005 y 2011 los posicionamientos estaban distribuidos en dosgrupos.Elprimero,conformadoporLuisBarrio- nuevooGerónimoVenegas(fallecidoel26dejunio)y sualianzaconEduardoDuhalde.Elsegundo,porlos nucleamientosdelaCGTAzopardo(Independientes yMTA)enelFrenteparalaVictoria(FPV).Enesepe- ríodo,además,todaslasfraccionessindicalescontaban condiputados,porloquelasumatoriatotalerasignifi- cativa.Noobstante,lafragmentacióndelespaciolicua- basuincidenciapolítica. Larupturadelmoyanismoconelkirchnerismoyla posteriorfracturadelaCGTen2012movierontodoel tablero:sihastaentoncessediscutíaelsaltoalapolítica comomododerecuperarelpoderpolítico,desdeen- toncesseampliaronlostópicos:ellugardelmovimien- toobreroenelperonismo,lasformasdehacerpolítica legitimadasylossujetosautorizados. Esteprocesodefragmentaciónnoclausurólasex- pectativas políticas de los nucleamientos sindicales; másbienlasreorientó.Así,enmayode2013,Moyano yunconjuntodesindicatosagrupadosenlaCGTAzo- pardofundaronelPartidodelaCultura,laEducacióny elTrabajo(CET)queparalaseleccionesdemediotér- minodeeseañoestablecióunaalianzaconFrancisco deNarváezenelFrenteUnidosporLibertadyTrabajo. Estafuerzaobtuvoel5,43%delosvotosysequedócon elcuartolugar.LadivisióndelaCGTtambiénalcanzóa laJuventudSindical.Suconductor,FacundoMoyano, seacercóalFrenteRenovadoryen2015renovósuban- cacomodiputadobajoesabandera. EnlaCGTAlsinaladiscusiónfuedisparacausade ladiversidaddesectoresinvolucrados.Losprincipa- les, sin embargo, eran dos: el Movimiento de Acción SindicalArgentino(MASA)ylaCorrienteFederalde Trabajadores (CFT). El MASA se conformó a partir de la emergencia de dicha CGT y en su documento fundacional,“Unidosodominados”,sereconocíaco- mocontinuadordelalíneadelMovimientodeTraba- jadores Argentinos (MTA). Los acuerdos se restrin- gían a las negociaciones gremiales y a la alianza con el gobierno nacional presidido por Cristina Fernán- dezdeKirchner.Enlaseleccionesde2013y2015ju- garondentrodelFPV.Elsegundonucleamientoesla actualCorrienteFederaldeTrabajadores(CFT),cu- yoorigenseremontaafinesde2014cuandosurgióla CorrientePolíticoSindicalFederal(CPSF),integra- da principalmente por gremios del interior del país. Enla“DeclaracióndeCórdoba”postulabalanecesi- daddediscutirunprogramadelmovimientoobrero yprofundizarelproyectonacionalypopular.En2015, laCPSFapoyóactivamentelacandidaturapresiden- cialdeDanielScioli(FPV).Atravésdeacuerdosconel “NúcleodelMTA”ylaAsociaciónBancariaenagosto de2016fundaronlaCFT.Unadesusfraccionesper- maneciócercanaalkirchnerismo,manteniendoreu- nionescondirigentespolíticos,inclusiveconlamis- maCFK.Alrespecto,haydosacontecimientosrecien- tesparadestacar.Porunlado,lareuniónorganizada enelSindicatoArgentinodeDocentesPrivados(SA- DOP)elpasado4demayodondelaexpresidentain- sinuó una autocrítica a la relación que mantuvo du- rantesugobiernoconlossindicatos.Porotro,ellan- zamiento del Frente Sindical para la Victoria (FSV) a principios de junio, una especie de agrupación de extraccióngremialperoconparticipacióndirectaen el espacio político kirchnerista. La gran novedad de este espacio es la articulación de dirigentes prove- nientesdelaCGTylaCTA,quepermitiórenovarlos debatesalinteriordelmovimientoobreroehizoex- plícitounclivajegeneracional. Para resumir, los sindicatos y sus dirigentes si- guen haciendo política, aún en este marco de frag- mentación.Valedestacarquecomolossindicatosno cuentan con personería política para presentarse a elecciones,debenaliarseconfrenteselectorales.Pa- raellocreanpartidospolíticosconpersoneríasaco- tadas a ciertos distritos, lo que permite entender al- gunasdesusacciones. En el escenario actual, y frente a las elecciones legislativas, algunos nucleamientos han optado por hacer política por fuera de sus sindicatos (MASA), otrospensandoenlacontigüidaddeltrabajocorpo- rativo y el político (CET y gremios pertenecientes a la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte,CATT)yotrosfundiéndoseenunespa- ciopolíticomayor(FSV).Losdosprimerossuponen acuerdos coyunturales con algún frente político en los que prima una lógica de intercambio de militan- tesparafiscalizaryderecursosparalacampañapor lugaresexpectantesenlaslistas.Sinembargo,laper- manencia de los diputados electos en esos bloques legislativos suele ser precaria; una vez asumida la banca se forman bloques gremiales que responden alnucleamientoantesquealfrenteelectoral. Desde esta lógica deben entenderse los recientes acuerdosentreHugoMoyano(Camioneros),LuisBa- rrionuevo(Gastronómicos),ArmandoCavalieri(Co- mercio),RobertoFernández(UTA)yOmarMaturano (La Fraternidad) con el Frente Renovador de Sergio Massa,yeldeHéctorDaerconFlorencioRandazzo. UncasomáscomplejoesdelpartidoFepresidido,has- tasufallecimiento,porGerónimoVenegas,ferviente anti-kirchnerista,cuyatrayectoriaoscilóentreDuahl- deyCambiemosdesde2015.Enestecasopareceprio- rizarseunacuerdoideológicoentrecúpulas,sobreto- do si se tiene en cuenta la diferencia brutal entre las basessocialesdecadafuerza.Laúltimaposición(hoy reflejadaenelFSV)suponelaparticipaciónenelespa- ciokirchnerista,nocomocabezaocolumnasinocomo unapartemás.Enestesentido,implicaelpasajedeuna concepcióndelmovimientismocomodistribuciónde cuotasaunoentendidocomoconstrucciónpolítica. LatrayectoriadelaCentraldelosTrabajadoresde laArgentina(CTA)hasidodiferente.Desdesufractu- raen2010lasposicionessebifurcaronentreloscon- fesamente kirchneristas y aquellos que siguen bre- gando por un instrumento electoral autónomo. La CTA de los Trabajadores –presidida por Hugo Yas- ky–haparticipadoentre2013y2017delFPV.LaCTA Autónomasufrióotroquiebreacausadelasdisputas alinteriordelaAsociacióndeTrabajadoresdelEsta- do(ATE).ElsecretariogeneraldelaseccionalCapi- tal,DanielCatalano,esunactivomiembrodelespacio sindicalkirchneristayunodelosfundadoresdelFSV. Porsuparte,lalíneadeVíctorDeGennaroyHugoGo- doy(ATENacional)ensayópara2015elFrentePopu- lar–quenologrólacantidaddevotosnecesariapara presentarse en las elecciones generales– y reciente- mentefundóelFrenteSocialistayPopular. Una nueva representación Algunaspreguntassiguenabiertas:¿porquésilosdi- rigentessindicalesintentansucesivamentehacerpo- líticayganarpuestospolíticoselectivosseguimosha- blando de un proceso de desindicalización? ¿Cuáles sonlosdesafíosdelarepresentaciónsindicaleneles- cenarioactual?Comosemencionóanteriormente,el sindicatoperdiósuestatutocomomediaciónorgani- zacionalprioritaria,perdiendoelmonopoliodelare- presentacióndelmundopopular.Enestesentido,es- tudiosrecientesdelcampodelahistoriapolíticahan deconstruidociertoscon- sensosclásicosdelahisto- grafíayhanensayadoque la pervivencia del pero- nismo no debe atribuirse sólo a una clase social re- lativamentehomogéneao alafortalezadelasorgani- zacionessindicalesquese incorporaronaél,aundu- rante su proscripción. La explicación debe buscar- se también en el carácter constitutivo que tenían los sindicatos en la vida asociativa del mundo po- pularcomoordenadoresdelaexperienciacotidiana. Volviendoalpresente,siacordamosconestaspre- misasyasumimosqueesemundopopularorganizado poreltrabajofordistahasufridounatremendamuta- ción desde la emergencia del neoliberalismo, es evi- dentequelarepresentaciónsindicaltalcomolacono- cíamoshastaahoracambióinexorablemente. Esteprocesonofuevoluntaddelactorsindical,ni exclusivodeArgentina,endondehayintentosdere- construiraquellarepresentación.Enotrotrabajo(2) analicé las implicancias para la acción sindical en el marcodeunaclasetrabajadorasumamentefragmen- tada,nosólorespectodelacoberturalegalysindical, sinotambiénalinteriordelcolectivodetrabajadores formales. La insistencia de los nucleamientos sindi- calesporseguirparticipandoenpolíticaycontarcon diputados propios es una estrategia en el camino de reconstituiresarepresentación.Sibienestaestrate- giaesnecesaria,yaquehansidodiputadossindicales losquetuvieronunaatenciónespecialacambiosre- gresivosperotambiénprogresivosenmateriadenor- mativa laboral, ésta no puede ser la única. De hecho durante2016laCGTpromovióelfortalecimientodel vínculoconmovimientossocialesycolectivosdetra- bajadorescomolaConfederacióndeTrabajadoresde laEconomíaPopular(CTEP). Este proceso está en curso y no tiene un destino predeterminado.Dependerámásbiendelasacciones sindicalesydesucapacidadparaampliaryconsolidar unanuevarepresentaciónsobrelaactualyheterogé- neaclasetrabajadora.g 1.EzequielMeler,“Lasinternasjusticialistasde1983:reflexiones preliminares”,ponenciapresentadaenelworkshopElEstado, lopolítico,lacuestiónsocialylacuestiónsindical(1850-2014), UniversidadNacionaldeLanús,BuenosAires,2014. 2.AnaNatalucci,“Elsindicalismoperonistaduranteelkirchnerismo (2003-2015)”,enMartínRodríguez(dir.)¿Existelaclaseobrera?, LeMondediplomatique/Capitalintelectual,BuenosAires,2017. *Doctora en Ciencias Sociales. Investigadora Adjunta del CONICET con sede en el Instituto de Investigaciones Gino Germani, UBA. © Le Monde diplomatique, edición Cono Sur La ruptura del moyanismo con el kirchnerismo y la posterior fractura de la CGT en 2012 movieron todo el tablero.
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    10 | Edición 217 | julio 2017 África,saqueohistórico Mientras en el Primer Mundo avanzan las fuerzas xenófobas como respuesta a la crisis migratoria, son pocos los que se preguntan por las causas de esa migración y cómo atenderlas. Y en África, a pesar de que la colonización ha terminado, las prácticas del saqueo no cesan. La hipocresía de los países del Norte por Ignacio Ramonet* C on la llegada del verano boreal, volvemosaasistiralosrepetidos y a veces trágicos asaltos contra lasmurallasalambradasdeMe- lilla, llevados a cabo –con sofis- ticadastécnicasyartimañasdeasediome- dieval– por disciplinadas columnas de jóvenes subsaharianos. En otras zonas (Canarias, la isla italiana de Lampedusa, las costas de Sicilia, de Grecia, de Chipre, deMaltaylaislafrancesadeMayotte,cer- cadeMadagascar),los“invasores”llegan casi siempre a las playas de noche –cuan- donozozobran–,ensilenciosasembarca- ciones,comoantañolohacíansindudavi- kingos,normandososarracenos. EnEuropayenotraspartesdelmundo rico, muchos (entre ellos Donald Trump) tiendenaconsideraraesos“asaltantes”co- mo agresores, delincuentes y hasta crimi- nales.Laextremaderechaeuropeareclama másmanodurapararepeleralosintrusos, menosmiramientosylaadopciónurgente demedidasmásradicales.Másvigilancia, máspolicía,másejército,másexpulsiones. Ynosiempresepreguntaporquéesasper- sonasestándispuestasacorrertantosries- gospara,endefinitiva,poner,porpreciovil, su fuerza de trabajo al servicio de nuestro confortynuestroaltoniveldevida. Secuelas de la colonización ElÁfricaSubsaharianaesunadelasregio- nesmásempobrecidasdelplaneta,conuna pobrezaextremaqueseexplicapordiver- sos factores. En primer lugar: la trata de esclavos,crimenygenocidioquevaciódu- rantesigloselsubcontinentedemillonesde sushombresymujeresmásjóvenes,sanosy fornidos,obligandoacomunidadesenteras avivirescondidasyaisladasenlasprofundi- dadesdelajungla,sincontactoalgunocon los progresos de la técnica y de la ciencia. TambiénennecesariorecordarqueÁfrica ha sido, hasta hace apenas unos decenios, tierradecolonización.Deunacolonización impuestaporlaspotenciaseuropeasasan- greyfuego,abasedeguerras,exterminios ydeportaciones.Todoslospodereslocales queosaronoponerseyresistiralosconquis- tadores–portugueses,holandeses,británi- cos,franceses,alemanes,italianosoespaño- les–fueronaplastados.Enelaspectoeconó- micolaspotenciascolonialesestablecieron, demodoautoritario,unaeconomíafundada enlaexportacióndemateriasprimashacia lametrópoliyenelconsumoobligatoriode productosmanufacturadosproducidosen Europa.Deesamanera,Áfricaperdióenlos dostableros.Yesadobleexplotación,enlo esencial,nosehamodificado. Por ejemplo, Costa de Marfil, primer productormundialdecacao(el40%delvo- lumenmundial)nuncahapodidodesarro- llarunaindustriachocolateraexportadora. LomismosepuedeafirmardeMalioNíger, dosdelosprincipalesproductoresdealgo- dón,quienessehallaronenlaimposibilidad demontarunaverdaderaindustriatextil.Y eso porque, en general, las excesivas ta- rifas aduaneras impuestas por los países importadores ricos a los eventuales pro- ductoselaboradosenelSurarruinantoda posiblecompetenciaconlosproductosfa- bricadosenelNorte. Los países desarrollados quieren con- servarlaexclusividaddelatransformación de las materias primas o, en el marco de la globalización liberal, aceptan deslocali- zarsusfábricashaciaChinaoBangladesh, dondelamanodeobraeshábil,dócilyso- bretodobarata.Peronoestándispuestosa invertirenÁfrica,niendesarrollareneste continenteunsectorindustrialimportante. La división internacional del trabajo, efectuada en favor de los intereses de los paísesdelNorte,atribuyeaÁfricaunpapel subalterno, lo cual le impide entrar en el círculovirtuosodeldesarrollo. Lasfabulosasriquezasminerasyfores- talesdelcontinenteafricanosonvendidas a precios de saldo, para el mayor enrique- cimiento de las empresas importadoras y transformadoras del Norte. De ese modo, nosecreanempleosnisiquieraenlasindus- triasagroalimentarias,elsectorbásicoapar- tirdelcualsepuedeedificarunverdadero desarrolloagrícola,ymástardeindustrial. Por eso también África es el último conti- nentequeaúnconoceconregularidadcrisis alimentariasyhastahambrunas. Estaregióndelmundo,amenudocalifi- cadaporlosmediosdominantesdelNorte de “subdesarrollada”, “violenta” e “infer- nal”, no habría conocido tal inestabilidad política–golpesdeEstado,insurrecciones, masacres, genocidios, guerras civiles, te- rrorismo yihadista–, si los países ricos del Norte(empezandoporlasantiguaspoten- ciascoloniales)lehubiesenofrecidoposi- bilidades de desarrollo reales en lugar de seguir explotándola. La pobreza crecien- te se ha convertido en causa de desorden político,decorrupción,denepotismoyde inestabilidadcrónica.Yestamismainesta- bilidaddesalientaalosinversores,tantolo- calescomointernacionales.Conlocualse cierraelcírculoviciosodellaberintodela pobreza. La crisis del “oro blanco” Todo esto explica por qué hoy un (o una) jovendelsurdelSahara,enplenasaludya menudo con buena formación educativa, nodeseaseguirviviendoenloqueeselca- labozodelmundo.Decenasdemiles,enes- temomento,estánmarchandohacialospe- ligrosos caminos que conducen a Europa, conlaesperanzadepodervivir,porfin,una vidanormal.Yquizátambiénconlareivin- dicacióninconscientedequelesdebemos algodenuestrariquezaactual. Estoessoloelcomienzo,ynosesabequé tipodemuroshabráqueconstruirparades- alentar el flujo. Porque el Banco Mundial acabadeadvertirquelabombademográfica yahaestallado,yqueenlospaísespobresse cuentanpormilloneslosjóvenesmenores de22añosquenoencuentrantrabajoensus países.Ycuyaúnicaperspectivaescorreral asaltodelasmurallasdeEuropa. ParaalgunospaísesafricanosdelSahel, queestánentrelosEstadosmáspobresdel mundo, como Mali, Burkina Faso, Níger y Chad,elalgodón,el“oroblanco”,represen- ta entre un 30% y un 40% del valor de sus exportaciones.Es,porconsiguiente,unpro- ductovitaldelqueviven,directamente,tres millonesdeagricultores,eindirectamente más de quince millones de personas… “El algodónestáligadoalahistoriadeÁfricay a la penosa historia de la esclavitud –dice AminataTraoré,exministradeCulturade Mali–,perohoyqueremosquenosayudea liberarnosynoquenosesclavicedenuevo.” Estospaísespobres,enlosúltimosdece- nios,hansacrificadootrasinfraestructuras yhanhechoesfuerzosconsiderables(cons- truccióndeembalses,canalesderiego)para aumentarlassuperficiesdedicadasalculti- vodelalgodón.Yhoyseencuentranenuna situacióndramáticaporque,apesardelbají- simo costo de una producción realizada porcampesinospobres,elalgodónafrica- nonoescompetitivoparalaexportacióny resultamáscaroqueelqueproducenalgu- nospaísesricoscomoEstadosUnidos,que controlael30%delasexportacionesmun- dialesdelafibrablanca. ¿Cómoesposiblequeelalgodónprodu- cidoapreciodeoroenNorteaméricaresulte másbaratoqueelquesecultivaacostoin- frahumano en África? Sencillamente por- que Washington vierte a sus productores dealgodónsubvencionesanualesporunos 3.000millonesdedólares.Esoexplicaque elalgodónestadounidensepuedavenderse enelmercadointernacionalaunprecioin- ferioraldesucostoyhastamásbajoqueel preciodel“oroblanco”africano. Consecuencia: si esas subvenciones se mantienen,seproduciráunacatástrofeeco- nómicadegranenvergaduraenesospaíses africanosdelSahel.Millonesdeagriculto- res seguirán abandonando el campo para iraenrolarseenlosejércitosyihadistasque controlangranpartedelSahel,oiránaha- cinarseenlosbarriosdechabolasdelaspe- riferiasurbanasdesdedondelamiseriayel hambreempujaránalosmásatrevidosatra- tardeemigraraEuropa.Abordodecayucos hastaCanarias,oatravesandoeldesiertodel SaharahastaLibiaintentandodespuéscru- zaraItalia. Delalgodónalapatera(1)solohayunpa- so.Yaunqueparezcaquenohayvínculoal- guno,lospaísesdelaUniónEuropea,yentre estoslosmásexpuestosalaentradadelos inmigrantes clandestinos subsaharianos, deberían insistir para que se supriman las subvenciones a las exportaciones agríco- las,yenparticularalasdelalgodón,quesolo beneficianaunosmilesdeagricultoresnor- teamericanosmientrasarruinanamillones deafricanos. Soluciones reales Recordemosquelaactividadprincipal,aes- calaplanetaria,siguesiendolaagricultura. Detodosloscampesinosdelmundo,apenas unos 30 millones disponen de un tractor, 250millonestrabajanconinstrumentosde tracciónanimaly1.300millonesusanherra- mientasmanuales.Esaesladramáticareali- daddelaagriculturadehoy. Enjuniode2005,paratratarlasituación deÁfricayparaseduciralaopiniónpública mundial,losjefesdeEstadodelG-8invita- ronalospresidentesdeSudáfrica,Argelia, Etiopía,Ghana,SenegalyTanzania,además deaKofiAnnan,entoncessecretariogene- raldelaOrganizacióndelasNacionesUni- das(ONU).LaideadeTonyBlair,enaquel momentoprimerministrobritánicoyquien presidíaeseG-8,erareducirladeudaexter- na de los países en desarrollo, después de haberreducidoladetrecepaísespobresde África.Tambiénproponíaaumentarlaayu- dapúblicaaldesarrollo(APD)unos25.000 millonesdedólaresalañoduranteunlustro hastaalcanzarel0,75%delproductonacio- nalbruto(PNB).Elpresidenteestadouni- denseGeorgeW.Bushseopusobajoelpre- textodequeÁfricanoseríacapazdeabsor- bertalcantidaddecapitales.Sinembargo,la ayudapropuestaporTonyBlairerainferior aloqueestabacostandoentonceslaguerra deIrak.Otrosobservadoresrecordaronque Estados Unidos consintió consagrar, des- pués de la Segunda Guerra Mundial, no el 0,75%desuPNB,sinoel1%durantecuatro añosparaayudarareconstruirEuropacon elPlanMarshall... Si de verdad quisieran ayudar a África, lospaísesricostendríanquetomar,conur- gencia, cinco medidas sencillas: primera, suprimir definitivamente la deuda exter- naafricana(porcadadólarprestado,Áfri- cayahadevuelto1,3dólaressóloenintere- ses);segunda,suprimirlassubvencionesa lasexportacionesagrícolasqueinundan,a precios de saldo, los mercados de los paí- sesendesarrolloydestruyenlaagricultura local;tercera,abrirlosmercadosagrícolas de Norteamérica, de la Unión Europea y deJapónalosproductosafricanos;cuarta, aceptar que los países africanos establez- canunapolíticaproteccionistaenfavorde sus producciones locales tanto agrícolas como industriales, sin que el Fondo Mo- netarioInternacionaloelBancoMundial lossancione,yquinta,reorientarlainves- tigaciónfarmacéuticaparacurarlasepide- mias endémicas de África (cuando hoy, el 90%delainvestigaciónfarmacéuticaestá orientada a mejorar la vida del 10% de la poblaciónricamundial). Losrecursosabundanyexistensolucio- nesparaerradicarlapobrezaenÁfricayen elrestodelplaneta;faltavoluntadpolítica. ¿Cuándoporfinsepodráadmitirquesupri- miendolapobrezaylasinjusticias,sesupri- men las principales causas del terrorismo enelmundo?g 1. Embarcación pequeña usada para el trans- porte de inmigrantes ilegales. *Director de Le Monde diplomatique, edición española. © Le Monde diplomatique,ediciónespañola En los países pobres se cuentan por millones los jóvenes menores de 22 años que no encuentran trabajo en sus países.
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    | 11 168 58 47 gráficos einfografías mapas artículos El AtlasDE LA ARGENTINA La democracia inconclusa ¡YA SALIÓ! w w w . e l d i p l o . o r g Una obra imprescindible para entender los principales avances, desafíos y fracasos de una democracia aún en construcción. EN VENTA EN KIOSCOS Y LIBRERÍAS De la deuda externa a la soja, de la crisis de los partidos políticos al federalismo, de las relaciones con América Latina al vínculo con China, de los hábitos alimenticios a los derechos humanos, del cine a la cumbia y de ahí a Borges y Maradona, El Atlas de la Argentina ofrece una mirada panorámica de un país en permanente transformación.
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    12 | Edición 217 | julio 2017 De la independencia a la hambruna Luego de su independencia en 2011, el conflicto político que estalló en diciembre de 2013 profundiza la crisis social en Sudán del Sur. Mientras que la violencia, la crisis alimentaria y su déficit sanitario empujan a sus habitantes al exilio, la comunidad internacional ha hecho oídos sordos a un estado de emergencia calamitoso. El apoyo ciego de Washington al presidente Salva Kiir por Gérard Prunier* un monto de 1.600 millones de dólares, sóloobtuvounaparsimoniosaehipotéti- carespuesta:46%deanunciosyninguna certeza con respecto al desembolso. La ONU se vio entonces obligada a reducir las raciones de alimentos que distribuía enUganda,elpaísmásafectado.Eldirec- tor ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley califica la si- tuación como “inaceptable”. Sialprincipioelconflictoeraunague- rra organizada entre grupos opuestos, actualmenteseasemejaaunlodazaldes- integrador. Ya no es posible negociar con eficacia ni con el gobierno ni con los “re- beldes”,porquenadieestáenposiciónde garantizarunmínimodeseguridad,nisi- quieraparaunvisitantedelatalladelpa- pa Francisco. Conflictos internos ¿Cómo entender semejante desastre? La primera “explicación” que brinda- ron los medios estaba enormemente te- ñida por el desdén internacional hacia África: dos caudillos de etnias diferentes –Salva Kiir, dinka y Riak Machar, nuer– se habían convertido en Presidente y Vi- cepresidente durante la independencia. El segundo habría procurado suplantar al primero mediante un golpe de Esta- do apoyado por su etnia. Su intento frus- trado habría provocado una feroz repre- sión. Esta explicación está muy alejada de la realidad. Hay que darle crédito a Linda Thomas-Greenfield, subsecreta- ria de Estado de Asuntos Africanos del presidente Barack Obama, por haber si- dolaúnicaintegrantedeungobiernooc- cidental que desmintió la existencia de una tentativa de golpe de Estado en Su- dán del Sur. Entonces, ¿qué sucedió realmen- te? Las causas profundas del conflicto se remontan a la política colonial bri- tánica en Sudán. Las poblaciones ára- bes instaladas en el norte del país go- zaban entonces de un juicio favorable por parte de Londres, que les reservaba la mayor parte de sus inversiones eco- nómicas, gastos en infraestructura y en educación (2). Contrariamente, la par- te sur del país siguió en el subdesarro- llo y la falta de instrucción. Tras la in- dependencia, en 1956, la colonización interna del Sur, cristiano y animista, por el Norte musulmán sucedió a la de los británicos y provocó dos guerras, entre 1956 y 1972 y posteriormente en- tre 1984 y 2002. Durante la primera guerra, los com- bates se desarrollaron principalmente en la parte ecuatorial de Sudán, en el ex- tremo sur del país. Esta guerra tuvo co- mo consecuencia un simple reordena- miento administrativo interno: el Sur se volvió “autónomo”, es decir, dotado de ungobiernoregional.Peroelacuerdode paz, firmado en febrero de 1972, no re- sistió su disolución por parte del presi- dente sudanés Gaafar Nimeiry en 1982. El descubrimiento de petróleo agudi- zaba el apetito de Jartum por el control del Sur. La guerra no tardó en desatar- se nuevamente, en 1984, dirigida por los pastores dinkas y nuers de las regiones de Jonglei, en el Alto Nilo y de Bahr-el- Ghazal (ver mapa). Los habitantes de las regiones ecuatoriales, agotados por el primer conflicto, se negaron a par- ticipar. El mismo jefe de la rebelión, el coronel John Garang, pertenecía a la et- nia dinka. Militar destacado y pensador político visionario, Garang también era, desgraciadamente, tribalista y autorita- rio. Las múltiples traiciones e intentos de derrocamiento de los que fue objeto en el seno de su movimiento, el Ejérci- to de Liberación del Pueblo de Sudán E lpasado30demayo,elVatica- no anunció la suspensión sine die del viaje del papa Francis- co a Sudán del Sur previsto para el mes de octubre. No se tratódeunasimpleescapatoria:eltrasla- do se volvió realmente imposible debido a la violencia que arrasa al joven país de África Central, independiente desde el 2011. El balance del conflicto, que estalló el 13 de diciembre de 2013, muestra cada vez más resultados negativos: 1.732.000 refugiados fuera de las fronteras, cerca de3millonesdedesplazadosdelinterior y más de 5 millones en estado de emer- gencia alimentaria aguda. Según la ofici- na del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Agnès Stienne 7.800 Juba Malakal Bor Bentiu ToritYambio Wau Rumbek Kuajok Aweil Sudán República Centroafricana Sudán del Sur Etiopía KeniaUganda República Democrática del Congo 72.360 32.000 70.000 928.000 Bahr-el-Ghazal Occidental Bahr-el-Ghazal del Norte Warab Abyei Lacs Ecuatoria Occidental Ecuatoria Central Ecuatoria Oriental Jonglei Unité Alto Nilo Región contemplada por las tomas de tierra Flujo de refugiados Fuente: Michael Izady, gulf2000.columbia.edu; Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados; OCHA ; Usaid; ECOS Online; Land Matrix. Principales grupos étnicos Dinkas Nuers Chillouks, Anuaks Baris Zandés Grave emergencia alimentaria Foco de violencia Explotación petrolera Número de refugiados, primavera 2017 Número de desplazados Campo de refugiados 400.000 15.300 1.600 12.500 126.800 177.000 125.600 123.500 33.500 524.200 277.400 428.600 0 200 km la situación sanitaria exige un esfuerzo desmedido para recibirlos por parte de los países de la región: Uganda (900.000 personas), Etiopía (250.000), República Democrática del Congo (80.000), Sudán (400.000), Kenia (100.000) e incluso la República Centroafricana, que es víc- tima de una fuerte inseguridad (2.200). Estas cifras, que datan del 31 de mayo, probablemente ya se encuentran aleja- das de la realidad: el ACNUR estima que más de 60.000 personas huyen cada mes hacia el extranjero. La cantidad precisa de víctimas sigue siendo desconocida. Fuentes extraofi- ciales cercanas a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estiman que los decesosllegana300.000,lamayoríaoca- sionadosporlasenfermedades,lafaltade atención a los heridos, la hambruna y las largascaminatasencondicionesparticu- larmente difíciles. Los combates habrían provocado la muerte de 50.000 perso- nas. Esta contabilidad macabra debe ser considerada con respecto a la población total de Sudán del Sur que se estima en aproximadamente 12 millones (nunca se realizó ningún censo en el país). El con- flicto ya causó al menos los mismos da- ñosyviolenciaquelalargaguerraquelos sursudaneses mantuvieron contra Jar- tum (1984-2002) (1). Las iglesias, algu- nas organizaciones no gubernamentales (ONG) y la ONU intentaron llevar ayuda a las poblaciones. Pero el llamado lanza- do por las Naciones Unidas en 2015, por
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    | 13 (ELPS), fueronaplastados por su ma- no de hierro. Tras una muerte acciden- tal, en julio de 2005, poco después del acuerdodepazdeenero,Garangdejóun ELPS marcado por las relaciones de do- minación y el tribalismo dinka. Kiir lo reemplazó a la cabeza del ELPS y en la presidencia de la región autónoma de Sudán del Sur, puesto que le aseguró la vicepresidencia de Sudán, bajo el mando de Omar Al-Bachir. En abril del 2010, gana ampliamente la pre- sidencia de la región autónoma, que de- sea conducir a la independencia. En 2011, el entusiasmo por la inde- pendencia de Sudán del Sur es tal que se expande hasta Estados Unidos, tan- to entre los demócratas de William Clinton como entre los republicanos de George W. Bush. La comunidad interna- cional recibió con una confianza injusti- ficada a un nuevo Estado pobre, sin edu- cación (la tasa de alfabetización era del 20% para los hombres y del 2% para las mujeres), sin experiencia política, fuer- temente armado, desprovisto de redes administrativas y que obtiene el 98% de sus recursos financieros de la explota- ción petrolera, a la cual sólo los dirigen- tes del ELPS tenían acceso. Tras el referéndum de autodetermi- nación en enero de 2011, el Sur entró en secesión y Kiir se convirtió en jefe del nuevo Estado independiente, sin elec- ciones, aunque su vicepresidente, Ma- char, ocupara una jerarquía más alta y fuera más conocido entre los dirigentes nuers del movimiento. Cuando en 2012, la presión internacional lleva a anunciar elecciones para el 2015, el pánico invade a ciertoscírculosdirigentesdinkas.Ade- másdeMachar,elpresidentetendríaque haber enfrentado a otros dos candidatos de peso: la viuda del coronel Garang, Re- becca Nyandeng, también dinka, pero mujer independiente, y Pagan Amum, el secretario general del ELPS, un Shilluk. Al crear el Consejo de Notables de Jieng (“jieng” significa “dinka” en su lengua), los partidarios de Kiir suscitan la reprobación de todos, incluso de los dinkas demócratas. En un contexto des- favorable en el cual es difícil determinar el verdadero rol de unos y otros, el Con- sejo desempeña el papel de verdadero pero ilegítimo “gobierno” del país. Autónomo desde la firma de los acuerdos de paz en 2005, el país que- dó en manos de los militares del ELPS y no vivió ningún despegue económico. La corrupción es tal que el mismo pre- sidente reclamó en una carta pública a su gobierno “los 4.000 millones que desviaron desde la independencia”: 22 millones de dólares fueron recupera- dos. No se hizo nada por la educación, la salud o la infraestructura. Los enfrenta- mientos interétnicos, generalmente li- gados al robo de ganado, se multiplican y ningún gobierno logra controlarlos. Peor aun, las tropas del ejército “nacio- nal” se comportan de hecho como una milicia dinka (progubernamental), o nuer cuando prefieren la rebelión. En 2013, la preparación de las elec- ciones y la candidatura anunciada de Machar llevan al presidente Kiir a pur- gar su gobierno de toda oposición po- sible y a darle al jefe de Estado Mayor, el general Paul Malong, un rol cada vez más preponderante. El 13 de diciem- bre de 2013, mientras que los soldados dinkas intentan desarmar por orden de Malong a los soldados nuers, estos se re- belan y se ven rápidamente aplastados. Las tropas “leales” –de varias etnias, pe- ro mayormente dinkas– emprenden en- tonces la masacre sistemática de todos los nuers que encuentran en la capital, Mientras que el conflicto alcanza di- mensiones catastróficas para los civiles, se evoca la puesta bajo tutela, a través de un mandato de la ONU, del Estado más insolvente del mundo. Esta decisión, sin duda eficaz al menos a título provisorio, tendría un costo elevado: sus opositores corren con ventaja al oponer a esta dis- pendiosa generosidad el rechazo de un colonialismo anticuado. g 1. Véase “Luchas de poder en Sudán del Sur” , por Gérard Prunier, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, febrero de 2014. 2. M. W. Daly, Empire on the Nile: The Anglo-Egyptian Sudan, 1898-1934 e Imperial Sudan : The Anglo- Egyptian Condominium, 1934-1956, Cambridge University Press, 1986 y 1991 respectivamente. *Consultor independiente, miembro del Atlantic Council. Traducción: María Julia Zaparart Juba. Aunque la cantidad de muertos si- gue siendo desconocida, se estima que entre seis y diez mil personas fueron asesinadas en tres días. Los soldados nuers que permane- cían en el interior se sublevan. Machar, que había logrado escapar, los comanda. Durante el primer año de guerra (2014), los observadores extranjeros, sobre to- do los diplomáticos, “explican” la gue- rra como la conjunción de una rivalidad personal (Machar contra Kiir) y de una rivalidad étnica (nuers contra dinkas). Pero a medida que pasa el tiempo, casi todas las demás etnias, principalmen- te en las tres regiones ecuatoriales y en Bahr-el-Ghazal, se sublevan contra el gobierno de Juba y el monopolio que los dinkas ejercen en el poder. La guerra se generaliza y las débiles estructuras he- redadas del ELPS no pueden resistir. La rebelión no logra estructurarse mien- tras que el gobierno se divide en capas. Ante los ojos del mundo ¿Qué hace al respecto la “comunidad internacional”? Muy poco. La ONU y Estados Unidos siguen defendiendo la “legitimidad” del régimen surgido del ELPS. En mayo de 2014, el Consejo de Seguridad refuerza la Misión de Asis- tencia de las Naciones Unidas en la Re- públicadeSudándelSur(UNMISS)que se estableció desde la independencia en 2011: se sumaron cinco mil cascos blan- cos a los trece mil que ya estaban en el terreno. El mandato de la UNMISS se reorientó hacia la supervisión y la pro- tección de los campamentos de despla- zados (aproximadamente cien mil per- sonas). Las infraestructuras, ya satura- das, se encuentran actualmente cerra- das para los nuevos desplazados que si- guen llegando. Conforme a la nueva política diplo- mática que promueve “soluciones afri- canas para los problemas africanos”, el tratamiento de la crisis fue derivado a la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo, una organización regional del Este africano cuya capacidad de ges- tión de problemas es, en realidad, muy limitada, incluso nula. Sus miembros son demasiado débiles para actuar mi- litarmente (Sudán del Sur, Somalia, Yi- buti), o están implicados en políticas re- gionales que se contradicen mutuamen- te (Sudán, Etiopía, Eritrea, Kenia, Ugan- da). Tras interminables discusiones, el 17 de agosto de 2015 se firma un acuerdo de paz en Nairobi (Kenia). Machar, que teme por su seguridad, reclama garantías. Termina por volver a Juba donde se salva por muy poco de un intento de asesinato el 8 de julio de 2016 y logra escapar a pie a la República Democrática del Congo. Luego de errar algunas semanas, se instala finalmente en Adís Abeba, adonde se había dirigido conlaesperanzadelograrlaintervención de la Unión Africana, cuya sede se en- cuentra en la capital etíope. Machar se encuentra actualmente recluido en una residencia bajo vigilancia en Sudáfrica aunque nunca fue juzgado. Uno de sus tenientes, Taban Deng Gaï, quien ha- bía sido condenado por el movimiento rebelde, fue sobornado para legitimar el acuerdo de paz firmado en agosto de 2015, que el gobierno de Juba dice que- rer aplicar, aunque nunca hizo el más mínimo gesto para su implementación. Para la “comunidad internacional”, que se aferra a la leyenda del intento de golpe de Estado frustrado, Machar es responsable de la guerra. El entonces secretario de Estado norteamericano, John Kerry, cuyo país es muy influyen- te en la parte anglófona del continen- te, contribuyó a darle crédito a esta te- sis. Entonces, hay que apartar a Machar para resolver la crisis. Pero se produce lo contrario. Sin jefe, la rebelión se des- integra en una serie de grupos armados autónomos. Por su parte, el gobierno de Juba intenta construir una especie de “diálogo nacional” con los miembros extremadamente sumisos del Consejo de Notables de Jieng, unánimemente rechazados por las iglesias, la sociedad civil y lo que queda de los medios. A la violencia de los combates se agrega aho- ra el estado de hambruna, oficialmente declarado por Juba desde el 21 de febre- ro y que afecta al menos a cien mil per- sonas en el norte del país. Actualmente, muchos dinkas desean que el presidente Kiir se retire, pero debido al grado de desorden en el país, el retiro no bastaría para lograr la paz. Ya no es posible negociar con eficacia ni con el gobierno ni con los “rebeldes”, porque nadie garantiza un mínimo de seguridad. Archivo LuchasdepoderenSudándelSur porGérardPrunier,Nº176,febrerode 2014. AmargodivorcioenSudán porJean-BaptisteGallopin,Nº156,ju- niode2012. HaciaelnacimientodeSudándelSur porGérardPrunier,Nº140,febrero de 2011.
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    14 | Edición 217 | julio 2017 El sueño de una China verde Tras el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París, China se presenta como líder en la lucha contra el cambio climático. En el país más contaminado del mundo, el poder central alienta las iniciativas a favor del medio ambiente… siempre que no se vea él mismo cuestionado. Cambio climático. Desafíos políticos de la contaminación por Guillaume Pitron*, enviado especial S i hay dos colores que movilizan en forma constante el imagina- rio de los chinos, claramente son el verde y el azul. A lo largo del país, afiches oficiales a favor delaecologíasuelenrepresentarunaciu- dadela de cristal que se erige entre valles exuberantes y cielos azulados. Y el presi- dente Xi Jinping insiste, alimentando su esperanzadevercadadía“montañasver- des” y “un cielo azul” en el Reino del Me- dio,“demaneraquenuestroshijospuedan disfrutardeunentornoagradable”(1).Pe- ro,cuandolaseñoraWeiDongyingempe- zóafotografiarelríoQianTangquecorre bajosusventanasensupueblo,Wuli(pro- vinciadeZhejiang),enelsudestedelpaís, sólovioreflejostornasoladosanaranjados bajouncieloblanquecino.Desparramadas sobrelasbaldosasdesucomedor,cincoki- losdefotoscompiladasdesde2003mues- tran las canalizaciones de una fábrica de tinturadelgrupoquímicochinoRuicaide- rramandotorrentesdecolorantesenelrío. Comouncuerpocontagioso,lasaguasdel Qianprontoafectaronasusvecinosconun malnocivoylostransformaronencronis- tasdeunrecuentomacabro:alrededorde sesentadeellosyafallecierondecáncerde pulmón, hígado o estómago, “seis más el añopasado”,especificaWeiDongying.La madreyelhermanodesumarido,unhom- bredignoqueasienteconlacabezaalescu- charla,tambiénsucumbieron. Nueva conciencia ecológica Wuli:unlaberintodecallejuelasdedosmil habitantesquepodemosrecorrersinsen- tarnosenelasientotraserodeuntaxipara nointrigaralossoplonesquemerodean.Y sólonosbajamosdeltaxialfinaldeunca- llejón sin salida, para saludar a Wei Don- gying. Entonces nos recibe una cantilena que mezcla gritos, arengas y clamores de furia.Duranteaños,estamujerde51años acumulólaspruebasdelacontaminación química, tomó anotaciones en mapas, hi- zopresentacionesantelostribunalesyde- nunciólainaccióndelasautoridades–las que, según cuenta ella, no tienen proble- ma en meterse en los bolsillos “sobres ro- jos”atiborradosdedinerodemanodein- dustrialesacambiodesumutismo–.Tras quinceañosdelucha,WeiDongyingsela- menta:“Lasfábricasnosemovieronyno- sotrosseguimosatascadosacá.¿Realmen- tenuestrocombatesirvióparaalgo?”. Siguiendo el ejemplo de esta referente delaluchaecologista,unanebulosademi- litantesverdesvienecreciendodesdehace unos veinte años. Al formular una crítica aguda del desastre ambiental ocasionado por tres décadas de capitalismo, actual- mente cuestionan la validez del principal Pacíficas o violentas, las autoridades contaron712 manifestacioneslocalescon- tra la contaminación en 2013 (2); algunos hablan de 30.000 a 50.000 personas. Esta nueva conciencia ecológica alimentó un terreno fértil para la eclosión de las aso- ciacionesambientalistas.Laprimera,Los AmigosdelaNaturaleza,nacióenPekín en 1993. Yiqun Wu tenía 31 años cuando comenzóatrabajarallíjuntoadecenasde voluntarios. Yiqun Wu recuerda: “En esa épocaanadielepreocupabaelmedioam- biente. Nuestras acciones se limitaban a plantarárbolesyhacerornitología”.Acti- vidadesinofensivas,hastaelmomentoen elqueesospionerosverdes, inspirándose en sus pares estadounidenses, se reunie- ronycrearonunaONG–unasiglacontra- dictoriaconelcarácteromnipotentedeun régimenenelquelasestructurasinterme- diasautorizadas(ligasdejuventud,asocia- cionesprofesionales,sindicatos)siempre procedierondesuautoridad–. Una libertad peculiar Sinembargo,lasuperacióndelaislamiento económico del país favoreció la afluencia de donaciones extranjeras hacia las ON- GE. Catástrofes tales como las crecidas mortales en 1998, agravadas por la defo- restación y la erosión de los suelos del río Yangzi, movilizaron a nuevos actores so- ciales para socorrer a los habitantes ribe- reños.Lomismoocurrióconelemblemá- tico bloqueo, en 2004, de la construcción de una represa sobre el río Nu, en la pro- vincia meridional de Yunnan, que habría inundadounsitionaturalconsideradopa- trimonio mundial por la Organización de lasNacionesUnidasparalaEducación,la CienciaylaCultura(Unesco).Enunsiste- ma en el que todo parte de la cima, para- dójicamente las ONGE emergieron de la baseydesdeelextranjero.Así,elpaís,que contabaconnueveONGEen1994,segúnla embajadadeFranciaenPekín,oficialmen- tetieneenlaactualidadcercade8.000de las500.000 ONGdeclaradas(3).Sucanti- dadseduplicóentre2008y2013deforma talque,“detodoslosmovimientosasocia- tivos,losqueconciernenalmedioambien- te conocieron el crecimiento más fuerte enestosúltimosaños”,aseguraYiqunWu, fundadordelaONGEVerdeEterno. Pekín decidió concederles una liber- taddeacciónsingular.“Anivellocal,pue- denemprendergrancantidaddeacciones ycriticaralgobierno.Ustedessesorpren- deríandelatoleranciadelpoderrespecto deellos”,observaJoshChin,corresponsal del diario The Wall Street Journal en Pe- kín. Yiqun Wu, que creó Verde Eterno en 2012 con 100.000 yuanes (13.000 euros) defondospersonales,consiente:anterior- mentedesconfiadas,ahoralasautoridades pekinesaslessolicitansuparticipaciónpa- ra llevar a cabo campañas de limpieza –y, depaso,novacilanenfinanciarlas–.Inclu- solasONGEsoninvitadasporelEstadoa evaluarelimpactoecológicodeproyectos de construcción de autopistas o fábricas. Algunas,comoelInstitutodeAsuntosPú- blicosyMedioambientales,dirigidoporel célebremilitanteMaJun,editanunalista negra de las compañías menos respetuo- sasdelasregulacionesecológicas,sintra- tarcondeferenciaalasmuypoderosasem- presasdelEstado. Inclusive, desde 2015, son las únicas que pueden pedir compensación ante la justicia contra degradaciones al medio ambiente, alentadas por “regulaciones ambientalescadavezmásseveras”,seale- graelabogadoambientalistaWangCanfa. Así,esteaño,unajurisdicciónconsideraba admisibleunadenunciadeLosAmigosde la Naturaleza contra la empresa petrole- raestadounidenseConocoPhillips,acusa- dadeserresponsabledeunamareanegra mecanismodelegitimidaddelPartidoCo- munista Chino (PCC) desde Deng Xiao- ping:lapolíticadecrecimientoeconómico. Frente a la magnitud de la contamina- ción, el Partido dio pruebas de pragma- tismoalconcederalasorganizacionesno gubernamentales ecologistas (ONGE) un amplio margen de acción. Pero, como sus combates amenazan con debilitar al régi- men,tambiénsonobjetodeunarepresión constante. Los militantes verdes se en- cuentran, así, en una situación de insegu- ridadpermanente,tironeadosentrelacrí- ticaalpoderylanecesidaddeinscribirsu acciónalargoplazo. La joven Shen Chunyi forma parte de los numerosos ciudadanos chinos indig- nados. Como los nueve millones de habi- tantesdeChengdu,lalúgubrecapitaldela provincia de Sichuan, esta estudiante de 19 años, de delicada silueta y mirada me- lancólica, siente que cayó en la trampa de lacontaminaciónatmosférica.Laculpaes delincesantetráficovehicularydelapre- sencia de una fábrica petroquímica en la ciudad vecina de Pengzhou. Shen Chun- yi suspira: “Pasamos el otoño y el invier- no sin nunca ver el cielo. Por eso, hace al- gunosdías,cuandoelsollogróasomar,¡la gente salió con sus cámaras de fotos!”. La situación se volvió tan intolerable que en diciembre de 2016 varios centenares de personasprotestaronenTianfuSquare,la plazaprincipaldelamegalópolis,conmás- caras anticontaminación en la cara. “La manifestación fue dispersada, sus líderes detenidos y los medios de comunicación oficialesfueronsilenciados”,relataunha- bitanteprotegidoporelanonimato.Ynose sabequéfuedeloslíderes. Aunque pasaron varios meses, una at- mósferapesadasigueflotandosobreTian- fuSquare,bajolamiradadeunaintimidante estatuadeMaoZedong.Policíasprovistos de equipamiento antidisturbios cruzan la plaza con paso viril. Más lejos, una escua- dradevehículos,conlucesrojizas, parece dispuestaaromperlaformación.Depronto dosautosempiezanaseguiranuestrotaxi. Y,enalgunoslugarespúblicos,unhombre, probablementedelaseguridadinterior,nos sacófotos…MásvaleabandonarChengdu. Li Keran, All the Mountains Blanketed in Red Scroll, 1964 (fragmento intervenido, gentileza Christie’s)
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    | 15 sobrevenida en2011 en el golfo de Bohai, al este de Pekín. Wang Canfa espera que ese marco legal permita relanzar algunas acciones judiciales, que están enredadas enlosmeandrosdelajusticiachina,queél llevaadelantedesde1998ennombredesu ONG, el Centro para la Asistencia Legal a lasVíctimasdeContaminación(CLAPV). Entre ellas, un caso en el que los habitan- tes de Yushutun, un pueblo de la provin- cia septentrional de Heilongjiang, exigen reparación a la compañía estatal Qihua Group por haber vertido residuos de me- talesalcalinosydeácidoclorhídricoalre- dedordeunafábricaquímica(4). Contrapoder ad hoc Fuertementedescentralizado,elEstadose debateconunproblema:elconsensosobre laurgenciaecológicaquereinaenlacima delpodernoestátancompartidoensusni- velesinferiores.Corrupciónmediante,los intereses de los agentes del aparato local a menudo se confunden con los de los in- dustriales.¿Quépolíticaambientalpuede aplicarsesilasdirectivasdePekínquedan como letra muerta en la práctica? Ahora bien, al vigilar la acción de los gobiernos provinciales, las ONGE se convierten en garantesdelaefectividaddelasdecisiones nacionales. Chloé Froissart, directora del Centro Franco-Chino de la Universidad TsinghuaenPekín,analiza:“Hayunalógi- cadealianzatácitaentrelasasociacionesy el poder central a fin de atenazar a los go- biernos locales. De esta manera, las ONG actúancomouncontrapoderadhocdentro delsistema”. Incluso sucede que altos cuadros del PCC transmiten informaciones a las or- ganizaciones para interrumpir proyec- tos objetables. Eso es, por ejemplo, lo que hizo Mou Guangfeng. En 2003, alertado por la opacidad que rodeaba la decisión de validar el proyecto de represa sobre el río Nu, este director adjunto de la Ofici- na de Estudios de Impacto Ambiental de la Administración Estatal de Protección Medioambiental (SEPA) recomendó a la fundadoradelaONGELosVoluntariosde laTierraVerde,WangYongchen,quediri- gierauncontra-peritaje.Laoposiciónque resultó de allí llevó al primer ministro de eseentonces,WenJiabao,aordenarlade- tencióndelaconstruccióndelarepresaal añosiguiente(5). El régimen es consciente de las expec- tativas de las clases medias en cuanto a la modernización del Estado. El rechazo de la contaminación, pero también de la corrupción, de los fraudes alimentarios e incluso de las disparidades de riqueza, demuestra que al deseo de crecimiento a partir de ahora se le suma la aspiración a más justicia social. La capacidad del Par- tido-Estado para dar respuestas a estas expectativas determinará su populari- dad, los equilibrios de poderes en su seno y la muy probable renovación de Xi Jin- ping en sus funciones en el XIX Congre- so Nacional, en octubre próximo. A falta de derechos cívicos, las condiciones de un contrato con el pueblo pasan en par- ticular por la acción de las ONGE. A estas últimas se les delega un rol suplementa- rio de protección del medioambiente y, a cambio, participan en mejorar el funcio- namientodelPCC. Mecanismos de sumisión PeroPekínatenuósurelativabenevolencia instaurando contrafuegos. Se lo ve clara- mente en Hangzhou, en la provincia cos- teradeZhejiang.Consustemplosdecur- vas delicadas y su antigua pagoda de las SeisArmonías,la“VeneciadeOriente”se recuestaindolentementeaorillasdellago del Oeste. Un teatro propicio para la reu- nión, a algunos metros de allí, de varios centenares de estudiantes en uniforme a la entrada de la escuela primaria Xuejun. Música melódica y discursos llenos de buenossentimientos:esesábado,laONGE ZhejiangVerdecoorganizaunajornadade educación en los valores de generosidad, superaciónpersonal,atenciónalprójimo. A cada uno de esos mandamientos le co- rrespondeun“sueño”deuncolordelarco iris –entre ellos, un “sueño verde” de una Chinadotadade“montañasreverdecidas yaguasazules”–. HaoXin,de36 años,eselvicepresiden- tedeZhejiangVerde,organización que él fundó en el año 2000. Se jacta de sus die- cisieteasalariadosatiempocompleto,sus trescientosvoluntariosreclutadosenpar- ticular en los círculos estudiantiles, sus proyectosdeecocomunidadesy“losotros cientos de actividades llevadas adelante estosúltimosaños”.Estehombrejoviallo admite:“Alprincipiofuedifícilobtenerel apoyodelasautoridades,elregistrooficial denuestraONGllevótreceaños”.Todose volvió mucho más simple en 2012, cuan- do Hao Xin, comunista desde 1999, dotó a la asociación de una célula del Partido. “El PCC alienta a que toda nueva estruc- turaestablezcasupropiacélula.Nosotros fuimoslaprimeraONGdelaprovinciaen establecerlanuestra”,asegura.Comocon- trapartida, la organización local del PCC puso gratuitamente dos departamentos a disposicióndelpersonaldeZhejiangVer- de.Esasventajasenespeciesesumanalos financiamientos provenientes, en partes iguales, de organismos privados chinos, tales como la fundación del grupo de co- mercioenlíneaAlibaba,delasautoridades ydedonacionesindividuales.Y,además,el Partido sabe honrar a sus miembros más asiduos:“Nuestraasociaciónrecibiómiles depremiospararecompensarnuestrasac- ciones”,exageraHaoXin. Desplegando un clientelismo estatal a su servicio, el PCC le ató las manos a Hao Xin. ¿Qué líneas rojas no debe transgre- dir?Nuestrointerlocutorsecrispa,balbu- cea y, luego, evade el problema: “Es muy difícil decirlo, no soy el mejor posiciona- do para responder esa pregunta”. En la práctica, Hao Xin no involucra a su aso- ciación con las manifestaciones contra la construcción de fábricas tóxicas de pro- ducción de paraxileno, un hidrocarburo utilizado en la fabricación del poliéster, que estallaron en la provincia en estos úl- timosaños.Tampocoapoyóaloshabitan- tesdelpueblodeWuli,enfrentadosconla contaminacióndelQianTang,peseaestar situado en la periferia cercana de Hang- zhou.Estáobligadoaunestrictodeberde lealtadalrégimen,queleordenanocues- tionarnuncasulegitimidad. Pekín creó incluso sus propias asocia- ciones paragubernamentales. Así, la Fe- deraciónAmbientaldeChina(ACEF)pu- blicalistasrojasdelabiodiversidadenlos ríos(6),dirigecampañasenhogarespeki- nesesparaincitarlosareducirsuconsumo de electricidad (7) y lleva a cabo acciones judiciales. Pero esta proximidad implica una autocensura: las empresas estatales no pueden ser criticadas y “queda exclui- dointervenirenloscentenaresde‘pue- amdelplata.com 6 a 9hs R O B E R T O CABALLERO d
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    16 | Edición 217 | julio 2017 blos del cáncer’ [en los que los índices decáncerregistradossonmuysuperiores alamedianacional]quehayenelpaís”,se lamenta un empleado de ACEF que pre- fiere mantener el anonimato. Este último también recuerda que para su organiza- ción era imposible trabajar en la ciudad sichuanesadeShifang,paralizadaporim- portantesmanifestacionescontralacons- trucción de una fábrica metalúrgica por parte del grupo Sichuan Hongda Group en 2012. “Se trata de una de esas zonas en cuarentena a las que no nos podemos acercar”,detallaelempleado. Sevehastaquépuntolaposicióndelas ONGEindependientesresultatodavíamás delicada.LopruebaLaAldeaGlobaldePe- kínfundadaen1996porunamilitantees- trella, LiaoXiaoyi,muyactivaenlaregión de la aglomeración de Qufu, en la provin- cia costera de Shandong. Allí, sus miem- brosllevanadelanteparticularmentepro- gramasdereciclajederesiduosycultivode porotosorgánicos.Ahorabien,nuestravi- sita correelriesgodeocurrirenelmismo momentoqueeldesplazamientooficial,en laciudaddeQufu,deunpoderosoapparát- chikdelPCC.Estáfueradecuestiónmos- trarse con la prensa extranjera. La cerca- níadelXIX CongresodelPartidoabrióun período de endurecimiento del régimen –y fuertes incertidumbres entre los mili- tantesverdes,inclusoparapersonalidades noobstantebienvistasporelrégimen,co- mo Liao Xiaoyi–. Esta última se disculpa: “Todo el mundo mantiene una extrema prudencia.Peronosotrosnosconocimosy somosamigos,¡estámuybueno!¡Vuelvan elañopróximo!”. LosmecanismosdesumisióndelasON- GEalrégimensemultiplicaron.Pararegis- trarse,lasasociacionesdebenestarapadri- nadasporunorganismooficial.Luego,“las fuentes de financiamiento son auditadas duranteuncontroladministrativoanual”, relataYiqunWu.Hayquemantenerinter- cambiosregularesconlaburocraciay,lle- gado el caso, someterse a una “invitación atomarelté”(unaverificacióndeantece- dentes). El gobierno también comenzó a circunscribir los financiamientos extran- jeros:desdeel1o deenerode2017,las7.000 ONG no chinas tienen que homologarse ante el Ministerio de Seguridad Pública. Ademásdeesaspreocupacionesburocrá- ticas, tienen que evitar en forma perma- nentealgunaszonassensibles,talescomo elTíbetyelSinkiangy,sobretodo,apuntar solamenteaautoridadeslocalessinnunca ponerenlamiraalpodercentral. Burlar la censura Detodosmodos,elinvestigadoryeditoria- lista Wu Qiang piensa que Pekín no lo lo- grará.“Lasociedadcivilsereinventarába- jootrasformas,comolohaceactualmente conlasnuevasherramientasdeInternet”, pronostica. En efecto, las redes sociales constituyen un espacio de expresión más informalparalos710millonesdeinternau- taschinos(8).“EnChinaexistenentre7y8 milmillonesdecuentasWeibo.¿Cómopo- dríanhacerlasautoridadesparacontrolar todo?”,sepreguntaDengFei.Desde2011, este ciberactivista ecologista de 39 años realiza campañas contra los industriales contaminadoresdesdesuscuentasWeibo yWeChat,lasdosprincipalesredessocia- les de China. Fei insta a los 6 millones de internautasquelosiguenapresionaralré- gimenpublicando,asuvez,fotografíasde las agresiones al medioambiente. “Weibo es la mejor forma para llegar a un públi- co más joven, pero también para hacerlo reaccionar”,explica.Allísepuedenleerin- formacionescensuradasenlosmediosde comunicación oficiales sobre las últimas manifestacioneslocales,depositardinero para la protección de las aves migratorias Diplomacia medioambiental Un necesario giro ecológico los países occidentales, de ahora en más se vuelve insostenible. Conver- tida en el primer emisor de gases de efecto invernadero (el 28% de las emisiones de CO2 del mundo), Chi- na multiplica los datos alarmantes: el 10% de las tierras cultivables del país están contaminadas con metales pesados y el 80% de las aguas de los pozos subterráneos no son aptas pa- ra el consumo (1). Por último, menos del 1% de las quinientas principales ciudades del país registran una cali- dad de aire conforme a los estándares internacionales, lo que lleva a cerca de un millón por año los decesos de- bidos únicamente a la contaminación atmosférica, según la Organización Mundial de la Salud. “El Estado comprendió la urgen- cia del problema ecológico y se com- prometió sinceramente a proteger el medio ambiente”, analiza Chloé Froissart, directora del Centro Fran- co-ChinodelaUniversidadTsinghua en Pekín. En 2013, el presidente Xi Jinping llegó a proclamar la emer- gencia de una “civilización ecológi- ca”, concepto de contornos borrosos pero cuyas metas son transparentes: perpetuar un modelo de desarrollo que concilie un crecimiento firme y una mejor calidad de vida. Además, el 13o  Plan Quinquenal adoptado por el Parlamento en 2016 es elocuente. Proyecta hacer pasar la proporción de carbón en el mix energético del 64% en 2015 al 58% en 2020 y llevar, en el mismo plazo, la proporción de energías no fósiles al 15% del abani- co energético. Pekín quiere reducir la proporción de las industrias pesadas tradicionales, particularmente res- ponsables de la contaminación, y re- forzar su liderazgo económico sobre las energías renovables. Esta política ya está siendo coro- nada por el éxito. Lejos de la imagen de país contaminador y contaminado que tradicionalmente se le asocia, a partir de ahora China se presenta co- mo el primer productor de energías verdes del mundo, el primer fabri- cante de equipamientos fotovoltai- cos, la primera potencia hidroeléctri- ca, el primer inversor en energía eó- lica y el primer mercado mundial de automóviles que funcionan con nue- vas energías. Es incluso el Estado que registró, en 2015, la baja mundial más fuerte en sus emisiones de CO2. Ade- más de calmar las tensiones que atra- viesan a la opinión pública china so- bre las cuestiones ambientales, este ambicioso giro verde responde al de- safío de modernizar profundamente los relevos de crecimiento del país y de reverdecer la imagen de China en el escenario internacional. g 1.Véase Chris Buckley y Vanessa Piao, “Rural water, not city smog, may be China’s pollution nightmare”, The New York Times, 11-4-16. G.P. C oincidencia: el 1o de junio, justo en el mismo momen- to en que Donald Trump anunciaba la retirada es- tadounidense del Acuerdo de París sobre el cambio climático, la 19a  Cumbre Bilateral entre la Unión Europea y China, en Bruselas, le ofre- cía al primer ministro chino Li Ke- qiang la ocasión de reafirmar la am- bición de su país de llevarlo a la prác- tica. Hay que decir que el éxito de la COP21 le debe mucho al rol que des- empeñó Pekín en las negociaciones. El principal obstáculo se relacio- naba con las fuertes divergencias existentes entre el grupo de los paí- ses en vías de desarrollo, el G77 y los países desarrollados sobre el finan- ciamiento de la transición energética y la división de esfuerzos que se de- ben realizar para controlar el calen- tamiento climático. El jefe de los ne- gociadores chino, Xie Zhenhua, supo jugar con el estatus híbrido del Reino del Medio, al mismo tiempo país en vías de desarrollo y potencia econó- mica. Habiéndose posicionado como mediador natural para ganar la con- fianza de todas las partes interesa- das, en particular logró que, a partir de 2020, el desembolso anual de la suma de 100.000 millones de dóla- res en un “Fondo verde para el clima” por parte de los países del Norte ya no revista carácter obligatorio para los del Sur. A su vez, Pekín supo im- poner la noción de “responsabilida- des comunes, pero diferenciadas” de los 195 países signatarios del Acuer- do. Con ese principio político-jurídi- co, los esfuerzos que se le exijan a los países industrializados se adaptarán en función de su peso económico y su responsabilidadhistóricaenelcalen- tamiento climático. Por lo demás, la firma del Acuer- do de París fue considerada como un éxito diplomático para Pekín: en el pasado, sus dirigentes habían toma- do muy mal que los medios de comu- nicación occidentales le imputaran el fracaso de la COP15 de Copenha- gue, en 2009 (acuerdo de mínimos no obligatorio, calificado de “retro- ceso” respecto del Protocolo de Kio- to de 1997). A la inversa, China bos- quejó en París los primeros signos de una diplomacia medioambiental. Desde entonces, raramente pierde una oportunidad de recordar el ma- gisterio que pretende ejercer sobre la cuestión climática, mientras que el vacío de liderazgo que dejó Estados Unidos en este tema se vuelve cada vez más evidente. La urgencia del problema Esta orientación china es tanto más necesaria cuanto que su modelo de desarrollo, resultado de una polí- tica económica que, desde la déca- da de 1980, mezcla dumping social y dumping ambiental para generar ventajas competitivas respecto de d y la reforestación del desierto de Gobi en plataformasdefinanciamientoparticipa- tivo, criticar a las autoridades manejando humoreirreverencia... De esta manera, las redes se convirtie- ron en el lugar apropiado para acercarse a las fronteras, siempre cambiantes, de la censura: “A menudo las líneas rojas son indefinidas, por eso hay que probarlas y, justamente,formapartedelinterésdelos nuevos medios de comunicación estimu- lar la creatividad de expresión”, analiza LinLi,deGreenpeace. Pero,enuncontextoenelquecualquier progresodelalibertaddeexpresiónespre- cario,confrecuenciacaenfuertessancio- nes: en 2007, el militante Wu Lihong fue condenado a cuatro años de prisión por haber vilipendiado demasiado la conta- minación del lago Tai, en Zhejiang. Y, en 2016, la militante ecologista Liu Shu fue detenidaporhaberreveladoinformación medioambientalconsideradacomosecre- todeEstadoenlaprovinciameridionalde Hunan (9). “La lista de los militantes ver- desencarceladosdesdehaceveinteañoses larga”,selamentaWuQiang. También es imposible tener un en- cuentro con Chai Jing. La célebre direc- tora del documental Bajo la cúpula, sobre la contaminación atmosférica visto 155 millones de veces en el día posterior a su puestaenlínea,en2015,sesabevigiladay declinacualquierentrevista.Lasituación es igualmente compleja para los aboga- dos. Acusados de “subversión del poder del Estado”, centenares de ellos fueron objetodemedidasrepresivasdesde2015. Paralosdefensores,involucrarseenunli- tigio con el Estado, sin por ello entrar en conflicto, implica un difícil ejercicio de equilibrismo. “Actuamos para resolver problemasynoparaalentaralasvíctimas delacontaminaciónaactuarcontralosin- teresesdelgobierno”,justifica,coninfini- tasprecauciones, WangCanfa. Para la inmensa mayoría de los mili- tantes zarandeados entre ciclos imprevi- sibles de distensión y luego de endureci- miento de la represión, la vida cotidiana está hecha de inseguridad. “Si una lucha se mantiene ecológica e individual, no planteaproblemas.Perosisetratadeuna fuerza política organizada, se vuelve pe- ligrosa”,analizaZhangYanlong,profesor de sociología de la Universidad de Pekín. Claramente los militantes pueden, pues, soñar con el verde y el azul –pero a con- dicióndequeChinasigasiendoroja–.g 1.“China’sXisayshecheckspollutionfirstthingevery day”,DailyMail,Londres,10-11-14,www.dailymail.co.uk 2.EleonorAlbertyBeinaXu,“China’senvironmental crisis”,CouncilofForeignRelations,NuevaYork,18-1-16. 3.KathinkaFürst,“Regulatingthroughleverage:Civil regulationinChina”,UniversidaddeAmsterdam,2016. 4.Véase“Acaseoflandandwaterpollution inQiqiha’ercity,Heilongjiangprovince”en elsitiowebdeCLAPV,13-6-12,clapv.org 5.VéaseAndrewC.Mertha,China’sWater Warriors.CitizenActionandPolicyChange, CornellUniversityPress,Ithaca,2008. 6.Véase“Cardsoftheaquaticbiologicalspecies inthetenmajorriversofChina”y“Catalogue oflifeChina2015annualchecklistandChina biodiversityredlist”,13-7-15,www.acef.com.cn 7.“UNDPandGEFkickoffagreeninitiative toempowerlocalcommunitiesandNGOsin protectingtheenvironmentandcombating climatechange”,4-9-12,www.acef.com.cn 8.“StatisticalreportonInternetdevelopmentinChina. The38thsurveyreport”,juliode2016,ChinaInternet NetworkInformationCenter,https://cnnic.com.cn 9.“Chinajailsenvironmentalactivistfor‘revealing statesecrets’”,11-10-16,www.rfa.org *Periodista. Traducción: Bárbara Poey Sowerby
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    18 | Edición 217 | julio 2017 El modelo ecológico sueco Mucho antes del Acuerdo de París, allá por los 90, Suecia comprendió la magnitud de la amenaza que representa el cambio climático e inició una activa política estatal para mitigarlo. Desde entonces la sociedad en su conjunto asumió un verdadero compromiso con el medio ambiente. Cambio climático. Pioneros del desarrollo sustentable por Florence Beaugé*, enviada especial C uando nació su primer hijo, hace veintitrés años, Marie- Louise Kristola realmente to- móconcienciadelaimportan- cia de la cuestión ambiental. “¿Qué mundo les vamos a legar?” se pre- guntóaquejadaporunabruscainquietud con su recién nacido en los brazos. Des- de entonces, esta periodista lucha por un mundo más ecológico, tanto en el trabajo como en su vida cotidiana. Cada semana presenta a la radio pública sueca Sveri- gesunmagazineconsagradoaldesarrollo sustentable, “Klotet” (“el globo”). Hasta elañopasadohacíatodossustrayectosen bici, incluso para ir a su oficina situada a diezkilómetrosdesudomicilio.Hacepo- co se compró una bici eléctrica. Alentada porunasubvencióndelEstado,sufamilia también acaba de adquirir un auto eléc- trico. “Hace mucho que querían hacerlo. Sentíamos culpa con nuestra vieja catra- mina”,reconoce.Todalafamiliacomebio yconsume“cadavezmenoscarne”.Sies- cucharan a su hija, hoy estudiante, no la comerían “para nada”. Su casa, situada en el suburbio de Estocolmo, se calienta exclusivamente con una bomba de calor instaladaenelsubsuelo.Enelcentrodela ciudad,susamigosestánconectadosauna red de calor alimentada por bioenergías (esencialmente madera y residuos de la industria papelera), como todo el mundo de calor urbanas. Especialista del medio ambiente y docente en la Universidad ChalmersdeGöteborg,ChristianAzarve en la tasa de carbono “uno de los funda- mentosmásimportantes”delatransición ecológica en Suecia. Para él, el modelo suecodependetantodeunatomadecon- cienciacomodeunestímulofinanciero,y “los dos elementos se refuerzan mutua- mente”.Todocomplementadoporuntra- bajo de explicación permanente por par- tedelasagenciasestatalesdeenergíayde proteccióndelmedioambiente.Esasíco- mo el peaje urbano, establecido en 2006 enEstocolmo(antesdeserloenGöteborg en2016),fueaplaudidoporloshabitantes delacapitalalcabodeseismeses,cuando habíasidofuertementecombatidoensus inicios.Estasmedidas,quetambiénpesan sobrelosingresosmodestos,pudieronser másfácilmenteaceptadasenunpaísdon- de las desigualdades de la riqueza siguen siendolasmásbajasdeEuropa. Transición ecológica Ensugranjasituada180kilómetrosalsu- doeste de Estocolmo, Steffan Gustafsson cría 70 vacas lecheras y otros 150 bovinos paralacarne,altiempoquecultivaunpo- co de cereales. Su vida es dura, pero no se queja. Como muchos granjeros de la re- gión, no es propietario de sus tierras sino arrendatario. En 1999 eligió la agricultu- ra biológica como un “nicho” interesan- te.“Alcomienzoeraunacuestiónestraté- gica, pero ahora es una convicción. Cada vez veo más las ventajas de la ecología y yanodarémarchaatrás–dice–.Añoaaño la demanda por la leche bio aumenta, al puntodequeyanodoyabasto.” A algunos kilómetros de allí, Katarina Molitor tiene una visión parecida. Esta agricultora con aspecto de vikinga –cola decaballorubiaybrazoscubiertosdepe- cas– cultiva legumbres, tomates, lechu- gas, cebollas y cría un centenar de ovejas y de vacas. Los animales deambulan en libertad en la inmensa granja los meses de invierno y por los campos circundan- teslosmesesdeverano.“Estagranjanoes untrabajoniunpasatiempo,¡esmivida!”, dice Molitor. Fue después de haber visto a su padre sufrir cada vez más alergias a lo largo del tiempo cuando esta mujer de unoscuarentaañosdecidióabstenersede productos químicos. También ella ve que la demanda aumenta con fuerza, aunque algunosclientesrezonganalprincipiopor el precio, “olvidando el tiempo de trabajo suplementarioquerequierenlosproduc- tosbio”.Durantemuchotiempoellaven- dió su leche a la cooperativa vecina. Pero ahora no: “Es más gratificante vender di- rectamente a los consumidores. Ellos te hablan del gusto de tu leche y de tus pro- ductosyesunplaceroírlos”. Si Suecia pudo iniciar muy pronto su transición, es en primer lugar porque es “unpaísbienprovisto”,consideraJannike Kihlberg: numerosas riquezas naturales, pocos habitantes, un nivel de vida eleva- do, un crecimiento económico robusto y pocos conflictos. Para esta periodista del periódico Dagens Nyheter, la ausencia de energíafósilconstituyóunabendiciónpa- raSueciaporquelaobligóainventarotros recursos.Consugasysupetróleo,laveci- na Noruega es vista como ambigua en su conversiónoficialalaecología. Cuanto más se sube hacia el norte de Suecia,sinembargo,mássesienteuncor- te en el país. Capital europea de la cultu- ra en 2014, decididamente de izquierda, feminista y acogedora hacia los homo- sexuales, Umeå, ciudad universitaria de 110.000 habitantes, no tiene complejos. Sin embargo se irrita por la mirada pater- nalistadelSur,dondeseconcentrael90% delapoblación.“¡Nosabenqueexistimos! en las ciudades suecas. Y, al igual que sus vecinos, seleccionan escrupulosamente losresiduos,loquerequiereporlomenos cincotachosporvivienda. El despertar Para Mona Mårtensson, docente en so- ciología en la Universidad de Estocolmo, el disparador fue la lectura de Primavera silenciosa (1) de la bióloga Rachel Carson. Estaobra,consagradaalospeligrosdeluso masivo de productos químicos en la agri- culturayenparticulardelDDT,condujoa laprohibiciónprogresivadeeseinsectici- da y a la emergencia del movimiento eco- logistaenelmundooccidental.“Eselibro marcóamuchosdenosotros”,dice.Desde entonces,Sueciahizosucamino.Conuna superficie equivalente a unos dos tercios de Francia, pero poblada solamente por diez millones de habitantes, desprovista degas,petróleoycarbón,peroricaenmi- nas(hierroyuranio),enbosquesyencur- sosdeagua,estepequeñopaísestuvoentre los primeros en comprender los desafíos climáticos y en comprometerse en un de- sarrollomássustentable.“Nohayunaética delmedioambienteenSuecia,sinovarias éticas.Encontraránalosvegetarianos,los medioambientalistas–aseguraMonaMår- tensson–. Pero todos los suecos tienen en comúnelhechodeestarencontactoestre- choconlanaturaleza.” Alexander Crawford también recalca estarelación“especial,omnipresente,casi panteísta”.“Vamosalbosqueconmásfre- cuencia que a la iglesia. Todos conserva- moslazosmuyfuertesconlanaturaleza”, observa este analista en la Global Utma- ning,uncírculodereflexiónindependien- te con base en Estocolmo. Las numerosas casasdecampo,amenudoenmediodelos bosques,enelbordedeunodelosinnume- rables lagos o sobre la costa, tienen el as- pecto más de cabañas que de castillos. La recolección de bayas, de hongos, la pesca ylacazaacompasanlosdíasferiados.“Pe- ronoalamanerafrancesa,labúsquedade trofeos –subraya Alexander Crawford–. Másbiencomounlazoculturalyespiritual conelmedioambiente.” Varios factores favorecieron esta fuer- te conciencia ecológica. En especial un tejido económico fundado desde el siglo XIX sobre los recursos naturales suecos, en particular la madera (el bosque cubre el68%delterritorio).Pioneros,lossocial- demócratas instauraron en 1991 una tasa de carbono incitativa y progresiva, me- dida que complementaron con una baja sobre los impuestos al trabajo y los fac- tores de producción (2). Desde entonces lasemisionesdegascarbónico,yaenbaja desdelosañossetenta,seredujerontoda- vía más, sobre todo gracias al reemplazo del carbón por la biomasa para las redes Laurence Stephen Lowry, Beach and Promenade, 1948 (Gentileza Christie´s)
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    | 19 Ellosacaparannuestrasriquezas,aprove- chan nuestroscursos de agua, saquean nuestrasminas,¡yahoralleganaadueñar- se hasta de nuestro viento!”, se oye decir conamargura,enalusiónalosnumerosos diques hidráulicos levantados en los ríos, así como a los parques eólicos implanta- dosenlosespacioscasidesérticosdelNor- te. La hidráulica es la primera fuente de electricidad en Suecia, y aporta el 45% de laproducciónnacional.Laenergíanuclear suministrael41%.Elrestoprovienedelas energíasrenovables(biomasayeólica). Activos incluso lejos de las grandes metrópolis meridionales, los ecologis- tas de Umeå organizan debates o lanzan consignas de boicot a las grandes marcas como Nestlé. Como descuidan los dere- chos de sus proveedores en los países en desarrollo, los consideran nefastos para elmedioambiente.Aquíseburlanconga- nasdelpánicoqueseapoderadelacapital cada vez que una gran tempestad de nie- ve paraliza la circulación. En esta ciudad, situada a 300 kilómetros del Círculo Po- lar,loshabitantescirculanenbicitantoen verano como en invierno (las bicis están equipadas con neumáticos con clavos y la municipalidad barre la nieve de las bi- cisendas en forma prioritaria). También se enorgullecen de haber recibido, el 1º de febrero de 2017, el primer vuelo de un avión ATR propulsado por un biocarbu- rante(unamezclacompuestaporun45% deaceitedecocinareciclado). EnsulaboratoriodelDepartamentode Agricultura de la Universidad de Umeå, Francesco Gentili trabaja con ahínco en las algas de agua dulce. “Su potencial es considerable:crecenrápido,recuperanel gas carbónico (CO2 ) y podrán servir, lle- gadoelmomento,debiocombustiblepara losautosylosaviones”,explicaesteinves- tigador de origen italiano. Las algas hasta podríanfavorecerelreciclajedelasaguas residuales. Por el momento, Francesco Gentili con sus colegas suecos, noruegos y finlandeses, sólo está en la fase experi- mental. Su sueño es una fábrica que per- mita producir “toneladas” de biomasa a partir de las algas. “Si queremos obtener fuentesdeenergíayunasociedadsusten- tables, la naturaleza es la solución, no so- lamentelatecnología”,insiste. A la inversa de muchos suecos, An- nika Rydman abandonó Estocolmo para volver al pueblo de su infancia, Granö, en Botnia occidental, unos 100 kilómetros al noroeste de Umeå. La escuela iba a ce- rrarporfaltadeniños.Alalarga,elmismo pueblo–deunaantigüedaddetressiglos– estaba condenado. ¿ Para atraer a los visi- tantesnosepodríaofrecerleslanaturale- za circundante, excepcional y totalmente preservada en la tierra de los saamas, ese pueblo de nómadas, a menudo criadores derenos,quevivenenelnortedeEscandi- naviayCarelia?Entonces,hacesieteaños, con ayuda de su madre y de algunos ami- gos, abrió un albergue, el Granö Beckasin Lodge.“Quisequevolvamosaserunpun- to de encuentro y de intercambios como loeraantañoGranö,unpuenteconlossa- amas,peronoacostadelanaturalezayde los habitantes –explica la joven–. Enton- ces adoptamos una consigna: ¡verde! Y si noesposible,damoslaprioridadalospro- ductoslocales.” Laoriginalidaddellugarseducedeen- trada. Instalado junto a un río, en pleno bosque,elalberguecrecióconunadecena de chalés de madera y con seis “nidos de pájaro” (confortables cabañas que cuel- gan de los árboles). Todos los materiales son reciclables. Una bomba geotérmica calientalasconstruccionesyelagua. El éxito fue rápido y la escuela de Granö se salvó. Los ocho empleados del GranöBeckasinLodgesonhabitantesdel pueblo. Durante el verano –cuando el sol nunca se pone–, el lugar siempre está lle- no.Eninvierno,losvisitanteshacenesquí de fondo, caminatas por el bosque, pa- seosentrineostiradosporperros,oinclu- so safaris de alces. La clientela es un 60% sueca. El resto de los visitantes viene de Bélgica, de Irlanda, de Australia, de Du- bai… Todas las comidas que se sirven son bio. Las legumbres son de estación. El río y los lagos circundantes suministran lu- cios y percas. Los salmones, por su parte, casihandesaparecidoenvirtuddelosdi- queshidroeléctricoslevantadosenlacasi totalidaddelosríos. Y la carne es de alce, con mucha fre- cuencia, porque Rydman es cazadora. “AquíenelNorteestamosennuestracul- tura. Se puede cazar y ser respetuoso del medio ambiente”, subraya. Y cuando es- tá cansada de alces, va a ver a los saamas, a los que compra o trueca carne de reno. “Nuestro modo de vida es nuestra mane- raderesistiralaurbanizaciónydeluchar contralamodaactualdelauniformidad”, dice.“Cuandoelegimoslaecologíafueun esfuerzo de todos los instantes. Hay que entrar en los detalles en todo momento. El techo, la moqueta. O incluso las cuer- das de rafting, ¿hay que sacarlas de fibras naturales o hacerlas de plástico? –agrega Christopher Storm, su mano derecha–. Tambiénenlacocinahayquepreocupar- seportodo.Losproductosecológicosson máscarosquelosproductosconvenciona- les porque no son tan corrientes, pero es nuestraelección,ynosempeñamosenella. La cuestión es explicar al personal las ra- zones de nuestra decisión. Porque si ellos noestánconvencidos,lacosanofunciona.” El trauma nuclear En toda la región de Granö y una parte de Sueciaplaneaunasombraquelosañosto- davía no han disipado: Chernobyl. Elly- Marie Rydman, la madre de Annika, va a recolectar champiñones. La cocina y el subsuelo están llenos de tarros de cham- piñones secos y el congelador está reple- to de carne de alce. Sin embargo, ella no se ha olvidado de las consecuencias de la catástrofe acaecida el 26 de abril de 1986 en Ucrania. Alrededor de 55.400 km2 del territorio sueco fueron afectados por las secuelasdelanubedeChernobylysiguen estandobajovigilancia.“Loscuatroocin- co años que siguieron no pudimos juntar champiñones o bayas ni comer carne de alce y de reno. Los animales habían sido contaminadosporlahierba”,cuenta. Todavíahoy,loshabitantesdelaregión deben enviar muestras de carne cada oto- ñoallaboratorioparaverificarquelatasade cesio137nosupereciertoumbral.“Aveces tenemoslamalasorpresadeenterarnosde que los animales están contaminados. En esecasolosdesplazamosapraderasindem- nesde todaradioactividad. En general, en algunassemanaspasaylosanálisisvuelven asernormales”,explicaMargretFjellström, unacriadoraderenossaama. Muypocos,sinembargo,parecencon- moverse por los nueve reactores nuclea- res en funcionamiento (Véase recuadro). En primer lugar, están implantados ad
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    20 | Edición 217 | julio 2017 unos 800 kilómetros al sur, y el sur, aquí, parece lejos. Luego, las centrales ahora forman parte de la vida cotidiana, y además de la electricidad, aportan em- pleos. “Nos hemos vuelto pasivos a es- te respecto. Si hay una central que se mi- ra con desconfianza es la de Pyhäjoki, en vías de construcción en Finlandia. Ésta nos parece peligrosamente cercana”, re- calcaAnnikaRydman.Sindudasestacen- tralesvistacontemorporquelaconstruye laempresarusaRosatom. Los desafíos futuros “Nada se pierde, nada se crea, todo se transforma”.EnlagranjadeMatthiasNi- lsson,esamáximadelquímicofrancésAn- toine Lavoisier adquiere todo su sentido. Hacecincoañosqueestegranjerodeunos cuarentaañosproducesuelectricidadysu calefacción exclusivamente a partir de la boñiga de sus 360 bovinos. Recuperados, losexcrementossoncalentadosa38ºCen cubasconelobjetodeacelerarsufermen- tación gracias a las bacterias y la produc- cióndebiogas,esencialmentecompuesto demetano.Elgasesluegoquemadoporge- neradores para producir electricidad. Un interés no desdeñable, puesto que la agri- cultura en Suecia, y más particularmente lacría,esresponsabledel13%delosgases conefectoinvernadero. Nilssonesautosuficiente.Hastapuede venderunexcedentedeelectricidadasus vecinos. La inversión de partida tuvo un alto costo: 4,7 millones de coronas suecas (481.388 euros). La Unión Europea sub- vencionóuncuarto.“Necesitarédedieza doceañosantesderecuperarmiinversión departida,peronololamento.Eraelsue- ño de mi padre, en los años 90, y mi her- mano y yo lo hemos realizado –explica–. Me gusta pensar que sacamos provecho de la más trivial de las materias. La otra ventajaesquerecuperamoslasdeyeccio- nesyproducimosfertilizanteparaloscul- tivos.Nohaynadamejor.” No obstante, un fenómeno preocupa a estegranjero:elcalentamientoclimático. Como todos los habitantes de la región, lo vio concretamente. “El invierno dura mucho menos tiempo que en mi adoles- cencia. Hay menos nieve. La primavera comienza en el mismo momento, pero el otoño es mucho más largo. Ahora hace- mos varias cosechas. Mi padre no deja de asombrarseydealarmarse”,observa. ¿Logrará Suecia su apuesta de carbo- no neutralidad de aquí a 2050 (incluso 2040), como se comprometió al adoptar suleysobrelaenergíayelclimaen2009? La industria pesada (pasta, papel, aceros especiales, camiones, automóviles) y la high-tech (telecomunicaciones, biotec- nología,productosfarmacéuticos)siguen siendoconsumidorasdeenergíaconemi- siones de CO2 difícilmente reducibles. El sector de los transportes, por lejos el pri- mer emisor de CO2 (en un 45%), consti- tuye un desafío mucho más difícil de en- frentarquetodoslosotros.Enadelantees la “nueva frontera” que se debe alcanzar. Enlacapital,todoslosbusescirculancon biocarburante, una solución parcial que también presenta muchos inconvenien- tes.YEstocolmoseextiendebajoelefecto de la desertificación del campo. La canti- dad de autos sigue creciendo y los trans- portes públicos, a pesar de ser bastante eficaces, merecerían ser mejorados. Por otraparte,escomúnquelossuecosviajen en avión, incluso para los desplazamien- tos internos, ya que la red ferroviaria es bastante poco eficaz, lo que no se arregló desdelaprivatizaciónlanzadaen2001. CEO del centro de investigación sue- casobrelaenergía(Energiforsk),Markus Wrake está preocupado por la “desco- nexión” creciente entre las palabras y los Derivas de la política energética DE la dependencia al desarrollo nuclear Consciente de su necesidad de alcanzar la autonomía energética, Suecia desarrolló desde el fin de la Segunda Guerra Mundial un diversificado sistema de fuentes de aprovisionamiento. S uecia tomó conciencia muy temprano de la necesidad absolutadealcanzarsuauto- nomía energética. Obligada a proveerse de carbón con la Alemania nazi, vivió la Segunda Gue- rra Mundial como “un traumatismo energético”, según Teva Meyer, geó- grafo y docente en la Universidad de Alta Alsacia. En los años siguientes, el paísdecidiódiversificarsusfuentesde aprovisionamiento explotando sus in- numerablescursosdeagua.Muypron- to los ríos se encontraban provistos de diques. Tras el descubrimiento de im- portantes yacimientos de uranio en 1947,Sueciaselanzótambiénalaener- gía nuclear. Una primera central de producción de calor y de electricidad fuepuestaenservicioen1964enÅges- tal, cerca de Estocolmo. Aunque había renunciadoalaenergíanuclearmilitar en1968,estepaísneutraldesarrollóun importanteprogramacivilquecondu- jo a la construcción de doce reactores. El esfuerzo de “descarbonización” ac- tualseapoyaentrespilaresantiguosde la política sueca: eficacia energética, energíasrenovablesynucleares. Los dilemas de la energía nuclear Con el poderoso ascenso de los ecolo- gistasenlosañossesenta,elimpactode los numerosos diques en los cursos de agua suscitó oposiciones. Llegó la Pri- mera Cumbre de la Tierra organizada porlasNacionesUnidasenEstocolmo en1972,queporlargotiempodejóuna marca en la población sueca. “Desde entonces, Suecia siempre trató de ubi- carsecomolíderdeldesarrollosusten- table. Lo que no tenía en cuanto a hi- drocarburos iba a ganarlo en potencia deimagen”,manifiestaTevaMeyer.La crisis petrolera de 1973 aceleró el mo- vimiento. “Ya estábamos preparados para eso. Desde hacía diez años había campañas por la protección del medio ambiente.Desdehacíalargotiempose ponían vidrios triples en las casas, se aislaban las paredes, se prestaba mu- cha atención a las construcciones. En pocas palabras, se estaba al acecho del ahorro de energía a la inversa de un país como Inglaterra, donde pasé toda mi infancia”, se acuerda Thomas Ster- ner, profesor de economía ambiental enlaUniversidaddeGöteborg. La energía nuclear reemplazó poco a poco a los productos petroleros im- portados, salvo para los transportes. Después del accidente de la central de Three Mile Island (Estados Unidos, 1979),en1980lapoblaciónoptó,sinem- bargo,porunalimitacióndelprograma complementadaporunasalidaprogre- sivaenlamedidaenquenosereempla- zaranlascentralesquellegabanalfinal desuexplotación.Luegodelacatástro- fe de Chernobyl, los socialdemócratas en el poder decidieron el cierre de dos centralescercanasaDinamarca,loque concluyó en 2005. En 2003, el sistema de los “certificados verdes” vio la luz deldía.“Esemecanismooriginalimpo- nía a todo productor de electricidad la produccióndeun20%deenergíareno- vable. La política fue exitosa en Suecia mientrasquefracasóenotraspartesdel mundo,yfuemasivamenteprovechosa para la energía eólica”, explica Michel Cruciani,investigadorasociadoalIns- tituto Francés de Relaciones Interna- cionales(IFRI). Enelpoderde2006a2014,los“par- tidos burgueses” rompieron la pers- pectiva de salida rápida de la ener- gía nuclear, al tiempo que votaron la ley “energía y clima” que apuntaba al 100% de energías renovables en 2050. Ya bajo la dirección de Carl Bildt (pri- merministrode1991a1994),esosmis- mos partidos habían elevado la tasa de energía, y sobre todo habían creado la tasa de carbono. El caso es que la tran- sición ecológica no es fundamental- mentecuestionadaporlasalternancias políticas. “Eso tiene que ver, por un la- do, con la capacidad de evolución de los partidos, y por el otro con la socie- dad, que comprende los argumentos expresadosyconfíaensusdirigentes”, consideraMichelCruciani. Pragmatismo sueco El 10 de junio de 2016, los socialdemó- cratas y los Verdes, que gobiernan jun- tos desde 2014, acordaron con los par- tidos conservadores y moderados una políticaenergéticacomún.Éstaapunta a garantizar el aprovisionamiento del país,conelobjetivodeunaneutralidad encarbonopara2045yel100%depro- duccióndeelectricidadrenovabledes- de2040.Laenergíanucleardeberácu- brirtodossuscostos,incluyendolosde losdesperdiciosyeldesmantelamiento. Cuatrocentralesserándetenidasantes de 2020, y el fondo de responsabilidad de los explotadores ha sido aumenta- do. No obstante, la prolongación de las otrascentralesseráfacilitadaporlasu- presión de unatasasobre supodertér- mico. La construcción de nuevos reac- tores(enloslugaresexistentes)noestá excluida,perodeberáserfinanciadasin ayudasdelEstado,yaqueéstasestánre- servadasalasenergíasrenovables.“Pa- ra todo proyecto de ley se recurre a los ‘remiss’, esa particularidad de Suecia. Setratadelaconsultaalaspartesinte- resadas, formaciones políticas, asocia- ciones,sindicatos…Todalasociedadci- viltieneelpoderdeexpresarse–explica Teva Meyer–. Por supuesto, las discu- sionesllevansutiempo,peroelresulta- do es extremadamente sólido. El prag- matismosuecoeseso”.g F.B. d actos. Los compromisos de los políticos, hombres y mujeres, muy raramente tie- nen consecuencias prácticas sobre el te- rreno. Estocolmo sigue repleto de vehí- culos pese a los peajes instituidos en las entradas de la ciudad y se multiplican las infraestructuras,enoposiciónalosobjeti- vosproclamados.Alformarconlossocial- demócratasungobiernodecoalicióndes- deseptiembrede2014,losVerdesperdie- ronsucréditoafuerzadebajarlosbrazos. “Nohaysuficientecorajepolítico.Habría quesensibilizarmásalconsumidor”,esti- ma Wrake. Por eso el desafío de “carbono cero”en2040leparecedifícildesostener. “¡Estaría agradablemente sorprendido si lolográramos!”,dice. Para Staffan Laestadius la cuestión ni siquiera se plantea. “Ese objetivo no sólo es alcanzable, ¡sino que debe serlo!”, ex- clama. Hace mucho tiempo que este in- vestigadoryuniversitariomundialmente conocido, miembro del Royal Institute of Technology(KTH),hacesonarlaalarma. El acuerdo firmado en diciembre de 2015 en París durante la Conferencia sobre el Clima (COP21) le parece “lejos de ser su- ficiente”. Hay que decir y machacar, in- siste, la urgencia de la situación, “mucho más de lo que aceptamos oír”. La prueba eselaumentodramáticodelatemperatu- ra registrada a escala planetaria el invier- nopasado. “Anivelmundial,¡1,39ºCmásdeloque habíamos tenido hace un siglo! ¡Dense cuenta! El deshielo se acelera, sobre to- do en Groenlandia. El agua sube, ya no se puedepreveraquéritmo,todovamásrá- pidoqueloesperado,conunriesgoexpo- nencial en caso de que se desboque”, ad- vierte.EnSuecia,lospolíticostienenmie- do de hablar y “no están a la altura de su misión” con la población, acusa. La capi- tal sueca es una de las ciudades de Euro- paquecrecemásrápido.“Vamosenlama- la dirección. Se construyen siempre más víasrápidasytúnelesparafacilitarelauto enEstocolmo,envezdemejorarlostrans- portes públicos”, deplora. ¿Se ha llegado allímitedel“modelosueco”? Si bien reconoce la importancia de de- sarrollar las energías verdes, en particu- larlaeólica,ydeocuparsesindemoradel problemadelostransportes,StaffanLaes- tadiusabogaenprimerlugarporuncam- bio en el modo de vida, y sobre todo por un llamado a la movilización. “Hay que decirles la verdad. Es preciso que la gen- tesepaquehayurgencia”,repitecomoun leitmotiv. Hasta un pequeño país como Suecia puede ser considerado en el mun- do “como un ejemplo”, con solamente el 31% de energía primaria de origen fósil (3) (contra el 72 % en la Unión Europea) y36%derenovable(contrael14%enpro- medioenlaUnión).“Noperdamostiempo en acusar a tal o cual país de ser más cul- pable que el otro en materia de emisiones deCO2 .Todosestamosenelmismobarco. Debemos actuar y persuadir a la gente de que ganarán si participan en un esfuerzo colectivo–alegaunavezmásStaffanLaes- tadius–.Nosaldránperdiendoconelcam- bio,debemosprobarlo.Talvezviajenme- nosenavión,tomenmenossuauto,perosu vidaserámejor.Esfácildedecir,losé,pero lallavedeléxitoesésa…”.g 1.RachelCarson,Printempssilencieux,París,Plon,1963 (reed.Marsella,Wildproject,2014). 2. SoniaBaudry,“Lataxecarbone :bilan del’expériencesuédoise”,Regardscroisés surl’économie,N° 6,París,2009. 3.MichelCruciani,“Latransitionénergétiqueen Suède”,Étudesdel’IFRI,París,juniode2016. *Periodista. Traducción: Víctor Goldstein
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    Dossier Fuerzas de seguridadsauditas, ciudad sagrada de La Meca, 17-9-15 (Ahmad Massod/Reuters) El Golfo Pérsico se encrespa La intempestiva ofensiva diplomática de Arabia Saudita contra Qatar puede interpretarse como una nueva manifestación de la voluntad de Riad de ase- gurar su hegemonía en la Península Arábiga. Mien- tras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump,anteshostilhacialossaudíes,harenovadoel apoyo de su país hacia su aliado histórico del Golfo. Monarquías del Golfo: Aliados y enemigos, por Fatiza Dazi-Héni 22 | La temible influencia del lobby prosaudí en Estados Unidos, por Daniel Lazare 24
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    22 | Edición 217 | julio 2017 El ataque político y mediático encabezado por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos contra Qatar se caracteriza por una virulencia sin precedentes en la historia de las monarquías del Golfo Pérsico, que solían resolver sus variados conflictos en el seno del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). R ecordar quién manda en la región y afianzar la empresa hegemónica sobre las monarquías vecinas: tal es el sentido de la ofensiva diplo- mática agresiva de Arabia Saudita contra Qatar. Aliado de circuns- tancia con los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto, el reino wahabita anunció el 5 de junio pa- sado la ruptura de las relaciones diplomáticas con Doha, acusado oficialmente de “apoyar al terroris- mo” y de participar en diversas empresas de des- estabilización junto a Irán. Acto seguido, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes cerraron su espacio aéreo y marítimo así como también la única fron- tera terrestre de la pequeña península qatarí, por donde pasa el 90% de sus productos básicos, sobre todo alimenticios. A estas medidas se les suma una campaña mediática de denigración para imponer- le el realineamiento al régimen qatarí. La crisis se venía incubando desde el 23 de ma- yo. Ese día, la agencia de prensa Qatar News Agen- cy difundía un comunicado atribuido al emir Ta- mim, en el que denunciaba la demonización de Irán, del Hamas palestino o del Hezbollah libanés, luego de la visita oficial de Donald Trump a Riad (20 y 21 de mayo). A partir del 24, Doha desmen- tía esa información, y afirmaba que su agencia de prensa había sido pirateada y que se había publi- cado un “falso comunicado”. Pero eso no alcanzó para impedir la escalada. El anterior conflicto diplomático que enfrentó a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes y Bahréin con Qatar se remonta al año 2014, cuando este último les recomendó durante ocho meses a sus embajadores que expresaran su hostilidad con- tra la represión llevada a cabo contra los Herma- nos Musulmanes por parte del presidente egipcio Abdel Fattah Al-Sissi. El príncipe heredero de los Emiratos Árabes, Mohammed Ben Zayed Al-Na- hyan, el hombre fuerte de Abu Dabi, siente una gran aversión contra esta confraternidad y, des- de hace tres años, la prensa local lleva a cabo una campaña muy virulenta contra el apoyo qatarí a los “Hermanos” (1). Grietas en el desierto Esta crisis sacudió profundamente al Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo, co- Aliados y enemigos Ambiciones hegemónicas en el Golfo Pérsico múnmente conocido como el Consejo de Coope- ración del Golfo (CCG) (2), que incluye a las seis monarquías de la Península Arábiga: Arabia Sau- dita, Bahréin, los Emiratos Árabes Unidos (una fe- deracióndesieteemiratos,entrelosqueestánAbu Dabi y Dubai), Kuwait, Omán y Qatar. Su creación se remonta a la cumbre de Abu Dabi, el 25 de mayo de 1981, dos años después de la proclamación de la República Islámica de Irán, tras la invasión de Afganistán por parte del Ejército Rojo en diciem- bre de 1979 y del desencadenamiento de la Gue- rra Irán-Irak en septiembre de 1980. Al principio el CCG constituyó una respuesta defensiva a las tensiones y a los conflictos recurrentes en la re- gión. Aunque estas monarquías dinásticas cuen- tan con importantes riquezas energéticas y finan- cieras (el total de su PIB representa más del 70% del conjunto del mundo árabe), su debilidad de- mográfica y su vulnerabilidad militar frente a sus vecinos (Irak, Irán, Egipto, Israel) las obligaron a estrechar sus relaciones mediante una alianza re- gional. Además de un pacto intergubernamental destinado a crear un mercado común, los países miembros del CCG contrataron cada uno por su por Fatiza Dazi-Héni* Riad, 23-5-10 (Fahad Shadeed/Reuters) Dossier El Golfo Pérsico se encrespa
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    | 23 parte, dediversas maneras, una protección de se- guridad con los países occidentales, de la cual el principal garante es Estados Unidos. Acostumbradas a la ayuda de Estados Unidos –que sin embargo está en retirada después de las dos presidencias de Barack Obama–, las monar- quías del Golfo fracasaron en la creación de una fuerza militar multilateral común por la descon- fianza que reina entre sus dirigentes y su preferen- cia a contraer acuerdos bilaterales militares con los grandes países industriales exportadores de armamento. En su defecto, optaron por un acuer- do de seguridad reforzado firmado en noviembre de 2012 en Riad y ratificado por cinco de los seis países en 2014, dado que el Parlamento de Kuwait se opuso. El acuerdo autoriza el intercambio de in- formación entre servicios de inteligencia sobre los nacionales, permite la actualización común de las jurisdicciones locales y pone en funcionamiento sistemas de vigilancia compartidos para bloquear las redes sociales, principal modo de expresión “libre” en la región. A pesar de sus debilidades estructurales y de las incesantes rivalidades entre sus miembros, el CCG es la única organización intergubernamental a la vez efectiva y duradera del mundo árabe. Des- de su nacimiento, suele haber crisis que enfren- tan por lo general a Arabia Saudita con los demás Estados miembros. En efecto, la construcción es- tatal del reino, montada sobre sus conquistas mi- litares y sobre la voluntad de expandir su religión de Estado, inspirada en el hanbalismo por medio de la predicación wahabita, genera una gran des- confianza, principalmente porque Riad ve a la Pe- nínsula Arábiga como su lugar natural de influen- cia. El fracaso del proyecto de moneda común del Golfo, que estaba previsto para 2010, es una mues- tra de eso. Poco predispuesto a depender financie- ramente del gran vecino saudita, el sultanato de Omán, menos rico que los demás miembros del CCG, quería más tiempo para permitir el desarro- llo de su propia economía. Pero fue la retirada de los Emiratos Árabes Unidos lo que le puso fin a es- ta unión monetaria, ya que Abu Dabi rechazó con fuerza que la sede del futuro banco central común se instalara en Riad. Las iniciativas saudíes por lo general son eva- luadas a la luz de una ambición hegemónica que proviene al mismo tiempo de lo político y de lo religioso. Lo que explica por qué el sultanato de Omán–unEstado-nacióndotadodeunaidentidad milenaria (3)– siempre se mantuvo a distancia de los proyectos político-militares saudíes dentro del CCG. En 2013, luego de las revueltas populares del mundo árabe, el rey saudí Abdallah propuso así una transformación del CCG en Unión del Golfo, de manera tal que los países miembros siguieran una misma línea política, diplomática y de segu- ridad. El proyecto fue recibido como una tentati- va saudí de tener bajo control a las demás monar- quías, a imagen de lo que sucedió con Bahréin des- pués de la intervención armada de marzo de 2011. Sólo Omán expresó públicamente una hostilidad ampliamente compartida por sus vecinos. El 8 de diciembre de 2013, durante la 9ª Sesión del Diá- logo de Manama, consagrada a las cuestiones de seguridad en el Golfo, el ministro de Omán en- cargado de las relaciones exteriores, Yusuf Ben Alawi, reaccionó con vehemencia ante la perspec- tiva de una modificación del pacto de cooperación del Golfo. Este golpe de efecto impidió el anuncio de una Unión en la 34ª edición de la cumbre de jefes de Estado del CCG, que tenía lugar tres días después en Kuwait. El rechazo omaní fue recibido con alivio por los otros cuatro miembros. Omán, tenaz antiintervencionista Ya a principios de la década de 1980, Mascate ha- bía rechazado la propuesta saudí-kuwaití de crear una fuerza armada común para apoyar a las tropas de Saddam Hussein, que acababa de declararle la guerra a Irán. Un acto semejante, de acuerdo con los omaníes, habría tenido el valor de una declara- ción de guerra a la República Islámica (4). Desde entonces, Omán siempre privilegió las relaciones de buena vecindad con Irán y Yemen, a riesgo de pelearse con sus socios del CCG. Durante los años 1980, qataríes y emiratíes se alineaban regular- mente con las posturas de Omán. Hoy en día, son familia”, y al reparo de la mirada extranjera, esta crisis está orquestada por dirigentes que se sirven de un método agresivo, categórico y determinado. Lo que refleja el cambio de generación y de cul- tura política de los responsables de la maniobra, entre quienes se encuentra el príncipe heredero de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Ben Zayed Al-Nahyane, y el vicepresidente heredero de Arabia Saudita, Mohammed Ben Salman, quien toma como modelo la estrategia de desarrollo eco- nómico de Dubai y la postura muy antiiraní y anti Hermanos Musulmanes de Al-Nahyane. Ve en él al modelo de autoridad que proyecta encarnar al frente del reino. Las poblaciones del Golfo, que provienen de las mismas tribus y con- traen matrimonio inde- pendientemente de sus fronteras, están muy conmocionadas por esta ruptura de la cohesión solidaria entre dinas- tías del CCG, que afecta a miles de familias. Diri- gentes saudíes y emira- tíes incluso amenazaron con sanciones máximas (hasta quince años de prisión en Abu Dabi y diez años en Arabia Saudi- ta) a toda persona que exprese simpatía por Do- ha. Las grandes potencias, en particular Estados Unidos, como también la inmensa mayoría de los países musulmanes, y sobre todo Turquía, Irán, Pakistán o incluso Marruecos (por más que es un gran aliado habitual de los saudíes y los emiratíes), piden que entren en razón. En Washington, sólo los tuits del presidente Trump le dieron crédito a este rechazo, pero fueron enseguida contradichos por las opiniones de los dos hombres fuertes de la administración, el general James Mattis (secreta- rio de Defensa) y Rex Tillerson (secretario de Es- tado). En cuanto a las iniciativas de Kuwait y de Omán para jugar la carta de la mediación, encuen- tran un importante apoyo internacional. Esta situación de consecuencias todavía im- previsibles descalifica a las monarquías del CCG, ante todo a Arabia Saudita, que fracasó en su in- tento de imponerse como potencia regional árabe. También Abu Dabi podría eventualmente sufrir las consecuencias de sus muy desestabilizadores excesos de celo, que molestan tanto a sus vecinos como a su protector americano. Contrariamente al fin perseguido por quienes la desencadenaron, esta crisis fortalece ya significativamente a Irán, que se muestra como una potencia regional sólida y coherente, capaz de regular una parte de sus ten- siones internas mediante un juego electoral des- conocido en la otra orilla del Golfo. g 1. Nabil Ennasri, “Reprise de la guerre froide du Golfe. Le Qatar entre les Émirats arabes unis et l’Arabie saoudite”, Orient XXI, 31-5-2017, http://orientxxi.info 2. “La diabolisation du Qatar sonne-t-elle le glas du Conseil de coopération du Golfe?”, The Conversation, 8-6-2017, http://theconversation.com 3. “Oman: défis intérieurs et enjeux régionaux dans la perspective de l’après-Sultan”, nota de investigación Nº 42, 20-6-2017, www.defense.gouv.fr/irsem 4. Entrevista de la autora con el jeque Sayf Al Maskari, ex alto funcionario de Omán en el CCG entre los años 1980 y principios de los años 2000. La fuerza “Bouclier de la péninsule” [Escudo de la península] estaba constituida en 1980 por apenas un millar de hombres y estaba establecida en la base de Hafre el-Batin, en territorio saudí. 5. Véase Laurent Bonnefoy, “Au Yémen, une année de guerre pour rien”, Le Monde diplomatique, marzo de 2016. 6. “The Gulf’s ‘little Sparta’. The ambitious United Arab Emirates”, The Economist, Londres, 6-4-2014. *Especialista en las monarquías del Golfo, investigadora en el Ins- tituto de Investigación Estratégica de la Escuela Militar (IRSEM) y profesora en el Instituto de Estudios Políticos de Lille. Último libro publicado: L’Arabie saoudite en 100 questions, Tallandier, París, 2017. Traducción: Aldo Giacometti Riad ve a la Península Arábiga como su lugar natural de influencia, lo que suscita la desconfianza de sus vecinos. más los kuwaitíes y los qataríes los que se acercan a los principios no intervencionistas de Mascate. El sultanato se mantuvo en una postura neutra en el conflicto con Yemen, en el que saudíes y emira- tíes intervienen fuertemente desde el 26 de marzo de 2015 para combatir a los rebeldes hutíes alia- dos al ex presidente de Yemen Ali Abdallah Saleh y restaurar el poder del presidente Abd Rabbuh Mansur al-Hadi (5). Una nueva variable apareció sin embargo en estos últimos años: los saudíes ya no son los úni- cos que están bajo sospecha de hegemonismo. El intervencionismo desacomplejado y la postura agresiva de los Emiratos Árabes Unidos inquietan a Omán y a las demás monarquías del Golfo des- de que se desencadenaron las revueltas en Libia y, más aún, en Yemen (6). Las inversiones financie- ras y logísticas del emirato de Abu Dabi en el sur de ese país, sumadas al activismo militar que des- pliega en las fronteras, no tranquilizan a las auto- ridades del sultanato. La situación en Yemen pone de relieve la com- plejidad que rige las relaciones entre las monar- quías del Golfo. Precedido por una iniciativa de buenos oficios para encontrarle una solución ne- gociada al levantamiento popular de 2011, el con- flicto armado se atasca. Sobre todo, parece desdo- blarse a partir de una discrepancia entre Riad y Abu Dabi con relación al sur, principalmente en la provincia de Hadramaut, ya que se sospecha que Abu Dabi ejerció influencias en la partición de es- ta zona para sus propios intereses económicos y fi- nancieros. Esta tensión entre los dos aliados –que por otro lado actúan en conjunto para “castigar” a Qatar– podría convertirse eventualmente en otro tema sensible dentro del CCG. El activismo de Abu Dabi inquieta a Omán y a Kuwait, mientras que la dinastía Al Jalifa de Bahréin, que le debe su salvación a la intervención militar saudí de marzo de 2011 contra la oposición que reclamaba la de- mocracia, se alinea desde entonces con las postu- ras diplomáticas de Riad. Incluso Qatar, aunque aislado y excluido desde principios de junio de la coalición militar árabe-sunnita que interviene en Yemen, debería ponerse del lado de los saudíes en la cuestión del sur de Yemen –Doha está poco pre- dispuesta a ver aumentar la influencia de los Emi- ratos Árabes Unidos en la subregión–. El fantasma de Irán Aunque Irán está globalmente considerado por el conjunto de los países miembros del CCG como una potencia hegemónica, la valoración de la ame- naza que representa varía según las monarquías. La percepción del rival regional iraní y los modos de acción que pretende imponer Riad para conte- nerlo las dividen en dos bloques. Por un lado, Ara- bia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos (con Abu Dabi al frente) y Bahréin predican una línea dura en lo que respecta a las multiformes intervencio- nes iraníes en la región: brigadas enviadas a Siria y a Irak, preparación de milicias chiitas, apoyo lo- gístico al Hezbollah o posicionamientos a favor de las minorías chiitas de Arabia Saudita y de la opo- sición chiita en Bahréin. Del otro lado se ubican Omány Kuwait, másabiertosa las mediacionesdi- plomáticas. Así, fue en Omán, sin que las otras mo- narquías estuvieran al tanto, donde tuvieron lugar las negociaciones secretas entre Irán y Estados Unidos que precedieron al cierre del tratado so- bre la actividad nuclear iraní en julio de 2015. En Qatar, el emir Tamim, que el 25 de junio de 2013 sucedió a su padre, el emir Hamad, decidió llevar a cabo una diplomacia regional menos dividida y más en sintonía con sus vecinos, acercándose ne- tamente a Riad –al menos hasta la crisis reciente–. Sin embargo, e incluso si Doha teme por sobre to- do a su vecino persa, la monarquía qatarí se sumó a esa iniciativa privilegiando el apaciguamiento en- tre las dos orillas del Golfo. Aunque en el pasado las tensiones entre las seis monarquías no han sido raras, la virulencia de la última reacción saudí-emiratí contra un Estado miembro del CCG iba a dejar marcas. La violen- cia de los múltiples ataques mediáticos y las medi- das de represalia diplomáticas, políticas y econó- micas decididas en contra de Qatar son inéditas. Mientras que las monarquías del Golfo estuvieron siempre atentas a solucionar sus desacuerdos “en
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    Donald Trump ensu visita a Arabia Saudita junto con el rey Salman bin Abdulaziz al-Saud, Riad, 22-5-17 (Bandar Algaloud/Saudi Royal Co/AFP) por Daniel Lazare* Latemibleinfluencia dellobbyprosaudí Las relaciones entre Arabia Saudita y Estados Unidos, frías durante la última presidencia de Obama, se entibiaron con la asunción de Donald Trump. Un giro sorpresivo, considerando los ataques del entonces candidato Trump contra la monarquía wahabita, que debe mucho al lobby estadounidense prosaudí. Lluvia de petrodólares sobre think tanks, expertos y medios 24 | Edición 217 | julio 2017 E xisten razones para que Arabia Sau- dita recibiera con preocupación el triunfo de Donald Trump en no- viembrepasado.Despuésdetodo,su vieja amiga Hillary Clinton no esca- timaba elogios sobre el reino, al que presentaba como una fuerza de paz y estabilidad, mientras que su adversario republicano hablaba pestes de éste desde hacía años. Tras los atentados deseptiembrede2001,TrumphabíaacusadoaRiad de ser “el mayor proveedor mundial de fondos del terrorismo”: la monarquía petrolera, escribía, utili- za “nuestros petrodólares –nuestro propio dinero– parafinanciaralosterroristasquebuscandestruira nuestropueblo,mientrasquelossaudíesconfíanen nosotrosparaprotegerlos”(1).Durantesucampaña electoral, amenazó con bloquear las importaciones depetróleosaudísielreinonointensificabasulucha contraelEstadoIslámico(EI). Sin embargo, apenas siete meses después de su elección,elpresidenteestadounidenseeligióaRiad parasuprimeravisitaoficialalexterior.Nobienlle- gó,confirmósugirodiplomáticoinstandoauncam- bio de régimen en Irán y anunciando un contrato de 110.000 millones de dólares para la venta de ar- mas,alosquepodríansumarse240.000millonesen contratos durante la década siguiente. Desde luego, puededudarsedelacapacidaddelgobiernosaudíen honrar este fastuoso encargo, teniendo en cuenta el déficit de las cuentas públicas del 22% del producto interno bruto (PIB) como consecuencia de la caída delospreciosdelpetróleo;peroésaesotracuestión. Varias fuentes en la Casa Blanca sugieren que estos contratos de venta de armas constituirán la base de una futura “OTAN árabe” destinada a combatir a la vezaIrányalEI(2). Relaciones turbulentas De la furia a la adoración en pocos meses, el vira- je de Trump resulta espectacular. Sin embargo, no era totalmente imprevisible. Primero, debido al pe- tróleo: a pesar de la revolución del gas de esquisto, Estados Unidos sigue dependiendo de los surtido- res saudíes en un millón de barriles por día. Luego, debido claramente a los intereses de la industria militar estadounidense: el apetito aparentemente insaciable de Riad por los misiles Patriot y los heli- cópteros Blackhawk representa un maná que sería imprudente menospreciar. A lo que se suma un ter- cerfactor:Irán,blancodeunamismahostilidadpor parte de Estados Unidos y Arabia Saudita (así como de Israel), que lo consideran la principal fuente de inestabilidad en Medio Oriente. Finalmente, existe unacuartarazón:lapoderosareddesimpatíasesta- dounidensesquelossaudíestejieronpacientemente a lo largo de los años, en perfecta sintonía con otras monarquíaspetrolerasdelGolfo. Estaredcompuestadethinktanksycentrosdees- tudios,bufetesdeabogadosyasesoresenrelaciones públicas, consejeros y lobbistas habría recibido de Riadalmenos18millonesdedólaresdesde2015.La sumapuedeparecermódicarespectodelos130.000 millonesdedólaresporañoqueelpaíspercibeenin- gresos del petróleo. Pero constituye una señal de la facilidad con la cual los saudíes obtienen garantías contraelriesgodecaerendesgracia. Dossier El Golfo Pérsico se encrespa
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    | 25 Desde losatentados del 11 de Septiembre, de los cualesquincedelosdiecinueveautores(comenzan- do por el propio Osama Ben Laden) eran de nacio- nalidad saudí, las relaciones entre ambos países se enfriaronconsiderablemente.Laadministraciónde GeorgeW.Bushlimitóprimerolosdañosdisimulan- do información comprometedora sobre el papel del gobierno saudí para apuntar mejor a Saddam Hus- sein. Bajo la presidencia de Barack Obama, en cam- bio, el acuerdo entre ambos aliados sufrió serios re- veses. El jueves 2 de octubre de 2014, el vicepresi- dente Joe Biden confesó frente a una asamblea de estudiantes en la Universidad de Harvard: los sau- díes,losturcosylosemiratíes,dijoentérminospoco diplomáticos, estarían “tan decididos a eliminar [al presidente sirio Bashar Al-Assad] que hicieron llo- ver cientos de millones de dólares y decenas de mi- les de toneladas de armamento sobre aquellos que luchaban contra Assad, aunque los beneficiarios de estas entregas fueran Al-Nosra, Al-Qaeda y los ele- mentos extremistas de los yihadistas provenientes deotraspartesdelmundo”(3). Más tarde, en julio de 2015, Washington puso fin al conflicto nuclear iraní firmando un acuerdo his- tórico con Teherán, enemigo de siempre de Riad (4). En abril de 2016, en una entrevista concedida al mensuario The Atlantic, Obama acusó a los saudíes de apoyar el terrorismo sunnita y les sugirió apren- dera“compartir”MedioOrienteconsusadversarios iraníes.Tresmesesmástarde,laadministracióndes- clasificó un capítulo del informe de la investigación parlamentariade2002sobreel11deSeptiembreque señalaba que los dirigentes saudíes habían provisto fondosaalmenosdosmiembrosdelcomandoimpli- cadoyqueluegohabíanobstaculizadolaspesquisas de los investigadores estadounidenses. En septiem- bre del mismo año, el Congreso, por una aplastan- te mayoría, permitió a los familiares de las víctimas del 11 de Septiembre reclamar ante la justicia daños y perjuicios contra la monarquía saudí, ley que ha- bíasidovetadaporelpresidenteObama.Enoctubre, WikiLeaksdivulgóuncorreoelectrónicode2014en elcualHillaryClintonsequejabadelasautoridades saudíesyqataríes,sospechadasdebrindar“apoyofi- nanciero y logístico clandestino al EI y a otros gru- possunnitasradicalesenlaregión”. Los motivos del acercamiento LaretóricaantisaudíconlaqueinsistióTrumpduran- te la campaña electoral parecía pues el lógico resul- tado de un divorcio ya muy avanzado. Hasta que un ejércitoheteróclitodedemócratas,neoconservado- res,agenciasdeinteligenciayotrasfigurasdel“Esta- do profundo” se involucró en una batalla ideológica paraimpedircualquieracercamientoconRusiaysus dosprincipalesaliadosenlaregión,SiriaeIrán. Tambaleante ante la acusación de ser un “candi- datosiberiano”manejadoaladistanciaporVladimir Putin, Trump intentó entonces resguardarse en su aladerecharodeándosedeviejoshalconestanvisce- ralmenteantiiraníescomoantirrusos.Entreellos,el generalretiradodelCuerpodeMarinesJamesMat- tis,alias“MadDog”(“perroloco”),designadosecre- tariodeDefensa,yelgeneralH.R.McMaster,desig- nadoenelcargodeasesordeSeguridadNacional–el mismoque,en2012,enrespuestaaunapreguntaso- bre las tres amenazas más graves para la seguridad nacional,declaró:“Irán,Irán,Irán”–. Desde el momento en que en Medio Oriente Ru- sia e Irán se volvieron los principales enemigos de Estados Unidos, Arabia Saudita debió lógicamente recuperar su lugar de aliado favorito. El lobby pro- saudí contribuyó a ello en gran medida, difundien- do un continuo bombardeo de entrevistas, artícu- loseinformesllamandoaunaaccióngradualcontra Damasco y Teherán. El 14 de noviembre de 2016, el Consejo Atlántico –un think tank que recibió 2 mi- llonesdedólaresen2015deEmiratosÁrabesUnidos y benefactores cercanos a Riad– convocó al general retirado David H. Petraeus, miembro de su consejo directivo, para fustigar una “actividad iraní malig- na”;exhortóalejércitoalanzaroperacionesdegue- rra en caso de que Irán violara el acuerdo de 2015 al reanudar su programa de enriquecimiento de ura- nio. Unas semanas más tarde, el Centro de Estudios EstratégicoseInternacionales(CSIS),otroinfluyen- te organismo favorecido –600.000 dólares en 2015 de Riad y Abu Dabi–, envió a uno de sus voceros al Congresoconelfindepredicarallíellanzamientode “operacionesdirectaseindirectas”paraimpedirque IránenviaraarmasasusaliadosenSiriayYemen(5). Por su parte, el Centro para el Progreso Ameri- cano (CAP) –un think tank mimado también por los emiratíes(1millóndedólares)yfundadoporelexdi- rectordecampañadeHillaryClinton,JohnPodesta, cuyohermanoTonyestádebidamenteinscriptoco- molobbistaprosaudí–publicóuninformeordenan- doalaadministraciónintervenirenSiriasiAl-Assad persistíaenbloquearlaentregade“ayudahumanita- ria”enlaszonasrebeldes.Lalistaestaríaincompleta si no se mencionara a la Brookings Institution (21,6 millones de dólares de donaciones provenientes de Qatar desde 2011, y al menos 3 millones de Emira- tos desde mediados de 2014), que milita, como era deesperar,enfavordesancionesmásseverascontra Damasco. Estacampañadelobbyapuntaalavezafomentar lahostilidadhaciaIrán,promoveraArabiaSauditay desacreditar todo punto de vista disonante. Resulta tanto más eficaz cuanto que está en sintonía con la ofensiva antirrusa librada simultáneamente por los demócratas,elFederalBureauofInvestigation(FBI) y la Central Intelligence Agency (CIA). Coincide también con los esfuerzos desplegados por Trump para dar muestras de su fibra neoconservadora sa- candopechocontralosadversariostradicionalesde Washington en Medio Oriente. Apenas nueve días después de asumir sus funciones, ordenó un ataque militarenunsitioyemenípresentadocomounrefu- giodeAl-Qaeda.El7deabril,lanzóunalluviademi- silesTomahawksobreunabaseaéreaenSiria. Correas de transmisión Ellobbyprosaudíestácompleto.MohammedAlyah- ya, un experto en contraterrorismo saudí miembro del Consejo Atlántico, explicaba en The New York Times: “La gente está exultante en este momento en el Golfo. Está claro que Trump entendió lo que la potencia estadounidense podía hacer que cambie, y decidió servirse de ella” (6). En The Washington Post, el cronista David Ignatius calificó el bombar- deo en Siria de “constructor de confianza”, debido a que “acerca una administración errática a los pi- lares de la política estadounidense tradicional”, an- tes de llamar al ex asesor de seguridad nacional de Obama, Tom Donilon, miembro del directorio de la Brookings Institution, a apoyar el regreso a la razón de Trump (7). “Apruebo totalmente la intervención en Siria –respondió Donilon–. Respecto de Rusia, China y Siria, hubo cambios de política muy signi- ficativos.” Cuando un periodista no demasiado hostil con Arabia Saudita necesita el comentario de un espe- cialista, llama por teléfono a uno de los numerosos factótums del lobby prosaudí, quien le interpreta- rá gustosamente la partitura compuesta en Riad. El cronista de The Washington Post David Ignatius es un buen ejemplo de correa de transmisión entre los gruposdeinteresesyelmundodelosmediosdeco- municación. Sus detractores lo apodan “apologista en jefe de la CIA” y “majorette de Arabia Saudita”. El 23 de febrero pasado, denunció el control de los rusos del “espacio de la información”, antes de via- jar a Riad con el fin de entrevistar allí a Mohamed Bin Salman (“MBS”), el todopoderoso príncipe he- rederosuplentedelreino.“Contrariamenteatantos otros príncipes saudíes –señala maravillado David Ignatius el 20 de abril– ‘MBS’ no se formó en Occi- dente, lo que le permitió tal vez preservar esa ener- gíacombativapuraqueconstituyesuéxitoentrelos jóvenes saudíes.” (8) Unos días más tarde, el 25 de abril, felicitó al “imperturbable” general Mattis por haberse rodeado de un “sólido equipo de seguridad nacional” que se esfuerza por llevar a Trump por la buenadirección. Aplaudir a Mattis, elogiar a un príncipe saudí y confundir la Rusia de hoy con la Unión Soviética de ayer:untrípticoqueseajustaidealmentealasexpec- tativas del lobby de los halcones. En un texto publi- cado el18demayode2017porTheNew York Times, Ali Shihabi, el director de Arabia Foundation, seña- labaquelossaudíesvenenTrumpun“aliadomucho mejor”quesupredecesor,considerado“dispuestoa aceptar en silencio los esfuerzos de Irán para domi- nar Medio Oriente”. El 21 de mayo, en The Hill, un periódico de información política de Washington, AnthonyCordesman,figuradelCSISydelaredpro- saudíenWashington,comentabalavisitadeTrump a Riad: “El presidente dio el discurso correcto en el lugar correcto y en el momento correcto. Siempre habrácríticassobretemascomolosderechoshuma- nosoYemen,peroelpresidenteteníaotraspriorida- des,ysindudalascorrectas”.Frasesrepetidasunay otravezporlaprensa,deTheWashingtonPostaCa- ble News Network (CNN) pasando por The Chris- tianScienceMonitor. ExasesordelsenadorrepublicanoJohnMcCain, esteveteranodelPentágono,elDepartamentodeEs- tado y el Departamento de Energía tiene sobre todo lareputacióndeserunserioconocedor,cuyostraba- jossobreelmercadointernacionaldelaenergíason muyrespetados.Setratapuesdeunnuevomiembro excepcional. Resulta tanto más preciado para los asesores de prensa de la familia Saud cuanto que la mayoríadesusinvestigacionessecentranenunúni- co tema: el petróleo en tanto recurso vital cada vez más codiciado, como consecuencia, como escribía en 2001, del “crecimiento limitado de las fuentes de energíasrenovables”.ElGolfoPérsico,cuyosubsue- locontienelasdosterceraspartesdelasreservaspe- trolerasconocidasenelmundo,seguirásiendopues durantemuchotiempounespaciogeoestratégicode granimportancia,queconvienemantenercontrola- do a cualquier precio. Este tipo de argumento es el que va directo al corazón de los partidarios de una política exterior beligerante, y más aun de los pro- saudíes, ya que implica una ausencia de solución al- ternativaalaalianzaentreWashingtonyRiad. Gobierno fantasma Ellobbyprosaudísacatotalprovechodeloquelaan- tropólogaJanineWedelllamalallegadadel“gobier- no fantasma”. Desde la revolución neoliberal de los años 1980 y 1990, observa, las sucesivas administra- ciones privatizaron meticulosamente las funciones delgobiernosubcontratando“compañías,consulto- ras,thinktanksyotrosproveedoresnogubernamen- tales”. “Estos actores privados, agrega, son partes interesadas del trabajo gubernamental, implicados entodoslosaspectosdelagestióndelosasuntospú- blicos,asícomoenlaconcepción,adopcióneimple- mentación de las leyes”. Mientras que antes la apli- cacióndelasdecisionesfederalescorrespondíacasi exclusivamente a los agentes de la función pública, actualmente las tres cuartas partes de ese traba- jo, medidas en términos de empleo, son confiadas a contratistas externos. La práctica era conocida des- dehacíamuchotiempo,perosepropagócomounin- cendio forestal desde los primeros años de la presi- denciadeWilliamClinton(1993-2001). Semejante clima resulta óptimo para hombres que no cesan de recorrer think tanks, salas de re- dacción y oficinas ministeriales. Alimentan el cre- cimiento de un cultivo de invernadero en el cual las únicas ideas admitidas como válidas son aquellas que se intercambian en la mesa de las lujosas con- ferenciaspatrocinadasporArabiaSaudita,Emiratos ÁrabesUnidosyotrasmonarquíasdelGolfo.“Todos quieren ser invitados a Brookings para decir hasta qué punto los saudíes son geniales y por qué debe- mos contar con ellos para proteger nuestro abaste- cimiento de petróleo –explica el historiador Toby C.Jones,autordeunlibrosobrelahistoriadelreino (9)–.Loqueexigerecitarlasverdadesoficiales,pero ¿dequésirvenegarse?”.g 1.DonaldJ.Trump,TimetoGetTough:MakingAmerica #1Again,Regnery,Washington,DC,2011. 2.JoshRogin,“Trumptounveilplansforan‘ArabNATO’ inSaudiArabia”,TheWashingtonPost,17-5-17. 3.Elvicepresidenteseretractaríaypediríadisculpasdos díasmástarde.VéaseCarolGiacomo,“JoeBidenapologizes fortellingthetruth”,TheNewYorkTimes,6-10-14. 4.VéaseAlainGresh,“Négociationscrucialessurle nucléaire”,LeMondediplomatique,París,marzode 2015. 5.“SenateforeignrelationscommitteehearingonIran”,6-12-16. 6.BenHubbard,“Trump’sstrikeonSyriahasallsides asking:Whatnext?”,TheNewYorkTimes,7-4-17. 7.DavidIgnatius,“TrumpgotSyriaandChinarightlast week.That’sastart”,TheWashingtonPost,12-4-17. 8.DavidIgnatius,“AyoungprinceisreimaginingSaudiArabia.Can hemakehisvisioncometrue?”,TheWashingtonPost,20-4-17. 9.TobyC.Jones,DesertKingdom:HowOilandWater ForgedModernSaudiArabia,HarvardUniversity Press,Cambridge,Massachusetts,2010. *Periodista, autor de The Velvet Coup: The Constitution, the Supreme Court, and the Decline of American Democracy, Verso, Londres, 2001. Traducción: Gustavo Recalde
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    26 | Edición 217 | julio 2017 Sin rumbo Hace mucho tiempo ya, concretamente en 1959, que el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) renunció formalmente a sus raíces marxistas para abrazar la “economía de libre mercado”. Alejado de sus fuentes, se fue acentuando la disolución de su identidad ideológica, hasta ser percibido hoy como un partido conservador. Alemania. Los socialdemócratas perdieron su identidad por William Irigoyen* U na mañana lluviosa de pri- mavera, un grupo de alum- nos camina a lo largo de la Stadthalle en Bad Godes- berg. Ninguno de los ado- lescentes se toma el trabajo de echar una mirada a ese edificio anticuado que es propiedaddelaciudadyquesirviódede- corado a un congreso histórico del Parti- do Socialdemócrata Alemán (SPD). En noviembre de 1959, la formación marxis- tafundadaen1875enGotha“apruebauna economía de libre mercado en todas par- tes donde se afirme la competencia”, rei- vindicasupertenenciaalbloqueocciden- tal y exhibe su voluntad de abrirse a otras categorías sociales más allá de los obre- ros. Apenas predica todavía en la época “lainstauracióndeunordeneconómicoy socialnuevo”yconcedeque“lapropiedad colectivaesunaformalegítimadecontrol público a la que ningún Estado moderno puederenunciar”(1). Casi seis decenios más tarde, ese pro- grama de rendición parecería de un in- De atenerse a las declaraciones de in- tención, la pregunta parece infundada. El partido dice querer refundar la economía social de mercado, hacer del Estado un motor del crecimiento y de la creación de empleos, poner más impuestos a los altos ingresos, regular los mercados financie- ros,lucharcontralautilizaciónabusivade trabajadores suplentes, ampliar los dere- chosdeparticipacióndelosasalariadosen loscomitésdeempresa,etc.Apriori,pocos puntos comunes con los objetivos de los demócratascristianos,defensoresdeunli- brecambiotodavíamásdescontroladoyde reduccionesfiscales,opuestosalrestableci- mientodelimpuestosobreelpatrimonioe hipercríticosdeladeudapública.Lasdife- rentescoalicionesCDU-SPD,tantonacio- nalescomoregionales,revelansinembargo unaporosidadprogramáticaentreesasdos formaciones.Ymuestranquelossocialde- mócratashacenmásconcesionespolíticas asusadversariosquealainversa.Dedonde provieneunsentimientodeabandonoen- trelosmilitantesysimpatizantes. OriginariodeDülmen,comunadelRu- hrdondesereciclanantiguasfábricasco- mo elegantes pabellones, André Stinka, candidatodelSPDenelúltimoescrutinio regional de Renania del Norte-Westfalia, reconoce un desfase entre los discursos y la realidad: “En el partido no dejamos de evocar la suerte de las mujeres solas con niños. Pero ¿quién de nosotros las cono- ce realmente? Algunos representantes no hablan ya a la gente a la que supuesta- mente se dirigen”. Hoy jubilado, Rainer Einenkel,expresidentedelcomitédeem- presa de Opel, es más categórico. El SPD, deplora, “abandonó a los trabajadores porque pensaba que iban a desaparecer porsísolos”.Convastaexperiencia,nego- ció con representantes locales socialde- mócratas numerosos expedientes socia- lesligadosenparticularaloscierresdefá- bricas: “El problema del SPD –añade– es su propensión a gobernar con unos y con otros.Estepartidotieneunproblemacon sus propias raíces. Podría decirse lo mis- mo de los demócratas cristianos, pero la CDU está mucho más vinculada con sus fundamentosideológicos.” Canciller de 1998 a 2005, Gerhard Schröderllevóesaconfusiónideológicaa su paroxismo. De común acuerdo con la “tercera vía” neoliberal de Anthony Blair en el Reino Unido, el dirigente socialde- mócrata lanzó el “nuevo centro”: bajo el pretexto de la carrera por la competen- cia, redujo las ayudas estatales, flexibili- zó el trabajo y exigió que cada uno se ha- gacargodesímismo.Enalgunosaños,los trabajadores pobres reemplazaron a los desocupados indemnizados; todo lo con- trario,ensuma,delafilosofíapolíticaque reivindica el SPD. El partido se distanció entoncesdesubasemilitanteyperdiólas elecciones.Paracolmodeironías,durante suprimeradeclaracióndepolíticageneral a fines de 2005, la nueva canciller rindió homenajealaaudaciadesupredecesor… Izquierda problemática Dos años después nacía Die Linke, mo- vimiento de izquierda profundamente hostil a esta deriva social-liberal. Privile- giar las coaliciones con este partido po- dría ayudar al SPD a fortalecer su anclaje a la izquierda. Pero en el plano nacional, la cuestión suscita debates inflamados: “El SPD no puede hacer alianza con Die Linke,sobretodoporqueestaúltimaame- nazaconabandonarlaOTAN”,zanjaelex eurodiputado socialdemócrata Helmut Kuhne. Los dos partidos, sin embargo, gobiernan los Länder de Berlín, de Bran- deburgo,perotambiéndeTuringia,entre ellosErfurt,lacapital,quealbergalasede delParlamentoregional.MatthiasHey,el soportable radicalismo a los dirigentes contemporáneos del partido. Entre 1998 y 2005, el SPD en el poder con los Verdes impuso la “Agenda 2010”, lo que implica- ba la voladura de la protección social (ju- bilaciones,desempleo,derechodeltraba- jo). Asociado junior (2) de la “gran coali- ción” dirigida por Angela Merkel entre 2005y2009,luegoentre2013y2017,seha vuelto inaudible: equívoco cuando había que impedir que el ministro de Finanzas, WolfgangSchäuble,aprieteelgarroteque asfixiaaGrecia;desconcertadocuandola cancillerestablecíaelsalariomínimo,una proposición emblemática del SPD; des- orientado cuando la misma abogaba por elrecibimientodelosrefugiados,en2015. Las ilusiones perdidas Saludada por la prensa y los institutos de encuestas como un giro decisivo, la elec- ción triunfal a la cabeza del partido, en marzo pasado, del ex presidente del Par- lamento Europeo, Martin Schulz, debe- ría volver a encarrilar el partido y prepa- rar la victoria en las elecciones legisla- tivas del 24 de septiembre próximo, tras doce años de reinado conservador. Pero tres derrotas sucesivas en marzo y ma- yo en los escrutinios regionales de Sarre, Schleswig-Holstein y Renania del Norte- Westfaliadesinflaronlaburbujaycayeron como un balde de agua fría para las espe- ranzas. Aunque formen parte de la canti- dad de especificidades de la vida política alemana, las alianzas regionales del SPD acentúan ese sentimiento de inconsis- tencia. En cuatro regiones, el partido co- dirige con los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) (3). En otras tres, comparte el poder con Die Linke, la izquierdaradical.Atalpuntoquehayque preguntarse:fortalecidoporinstituciones sólidasydirigentesconocidos,¿existeto- davía el SPD como formación política ca- pazdeproponerunproyectodesociedad? ¿Disponetodavíadeunabrújulaideológi- ca o bien no vive ya sino para perpetuar sus posiciones de poder, así tuviera que compartirlasconladerecha? Helmut Middendorf, El abrazo de la noche (fragmento),1983
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    | 27 presidente delgrupo socialdemócrata de esta región, ve en Bodo Ramelow, el jefe delejecutivoregional(Ministerpräsident) surgido de Die Linke, a un político “rea- lista” con el cual su partido hace de bue- naganaunfrentecomún“cuandosetrata delucharcontraladesigualdadenunpaís conmásdeunmillóndemillonarios”.Pe- ro reconoce la existencia de desacuerdos políticos profundos con su asociado. El año pasado, por ejemplo, cuando la coali- ciónnacionalCDU-SPDqueríaexpulsara argelinos,marroquíesotunecinosqueha- bían sido rechazados al derecho de asilo, DieLinkeylosVerdessehabíanopuesto. Numerosos representantes del SPD afirman que su “aliado natural” en el Par- lamentorealmentepodríaserDieLinkesi ese partido sólo estuviera compuesto “de pragmáticos”. Vale decir, representantes del Este habituados a formar coaliciones con los socialdemócratas, contrariamen- tealosdelOeste,mezcla“deexcomunis- tas, de anarquistas, de decepcionados de nuestras propias filas”, como los califica con acidez Andreas Bausewein, el inten- dente SPD de Erfurt. Pero antes de eso, agrega: “Es necesario interrogarse sobre las razones por las cuales el partido está hoy en una situación tan difícil: ha mu- tado sociológicamente. Ha perdido a sus electorestradicionales,losobreros”. Otro argumento a menudo expresado para explicar el abandono que padece: el Partido Socialdemócrata no sostendría ningún contramodelo de sociedad, ni si- quiera un proyecto político global, tras haberganadoloesencialdesuscombates: primeras convenciones colectivas, lucha por el reconocimiento de los sindicatos, jornadadeochohoras,creacióndeloscon- sejosdeempresa,delseguropordesocupa- ción, distensión frente a la República De- mocráticaAlemanayalbloquedelEsteen losañossetenta(Ostpolitik),etcétera. ¿Pepito Grillo de la CDU? ¿Y si, a fuerza de dirigir con la CDU, los socialdemócratas se hubieran condena- do a no ser más que la “conciencia social” de la derecha alemana? En el Parlamento regional de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en Schwerin, donde el SPD sesiona como asociado de una coalición dirigida por los demócratas cristianos, se barren esos reproches con un revés de la mano.“Haydiferenciasdefondo”,garan- tiza Thomas Küger, presidente del grupo socialdemócrata. “Queremos más nego- ciaciones colectivas sobre la igualdad sa- larial entre el Este y el Oeste. No es el ca- so de la CDU. En la duración del trabajo, nuestroscolegasynosotrosnodecimoslo mismo. Nosotros militamos también por la gratuidad de la enseñanza. No es su ca- so. Y luego, ellos quieren privatizar todo. Nosotros, en cambio, reafirmamos la im- portancia del Estado”. Una presencia re- ducida, sin embargo, según un principio fijado en Bad Godesberg: “La competen- cia en toda la medida de lo posible, la pla- nificacióntantocomoseanecesaria”. Según Benjamin Himmler, de la Frie- drich-Ebert-Stiftung,unafundaciónpolí- ticacercanaalSPD,elPartidoSocialdemó- crata“sehavueltoconservador;operapa- raelstatuquo;noesasombrosoquesehaya convertidoenelaliadonaturaldelaCDU”. Y promete: si luego de las próximas elec- cionesla“grancoalición”esprorrogadaen Berlín,devuelvesucarnet.Porelmomento, seinterrogacomootrossobrelascapacida- desdeSchulz,nombradocabezadelistadel partidodespuésdeldesestimientodeSig- marGabrielparaencarnarunarenovación. ElexpresidentedelParlamentoEuro- peomultiplicalossignoscontradictorios. ÉlreconocequelasreformasdeSchröder crearon una generación de “trabajadores pobres”, afirma querer indemnizar me- jor la desocupación, dar una ayuda a los jubilados, luchar contra los abusos de los contratosdeduracióndeterminada,otras tantastomasdeposiciónquecomplacena Reiner Hoffmann, presidente de la Con- federación Alemana de los Sindicatos (DGB). Indiscutiblemente, los sindicatos y el SPD mantienen mejores relaciones quebajoelmandatodeSchröder. Pero Schulz también sabe alinearse en posicionesmásconservadoras.Porejem- plo, cuando evoca la hipótesis de una sa- lida de Grecia de la zona euro si las “re- formas necesarias” no se llevan a cabo. “La concepción de la justicia social del candidato oficial del SPD no aparece to- davíaconclaridadalosojosdeloselecto- res”, considera Martin Koschkar, politó- logo de la Universidad de Schwerin. Eso no escapó a Sahra Wagenknecht. Consi- deradademasiadoradicalpornumerosos socialdemócratas, la candidata oficial de DieLinkellamaalSPDavolverasusfun- damentos.Sobretodo,aunfragmentoes- pecífico de su programa de Berlín, firma- do en 1989 (4): “Las revoluciones ciuda- danascontemporáneasprometieronmás libertad,igualdadyfraternidaddelasque realizaron. Es la razón por la cual el mo- vimientodelostrabajadoresreclamauna sociedad solidaria con libertad para to- dos.Sedeberealizarunaexperienciahis- tórica fundamental: no basta con reparar los destrozos del capitalismo. Es necesa- riounnuevoordeneconómicoysocial”. El politólogo Franz Walter describe la lenta deriva ideológica y sociológica del SPDdelproletariadohaciael“nuevocen- tro” (5). A su juicio, no tendría ya un “ob- jetivosocialista”.Amenudosereprochóa Schulzsuproximidaddemasiadoestrecha con su par de la Comisión, el liberal Jean- ClaudeJuncker.Paralaseleccionesdesep- tiembrenoparecedispuestoadarmásque un leve golpe de timón a la izquierda pa- ramarcarunadiferencia,perosinafirmar unaruptura.Sumayor“capital”radicaensu biografíaatípicayensupersonalidadsim- pática,cercanaalapoblación.El“produc- to”complaceamedioscuyosentusiasmos sonbreves.Schulzsevuelveasoñarcomo Willy Brandt, canciller de 1969 a 1974. En esaépoca,elSPDcontabaconmásdeunmi- llóndemilitantes,contraunpocomenosde 445.000 en la actualidad. Fortalecido por unmensajepolíticoclaro,entoncesnotenía ningúncompetidorserioasuizquierda.g 1.SPD,“LeprogrammefondamentalduParti social-démocrateallemand”,Friedrich- Ebert-Stiftung,1959,www.library.fes.de 2.Asociadodeunacoalicióndirigidapor unpartidoqueobtuvomásbancas. 3.Mecklemburgo-PomeraniaOccidental, Sarre,Saxe,Saxe-Anhalt. 4.SPD,“Grundsatzprogrammder SozialdemokratischenParteiDeutlschlands”,Berlín, 20dediciembrede1989,www.library.fes.de 5.FranzWalter,DieSPD.VomProletariatzur neuenMitte,AlexanderFest,Berlín,2002, yDieSPD.BiographieeinerPartei,Rowohlt Taschenbuch(3ª edición),Berlín,2015. *Periodista. Traducción: Víctor Goldstein Revista de Libros Es una publicación de cultura, literatura y política que ofrece una selección de los mejores textos de The New York Review of Books junto con artículos de prestigiosos escritores y académicos argentinos y latinoamericanos ¡YA SALIÓ! Trump, el bonapartista WOLFGANG STREECK Lenin: literatura y revolución TARIQ ALI Nazis muy drogados ANTONY BEEVOR Los cuentos de Stephen King ELVIO E. GANDOLFO Alessandro Baricco, el narrador SUPLEMENTO UNSAM Suscripciones en www.rdelibros.com EN VENTA EN KIOSCOS #13
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    28 | Edición 217 | julio 2017 Los medios por la derecha En Alemania, los movimientos nacionalistas y anti-liberales se encargan de cumplir con la doble tarea de imponer los temas en el debate público y de librar la batalla cultural paralelamente a la lucha política. Con la creación de revistas, diarios y editoriales, partidos como Alternativa para Alemania (AfD) refuerzan su discurso. Alemania. La nueva prensa que apoya al AfD por Rachel Knaebel* E n la recepción de las oficinas del semanario Junge Freiheit (“Joven libertad”), en un ba- rrio acomodado del oeste de Berlín, un friso exhibe una alegoría de la historia alemana por me- dio de una veintena de personajes en marcha: campesinos y reyes, soldados y mujeres camino del éxodo. Está inclu- so Karl Marx y, en un extremo, un ma- nifestante antinuclear. Pero ningún na- zi. La única huella de los doce años de la dictadura nacionalsocialista es una bandera de la cruz gamada, tirada en el suelo, arrugada y pateada. Dieter Stein, fundador y jefe de redacción del perió- dico, adornó la pared de su oficina con un retrato del conde de Stauffenberg, el ta abolicionista estadounidense Henry David Thoreau para llamar a desobe- decer a la canciller Angela Merkel (6 de enero de 2017). El semanario sigue los hechos menores y los vivos debates in- ternos de Alternativa para Alemania (Alternative für Deutschland, AfD), el partido de extrema derecha creado en 2013 con un discurso antiinmigración, antieuro, antifeminista y ultraliberal (2). En las legislativas de 2013, el AfD perdió por poco margen el umbral del 5% necesario para entrar en el Länder Bundestag. Desde entonces tiene ban- cas en los Parlamentos regionales con doce presencias sobre dieciséis, con re- sultadosquevandel5,5%amásdel24%. A medida que acumulaba éxitos electorales, la AfD se hacía de una constelación de medios amigos pro- venientes del ámbito cultural de la ex- trema derecha alemana. Esta ya había obtenido un aumento de visibilidad en 2010 con la obra xenófoba L’Allemagne disparaît del ex político socialdemó- crata Thilo Sarrazin, que vendió más de un millón y medio de ejemplares. En ese momento, una publicación mensual conspiracionista, Compact, “revista pa- ra la soberanía” publicaba su primer número. La difusión de Junge Freiheit se disparó: 1.000 abonados en 2005, 20.000 en 2014, 25.000 en 2016. La re- vista asume hoy 30.000 ejemplares vendidos por semana. Compact y Jun- ge Freiheit organizan también confe- rencias y distribuyen sus propios libros o los de editoriales ideológicamente afines. Suscitan el interés de simpati- zantes del movimiento de los “Patrio- tas Europeos contra la Islamización de Occidente” –Pegida– que, como el AfD pero de manera menos institucionali- zada, pretende combatir la hegemo- nía política de los partidos de gobier- no. Convocadas por el movimiento, miles de personas desfilaron semana tras semana contra la “islamización de Alemania” en las calles de Dresde, en el otoño de 2014; una parte de los ma- nifestantes repetían eslóganes hostiles a la “Lügenpress” (la prensa que mien- te). Compact y Junge Freiheit se pre- sentan como los garantes del pluralis- mo frente al resto de la prensa supues- tamente uniforme sobre las cuestiones sociales. “Hay un problema de ‘perio- dismo-niñera’ en Alemania”, estima Dieter Stein. “Toman al lector bajo su tutela, como si fuera demasiado idiota para captar para qué lado van las cosas. Filtran la información para que el lec- tor no venga con ideas que los periodis- tas consideran falsas, sobre la cuestión de la inmigración, sobre la idea de una sociedad multicultural”. Le provoca un “combate ideológico” y no se esconde. “Hay un exceso de izquierda en los me- dios”, considera apoyándose en un son- deo según el cual la mayoría de los pe- riodistas alemanes se inclinarían hacia el Partido Social Demócrata (SPD). Los periodistas de Junge Freiheit –cosa poco sorprendente–, se inclinan hacia la AfD. Por otra parte, el parti- do ha seducido a varias de sus plumas. Dieter Stein nos asegura que él espe- raba desde hace más de dos décadas el ascenso de un partido más a la dere- cha que la Unión Cristiana Demócrata (CDU), no abiertamente neonazi y ca- paz de obtener resultados importan- tes en las urnas. Después de pasar por la organización de juventud de la CDU, Dieter Stein adhiere, a mediados de 1980, a una formación de derecha radi- cal, Los Republicanos, que deriva hacia la extrema derecha; más tarde entra en el Freiheitliche Volkspartei (Partido oficial de la Wehrmacht que organizó el atentado fallido contra Hitler el 20 de julio de 1944. “Hay una corriente, no demasiado importante en números, pero tradicio- nalmente presente en Alemania, que alimenta un sentimentalismo por el III Reich. No es la nuestra”. Stein, de 50 años, quiere ser claro sobre la línea del semanario que creó en 1986, cuando to- davía era un estudiante secundario: na- cional conservadora, pero sin vínculo con la formación neonazi Nationalde- mokrstischeParteiDeutschlands(NPD). No ser “políticamente correcto” En sus treinta páginas de gran forma- to, de tipografía a la antigua y estilo a menudo rígido, el Junge Freiheit consa- gra líneas benevolentes al movimiento de los identitarios (30 de septiembre de 2016) y hace suya la expresión “gran reemplazo” forjada por el escritor francés Renaud Camus (16 de diciem- bre de 2016). En sus columnas recibe regularmente –y esto desde 1994– a una de las figuras intelectuales del con- servadurismo revolucionario francés, Alain de Benoist (1). Pocos reportajes se leen en este pe- riódico que se presenta como un “sema- nario de debate”, pero sí muchos aná- lisis políticos y comentarios plagados de referencias históricas y filosóficas, a veces sorprendentes como cuando, por ejemplo, un columnista cita al poe- Helmut Middendorf, Saltador de trampolín, 1983
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    | 29 Popular Liberal),que abandona des- pués de un fracaso electoral. “Los gran- des medios ignoraron, en un principio, estos nuevos partidos de derecha, o hablaron de ellos solamente de mane- ra negativa, buscando el escándalo”, se irrita todavía hoy. “No existían medios benévolos hacia ellos como hubo para los Verdes o para Die Linke (formación de izquierda) cuando esos partidos na- cieron”. Es la misión que la Junge Frei- heit se fijó respecto a la AfD. Se trata menos de alabar al partido y a sus dirigentes que de inscribir en el debate público los temas que le intere- san: los refugiados, la inmigración, el islam. De la ola migratoria presente en Alemania desde 2015, el Junge Freiheit se hizo eco únicamente bajo el ángu- lo de la amenaza: terrorista, de delin- cuencia, de agresiones sexuales. Poco importa que esta sea real, potencial o imaginaria. Las afinidades políticas se entrecruzan con los intereses econó- micos. “Hemos pegado un salto en ma- teria de ventas y, sobre todo, de visitas a nuestro sitio en Internet cuando Mer- kel abrió las fronteras”, informa el jefe de redacción. El 7 de octubre de 2016, el semanario sacó en tapa “El islam quiere el poder” y en páginas interiores continúa con “Có- mo avanza la sharia en Europa” citando al semanario francés Valeurs actuelles porsusupuestoconocimientoprecisode los barrios franceses. El periódico com- bate también el feminismo, el derecho al aborto, la educación sexual en las escue- las y los trabajos sobre género. Además editóunfascículosobre“lalocuradelgé- nero” que “lo amenaza a usted, a sus hi- jos y a sus nietos” (3). En las páginas de cultura se destacan los libros de historia consagrados a las civilizaciones desapa- recidas, a los emperadores, a las guerras del siglo XIX. La crónica de cine puede detenerse en la edición en DVD de un film del más célebre realizador nazi, Veit Harlan, sin mencionarlo como tal, y eva- luando su talento a la luz del juicio que JosephGoebbelsteníasobreél(6deene- ro de 2017). En la última página, el lector tienelaposibilidaddedistenderseleyen- do un artículo sobre el retorno de los fu- madoresdepipacomounadelastenden- cias fuertes de la moda masculina. Amante o no de los viejos tabacos, el lector tipo de la Junge Freiheit es un hombre (el 90%), de edad (más de la mi- tad de los lectores son mayores de 60 años), acomodado y culto (el 46% posee un título universitario), según los datos proporcionados a los potenciales anun- ciantes. Encontramos una muestra de ello,afinesdemarzode2017,enlaBiblio- teca del Conservadurismo, una estruc- tura creada por el jefe de redacción para albergar un fondo de obras que le gustan especialmente. Ese día, el lugar es sede de una conferencia sobre “El calor social del capitalismo y el frío social del Esta- do de Bienestar”. El conferencista del día, ferviente discípulo del pensador de la economía neoliberal Friedrich Hayek, se burla del principio de redistribución y se jacta del capitalismo que habría “per- mitido” –en particular a las mujeres– te- ner máquinas de lavar más bien que te- ner que hacer el lavado en el río, lo que sin duda era romántico”. Sentados en el fondo de la sala, Ulrike y Alf, dos alema- nesdeunossesentaaños,escuchanaten- tamente. Ella es médica. Él, jubilado, ex profesor de deportes y de francés, y ac- tivo durante cuarenta años en la amis- tad franco-alemana. La pareja lee el Jun- ge Freiheit desde hace unos quince años. “Muchos de los militantes de la AfD lo leen”, explica él. “Pues muchos tienen un nivel de estudios elevado, son intelec- tuales”. “Es un diario de calidad, clásico, la lengua está cuidada”, agrega su espo- sa. “Y además, en la Junge Freiheit, no existe lo políticamente correcto como en los otros diarios. No hay discriminación hacia la AfD ni hacia Pegida. Para mí, la Junge Freiheit habla también de manera más objetiva de Rusia. Los otros medios practican una verdadera cacería de bru- jas. Dicen todos lo mismo, no hacen nin- gunacríticanidelgobiernonidelflujode refugiados”. Simpatizantes de la derecha El Junge Freiheit, a 4,40 euros el ejem- plar y a 200 euros la suscripción anual, no es barato. Pero, más allá de su ver- sión impresa, el semanario recluta tam- bién cada vez más alemanes a través de su sitio en Internet, su canal en You Tube y las redes sociales. Dieter Stein compara con gusto su publicación con el sitio ultraconservador Breitbart fun- dado en Estados Unidos por Steve Ban- non, el consejero de Donald Trump, con un leve matiz: “Nosotros tenemos siempre la exigencia de que lo que pu- blicamos en nuestro sitio sean infor- maciones verdaderas; si fuera posible sobre aquellas que hemos investigado nosotros mismos. Y que los comenta- rios sean realmente considerados co- mo tales”. De hecho, a pesar de su vi- sión glorificada de la historia alemana, su tropismo pro-Trump y su islamofo- bia, el Junge Freiheit da la impresión de moderado en el nuevo panorama de la prensa de extrema derecha. La publicación mensual Compact, subtitulada “La revista de la sobera- nía”, la supera ampliamente. Creada en 2010 por Jürgen Elsässer, un ex perio- dista de la izquierda radical en los años 1990 que pasó a Pegida y al conspira- cionismo, se atribuye hoy una tirada de alrededor de 40.000 ejemplares. En la tapa del primer número del año 2017 figuraba Merkel con un bigote de Hit- ler. El título era “El último combate de Merkel. Fin de la partida en el bunker de la canciller”. “En lugar de un nacio- nalsocialismo, en la actualidad se prac- tica un socialismo antinacional, que distribuye la riqueza de los alemanes en el mundo”, explicaba Jürgen Elsäs- ser en su editorial contra la “impor- tación masiva de musulmanes”. La ex presidenta de la AfD, Frauke Petry, era presentada, en cambio, en la edición de marzo de 2016, como “la mejor canci- ller”. Compact manifiesta asimismo su amistad por el Frente Nacional en Francia y el movimiento de los identi- tarios. El número de febrero consagra- ba su tapa a Marion Maréchal-Le Pen, una de las “hijas de Europa contra el islamismo”, según la revista. El cua- dro de esta prensa de tono marrón (4) estaría incompleto sin la revista Sezes- sion, editada desde 2003 por un “Ins- tituto para la política de Estado” y di- rigida por Götz Kubitschek, uno de los oradores de Pegida. Con sólo dos mil ejemplares impresos, la fuerza de im- pacto de esta revista bimestral puede parecer muy relativa, pero ello sería no tener en cuenta los múltiples coloquios y conferencias organizados por la es- tructura, que se convirtió con el correr de los años en un lugar privilegiado de encuentro del pensamiento de extre- ma derecha de Alemania y más allá. Por otra parte, Sezession y Junge Frei- heit tienen algunos autores en común. Aquí, las débiles barreras plantadas por Dieter Stein se resquebrajan. En los co- loquios y conferencias organizados por el instituto editor de Sezession, ubica- do en la zona rural de Saxe-Anhalt, los dirigentes de la AfD se encuentran con viejos integrantes del partido neonazi NPD, con un masculinista estadouni- dense que propugna el tribalismo y con identitarios austríacos. Un laboratorio ideológico convencido por el éxito de Donald Trump de que es posible no só- lo salirse de los márgenes, sino ocupar el centro del debate. g 1. Véase Die Freiheit eine Gasse ! 25 Jahre Junge Freiheit, Edition JF, 2011. 2. Véase Dominique Vidal, “A la derecha de la derecha”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, mayo de 2015. 3. https://jungefreiheit.de/gender 4. N. de la T.: En alusión al color de las camisas de los partidos de extrema derecha. *Periodista. Traducción: Florencia Giménez Zapiola Compact y Junge Freiheit se presentan como los garantes del pluralismo frente al resto de la prensa. Archivo Laderechizaciónmigratoria porOlivierCyran,Nº214,abrilde2017. Losnuevosmiedos porIgnacioRamonet,Nº204,juniode 2016. Aladerechadeladerecha porDominiqueVidal,Nº191,mayode 2015. LagranregresióndelasmujeresdelEste porSabineKergel,Nº191,mayode 2015. LosVerdessealejandelrojo porOlivierCyran,Nº146,agostode 2011. Entreladerechayunanuevaizquierda porMatthiasGreffrath,Nº75,septiem- brede2005.
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    30 | Edición 217 | julio 2017 La lengua del escándalo La desintegración de Yugoslavia y la exacerbación de las diferencias nacionales tuvieron consecuencias lingüísticas: convenía hablar bosnio en Sarajevo, croata en Zagreb, serbio en Belgrado o montenegrino en Podgorica. A pesar de las variantes regionales, los lingüistas reconocen en estos pueblos una misma lengua que algunos anhelan recobrar. Bosnios, croatas, montenegrinos y serbios: ¿“idioma común”? por Jean-Arnault Dérens y Simon Rico* pero también albanés, italiano, húngaro, rumano,ruteno,checo,turco,eslovaco,etc. DesdelasangrientadisolucióndelaFe- deración,aprincipiosdeladécadadel90, no hay ningún término para designar el idioma anteriormente denominado “ser- bocroata”quegenereconsenso.EnelTri- bunal Penal Internacional para la ex Yu- goslavia (TPIY) de LaHaya, se hablaBCS (bosnio-croata-serbio), mientras la uni- versidadparisiensedelaSorbonapropone una enseñanza de BCMS, añadiendo una “M”paraelmontenegrino.Comorecono- ce el escritor, traductor y editor Vladimir Arsenijević, uno de los iniciadores de la “Declaración sobre la lengua común”, “el temadeladenominaciónfueobjetodeun encendido debate. No era posible utilizar los términos ‘serbocroata’ o ‘yugoslavo’, demasiado característicos. Entre hablan- tes eslavos del Sur, tenemos la costumbre dedecirnašjezik(‘nuestralengua’)”.Como para designar la intimidad de una identi- dadcomúnquesemantienepesealosdes- garramientospolíticos. En Croacia, desde 1990 se desplegaron intensos esfuerzos para acentuar las dife- renciasdel“croata”respectoalanormaco- mún.Poreso,loscroatassuelenforjarneo- logismosocalcoslingüísticosenreemplazo de los términos extranjeros: dicen zračna luka(“puertoaéreo”)allídondelosbosnios oserbioshablandeaerodrom;utilizaneltér- mino(tambiénpresenteenruso)pasolstvo paradesignaraunacancilleríadiplomática, quesusvecinosllamanambasada…Ampli- ficaronestatendencialosturiferariosdela “pureza lingüística”, creando muchas pa- labras, a menudo difíciles de comprender porlosusuarios.Existeinclusounconcurso anualmuymediático,quepremiala“mejor palabranuevacroata”.EnSerbia,eltemaen cuestióneselalfabetocirílico,quelapode- rosaIglesiaOrtodoxadefiendeconfervory seesgrimetantomáscomoindicadordela “serbiedad”, cuanto más lo amenazan he- rramientas de comunicación como inter- net, donde impera el alfabeto latino, tam- biénutilizadoenelpaís. Lastensionesidiomáticasdesembocan a veces en situaciones cómicas. Por ejem- plo,loscroatas,asícomolosbielorrusoso ucranianos, utilizan formas eslavas anti- guasparadesignarlosmesesdelaño:dicen travanj(literalmente“elmesdelahierba”) para referirse a abril, que sus vecinos lla- man april. En las zonas mixtas, para evi- tartodaatribuciónnacional,loshablantes suelenhacerusodeperífrasisquealudenal “cuartomes”.Lasituaciónsecomplicóaun más con la afirmación del “bosnio”, acen- tuada por el reconocimiento de algunos “turquismos” poco usados en el habla co- rriente,yluegoconladel“montenegrino”. Esteúltimoseescribeenambosalfabetos, perodesdequeMontenegroseindependi- zóen2006,seagregarondosconsonantes, paraexpresarsonidospropiosdelhablade esepaís.Losnacionalistasserbiosdiscuten laexistenciadeunaidentidadmontenegri- naespecífica,ylacuestiónlingüísticaenar- dece con frecuencia al pequeño Estado, queacabadeingresaralaOrganizacióndel TratadodelAtlánticoNorte(OTAN).Ha- cealgunosaños,loscajerosautomáticosde losbancosdelnortedelpaís–dondeviven ortodoxos, parte de los cuales se definen como“serbios”yelrestocomo“montene- grinos”,asícomoimportantescomunida- des bosnias– propusieron cautamente la opción“lenguamaterna”(maternjijezik)… Estasreivindicacionesidentitariasnun- ca impidieron la mutua comprensión de loshablantesdelosdistintospaíses.Según ellingüistacroatadeBosnia-Herzegovina Josip Baotić, las diferencias entre las va- riantes del “serbocroata” se reducirían a menosdeun10%delléxico.Enrealidad,el debateprevalecientedesdelosaños90no E lpasado30demarzo,unnutri- do grupo de intelectuales de la región presentaron en Saraje- vo una “Declaración sobre la lenguacomún”(1),conelobje- tivo de acabar con las querellas lingüísti- cas que dividen a las cuatro ex repúblicas yugoslavas desde los años 90. “¿Se utiliza una lengua común en Bosnia-Herzego- vina, Croacia, Montenegro y Serbia? La respuesta es sí”, puede leerse en ese do- cumento, que detalla: “Se trata de una lengua común de tipo policéntrico, es decir, de una lengua hablada por mu- chos pueblos en muchos Estados, con variantes reconocibles, como el alemán, el inglés, el árabe, el francés, el español, el portugués y muchas más.” Como se- ñala el lingüista serbio Ranko Bugarski, Silvia Mindlis, Primarios y algo más (Gentileza Hoy-Arte hoy) “la diferencia es que entre nosotros, las variantes son las que tienen un nombre, entantolaentidadglobal,queyanotiene estatuto, perdió su nombre oficial”. Las reacciones no tardaron. Las más intensas se produjeron en Croacia. En el sermón de Pascua, el arzobispo de Zagreb, Monseñor Josip Bozanić, tro- nó: “¡Esto es una agresión contra la len- gua croata, que prepara otra agresión!”, en tanto la presidenta conservadora Ko- linda Grabar-Kitarović afirmó que “esa supuesta lengua común es un proyecto político que ya murió junto con Yugo- slavia”. Desde el lado serbio, el lingüista Miloš Kovaćević profirió: “Si no damos un nombre a esta lengua, es porque todo el mundo sabe que se trata de la lengua serbia”. Este nacionalista ferviente con- sidera a la lengua serbia como un “teso- ro”quelospueblosvecinospretenderían “robar” (2). EnlaépocadeYugoslavia,nohabíanin- gunadudasobrelaexistenciadeuna“len- gua común”, utilizada por unos quince millones de hablantes en los Balcanes, sin mencionar a las importantes diásporas. Esalengua,quellevabaelnombrede“ser- bocroata”o“croatoserbio”,podíaescribir- seutilizandodosalfabetos,ellatinooelci- rílico,cuyasgrafíaseransistemáticamente enseñadas.Eralalenguadecomunicación habitual en las instituciones federales y la lenguademandodelEjércitoPopularYu- goslavo(JNA).Convivíaconmuchosotros idiomashabladosyenseñadosenlaFede- ración –esloveno y macedonio (idiomas oficiales de las repúblicas en cuestión)–,
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    | 31 tienenadadecientíficoyesantetodopolí- tico.Pruebadeesa“intercomprensiónque garantizaunacomunicacióncasiperfecta entrehablantes,enelmarcodeintercam- bioscomplejos”(3)eselsurgimientodeto- dounabanicodemediosregionales:Radio Slobodna Evropa,desprendimiento local deRadioFreeEurope,AlJazeeraBalcanes o,másrecientemente,elcanalinformativo N1,queintegralaredCNN. En 2009, Vladimir Arsenijević fundó la asociación Krokodil, con el objetivo de “promoverlaculturadeldiálogo,larecon- ciliación y la reconstrucción de los lazos rotos en esta región conocida como Bal- canes Occidentales”, para devolver sus cartas de nobleza a la literatura eslava del Sur. “Yo me crié en Croacia, pero vivo en Serbia y combino palabras de ambas va- riantes–explicaArsenijević–.Cuandome puseaescribir,tuveproblemasconlosedi- tores,quequeríancambiarmistérminos.” ElsociólogoIgorŠtiks,nacidoenSarajevo, queestudióenZagrebyParísyahoravive en Belgrado, hace oír la misma campana: “Siempre les pregunto a mis traductores enquéidiomaescribo,peroningunosabe quécontestarme”,bromea(4). “En nombre de las supuestas diferen- cias entre nuestras lenguas, se refuerzan las fronteras existentes y se erigen nue- vas. Todas las políticas lingüísticas de los cuatro Estados insisten en las diferencias y tienen como consecuencia prácticas es- pecialmenteperjudicialesypeligrosas,que conducen a la inadmisible y tristemente generalizadasegregacióndelosniñosenla escuelaenfuncióndesu‘lenguamaterna’, locualequivaleaeducarageneracionesde jóvenes nacionalistas”, se indigna Ranko Bugarski.Lospromotoresdela“Declara- ciónsobrelalenguacomún”seguardande llevar adelante un proyecto político, que sería de inmediato asimilado por los cír- culosnacionalistasdesusdistintospaíses aunanostalgia“culpable”porelexEstado común.Perolarepercusióndelainiciativa muestraalasclarasquelosciudadanosde losBalcanestienengrandesdeseosdesu- perar las barreras que se erigieron desde haceuncuartodesiglo.g 1.Eltextopuedeleerseenelsitio:www. jezicinacionalizmi.com/deklaracija 2.VéaseIvanČolović,“Lesprêtresdelalangue.Poésie, nationetpolitiqueenSerbie”,Terrain.Anthropologie &scienceshumaines,Nanterre,septiembrede2003. 3.Paul-LouisThomas,“Leserbo-croate (bosniaque,croate,monténégrin,serbe):de l’étuded’unelangueàl’identitédeslangues”, Revuedesétudesslaves,t.74,2-3,París,2003. 4.Paraabordarestacomplejidadlingüística,véase Paul-LouisThomasyVladimirOsipov,Grammaire dubosniaque-croate-monténégrin-serbe(BCMS), InstitutodeEstudiosEslavos,París,2012. *Periodistas del Correo de los Balcanes. Traducción: Patricia Minarrieta “En nombre de las supuestas diferencias entre nuestras lenguas, se refuerzan las fronteras.” EN VENTA EN KIOSCOS Y LIBRERÍAS Unidad y diversidad E l “serbocroata” suele pre- sentarse como una lengua artificial,puracreaciónpo- lítica del siglo XIX. En rea- lidad, la voluntad de unifi- car y normalizar las hablas de las po- blaciones eslavas del sur de Europa es indisociable de la afirmación de una identidad común a esos pueblos, re- partidos en esa época entre varios do- minios políticos. Fue en el Acuerdo de Viena, en 1850, que intelectuales ser- bios y croatas convinieron unificar las variantes de la lengua, que se iba a de- nominar “serbocroata”. Lideraron su normalización el serbio Vuk Karadžić (1787-1864) y el croata Ljudevit Gaj (1809-1872)queeligióeldialectostoka- viano para sus diarios y la edificación de la lengua literaria croata, pese a no serelquesehablabaenZagreb. Elcasoparticulardelalenguafrance- sa,concebidadesdelaordenanzadeVi- llers-Cotterêts(1539)comounelemen- todesoberaníaporelabsolutismoreal, ymuyprontocodificadaconlacreación delaAcademiaFrancesa(1634),node- behacerilusiones.Hastafinesdelsiglo XIX,nielfinlandésnielalemánestaban codificados, en tanto el sueco aparece reciénacomienzosdelsigloXX. El“ser- bocroata”esunadelaslenguaseuropeas mástempranamentearmonizadas. La normalización reconocía distin- tasvariantes.Antetodo,validabaeluso de dos alfabetos vinculados por un sis- temadeestrictacorrespondencia:algu- nasletrasespecíficasdelalfabetociríli- co“serbocroata”noexistenenlagrafía delrusooelbúlgaro,mientraselalfabeto latinoutilizasignosdiacríticosparaex- presar ciertos sonidos –como el carón queseponesobrelaž(“j”),laš(“ch”)o lač(“tch”)–.Comolatranscripciónfo- nética de la lengua se basa en el princi- pio enunciado por Karadžic: “¡Escribe comohablas!”,lasvariantesdepronun- ciaciónseescriben,enparticularlasque involucran al sonido “e”, derivado del “iat” primitivo de las lenguas eslavas. Esodará“e”enlaforma“seca”oekavia- nadelalengua,“je”o“ije”,enlavariante “húmeda” o iekaviana. La tentación de “nacionalizar” esas variantes siempre existió, lo cual hizo característica de la lenguahabladaenSerbiaalaformaeka- viana,entantolaiekavianaprevaleceen Bosnia-Herzegovina, Croacia y Mon- tenegro.EnDalmaciaeIstria(regiones deCroacia)existeunaterceravariante denominadaikaviana,quenofuereco- nocida, mientras los lingüistas siguen distinguiendotresgruposdialectalesen funcióndelamaneradeplantearlapre- gunta“¿qué?”:stokaviano,kajkavianoy cakaviano. Estosmaticesdialectalesson geográficos o sociales, pero no “nacio- nales”:unbosnio,uncroatayunserbio de una misma ciudad o región de Bos- nia-Herzegovina hablan la misma for- ma lingüística, con el mismo acento. g J.A.D. y S.R.
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    32 | Edición 217 | julio 2017 Representar el dolor para superarlo Devastada por casi cuarenta años de guerras o embargo internacional, cruentos atentados terroristas, una desastrosa situación económica y un lastre de tradiciones opresivas, Bagdad exhibe sin embargo una vitalidad cultural asombrosa. Creadores teatrales y cineastas, artistas plásticos e intelectuales no cesan de producir. En Bagdad, los artistas le hacen frente al caos por Marina Da Silva*, enviada especial El 29 de mayo de 2017, otro vehícu- lo bomba explotó en Karrada, seguido unas horas después por un auto bom- ba, cerca de un puente. Al día siguiente, otro atentado en Hui, a doscientos kiló- metros. Más de cuarenta muertos y mu- chos heridos. El Ramadán había empe- zado hacía tres días, y como en julio de 2016, el Estado Islámico (EI), acorrala- do en su bastión de Mosul, en el norte de Irak, tiene en la mira a la población de la capital. Sin embargo, la situación parecía más tranquila estos últimos meses en Bagdad, lejos del apocalíptico año 2015 y de sus trescientos ochenta atentados. La inquietud y la tensión electrizan otra vez la atmósfera y los rostros sin que eso les impida a los habitantes de Bagdad salir a las calles a desafiar el te- rror. “Acá todo el mundo perdió a algún conocido por la guerra o los atentados. Estamos permanentemente en contac- to con la muerte, pero nos negamos a escondernos. Volvemos siempre a los lugares del drama, reconstruimos to- do lo que se puede reconstruir, es nues- tra manera de seguir viviendo”, explica Yahia, un actor. Parecido al infierno Seguir viviendo desafiando diariamen- te la violencia de las milicias y de las ma- fias, los cortes del suministro de agua y de electricidad, el infierno urbano de los embotellamientos,elcontrolpermanen- te de cientos de bloqueos, la maraña de gigantescos bloques de hormigón que desfiguran la ciudad, la omnipresente presencia de las fuerzas de seguridad… “El asesinato. El ahogo. El ruido.” Ese es justamente el tema de Noise, la obra, también sin palabras, de Rasul Abbas. Máscaras de gas, marcas de ejecucio- nes, lluvia de balas… Y el movimiento de los cuerpos libres y liberados, en una danza de vida y de rabia, como una re- belión. Los jóvenes iraquíes que vemos sobre las tablas no han conocido más que el ruido y el furor de una guerra que convirtió a Irak en uno de los países más violentos del mundo. También pagaron el alto precio del embargo devastador de los años 1990, que cambió profun- damente la sociedad y cuyos efectos de empobrecimiento y desestructuración todavía se dejan sentir. Hablan de la vi- da diaria que enfrentan y producen un teatro de la fulminación. “Estamos en- sayando y hay un atentado. Tenemos que agarrar nuestras cosas y volvernos”, cuenta el director. Fekret Salem, por su parte, exhibe un Hamlet 1983 (1) con un texto que tras- planta la descomposición del reino da- nés al Irak contemporáneo. Además de la violencia y la corrupción, denuncia las cadenas que atan a la sociedad y so- bre todo, mediante la intriga familiar de la cual Hamlet (2) se quiere vengar, la imposición que rige sobre las viudas de volver a casarse con un cuñado, un fenómeno común pero poco documen- tado y trágico. Las mujeres no eligen a su nuevo compañero, mientras que los hombres jóvenes ven cómo se derrum- ban todos sus proyectos de futuro. Unos y otros están atrapados en una sociedad conservadora que fija las reglas, refor- zadas por el sistema político basado en la pertenencia etnoconfesional que se instaló con la ocupación estadouniden- se a partir de 2003. Director asociado al Teatro Nacio- nal de Bagdad, programado en varios festivales internacionales, Anas Abdes- samad acaba de presentar allí Taubek [Reproche]. Un teatro de imágenes, sin palabras, que pulveriza todas las refe- A penas una decena de hom- bres jóvenes barren piedras y escombros, silenciosos y ensimismados. Un humo acre se siente en la gargan- ta cuando ellos se van y nos dejan en el silencio absoluto de un cráter negro y opresivo. Unos instantes después se em- pieza a oír la música y se ve un haz de luz. En el piso agoniza un cuerpo tortu- rado. Su cara, que imanta nuestras mira- das, irradia con dolor sus últimos espas- mos de vida. Un compañero de infortu- nios, aturdido y en harapos, se le acercó y en un gesto de fraternidad intenta aga- rrarle el brazo. Al sentir el contacto el cuerpo herido se convulsiona y se sepa- José Bedia, Nfumbe (Espíritu), 1996 (fragmento) ra. Cualquier tentativa de acercamien- to y compasión parece estar destinada al fracaso, pero el segundo hombre se empecina, desplegando alrededor de ese último suspiro sus brazos de ave, en una búsqueda desesperada por calmar el dolor. Este atrapante y perturbador ballet sigue por unos densos e incómo- dos veinte minutos, hasta que un canto coránico nos comenta que hay que en- tregarse al duelo y a la oración, buscar el sosiego en un más allá del mundo. Cantidades de jóvenes se acercaron al Muntada El-Masreh, la ex morada de Abd Al-Rahman Al-Gillani, primer ministro del primer gobierno iraquí (1920), transformada en teatro en 2009. El público se pone de pie para aplaudir largamente Amonium, la coreografía de Ali Daïm consagrada a la memoria de las víctimas de Karrada. El año pa- sado, el 3 de julio de 2016, al terminar el Ramadán, en ese barrio popular de mayoría chiita en el que vive una fuer- te minoría cristiana, epicentro de la ac- tividad de Bagdad, un camión bomba terminó con la vida de más de trescien- tas personas, destruyendo así familias enteras que celebraban el fin del ayu- no. “Hemos visto estas situaciones de horror absoluto. Están grabadas para siempre en nuestra memoria”, comen- ta el director, que perdió gente cercana en dicho atentado.
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    | 33 rencias ytodas las representaciones. Un teatro de la inquietud que enfrenta la violencia y la brutalidad de un Estado en descomposición minado por los con- flictos religiosos, tanto los de la guerri- lla yihadista como los de la intervención estadounidense, que alimentó los ren- cores y los deseos de venganza. Ya sea que estén recién en sus co- mienzos o que sean artistas reconoci- dos, los directores iraquíes están ob- sesionados con la guerra que desga- rra su país desde los años 1980: Guerra Irán-Irak (1980-1988), Guerra del Gol- fo (1990-1991), embargo internacional (1990-2003), invasión y ocupación an- glo-estadounidense (2003-2011), surgi- miento de Al-Qaeda y luego del EI. Renacer, reconstruir Entre las seis obras que íbamos a ver, en un festival organizado por Ikbal Naïm, directora general de Teatro y Cine en el Ministerio de Cultura –nombra- da en abril de 2017, es la primera mu- jer en este cargo–, figuran muy pocas mujeres. Sin embargo, hay muchas en las fotos de archivo que decoran las pa- redes del Teatro Nacional y dan cuen- ta de la vitalidad del repertorio iraquí. Naïm misma es una actriz emblemáti- ca, que nunca se quiso exiliar. Fundó junto a Haythem Abdelrazak, director de teatro y director del Departamento de Teatro del Instituto de Bellas Artes, la compañía Fada Atamrin Almostamir (Training Space Workshop). Este labo- ratorio en el que todo es posible recibe y forma a los artistas: “Entre 2003 y 2010, prácticamente no hubo actividad tea- tral significativa en Bagdad –nos cuen- ta–. Los teatros se vieron obligados a cerrar uno después de otro. Fueron sa- queados, ocupados. Pero los artistas si- guieron trabajando, entre explosiones y bombardeos, inventando formas y luga- res, transmitiéndoles a los más jóvenes. Estos últimos años, sobre todo desde 2013, hemos vuelto a ver espectáculos muy potentes y, al día de hoy, se vuelven a formar las compañías”. Todos los trabajos de estas jóvenes compañías se desarrollan en el Munta- da El-Masreh. Naïm quiere convertirlo en un lugar asociativo de creación y de representación, que esté a su disposi- ción sin condiciones: “El teatro es una herramienta formidable para la realiza- ción de las aspiraciones colectivas. En Europa creen que los jóvenes iraquíes sólo piensan en irse del país o que los que se quedan acá son todos soldados o extremistas, pero estos jóvenes quieren construir su futuro acá”, afirma. En todo caso, ese es el deseo de Ab- dallah, un performer de veinticinco años que fundó su grupo de trabajo con algunos camaradas y también un taller de producción de artesanías: “Mi vida está acá. De cualquier manera, no te- nemos ganas de terminar en las calles de París o de Atenas. Al día de hoy ya empezamos a poder actuar en las ca- lles. La gente está muy impactada, ha- cía mucho que no veían algo así, pero muestran curiosidad y alegría por lo que nosotros hacemos”. Para que las mujeres jóvenes vuelvan a seguir el camino del escenario todavía falta. Basma y Redhab son pioneras. La primera usa el velo en la vida diaria, pe- ro tuvo que ceder a la orden del director de que no lo quería en el estudio. Escon- dió su pelo debajo de una peluca para poder seguir viviendo su pasión. Red- hab, mayor que ella, en el cuarto año de la formación, y ya una intérprete des- lumbrante, nos recuerda, con su pelo al viento, que mostrarse en el espacio pú- Está dirigiendo una versión franco-ira- quí de la Orestíada de Esquilo con Célie Pauthe, quien dirige el Centro Dramáti- co Nacional (CDN) de Besançon Fran- che-Comté (4). Creada en Bagdad y en Francia, Looking for Orestia va a ser in- terpretada en francés y en árabe, con ac- tores iraquíes y franceses. “Lo que nos une es el hilo de la tragedia y las cuestio- nes políticas y sociales que nos son co- munes”, declara. El proyecto fue posible gracias a Siwa, que se presenta como un labora- torio artístico itinerante de los mundos árabes contemporáneos (5). Esta plata- forma artística creada por Yagutha Bel- gacem trabaja en Túnez y en Bagdad desde2007,yapuntaaabrircaminosen- tre artistas del mundo árabe y Francia: “Para la opinión europea, Irak se volvió una nación espectral, asociada al ho- rror de un desastre interminable. Ahora bien, contra cualquier expectativa, los iraquíes todavía muestran una vitalidad y una madurez intelectuales que son ex- cepcionales en todos los aspectos. Dán- dole la espalda a cualquier postura vic- timista son, por su apego a la cultura y por su creatividad, únicos en la región”. Las próximas etapas de creación y re- presentación tendrán lugar en Bagdad a fines de agosto y principios de septiem- bre de 2017, y después en el CDN de Be- sançon en 2018, en el marco de un foco dedicado a Irak (6). g 1. La obra se presentará en el Tandem Scène Nationale de Arras-Douai a fines de 2017. 2. El rey y padre de Hamlet fue asesinado por su propio hermano, que luego se casó con su cuñada. 3. Véase Akram Belkaïd, “Homeland, de l’attente à l’effroi”, Horizons arabes, 19-4- 2016, http://blog.mondediplo.net 4. En una nueva traducción –la última databa de 1936– de Yussef Sedik, filósofo y antropólogo tunecino, especialista en Grecia Antigua. 5. www.siwa-plateforme.org 6. Última semana de septiembre de 2018, www.cdn-besancon.fr *Periodista. Traducción: Aldo Giacometti blico requiere “compromiso” y “comba- te” en el contexto iraquí, en el que “las mujeres fueron el primer blanco de los islamistas conservadores y de las mi- licias; los secuestros y las violaciones eran moneda corriente”. Contra el aislamiento “El compromiso y el combate” están en todos lados en Bagdad. En la imagen de la ciudad que se vuelve a poner de pie después de cada atentado. En la imagen de sus habitantes y su juventud, que as- piran a una nueva vida y bajaron en ma- sa al enclave protegido de la “zona ver- de” en 2015 para reclamar el fin de la co- rrupción y del nepotismo. Para Feyard Rawenduri, ministro de Cultura, Turismo y Arqueología des- de 2016, la prioridad sigue siendo la re- construcción del país: “Pero la situa- ción financiera catastrófica de Irak no lo permite. Se suspendieron todos los proyectos”. El presupuesto anual para la cultura representa menos del 1% del presupuesto global del Estado. El 76% de las sumas están reservadas para los salarios, el 16% a los gastos generales. Quedan 4 millones de dólares para el desarrollo artístico. Aunque no cuenta con todos los poderes para actuar como le gustaría, y aunque su tarea se aseme- ja a la de Sísifo, a Rawenduri le gustaría redinamizar la actividad cultural y re- construir puentes entre el país y el ex- terior: “La política de Irak en este mo- mento es una política de apertura cul- tural. La llave del futuro es la juventud y somos conscientes de los desafíos de la formación”. El aprendizaje de las nuevas tecno- logías faltó tanto como el material a los directores iraquíes que siguieron traba- jando a pesar del embargo y la imposi- bilidad de circular fuera del país. Al día de hoy, el Estado ya no tiene los medios para producir películas, y los directores tienen que conseguir sus propios fon- dos. Sólo queda un cine, el Seminaris, y un nuevo lugar de proyecciones des- tinado a los niños, para esta metrópolis de siete millones de habitantes arremo- linada entre los meandros del Tigris. Un tiempo perdido que intenta re- cuperar Hikmat Albeedahn, productor y director del espacio de encuentros y de difusión Art City, en el que acaba de organizar un festival de cortos y corto- metrajes muy cortos cuya entrada era li- bre y que convocó a un público ávido de poder reunirse. Ayuda a producir y bus- ca difundir en el exterior películas que sean testimonio de la resiliencia y de la inventivadesusautores paratrascender la experiencia del caos (3). Una vez más sin palabras, Mejd Hameed explora en El fotógrafo de Bagdad, a partir de la in- timidad de los miembros de una familia, la destrucción ocasionada por la guerra, pero también todos los gestos de resis- tencia y de amor. Miradas de frente a cá- mara, roces de dedos, la película, de una sutil poesía, emociona y transmite en varias generaciones la decisión de vivir. En Cotton [Algodón] y Lipstick [Lápiz de labios], Luay Fadhil Abbas consagra con delicadeza dos obras metafóricas al período de la infancia, en el que se des- piertan los primeros impulsos sexua- les y existenciales. Mientras la directo- ra Inaam Abdelhamid –que consiguió fondos cuando Bagdad se convirtió ofi- cialmente en capital cultural del mundo árabe,en2013–plantea,enShuruk[Des- pertar] una mirada empática y cómpli- ce acerca del amor-amistad entre dos mujeres, que echa luz sobre la rudeza de sus vidas. Los pintores no se quedan atrás. Han abierto galerías en sus jardines o en sa- las de exposición colectivas, como la Iraki Plastic Arts Society, que expone artistas de entre dieciocho y veinticin- co años. Pinturas, dibujos, caligrafías, grabados, esculturas, bajorrelieves, cerá- micas…,expresionesyestilosvariados,de coloresvivosycontrastados,entrefigura- ciónyabstracción,potentesymúltiples,a pesardelaprecariedadenlascondiciones de producción. Un dinamismo que tam- biénseencuentraentrelosgrafiteros,que toman por asalto las paredes que asfixian Bagdadyrecubrenelhormigóngrisymu- doconsusgritosderabiaycólera,consus carcajadasysuinsolencia. En2007,unatentadosecobrabatrein- ta muertos en el mercado del libro, en la calle Al-Mutanabbi, lugar de encuentro de los intelectuales y los enamorados de los textos en todas sus expresiones. De nuevo, las personas se apiñan ahí cada viernes, se demoran en los muchos bares en los que el tiempo parece suspendido, se toman un café, recitan poesía, de Ibn Arabi a Mahmud Darwich, pasando por Nâzik Al-Malâïka, Châker As-Sayyâb o Al-Jawâhiri. Los puestos exhiben las obras de Simone de Beauvoir o de René Girard y muestran una sorprendente ac- tividad de edición y de traducción… “Es la paradoja de Bagdad –resume Haythem Abdelrazak, que extraña la ciudad apenas se aleja de ella–. Escon- depiedraspreciosasbajolosescombros. Acá la vida es más fuerte que la muerte.” “Estamos permanentemente en contacto con la muerte, pero nos negamos a escondernos.” Un país en desintegración La invasión estadounidense de Irak, en 2003, destruyó el régimen de Saddam Hussein, pero también las instituciones del país, actualmente asolado por la violencia de la guerra civil. Desde que se retiraron las tropas estadounidenses, en diciembre de 2011, ningún partido ha sabido restaurar el orden e instaurar un sistema funcional. Pese a que se ha retomado la producción de petróleo y a la afluencia de miles de millones de petrodóla- res, Irak ha atravesado recurrentes crisis políticas. Las protestas pacíficas de 2011 con- tra la pobreza y la corrupción han dado muestra del descontento de la población, pero las manifestaciones de 2013 fueron severamente reprimidas y prepararon el regreso de los yihadistas y su conquista de varias ciudades de Irak occidental, en especial de Mosul. Las fronteras internacionales no frenan demasiado el movimiento de los refugiados, cuyo número se eleva hoy a dos millones de iraquíes y a dos millones ochocientos mil si- rios (sin contar, en el caso de estos últimos, a los seis millones y medio de desplazados, es decir, el 40% del total de la población). Esas migraciones masivas han engendrado una división confesional de los territorios y la desaparición de grupos minoritarios. En 1914, había en Medio Oriente un 20% de cristianos; hoy son el 5%. Después de la guerra en Irak, algunas viejas comunidades, como los mandeos, los chabak o los sarliya-kakaiya han su- frido al punto que hoy parece estar amenazada su existencia. ¿Estamos presenciando, simplemente, el desmembramiento de Medio Oriente tal como emergió a fines de la Primera Guerra Mundial o después de los acuerdos Sykes-Picot? Por desgracia, la crisis parece ser más grave: no se trata tanto del derrumbe de los viejos acuerdos regionales instaurados por los británicos y los franceses, sino del simple y puro fracaso del Estado-Nación moderno en la región. g (Fragmento de “Derrumbe de los Estados árabes de Medio Oriente”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, julio de 2014.) Vicken Cheterian Traducción: Julia Bucci
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    34 | Edición 217 | julio 2017 La otra inmigración en Latinoamérica La comunidad árabe en América Latina ha superado prejuicios, escalando posiciones en los ámbitos económico y social. Desde figuras destacadas en la escena intelectual y artística hasta presidentes dan testimonio de su contribución a los países de acogida pese a resistencias o temores infundados sobre su fe musulmana. Árabes en la región: ¿una integración ejemplar? por Lamia Oualalou* “ De origen libanés, Michel Te- mer se convierte en el presidente de Brasil”. El 1° de septiembre de 2016, el titular de An-Nahar, dia- rioconservadordeBeirut,nohace la menor alusión a Dilma Rousseff, obli- gada a ceder su puesto al que hasta en- tonces era su vicepresidente. No parece importar que su destitución, mancha- da de irregularidades, fuera considera- da por millones de brasileños como un golpe de Estado. En el Líbano, se pre- fiere exaltar el buen destino del hijo de una pareja de campesinos originarios de Btaaboura, un pueblo ubicado a 70 ki- lómetros de la capital, quienes en 1925 partieron a San Pablo a probar suerte. La calle principal de este pueblo de 300 ha- bitantes ya había sido rebautizada con el nombre de “calle Michel Tamer (según en función de la historia de cada lugar, “sirio-libaneses” en Argentina y en Bra- sil, “libaneses” en México y en Ecuador, “palestinos” en Honduras y en Chile, y, para simplificar, “turcos” en todas par- tes, haciendo referencia al Imperio Oto- mano que en esa época dominaba la re- gión. “Son relativamente pocos: a Brasil, por ejemplo, llegaron 160.000, un poco menos que a Argentina y menos de la mi- tad que a Estados Unidos”, precisa Paulo Gabriel Hilu da Rocha Pinto. Este investigador, que coordina el área de estudios sobre Medio Oriente en la Universidad Federal Fluminense, en Niterói, ciudad cercana a Río de Janeiro, buceó en los archivos de la inmigración con el fin de revisar la creencia según la cual el gigante latinoamericano tendría actualmente más de ocho millones de descendientes de inmigrantes venidos de Medio Oriente. “En Brasil, los árabes representan el séptimo lugar en canti- dad de inmigrantes, después de los euro- peos; pero aquí, como en cualquier lugar de América Latina, la inmigración es ba- ja,porlotanto,elimpactodecadaunade esascomunidadesesimportante”,expli- ca. Procedentes de Beirut o de Trípoli en el Líbano, algunos esperaban instalarse en Estados Unidos pero, engañados por las compañías marítimas, desembarca- ronenRíodeJaneiro,Santos,BuenosAi- res o Veracruz. Después de todo, seguía tratándose de América. A diferencia de otros flujos migrato- rios organizados por Estados carentes de mano de obra, los que llegaban de Medio Oriente lo hacían espontáneamente, por motivos económicos y por la ocupación francesa y británica. En Brasil, por ejem- plo, esta particularidad les permitió a los reciénllegadosnoterminarenlashacien- das de café, donde los trabajadores eran tratados como esclavos. En su gran ma- yoría tuvieron emprendimientos comer- ciales populares en áreas céntricas de las ciudades. “En México se impone la idea dequeloslibaneses,comodescendientes de comerciantes fenicios –una historia quetiene6.000años–,tendríanuntalen- toparticularparagenerarganancias”,ob- servaTheresaAlfaro-Velcamp,profesora de historia en la universidad de Sonoma, en California, y autora de un libro llama- do Tan lejos de Allah, tan cerca de México (1).Entrelosinmigrantesárabesregistra- dosenelpaísentre1926y1951,el45%de- clararonsercomerciantes. La forma en la que se concentran mo- dela la ciudad. En pleno centro de San Pablo, la calle 25 de Marzo; en Río de Ja- neiro, la zona que ocupan es apodada Sa- ara (“Sahara” en portugués), un guiño en forma de acrónimo (por “Sociedad de Amigos de la Rua de Alfandega y Adya- cencias”). En Perú, dos tercios de entre ellos se instalan en Arequipa, la capital comercial; en Honduras, en el centro de la ciudad de San Pedro Sula; en Ecuador, en Quito y Guayaquil. ¿Su punto fuerte? Elsectortextil:lafamiliaFauaztieneuno de los negocios más lindos de San José, Costa Rica; “La flor de Turquía” de La Habana, muy concurrida, es propiedad de José Elias Name, y los negocios “Pa- rís” de Managua, en Nicaragua, también pertenecen a inmigrantes árabes. “Enlasmemoriasquedólaideadeque losinmigrantesárabeseranmuypobresal llegar a América Latina y que, siendo to- dos cristianos, habían tenido que huir de la persecución religiosa. Todos trabaja- ron como vendedores ambulantes y, gra- cias a su talento y capacidad para el tra- bajo,lograronmontarnegocios,paralue- go lanzarse a la industria y los bancos, lo cual les permitió a sus hijos convertirse en abogados, médicos o figuras políticas se escribe localmente), vicepresidente deBrasil”.Unasolamanodepinturaazul bastó para que el intendente –uno de sus primos– borrara el “vice” del cartel, es- crito en portugués y en árabe. Un hijo de inmigrantes árabes al man- do de un país: en América Latina, esto no tiene nada de inédito. Ya se había visto en Argentina (Carlos Menem, 1989-1999), Ecuador (Abdalá Bucaram, 1996-1997, y Jamil Mahuad, 1998-2000), en El Sal- vador (Elías Antonio Saca, 2004-2009), Honduras (Carlos Flores Facussé, 1998- 2002) y también en Colombia (Julio Cé- sarTurbay,1978-1982).Muypresentesen la clase política, tanto de derecha como de izquierda, los descendientes de ára- bes desempeñan también un papel im- portanteenlaescenaintelectualyartísti- ca, dentro de la cual se puede mencionar a los escritores Raduan Nassar y Milton Hatoum en Brasil, al actor Ricardo Da- rín en Argentina o la cantante colombia- na Shakira. Y cuando Donald Trump, ha- biendo recién asumido la presidencia de Estados Unidos, comienza a multiplicar losataquescontraMéxicoesCarlosSlim, hijodelibaneses,dueñodelasextafortu- na más grande del mundo en 2017 según la revista estadounidense Forbes, quien convoca a una conferencia de prensa pa- ratranquilizarasuscompatriotas. Mito y estrategia ¿Una integración modelo? Es lo que cuenta la historia oficial al sur del Río Bravo. Aquí, los árabes, que empezaron a llegar a fines del siglo XIX, no son ma- grebíes; la mayoría viene de la región del Levante. Se los llama, según su origen y Gustavo Cimadoro (cima-cima-doro.tumblr.com)
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    | 35 de renombre–resume Pinto–. Se trata de unmito:enrealidad,losinmigrantespro- venían principalmente de la clase media alta, ya sea rural o urbana.” En sus paí- ses, los campesinos estaban ya insertos enunaeconomíamonetarizada,ylosque venían de las ciudades eran médicos, pe- riodistas,abogadosouniversitarios. “Lo más gracioso es que la historia oficial sobre el irresistible ascenso social de las comunidades árabes es la misma en Brasil, Argentina, Chile, Guatemala y en toda la región”, se divierte el antro- pólogo, y no sin razón. Esta historia fue construida en un libro de Philip Hitti (ex profesordelaUniversidadAmericanade Beirut)publicadoen1924,TheSyriansin America, siendo luego retomada y difun- didaporungrupodeintelectuales.Elob- jetivo era dar cohesión a una comunidad muy fragmentada en términos religio- sos, geográficos y políticos. Dicho relato, que excluye a los musulmanes –sin duda minoritarios– y a los pobres –los que no triunfaron–, tiene también la ventaja de facilitarlaaceptaciónporpartedelasco- munidades locales. Étnicamente,elárabenoeseleuropeo blanco, considerado como el mejorador de la raza y de la cultura, pero tampoco es el “asiático” ni el “negro”. Los nuevos inmigrantes siembran tanto más la con- fusión cuanto que, a menudo, llegan con un pasaporte expedido por Francia, que por entonces colonizaba sus países. “Los turcos no entraban en ninguna de las ca- tegorías del sistema de clasificación ra- cial que utilizaban las elites; por lo tanto, no se los proscribía ni se los deseaba, se encontraban en una situación ambigua”, señala Pinto. Se les reconocía el mérito de haber modernizadoelcomerciointroduciendo en todos lados la venta en cuotas. Pero, en cambio, eran vistos como simulado- res y codiciosos, impuros por definición, en sociedades mayoritariamente rurales donde los notables tenían pretensiones aristocráticas. Las diferencias cultura- les alimentan los delirios xenófobos: se aseguraba que los árabes eran caníbales por su gusto por el kibbeh crudo, versión libanesa de la carne a la tártara. Algunas veces, el rechazo terminó convirtiéndo- se en violencia, como en la “guerra del peine”, el 8 de diciembre de 1959 en Cu- ritiba, en el sur de Brasil, cuando un co- merciante no quiso darle una factura a un policía que acababa de comprarle un peine. El altercado terminó en saqueo y destrucción decientoveintenegociosde inmigrantes, la mayoría árabes. Estos nuevos inmigrantes debieron pues negociar su integración. Con una apariencia semejante a la de los euro- peos, decidieron borrar aquello que los distinguía, empezando por el uso del árabe, particularmente en los años 1930 y 1940, cuando se agudizaban los nacio- nalismos. Desde Argentina hasta Méxi- co, dejaron de transmitirles a los hijos su lengua de origen. Por otra parte, los ára- bes cristianos abandonaron las variantes orientales de la religión, percibidas por loscatólicoslatinoamericanoscomocer- canas al islam, y en el caso de los musul- manes, dejaron de practicar el islam. Tanto el éxito social y material como una cierta aculturación les permitie- ron ser aceptados al mismo tiempo que manteníansuidentidad.“Hayquienesse consideran árabes por tradición familiar, o por su participación en instituciones árabes. Otros, escritores y actores, inclu- so utilizaron sus orígenes como fuente de inspiración. Lo único que realmente sobrevivió es la gastronomía, que sigue siendo objeto de reivindicación, a dife- rencia de la lengua, la religión o la vesti- menta”, precisa Pinto. EntodaAméricaLatina,losinmigran- tes de Medio Oriente se afianzaron ad- hiriendo a algunos prejuicios vigentes, como la sensualidad de las mujeres o el talentocomercialheredadodelosnóma- desdeldesierto,jugandoasítambiéncon las ambigüedades. El antropólogo recuerda que los in- telectuales profesaban un orientalismo que “oscilaba entre la representación de los árabes como un pueblo indolente e irracional, y había otros que presen- taban el mundo árabe como una de las matrices culturales de las naciones lati- noamericanas, por el hecho de su larga presencia en la Península Ibérica”. Las elites de las comunidades árabes res- pondieron reinventando su orientalis- mo y adoptando referencias aceptables a los ojos de las comunidades locales, necesarias para negociar su diferen- cia, aunque no tuvieran demasiado que ver con su historia. De esta manera, la danza del vientre, tradición inventada por excelencia, es un elemento infalta- ble entre los eventos que organizan los Centros sirio-libaneses, esos clubes de la elite árabe que proliferan en las prin- cipales metrópolis. En México, Guada- lajara, Veracruz, Mérida y Monterrey, estos clubes, ubicados en hermosas ca- sas, “tienen la doble función de demos- trar la mexicanidad de esos notables y la superioridad cultural libanesa en el ámbito empresarial. Puesto que triun- faron, pueden reivindicar sus raíces, que incluso permiten comprender la razón de su éxito”, explica Theresa Al- faro-Velcamp. En 1966, nadie le criticó al multimillonario Carlos Slim su casa- miento con Soumaya Domit Gemayel, sobrina de los ex presidentes libaneses Amine y Bachir Gemayel. Lo mismo ocurre con el carnaval que, en Brasil, les permite manifestar de manera lúdica no sólo su integra- ción (nada más brasileño que el carna- val), sino también una identidad ideali- zada. Hombres y mujeres lucen disfra- ces de beduinos o de odaliscas directa- mente salidas de algún harem otomano. También cantan marchinhas, marchas de carnaval, que remiten al imagina- rio orientalista. Allah-la Ô, escrita en 1940 por David Nasser y Antônio Nás- sara, descendientes de inmigrantes li- baneses, evoca así las caravanas nóma- des, el desierto y el islam, con un ritmo de samba, y continúa siendo un clásico hasta el día de hoy. Mohammed ElHajji aprovechó este orientalismo mezclado con ignorancia para hacerse rápidamente un lugar en Río de Janeiro tras su llegada en 1991. “Siempre me presenté como marroquí, pero esto no hacía referencia a nada preciso, ni siquiera para los profesores universitarios que yo frecuentaba: se confundían fácilmente Marruecos con India –recuerda ElHajji con una sonri- sa–. No sabían cómo clasificarme. Gra- cias a esto pude esquivar las jerarquías implícitas –étnica, geográfica y social– que integra la sociedad brasileña, que excluye a los negros, latinoamericanos de origen indígena (bolivianos, para- guayos, peruanos…) y a los nordesti- nos.” ElHajji estima que “en Brasil, el lugar en la sociedad deriva del cruce entre el nivel social y el origen geográ- fico”. El ex periodista del diario de Ra- bat La Opinión fue nombrado profesor de comunicación en la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). En cuanto a su hija, “es una brasileña de padre marroquí. Aquí, no se arrastra el concepto de ‘segunda generación’ co- mo en Europa”. La estigmatización Gratamente sorprendido, en un primer momento,porlaposibilidaddemezclar- se con la población local del país, ElHa- jji vio que las miradas empezaron a cam- biar después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Recientemente, en Salvador de Bahía, dondefueinvitadoaformarpartedelju- rado de una tesis doctoral, quedó hela- do ante la humorada del director de te- sis quien, tras presentarlo al público, le preguntó en qué momento pensaba tirar una bomba, si antes o después de la pre- sentación de la tesis. Por primera vez, su nombre genera preguntas e incluso in- quietudes. “La retórica que asimila ‘ára- be’a‘terrorista’noseinstalórápidamen- te en Brasil, debido a que existe una eli- te política y económica de origen árabe; pero de tanto machacarlo, el islam apa- rece cada vez más a menudo tachado de religión peligrosa y fundamentalista”, estima Gustavo Barreto, investigador en comunicación en la UFRJ y autor de una tesissobrelavisióndelaprensarespecto delosdoscientosañosdeinmigraciónen Brasil. El islam, que está creciendo en la región, sigue siendo sin embargo suma- mente minoritario. Según la Organiza- ción Islámica para América Latina, ha- bría unos seis millones de musulmanes, de los cuales 700.000 residen en Argen- tina (sobre una población de 43 millo- nes de habitantes), 1,5 millones en Brasil (de206millonesdehabitantes),120.000 en Venezuela (31 millones) y 115.000 en México (122 millones). La región de la “Triple Frontera” es donde ese discurso prendió con mayor facilidad. En los confines de Argentina, BrasilyParaguay,estazonahasidosiem- pre un paraíso del contrabando, pronto designadaporlasautoridadeslocalesco- mo un “bastión del terrorismo”, aunque nunca aportaron ninguna prueba al res- pecto. Ponen así en la mira a la segunda ola de inmigrantes árabes, que llegaron durante la guerra civil libanesa, a partir de los años 70. Estos eran mayoritaria- mente musulmanes y, gracias a la tele- visión satelital y a internet, algunos con- servaron un vínculo más fuerte con la lengua árabe. “Al menos hasta el momento, el go- bierno brasileño ha rechazado la retó- rica islamofóbica. Pero no es el caso de Argentina,ymenosaundeParaguay,que viene multiplicando las detenciones ar- bitrariasdeciudadanosdeorigenárabe”, declara Fernando Rabossi, antropólogo enlaUFRJ.Reconocesinembargoquela islamofobia causa estragos actualmente en toda la región. Las agresiones son ca- davezmásfrecuentes,enparticularcon- tra mujeres que usan velo; los hombres pasan más desapercibidos. En julio de 2016, los profesores del Instituto de Físi- ca de la UFRJ quedaron atónitos ante la expulsióndeunodesuscolegas,elinves- tigadorfranco-argelinoAdlèneHicheur. Éste había sido condenado en Francia porterrorismoen2012despuésdequeel examen de su correo electrónico revela- ra un intercambio con un supuesto res- ponsable de Al-Qaeda en el Magreb Is- lámico (AQMI), y fue luego liberado tras dos años y medio de detención. El celo con el que Brasilia decidió deportarlo, sin razón, es inédito. Más allá de la presión mediática (los grandes medios se convierten gustosa- menteenlosportavocesdelosprejuicios europeos y norteamericanos), ElHajji ve la causa de este cambio de actitud en el augeimportantedelosevangelistasy,so- bre todo, de sus representantes políticos en América Latina. Unos noventa dipu- tados brasileños se declaran evangéli- cos y reclaman cambios en términos de política extranjera, pidiendo en particu- lar que Brasilia adopte una actitud más compasiva respecto de Israel. “Muchos evangélicos confunden la Tierra Santa del pasado con el Estado de Israel mo- derno, lo cual no hace más que acentuar el discurso contra los árabes y los mu- sulmanes”, precisa el universitario, y re- cuerdaque,enjuliode2016enSanPablo, el día de la inauguración del Templo de Salomón, a cargo de la Iglesia Universal del reino de Dios, sonó el himno nacio- nal de Israel después del de Brasil. Una parte de los militantes evangélicos, pero tambiéncatólicos,defiendenactualmen- teuna“identidadcristiana”contratodos, y principalmente contra el islam. g 1. Theresa Alfaro-Velcamp, So Far from Allah, So Close to Mexico: Middle Eastern Immigrants in Modern Mexico, University of Texas Press, Austin, 2007 *Periodista. Traducción: Victoria Cozzo
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    36 | Edición 217 | julio 2017 D efinirlacienciaficciónnoesta- reafácil.Unodesusmaestros, Isaac Asimov, decidió correr elriesgo:setratade“unarama delaliteraturaquesepreocu- paporlasrespuestasdelserhumanoalpro- gresodelacienciaylatecnología”.Sibien losorígenesdelgéneroseremontanmucho tiempoatrás(unprimeratisbopuededistin- guirseenlaepopeyadeGilgamesh,¡enels. XVIII a. C.!), experimentó una expansión descomunalafinesdelsigloXIX,reflejode laaceleracióndelprogresotecnológico. Es importante distinguir dos perspec- tivas internas del género: la novela clási- cadecienciaficciónylacienciaficciónde proximidad,cuyoúltimoavatarsedenomi- na“cyberpunk”.Porlogeneral,laprimera, queabarcadesdelaóperaespacial–Dune, deFrankHerbert,esunodesusexponen- tes más famosos– al “post-apocalíptico” –LahordeducontreventdeAlainDamasio (2004) e incluso La carretera, de Cormac McCarthy (2006)–, “se puede describir conlaexpresión‘mañanaymásallá’(elfu- turolejano,laexploraciónespacial)”.Porel contrario,“elcyberpunkquierehablardel mundo actual, de su violencia y de las tec- nologíasemergentes”.Lanovelaclásicade cienciaficción,quenostransportalejosde nosotrosmismosydelmundoenquevivi- mos, todavía tiene un futuro prometedor. ¿Peroquésucedeconsualterego,cuyoes- cenario es el futuro próximo que estamos preparandohoy? Estavertientedelacienciaficciónesuna literaturade“acostumbramiento”:intenta domesticarelprogresoantesdequesuceda, busca preverlo mentalmente antes de que seactualiceennuestrasvidas.Elautortoma undescubrimientocientíficoqueaúnsees- tágestandoenlaboratorioyloproyectasobre eltejidosocialcomounalinternamágica.La sombraqueproducepermitequeelpúblico lectorreflexionesobreelfuturodemanera colectiva.Hahabidograndesobraspremo- nitorias:lostextosmássignificativosaposta- ronaunaevolucióntecnológicaqueapenas sedelineabaysupieronpredecirelcambio deparadigmamuchoantesdequesucedie- ra. No se puede dejar de mencionar a 1984 deGeorgeOrwell(1949)ysuspantallasom- nipresentes(eneseentonces,elnúmerode televisoresenFrancianoalcanzabaloscua- tromil),UnmundofelizdeAldousHuxley (1932),controladoporbiotecnologíasenuna épocaenlaquenoexistíanlosantibióticos,o NeuromantedeWilliamGibson(1984),que imaginó“elciberespacioyelcombatedelos hackerscontralasmultinacionales”enuna épocaenlaque“internetesunaredqueco- nectacercademilcomputadoras”. Abandonar los márgenes Apesardesupoderproféticolacienciafic- ciónnosueletenerbuenareputación.Oal menosnoselaconsideraconseriedad.En francés,laexpresión“vousnagezenpleine science-fiction”[ustednadaenplenacien- ciaficción]enlaque“cienciaficción”reem- plazaa“chucrut”sehavueltouncliché(1). Sulugarestáenlosmárgenes,enlosconfi- nesdondeseresguardanlossoñadores,plu- míferosyvanguardistas;sela“consideraun génerooscuro,relegadoalosestantesdelas habitacionesadolescentes”.MichelHoue- El futuro llegó hace rato Si bien tuvo su etapa prolífica a fines del siglo XIX, la literatura de ciencia ficción sigue invitando a imaginar un mundo cada vez más invadido por la tecnología. Cuando la ciencia ficción se aburguesó por Catherine Dufour* geradas”.YaseaquesetratedelaIAdePao- loBacigalupi(Lachicamecánica,2009)olas multinacionalesagresivasdeSnaerMagna- son(Lovestar,2002),yanoescapazdesalir deesecírculoparaimaginarunanuevopara- digma...Claroestáquedesplegarelpotencial delaIAylabiotecnologíaabrefértilesvías literarias, pero nuestro tiempo aún espera aunnuevoOrwell,unnuevoHuxley,quele permitavermásallá.Mientrastanto–ytal vezseauncorolariodesulegitimaciónrela- tiva–,lacienciaficciónsufredeesaenferme- dadquehandenominado“manierismo”,un asmamortalparalosmovimientosartísticos. Manierismo:unmovimientoquepierdeel alientoalexagerary,sobretodo,queexagera porqueseestáquedandosinaliento. Sinembargo,lacienciaficciónquizásno sealaúnicaresponsabledesufaltadealien- to.Quizássealarealidadquelarodealaque estáacelerando.“¿Seráquelarealidadsees- tádeslizandohaciaunaatmósferadickenia- na?”Pruebehojearcualquierpublicación, uninformedelaOrganizaciónMundialde la Salud (OMS), por ejemplo, que afirma queenEuropa800.000añosdevidaseven perjudicadosdebidoalruido.Imagineuna tecnologíapioneraquepudieraremediar- lo.LuegobusqueenInternet:yaexiste.Una pequeñacajagrisllamadaMuzo“creauna zonadesilencioasualrededor,loqueleper- miteaislarsedelruidoexterior”. Lasideasqueparecíaninverosímilesen otros tiempos ya no viven únicamente en laimaginacióndelosartistas.Solopordar unejemplo,sepuedenmencionarelguión debiorreconstruccióndeElquintoelemen- to(LucBesson,1997)olainmortalidadpor descargadelapsique,comoenlahistorie- tadeLeloupLesTroisSoleilsDeVinéa,une aventuredeYokoTsuno(1975).Estoshechos buscanvolverseconcretosgraciasalosre- cursos de Bill Gates, Raymond Kurzweil, director de ingeniería de Google, y Elon Musk, presidente de Tesla Motors y fun- dadordeNeuralink,quientrabajaparaco- nectarelcerebroacircuitosimpresos.¿Ha llegadofinalmentela“singularidad”deVer- norVinge,elcientíficoyescritordeciencia ficciónestadounidenseque,en1993,postu- lóquepara2050lahumanidadhabríacrea- dounainteligenciaartificialquelasupera- ría,loquepondríapuntofinalalAntropo- ceno?¿Queperderíamosnuestracapacidad parapensar,paraimaginarmásrápidoque nuestra propia ciencia? Aceptarlo resul- ta un poco más complicado que admitir la faltadealientodeungéneroliterario...En palabrasdeLeoHenry,autordeLecassedu continuum(2014),“lacienciaficciónseestá dandodellenoconlapareddelarealidad”. Sinembargo,esonoimplicaqueestegé- neronotengafuturo.Haycamposenteros fueradelcontroldelacienciaqueexigensus invenciones:elpensamiento,porejemplo. Cualquiera sea su influencia, las ciencias neurocognitivas, que hoy parecen estar al serviciodelorden,nodancuentadelafábri- cadelsentido.Oelvastocampodelapolí- tica:en1954,JeanRostand(Elhombreyla vida)señalóloqueleparecíanloslímitesdel progreso:“Seliberarálaenergíadelátomo, securaránlatuberculosisyelcáncer,sevia- jaráalasestrellasyseprolongarálavida,pe- ronoseencontrarálamaneradequenosgo- biernenlosmenosindignos”.Ciertoesque enesteámbitohayconquéhacerhipótesis. Desdeunaperspectivamásamplia,lacien- ciaficciónquizásdebacuestionarlaespe- cificidaddelserhumanoparapoderseguir siendo el “pegamento intelectual que une deseoyrealidad”.g 1.N.deT.:Enfrancés,tantolaexpresión“nadaren cienciaficción”como“nadarenchucrut”señalanquela personadamuestrasdeestarperdida,enotromundo. *Escritora. Traducción:GeorginaFraser llebecq,quiensabemuchoalrespecto,afir- mabaen2001que“losautoresde‘literatura general’tieneneldeberdehacerquelapo- blaciónengeneralconozcaasustalentosos eincompetentescolegasquecometieronla imprudenciadetrabajarenla‘literaturade género’,loqueloscondenóaunaoscuridad críticaabsoluta”. Ahorabien,quienesunavezfueranado- lescentesentusiastasdelacienciaficciónse han convertido en adultos y, como resulta quesellamanBillGates,SteveJobsoMark Zuckerberg,sehacedifícilhablardemárge- nes.Susampliamentediplomadoslectores persiguensussueñoseléctricosaplenaluz deldía.Organizanexposiciones,festivalesy gruposdereflexióncientíficadelosquepar- ticipan cada vez más escritores de ciencia ficción.Losejemplosnofaltan:delaAgen- ciadeMedioAmbienteyGestióndeEner- gía (ADEME), que invitó a Thomas Day y GérardKleinparahablardelosmateriales delfuturoen2015,alForodeBioética,que recibióalaeditoraStéphanieNicoten2017, pasandoporelEuropeanLab,“incubadory agregadordecontenidosycomunidades”, que recibió a los autores Alain Damasio y NorbertMerjagnanen2015y2016. Enparalelo,elfestivalUtopialesdeNan- tes,unodelosmayoresencuentrosanuales (hoypresididoporelastrofísicoRolandLe- houcqybajoladirecciónartísticadelaau- toraJeanne-A.Debats)siguereuniendoca- davezmáscientíficosalapardelosartistas. AllípuedeversealosescritoresPierreBor- dageySylvieDenisendiálogoconelfísico (yescritordecienciaficción)ÉricPicholley laingenieraespacialElisaCliquet-Moreno. Elmundoacadémiconoesinmunealconta- gio:variasuniversidades,comoladeLyon, estánrealizandoinvestigacionescientíficas ysocialesvinculadasconlacienciaficción. Hastalaliteraturageneralcayóenlatenta- ción:losclonesdeLaposibilidaddeunaisla (MichelHouellebecq,2005)casilogranque elgéneroseconviertaenunclásico.Ahora queyanoestáenlosmárgenes,esconside- rada “una verdadera herramienta para el progresosocial”enmanosde“denuncian- testecnológicos”.Alfinsereconocesuvalor prospectivo y su capacidad paraaprehen- der la realidad. Pero este desplazamiento desdelavanguardiaolamarginalidadales- tablishment¿noessignodequesupoderde anticipaciónestámenguando? Para pensar el futuro En la actualidad, las pantallas de 1984 es- tán en todos los hogares. Son numerosas las compañías multinacionales que están invirtiendoenlamanipulacióngenéticade Unmundofeliz.Google,entremuchosotros, fundó una compañía de biotecnología pa- ralucharcontraelenvejecimientollamada Calico. Ariel Kyrou, en su texto “Réinven- terletravailsansl’emploi”poneenparalelo nuestropresenteyunahistoriadePhilipK. Dick(“SinoexistieraBennyCemoli”,publi- cadaen1963,narraun“TheNewYorkTimes robotizado”),conlos“algorredactoresque metenlasnaricesenlasredacciones,sobre todolasanglosajonas”.Elautorplanteaba quelosperiodistasy,demodomásgeneral, casilamitaddelos“trabajadoresdecuello blanco”seríanreemplazadosporlainteli- genciaartificial(IA)“enlospróximosdiez a veinte años”. En resumen, todo lo que la cienciaficcióndelsigloXXpredijoestásu- cediendo. Porsuparte,ladelsigloXXIgiradeses- peradamente en torno a los “tres pilares” del transhumanismo: inmortalidad, bio- tecnología e inteligencia artificial. Bajo la pesadasombradeGAFAM(Google,Apple, Facebook, Amazon y Microsoft), el géne- roanalizalosposiblesefectossociales,eco- nómicosyhumanosdeestascompañíasen elmundodeltrabajo,porejemplo.Y,según ArielKyrou,produce“extrapolacionesexa- Juan Soto (www.sotografico.blogspot.com)
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    | 37 La salud dela familia es todo. ASOCIACIÓN MUTUAL SANCOR SALUD INSCRIPTA EN EL REGISTRO NACIONAL DE ENTIDADES DE MEDICINA PREPAGA (R.N.E.M.P.) BAJO EL NÚMERO 1137. SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD - ÓRGANO DE CONTROL DE OBRAS SOCIALES Y ENTIDADES DE MEDICINA PREPAGA - 0800-222-SALUD (72583) - WWW.SSSALUD.GOV.AR sancorsalud.com.ar0810-555-SALUD (72583)
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    38 | Edición 217 | julio 2017 Una de esas fotografías que pueden resu- mir una época sería, sin duda, la de una frontera. El infame muro entre Estados Unidos y México, las prácticas de apar- theid aplicadas en la frontera entre Israel y Palestina (y la presencia de una de las murallas más amenazantes de la historia de la humanidad en Cisjordania), los cam- bios dentro del territorio europeo provo- cados por las “murallas” abstractas que determinan, con cada vez mayor dureza, quién entra y quién no a tal o cual territorio, etcétera. La proliferación de fronteras rompe, de manera contundente, con ese falso ideal de la globalización, de un mundo totalmente conectado: pasa el capital, las finanzas circu- lan, pero lo que queda atorado en este flujo abierto son, claro está, algunos cuerpos. San- dro Mezzadra y Brett Neilson repasan, en una notable investigación, la idea de “frontera” desdeunaseriededisciplinasypuntosdevistaquedestacansuproblemáticapolisemia. Lainvestigacióntratadeverquéconsecuenciassedesprendendelosusosdeltérmino y de los modos de constitución subjetiva que provoca. Por un lado, entonces, será nece- sario distinguir entre frontera, límite y confín; “border”, “boundary” y “frontier”, en inglés, respectivamente.Ladiferenciafundamentalsedaentrelosdosprimerostérminos,relati- vamente intercambiables, y el tercero: un “confín” implica un territorio amplio, de pasaje, frente a la “línea” de frontera. ¿Qué pasa cuando las supuestas fronteras entre territorios, como sucede en Europa, por ejemplo, se comienzan a contagiar del sentido de “confín”, convirtiéndoseenespaciosamplios,territoriosgrisesendondeloúnicoqueimportapara marcarunadentroyunafueraeselejercicio“puro”delpoder,delafuerza?Quizásporeso, junto con el ejercicio de la fuerza, hay que también entender la importancia de la traduc- ciónenunmundodepasajeydetención:quésignificadoqueda,cuálinsiste,cuál“viaja”. Eltérmino“frontera”estambiénunconceptonosólointeresantepararelevarlamanera en la cual el mundo moderno se ha constituido, desde el mapeo colonial hasta las fronteras policiales del presente, sino que el libro suma a esta operación un análisis de los modos de organizacióndeltrabajo,yano“dividido”,sinointegradoenunalógicademultiplicaciónque combina fronteras y fuerza. Operadores financieros, empleadas domésticas o desarrolla- dores de software (el caso hindú es realmente un claro ejemplo de cómo se deja el cuerpo en un lugar pero la fuerza de trabajo “migra” a otro), son todos ejemplos de subjetividades re-organizadas a escala mundial. Y es que La frontera como método trata de resolver un problema que atraviesa la vida de cualquier trabajador, de cualquier situación particular, comounadimensiónepistemológicaatenerencuenta:¿nosepartedeuna“frontera”(entre lopensableyloimpensable,entresujetoyobjeto)parapensar,siguiendoaÉtienneBalibar? ¿Cómo salir del círculo vicioso al cual estamos sometidos cuando hablamos de “frontera”? ¿Cómo nosotros, ahora, en este momento, no somos otra cosa que el fruto directo de las murallasquenosrodean? Fernando Bogado Académico especializado en los estudios sobre Familias, Género y Subjetividades, Guido Vespucci traza en este libro un recorrido histórico-etnográfico del movi- miento LGBT que le permite analizar la genealogía de sus reclamos y la construc- ción de nuevos modelos y conceptos de familias. Un trabajo, como señala Dora Barrancos en el prólogo, que dispara e intenta responder a numerosos interro- gantes: “¿Las familias homoconyugales y homoparentales reproducen o transfor- man los modelos dominantes de familia? ¿Cómo se constituyen y autoperciben estas familias?”. El libro avanza así desde los años 60 hasta la Ley de Matrimonio Igualitario y después a través de distintas etapas marcadas por las variaciones en torno a la fórmula “homosexualidad y familia”. Una combinación que pasó de ser impen- sable e indeseable a convertirse, no sin conflictos, en el motor de las reivindica- ciones de gays y lesbianas. La guerra no tiene rostro de mujer Svetlana Alexiévich Debate; Buenos Aires, diciembre de 2015. 368 páginas, 399 pesos. “Recordar asusta, pero no recordar es aun más terrible.” Estas palabras, dichas por una de sus muchas entrevistadas, le hicie- ron entender a Svetlana Alexiévich por qué tantas mujeres accedieron a contar su histo- ria y moldearon este libro que, veinte años después, la autora reescribiría añadiendo fragmentos suprimidos por la censura. Su objetivo: narrar las historias de vida de las mujeres que combatieron por la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial. La escritora y periodista bielorrusa, Pre- mio Nobel en 2015, da cuenta de las viven- cias de esas mujeres que dejaron todo para marchar al frente. La vida, lo cotidiano, la juventud se imponen sobre las bombas, y los detalles cobran el protagonismo de los relatos al describir, por ejemplo, la alegría que esas mujeres experimentaron cuando, por primera vez en cuatro años, les dieron ropa interior femenina. La guerra no tiene rostro de mujer. No las prepararon para disparar. Sus compa- ñeros las trataron muy bien en el frente, cuenta una de ellas, pero no las quisieron luego como esposas: buscaron chicas nue- vas, con faldas limpias. Querían olvidar la guerra. Treinta años tuvieron ellas que esperar para comenzar a recibir homena- jes. Les arrebataron la Victoria. Alexiévich recupera su historia para entender no tanto la guerra en sí sino aquello que de humano, de eterno, nos desvela la guerra. El suyo es un texto que conmueve, que sacude, mientras nos grita que el olvido siempre pesa más que la violencia. Nazaret Castro Crónica Crítica de la razón negra Achille Mbembe Futuro anterior-NED; Buenos Aires, julio de 2016. 288 páginas, 340 pesos. Sin dudas la obra de Achille Mbembe ha logrado trascender una preocupación inte- lectual por el problema afro-diaspórico, transformándose en una referencia teórica ineludible del pensamiento posfundacional. Es así como la traducción al español de Crí- tica de la razón negra se vuelve un hecho editorial de inocultable importancia. A través de un recorrido con una pro- funda densidad conceptual e historiográfica, Mbembe expone los modos en los cuales es posible pensar la raza como dimensión instituyente de la razón moderna. Es decir, ya no sólo como engranaje de la maqui- naria extractiva que comienza a funcionar con el régimen colonial, sino también como dimensión simbólica e imaginaria. Lo Negro asume de esta forma la capacidad per- formativa de su nombre. La racialización opera como dispositivo, como un corpus de saberes, discursos y fantasías que reprodu- cen una lógica de desposesión, el “lenguaje de una guerra social”, dirá Mbembe, en un desarrollo que además nos permite pensar los modos en que la raza sigue operando hoy como principio de orden político, en “un devenir negro del mundo”. Es de esta forma como su pensamiento – que se asume here- dero de Fanon, pero que entre sus virtudes con certeza también se encuentra la de convertirse en una de las interpretaciones más lúcidas y originales de la obra de Fou- cault– adquiere una potencia superadora o, tal como afirman Verónica Gago y Juan Obarrio en el prólogo, se convierte en una verdadera poesía emancipatoria. Carolina Keve Ensayo Sociedad Homosexualidad, familia y reivindicaciones De la liberación sexual al matrimonio igualitario Guido Vespucci UNSAM; San Martín, mayo de 2017. 292 páginas, 252 pesos. Cuerpos intramuros Ensayo Libros del mes La frontera como método O la multiplicación del trabajo Sandro Mezzadra, Brett Neilson Tinta Limón; Buenos Aires, diciembre de 2016. 512 páginas, 350 pesos. GracielaSacco,Lascosasquesellevaron(fragmento),1998
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    | 39 deudores individuales(y sus familias). En efecto, el autor propone una serie de demostraciones que justifican la negativa a pagar deudas, apelando para ello aamplios principiosmorales.Porque, para él, el problema de la deuda no es económico, sino moral. Los bancos acopian la información existente en las tarjetas de crédito de millonesdeusuariosenelmundo;apartir de ahí construyen perfiles de potenciales compradores de bienes y servicios; ofrecen créditos a personas que, en muchas ocasiones, no van a poder pagarlos. Ningún banco aspira a que el deudor cancele sus deudas, pues el negocio está en el acto de pagar deuda. A la larga, son millones de individuos en el mundo los que financian en El mismo subtítulo del libro sintetiza el objetivo del trabajo, ya que a lo largo de laspáginasdeLacreditocracia,Andrew Ross se propone brindar “los argumentos para resistirse al pago de las deudas”. Y si bien uno podría pensar que los Estados afectados por este flagelo tienen elementos suficientes para argumentar en tal sentido, en realidad se trata de una cruzada activista en respaldo de Radiografía del nuevo campo argentino Carla Gras, Valeria Hernández Siglo XXI; Buenos Aires, julio de 2016. 304 páginas, 320 pesos. A través de una amplia perspectiva y una mirada multidisciplinaria, Carla Gras y Vale- ria Hernández realizan un racconto de la profunda transformación del campo argen- tino en los últimos cincuenta años, desde la antigua burguesía agraria nacional al actual mercado globalizado de los agronegocios. Analizan así la evolución del sector desde 1960 hasta nuestros días, poniendo el foco en las dos instituciones centrales para comprender al empresariado agrario local: AACREA (combinando técnica, conocimiento y valores morales para servir al bien común) y AAPRESID (resignificando la relación entre agro y desarrollo en clave neoliberal). Paralelamente, se expone el contex- to global en el que se inserta Argentina a mediados de 1980, cuando desde diferentes instancias multilaterales –FAO, OMC, Banco Mundial, BID, etc.– se impulsa la liberaliza- ción de las agriculturas y se consolida la cen- tralidad de las grandes empresas transnacio- nales en la producción de alimentos. Las autoras abordan el concepto de gobernanza territorial del agronegocio, es decir la capacidad de los diferentes niveles del Estado (nacional, provincial, munici- pal) para regular los conflictos que suscita la lógica expansiva del modelo en el plano ambiental y social; relacionándolo con el de acumulación por desposesión, que analiza el avance de la frontera agropecuaria y cómo el agronegocio –con la connivencia estatal– se apropia de bienes comunes como la tierra y el agua, mediante prácticas predatorias y violentas contra las poblaciones locales. Julián Chappa Economía Los Oesterheld Fernanda Nicolini, Alicia Beltrami Sudamericana; Buenos Aires, julio de 2016. 416 páginas, 469 pesos. La profunda investigación de Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami sobre la tragedia de la familia Oesterheld da origen a una biografía que conjuga con talento, y en dis- tintas proporciones, gran cantidad de datos históricos con el estilo narrativo propio de la crónica. El resultado es una poderosa obra que logra aportar luz sobre la hiper revisitada década del setenta. Su estilo sobrio y polifónico, en el que la voz de Elsa Sánchez de Oesterheld funcio- na como hilo conductor de los avatares de todos los miembros de la familia, y el hecho de no ahondar en detalles sombríos, ayudan a sobrellevar el recorrido por una de las his- torias más dramáticas que provocó la dic- tadura: Héctor Oesterheld, sus cuatro hijas, tres yernos y dos nietos que por entonces aún no habían nacido fueron víctimas del terrorismo de Estado. Pero la biografía tiene también otras virtudes. Además de recorrer la carrera artística del creador de El Eternauta, el libro reconstruye desde adentro el funciona- miento de Montoneros, su estructura ver- tical y tabicada y los análisis políticos que fundamentaban sus estrategias y acciones. La gran cantidad de subtramas y personajes involucrados, por momentos un poco con- fusa, tiene la virtud de retratar las distintas posturas al interior de la organización. En un tiempo en el que vuelven discu- siones sobre el pasado que parecían salda- das, el libro aporta con seriedad datos que confirman la magnitud y sistematicidad del genocidio argentino. Luciana Garbarino Investigación La muerte voluntaria en Japón Maurice Pinguet Adriana Hidalgo; Buenos Aires, julio de 2016. 502 páginas, 490 pesos. Escrito en los años 80, se publica por primera vez en castellano este libro de Maurice Pinguet, de larga experiencia cultural en Japón. Con una erudita inves- tigación histórica, se vale del suicidio –mítica figura de la cultura japonesa– para urdir una compleja red socio-antro- pológica que busca descifrar desde la psicología el espíritu del alma japonesa, al tiempo que destaca elementos de su literatura, el teatro, la música. La figura de la muerte voluntaria en sus diversas formas atraviesa la historia de Japón desde los mitos originarios y las distintas tradiciones hasta la actualidad. El suicidio –que en Occidente ha sido condenado por el cristianismo y el Esta- do como forma extrema de rebelión y libertad– siempre ha sido considerado en Japón como un acto de extrema dignidad. El individuo se identifica con la función o rol que asume, y queda por lo tanto liga- do a las consecuencias de sus actos. Ante un fracaso, este puede derivar en un sui- cidio por responsabilidad, la más habitual pero no la única forma que toma la muerte voluntaria. El código de honor determi- naba el seppuku o harakiri, pero también podía decidirse para acompañar al señor, por vergüenza, por amor, en una profusa variedad que llega hasta los kamikazes, que iban a la muerte en un gesto deses- perado ante la derrota, y culmina con el suicido de Yukio Mishima, que paradóji- camente buscaba restaurar las tradiciones perdidas y sin embargo cerró toda una era. Josefina Sartora Cultura Desarrollo La creditocracia Y los argumentos para resistirse a pagar las deudas Andrew Ross Eudeba; Buenos Aires, enero de 2016. 208 páginas, 298 pesos. simultáneo a los bancos, y no al revés. Así como en la Antigüedad la coacción se ejercía por medio de la institución de la esclavitud, o en la Edad Media en torno a la adscripción a la tierra, en el mundo contemporáneo la libertad del hombre se encuentra cercenada por el problema de la deuda. En tanto esto es efectivamente así, el ejercicio de la democracia es virtual, pues si no hay libertad plena no puede haber democracia. Es un texto combativo, activista, por momentos de barricada, desde el momento en que el mismo autor lo propone como insumo teórico para organizarse en torno a un movimiento mundial de deudores, ya que así como en la era industrial la conflictividad social se daba en torno al problema del salario, en nuestra época el gran conflicto gira en torno de la lucha contra la deuda. AlfredoLópezRita Fichero Pensar el islam Michel Onfray Paidós; Buenos Aires, diciembre de 2016. 144 páginas, 229 pesos. Ateo sin concesiones, “militante de una izquierda social y socialista, pacífica y paci- fista”, hedonista libertario, Michel Onfray se propone pensar el islam desde la filosofía, la lectura del Corán y una vasta bibliografía, a través de una entrevista que le realizó la periodista argelina Asma Kouar. Contra lo políticamente correcto, en momentos en que Francia sufre repetidos ataques terro- ristas critica la “política exterior islamófoba” practicada desde 1991 por su país. El No al ALCA diez años después Julián Kan (compilador) EFFyL; Buenos Aires, agosto de 2016. 238 páginas, 220 pesos. Punto de inflexión de la integración regio- nal, el rechazo al ALCA en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata de noviembre de 2005 constituyó uno de los momentos más destacados de la década de gobiernos pro- gresistas en América Latina. Este libro reúne el testimonio de Jorge Taiana, protagonista de ese acontecimiento, y la reflexión de des- tacados analistas –Luiz Alberto Moniz Ban- deira y Alberto J. Sosa, entre otros– sobre los procesos de integración latinoamericanos. Construir al enemigo Umberto Eco Debolsillo; Buenos Aires, abril de 2017. 320 páginas, 249 pesos. El intelectual italiano fallecido en 2016 lla- maba a los escritos reunidos en este libro “textos de ocasión”: piezas realizadas por encargo para alguna conferencia o perió- dico, que no buscan tanto la originalidad como divertir al público y a quien escribe. Un hilo conductor recorre temas tan diver- sos como la construcción de enemigos, Dan Brown, el Ulises, WikiLeaks o la isla de la utopía: su profunda agudeza y erudición. Una experiencia del mundo César Vallejo Excursiones; Buenos Aires, septiembre de 2016. 136 páginas, 230 pesos. Como muchos otros grandes poetas lati- noamericanos del siglo XX, el peruano César Vallejo se ganó la vida oficiando de periodista y escribiendo crónicas que reflejan sus preocupaciones políticas, sociales y artísticas. Este volumen reúne piezas publicadas en la década del 20 en Perú y Francia, en las que reflexiona sobre la vida, la muerte, la modernidad, la poe- sía nueva y las vanguardias artísticas.
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    40 | Edición 217 | julio 2017 C onlagloriadehabersidoelectocon tres millones de sufragios menos que su oponente, el presidente Do- nald Trump eligió Arabia Saudita paradenunciardesdeallílaausencia de democracia… en Irán. Luego, en Miami,frentealossobrevivientesdeunafallidaope- raciónmilitarorganizadaenabrilde1961porlaAgen- cia Central de Inteligencia (CIA) contra el gobierno deFidelCastro,utilizóelpretextodela“libertaddel pueblocubano”parajustificarelrefuerzodelassan- cionesestadounidensescontralapoblacióndelaisla. Enmateriadecelebraciónequívocadelademocra- cia,elcicloelectoralfrancésqueacabadefinalizarno estanpatéticocomoesosdosejemplos,perotieneal- gunassimilitudes.Enunprincipio,laseleccionespri- mariasdesignaronloscandidatosdelosdospartidos dominantes. Pero ambos fueron eliminados ya en la primeravueltaelectoralporEmmanuelMacron,que supocombinarpalabrashuecas,lindasimágenesyun sólidoapoyodelosmedios.Comoelelectoradolepu- so como rival de la segunda vuelta una candidata de extrema derecha odiada por dos tercios de los fran- ceses, el triunfo final de Macron estaba asegurado. Loúnicoquelefaltabaalnuevopresidentepara“que puedagobernar”,eraunamayoríadediputadosam- pliamentedesconocidos,peroprovenientesdelascla- sesacomodadas(niunsoloobrero,46empresarios)y quedeberánguardarlegratitud.Milagrodelasmoda- lidadeselectorales:lapolíticaneoliberalquedefiende Macronhabíaobtenidoelavaldesóloel44,02%delos votosenlaprimeravueltadelapresidencial(1),pero enlaAsambleaNacionalpodrácontarconel90%de losdiputados(2). Despolitización y desmovilización Nunca antes en la historia del sufragio universal en Francia una elección legislativa registró tanta abs- tención (más del 56%, contra un 16% en 1978…). Ese resultado lamentable, a la estadounidense, cierra unacampañanacionalcasiinexistente,conelfondo delosaffaires,amenudosecundarios.UnWatergate de pequeño calibre que los medios repiten hasta el hartazgo,comoparalimpiarsunombreluegodeha- berayudadoalascensodelnuevopresidente.Cuan- do las preguntas políticas que se formulan se redu- cenauninventariocomparadodelastransgresiones personales de los políticos, no debería sorprender que entre los diputados electos se cuenten tantos primerizos. Estos, hasta pueden estar dispuestos a sacar a la luz las apariencias menos relucientes del sistema,perosemuestranpocodecididosaponeren tela de juicio las medidas económicas estratégicas (3),aquellasquedejanenmanosdelEjecutivoydela ComisiónEuropea. Losempujones,seguidosdeunlevemalestarque sufrió una candidata monopolizaron las noticias en radio y televisión durante tres días, en competencia con una novedad inesperada en un “caso” criminal de hace más de treinta años. Política europea, cri- sis de la deuda griega, estado de urgencia en Fran- cia, participación militar francesa en África y en Medio Oriente: de eso, en cambio, no se habló casi nunca. Eso que Pierre Bourdieu llamaba una “polí- tica de despolitización y de desmovilización” acaba de obtener una gran victoria, pero la batalla recién comienza… 1.TotalobtenidosumandolosvotosdeEmmanuelMacronydeFrançois Fillon.Todoslosotroscandidatoshabíandenunciadoesapolítica. 2.Dadoquetambiénalgunosdiputadossocialistas piensanmostrarse“constructivos”. 3.VerRazmigKeucheyanyPierreRimbert,“Lecarnavalde l’investigation”,LeMondediplomatique,París,mayode2013. *Director de Le Monde diplomatique. Traducción: Carlos Alberto Zito Escamoteos democráticos por Serge Halimi* Sumario Editorial Staff 3 Editorial: Cuando la desigualdad es una elección popular 2 por José Natanson Un vistazo a la democracia argentina 3 Dossier La disputa por el liderazgo La misión 4 por Julio Burdman La grieta opositora 6 por Pablo Semán Después del sueño del presidente obrero 8 por Ana Natalucci África, saqueo histórico 10 por Ignacio Ramonet Sudán del Sur: de la independencia a la hambruna 12 por Gérard Prunier El sueño de una China verde 14 por Guillaume Pitron El modelo ecológico sueco 18 por Florence Beaugé Dossier El Golfo Pérsico se encrespa Aliados y enemigos 22 por Fatiza Dazi-Héni La temible influencia del lobby prosaudí 24 por Daniel Lazare Alemania: socialdemócratas sin rumbo 26 por William Irigoyen Alemania: los medios por la derecha 28 por Rachel Knaebel Ex Yugoslavia: la lengua del escándalo 30 por Jean-Arnault Dérens y Simon Rico Bagdad: el arte le hace frente al caos 32 por Marina Da Silva Árabes en América Latina 34 por Lamia Oualalou El futuro llegó hace rato 36 por Catherine Dufour Libros del mes 38 Editorial: Escamoteos democráticos 40 por Serge Halimi Suplemento #52: La educación en debate Universidad Pedagógica Buenos Aires
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    L a lectura esun proceso de inte- racciónentreunlectormotiva- doporunaintenciónyuntexto en una determinada situación que modificará a ambos. Con- juga procesos simultáneos que operan sobre información visual y no visual. La visual (o táctil para los no videntes) con- siste enelreconocimientodeunidadesde lectura,fundamentalmentedepalabras.Pe- roenlaconstruccióndelsentidodeltexto,la informaciónmásimportanteeslanovisual, queaportaellectordesdesusconocimien- tos previos: lingüísticos (léxico, sintaxis, gramática en general); del mundo, cultu- rales,enciclopédicos;referidosalostextos (géneros,temas,estructuras)yalasexpe- rienciasdelectura.Lacognicióndellector organizalapercepción,proveyendoinfor- mación no visual; aporta el significado de laspalabras,lascotejaconlosconceptosy redesléxicasqueposeeeintegralainforma- ción.Durantelalectura,elojoprocededea saltosynoenpercepcióncontinua.Enca- dafijaciónobtieneinformaciónvisualque lepermiteidentificar–atravésdedosvías (fonológicayortográfica)–lapalabraenel léxicomental.Eltiempodeesafijaciónes- tádirectamenterelacionadoconloconoci- daofrecuentequesealapalabraparaquien lee.Entrebuenosymaloslectores–esdecir entrequieneslogranconstruirelsentidodel textoylosqueno–,nohaydistintostiempos de fijación del ojo para obtener informa- ciónvisual;lagrandiferenciaescognitiva:el buenlectordesarrollalacapacidaddeinte- grarrápidamentetodalainformaciónyre- ducelostiemposdeidentificacióndeinfor- maciónvisualparaconcentrarseenelalto niveldelaconstruccióndesentido.Lacom- prensiónnoeselresultadodelalectura,es sucondicióndeexistencia. Para un lector hábil, la información no visual define la comprensión, pero cuan- doelsujetoestodavíaanalfabeto,tieneque aprenderaprocesarlainformaciónvisual “decorrido”porquelalecturafluidagaran- tiza la construcción del sentido del texto. Leernoesdecodificarletraporletra,pero ladecodificaciónesunaestrategianecesaria paraleeryaqueunalecturaprecisarequiere dealgomásqueestrategiaslogográficas(re- conocimientoglobaldelaspalabras)que,no obstante,sonunbuencomienzo. Unlectorexpertosabe–aunqueincons- cientemente–queeltextoestácompuesto porunidadessignificativasinterrelaciona- das(párrafos,frases,palabras),quelaspa- labras tienen partes significativas (la raíz, los morfemas de género y número, etc.) y no significativas (letras y sílabas). Pero, ademásdeprocesarlasunidadesdelectu- ra (texto, oración, palabras, letras) con su ortografíacompleta,ellectorsabequére- lación mantienen con las unidades de la lenguaoralyutilizaelconocimientodelas correspondenciasfono-gráficasenelreco- nocimientodepalabras. Leeresunmodoespecíficodemirarun objetoquedenominamoslenguaescritay si la lengua es alfabética, leer es un modo alfabéticodemirar.Perolamentehumana noesalfabética,aprendeaserlosileense- ñancómo.Cuandounlectoresprincipian- te debe comprender que el sistema de es- crituraoperaconunprincipiodebase–el principioalfabético–queeslarelaciónen- trelasunidadesmínimasdeescritura(le- trasografemas)ylasunidadesmínimasde lalenguaoral(fonemas).Entreellasexiste unarelaciónarbitraria,aunquelosalfabeti- zadoslapercibimoscomonatural.Ningu- nadeestasdosunidadestienesignificado aisladamente pero sirven para distinguir significados: entre dos cosas tan distintas como sal y sol, la diferencia es de una sola letra.Ademásderepresentarlosfonemas congrafemas,lapalabraescritaconservael ordendelosfonemasdelalenguaoral:so- layolassonpalabrasdiferentesapesarde contenerlosmismosgrafemas.Compren- dereseprincipioalfabéticoesdelomásdi- fícilqueharáelniñoensuaprendizaje.Pe- ro hay más, porque apenas lo intente usar deberá aprender que el paralelismo entre grafemasyfonemasnoesperfecto.Lacon- versióndefonemasengrafemassolosirve paraproducirescrituraortográficaenunas pocas palabras –por ejemplo dedo– en las que hay una relación un fonema-un gra- fema.Peronoalcanzasiquieraparaescri- bir mamá, que oralmente tiene cuatro fo- nemasperoseescribeconcincografemas (cuatroletrasyunatilde),nicepillo,zorro, choza,hielo,queja,guiño,rey,raya,etc.Co- nocerlascorrespondenciasfono-gráficas tampoco alcanza para distinguir Morade mora, puesto que las mayúsculas son sólo diferencias gráficas. Por otra parte, ape- naselniñointenteescribirmásdeunapa- labra se enfrentará con el problema de la segmentación o espacio entre ellas, que también obedece a convenciones absolu- tamentearbitrarias,tantocomoescribirde izquierda a derecha y de arriba a abajo. Y sideseaescribirunaoraciónsencilla–por ejemplo:¡Tequiero!–seenfrentaráconque los signos de entonación y de puntuación cambian el significado de los enunciados, peronosecorrespondenconunsólofone- masinoconunaentonaciónqueseprodu- cejuntoconlosotrosfonemas.Porúltimo, losniñostienenqueaprenderareconocer las palabras con las variaciones de forma decadaletra(imprenta,cursiva,etc.)ydes- cubrirqueelalfabetoesunsistemaestable (1) pero que las correspondencias con los fonemastienenvariacionesdialectales. Diferentes posturas Leernoesconvertirgrafemasenfonemas niescribireselresultadodelaconversión inversa. Pero para leer y escribir es nece- sario conocer el principio alfabético. Las investigacionesdelasúltimasdécadasso- breeldesarrollodelaconcienciafonológi- ca (phonological awarness) muestran que lacapacidaddedistinguirfonemasdentro deunapalabranoesunconocimientona- tural.Lasegmentacióndelaemisiónorales posibleparaloshablanteshastaelnivelde lasílaba,peroesonoocurreconlapercep- cióndelfonema.Sobreestehechoexisten posicionesteóricascontrapuestas. Por un lado, los estudios cognitivos asumen que para descubrir el principio alfabético hay quereconocerlarelaciónentrefonemasy grafemasyesonoesposiblesintomarcon- ciencia del fonema (2). En este marco se han desarrollado innumerables trabajos enelextranjerocomolosdeAlvineIsabe- lleLiberman,CharlesPerfetti,KeithStano- vich,SylviaDefiorentreotros;yenArgenti- nacomolosdeAnaMaríaBorzone,Ángela SignoriniySusanaGramigna.Losestudios en esta línea son de origen anglosajón pe- rosehanreplicadoenotraslenguascomo sueco,francés,italianoyespañol,enniños preescolares,delosprimerosgradosytam- biénenadultos.En1979,JoséMoraisysus colaboradoresrealizaronunestudiocom- parativo entre dos grupos de campesinos de una zona agrícola pobre de Portugal, unoanalfabetoyotroalfabetizadomásallá de la edad habitual, con el objetivo de ver cómo procesaban la lengua hablada. En- contraron que los adultos analfabetos te- níanundesarrollomuypobreenhabilida- desdesegmentaciónfonológica,mientras que los alfabetizados resolvían las tareas conmenordificultad.Estebuendesempe- ño,segúnMorais,estáligadoalaprendizaje delaescrituraquerepresentainformación fonológica. Estos trabajos reportaron una fuerte correlación entre conciencia fonológica y lectura,quellevóaalgunosinvestigadores aproponerunarelacióncausalentreunay otrayconsiderarquelaconcienciafonoló- gicaesunpredictorimportantedeldesem- peñoenlectura.BorzoneyGramignaseña- lanque“elaccesoalaestructurafonológica ysilábicadelalenguaesresultadonosólo deunprocesodemaduración[…]sinotam- biéndeentrenamiento”(3).Algunosinves- tigadoresconsiderancuestionablelarela- ción causal y también la necesidad de en- trenamientodesegmentaciónsilábica,no así la fonológica que se recomienda como contenidoescolarinicial. Por otro lado, se han realizado inves- tigaciones desde la perspectiva psicoge- nética,comolasdeEmiliaFerreiroySofía Vernon, entre otras estudios mayoritaria- mentemexicanosyargentinos,paraquie- nes la interpretación del proceso es muy diferente:laidentificacióndelosfonemasy surelaciónconlosgrafemasnoseconside- raproductodeunentrenamientosino una construcción conceptual que se desarro- lla junto con el conocimiento del sistema de escritura, como modo de responder al problema de qué cosa representa (la es- critura)ycómolohace.El“análisisevo- La educación en debate Suplemento#52 ¿Cómo se aprende a leer? por Marta Zamero* julio 2017 d
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    II | Laeducación en debate #52 ¿Cómo se aprende a leer? lutivo de las segmentaciones gráficas en los niños muestra las dificultades que tienen para aceptar una segmentación que tiene mucho de arbitrario y que vio- lentalasnocionesprealfabéticasde‘pala- bra’”,sostieneFerreiro(4). Ferreiro(5)proponequeeslaescritura alfabéticalaqueobligaaadoptarunaacti- tudanalíticaconrespectoalhabla.Inves- tigaciones con niños hispanohablantes muestran que estos identifican determi- nados segmentos de lo dicho como “can- didatosaserpalabras”aunquedesconoz- can su significado. Los niños tienen una noción de palabra como “segmento des- prendible de la enunciación con respec- to al cual la pregunta ‘¿qué quiere decir?’ tiene sentido. El enfrentamiento con la escritura –la escritura tal como existe so- cialmente– genera un conflicto con esa nociónpreviadepalabra.Imponeyobliga a aceptar como palabra todo lo que la es- crituradefinecomopalabra”. Una tercera posición Los debates reduccionistas plantean las oposicionesentreestaúltimalíneaylade losteóricosqueimpulsanelentrenamien- to de la conciencia fonológica como pre- rrequisitoparaaprenderaleer.Noobstan- te,debemosconsiderarseriamentequeno hay unanimidad interna entre los cogni- tivistas. Algunos autores consideran que existeunarelacióncausalentreeldesarro- llodelaconcienciafonológicayeléxitoen el aprendizaje de la lectura y la escritura. Otrossostienenque“escausal,aunqueen una forma recíproca: la conciencia fono- lógica es importante para la adquisición de esas habilidades y al mismo tiempo, el aprenderaleeryescribirfavoreceeldesa- rrollodelaconcienciafonológica”(6).Fi- nalmenteotros,comoSignorini(7),sostie- nen que algunas habilidades fonológicas globales como distinguir sílabas y rimas puedenprecederalaprendizajedelalectu- ramientraslashabilidadesmásanalíticas comosuprimir,invertiryagregarfonemas requierendelaexposiciónalaescritura. Por fuera de la habitual dicotomía, existe una tercera perspectiva teórica que ofrece una visión diferente: la con- ciencia fonológica no es requisito ni par- tedelprocesosinoresultadodelaprendi- zaje lingüístico de la lectura y la escritu- ra. David Olson sostiene que los sistemas gráficosquehemosinventadosirvenpara conservarlainformaciónperofundamen- talmenteproporcionanmodelosqueper- miten ver el lenguaje, el mundo y nuestra mentedeunmodonuevo.Elautorinvier- telahipótesistradicionalquedesdeAris- tóteles a Saussure ha subordinado la es- critura a un lugar secundario en relación con el habla y afirma que los sistemas de escrituraproporcionanlascategoríaspa- ra pensar la estructura de la lengua oral y no a la inversa. Junto a Per Linell (8) sos- tiene que la lingüística cree estudiar la lenguaoral,peroenrealidadestudiaprin- cipalmente las propiedades del lenguaje escrito. “La escritura no es la transcrip- ción del habla sino que proporciona un modelo para ella” (9) y es responsable de hacerconscientesdiversosaspectosdela lengua oral, de transformar esos aspec- tos en objetos de reflexión y análisis. Nu- merosos estudios sobre la conciencia fo- nológica de los no lectores han mostrado queeselconocimientodelalfabetoloque vuelve conscientes los fonemas; quienes no están familiarizados con un alfabeto simplemente no los perciben. Pero una vez aprendida la escritura, a las personas alfabetizadas les resulta sorprendente quealguiennopuedaoírloscomponentes alfabéticos en su habla. Aprender a leer y escribirnospermitepensarlaspropieda- desqueenlalenguaoralpermanecenim- plícitas y nos conduce a desarrollar con- cienciasobreesosaspectos. Acuerdos y desacuerdos Lasinvestigacionescoincidenenqueseg- mentar, reconocer o analizar fonemas es un conocimiento meta-lingüístico, es de- cir producto de la reflexión sobre el len- guaje. La diferencia reside en que desde la perspectiva piagetiana esto se explica en el marco de un cambio cognitivo ge- neral, mientras que desde otras perspec- tivas, por ejemplo la de Karmiloff-Smith (10), se considera que obedece a un cam- bio cognitivo en un dominio específico: el del lenguaje. Por otra parte, existe una amplia aceptación respecto del concepto deléxicomentalqueproponenlosmode- los de reconocimiento de palabras escri- tas. Según estos estudios existen dos vías de acceso al léxico mental: una subléxica o fonológica, que convierte grafemas en fonemas para luego acceder indirecta- mente al significado,y una ruta léxica, di- recta,queesunreconocimientoinmedia- to de las palabras que han sido memori- zadasconsuformaortográficacompleta. Aunque Ferreiro plantea una fuerte críticarespectodelaconcepcióndelectu- ra y del tipo de tareas que se proponen en esos estudios experimentales, porque las tareas de identificación de palabras y de pseudopalabras (como trodo, que es po- sible en español pero no existe) se hacen fueradetodocontextosignificativo,sinel marcodeuntextoosituacióncomunicati- va,loquelallevaasostenerquelalectura sereduceasersólounbuendecodificador mientras que la concepción de escritura esladeuncódigodetranscripcióndeuni- dadessonorasengráficas. PorsuparteBorzonecuestionasevera- mente la noción de hipótesis ferreireana ysuexistenciamisma:“Afirmarqueelni- ñoescribesilábicamenteporque‘hacons- truido la hipótesis silábica’ es lo mismo quedecirqueelniñoescribesilábicamen- te.Setratadeunplanteocircularenelque no se especifican variables antecedentes queseancausa,yporlotantoexpliquenel comportamiento”(11). En el aula Porfueradelosreduccionismos,debemos destacar que –excepto Olson que señala una dirección excluyente, de la escritura alalectura–elrestodelasinvestigaciones muestraqueexisteinteracciónoral-escri- to en diferentes sentidos y todas admiten que este conocimiento es crucial en los iniciosdelaalfabetización.Estasposturas impulsan diferentes modos de enseñan- za:losaportespsicogenéticosseasociana unalíneadidácticaconocidacomo“prác- ticas del lenguaje” en la que la lengua no es el contenido central de la alfabetiza- ción sino las prácticas sociales de lectura yescritura.Porsuparte,losestudioscog- nitivosimpulsanmodelosmáscercanosa losmétodosfónicosparalaenseñanzadel sistemadelalenguaescrita,aunquecom- binados con otros componentes de estilo y comunicación. Pero más allá de las ad- hesionesdiscursivas,enlaformacióndo- cente y en la escuela, el escenario actual noesreductibleaesasposturas. Todo modelo de alfabetización de- be considerar los lugares que ocuparán tanto la lengua de la alfabetización (en nuestro caso el español) como la lengua materna del alumno, las variedades ora- lesdecadaunaysudistanciarespectode la lengua escrita. Debe decidir una me- todología para enseñar las relaciones oral-escrito: tiempos, estrategias didác- ticas, actividades de aprendizaje, recur- sos. Esto se topa con dos grandes obstá- culos: por un lado las prácticas alfabeti- zadoras están impregnadas en mayor o menor medida de un prejuicio lingüísti- co sobre la diversidad oral según el cual el alumno debe “hablar bien” como pre- rrequisito para aprender a leer y escri- bir. Por otro lado, los paradigmas teóri- cos permean en los sistemas educativos a través de decisiones políticas sobre el mejorcaminoparaconsolidarelderecho a la alfabetización. En ese marco, la dis- cusión metodológica es insoslayable. Pe- ro en la formación docente argentina se considera mayoritariamente, desde una perspectiva tecnocrática, que las meto- dologíascensuranlacreatividaddocente y se elude esa discusión. Estos dos obstá- culos nos previenen sobre la responsabi- lidad que debemos tener con las teorías que,másalládesudesarrolloenlainves- tigación, producen efectos según el con- texto socio-histórico en el que actúan. Lomásinteresantequepodríaocurriren beneficio de una escuela inclusiva es que evitemosteoríasqueensusderivaciones didácticas plantean prerrequisitos para acceder al derecho de alfabetizarse o lo retrasan.Todasestascuestionesseresis- ten a análisis reduccionistas. g 1.Alisedo,Graciela;Melgar,SarayChiocci, Cristina,Didácticadelascienciasdel lenguaje,BuenosAires,Paidós,1994. 2.CharlesPerfetti,Readingability,Oxford UniversityPress,NewYork,1985. 3.AnaMaríaBorzoneySusanaGramigna,“La segmentaciónfonológicaysilábicaenniñosdepre- escolaryprimergrado”,LecturayVida,1,5,1984. 4.EmiliaFerreiro,“Comprensióndelsistema alfabéticodeescritura”,JoséCastorinayMario Carretero(comps.),Desarrollocognitivoy educación(II),Paidós,BuenosAires,2012. 5.EmiliaFerreiro,“Lasunidadesdelooralylas unidadesdeloescrito”,ArchivosdeCienciasde laEducación,cuartaépoca,Año1,Nº1,LaPlata, UniversidadNacionaldeLaPlata,2007,https:// dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=47287. 6.AnaMaríaBorzone,“Conocimientosy estrategiasenelaprendizajeinicialdelsistemade escritura”,Lingüísticaenelaula,Nº3,Centrode InvestigacionesLingüísticas,FacultaddeLenguas, UniversidadNacionaldeCórdoba,Córdoba,1999. 7.ÁngelaSignorini,“Laconcienciafonológica ylalectura.Teoríaeinvestigaciónacerca deunarelacióncompleja”,LecturayVida. RevistaLatinoamericanadeLectura,1998. 8.PerLinell,Thewrittenlanguagebiasin linguistics,Routledge,Londres,2005. 9.DavidOlson,Elmundosobrepapel, Gedisa,Barcelona,1998. 10.AnetteKarmiloffSmith,Másalládela modularidad,Alianza,Madrid,1994. 11.AnaMaríaBorzone,op.cit. *Investigadora, formadora de docentes y titular de la cátedra de Didáctica de la Lengua y la Literatura III de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. d Sarah Grilo, 2000 (gentileza Galeria Jorge Mara - La Ruche) d
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    La educación endebate | III Leer y escribir mucho por Diego Herrera* “Desconcierto metodológico” E l Equipo Técnico de la Se- cretaría de Innovación y Calidad Educativa, condu- cido por Mercedes Miguel, respondió a las preguntas requeridas por La educación en deba- te. La opción por el armado colectivo de un documento cerrado en lugar de laentrevistacaraacaratalvezindique la actualidad y la dificultad que entra- ña el debate sobre los modelos de alfa- betización que deben implementarse en las escuelas del país. La reticencia a nombrar las teorías en disputa (con- ciencia fonológica y psicogénesis del lenguaje) también parece dar cuenta deesadificultad. ¿Qué diagnóstico hace la Secretaría de Innovación y Calidad Educativa sobre el estado actual de la alfabeti- zacióninicial? Laalfabetizacióninicial,entendidaac- tualmente como un proceso que per- mite el acceso, apropiación y recrea- ción de la cultura escrita, es un apren- dizajecrucial,puesesunodeloslogros más poderosos en tanto marca la tra- yectoria escolar futura de cada alum- no. Para algunos niños y niñas, la alfa- betizacióncomienzaantesdeingresar alaescuela,cuandotienenlaoportuni- dad,ensuentornofamiliar,eneljardín maternal o en otros espacios, de que les lean cuentos u otros textos, los in- viten a jugar con las palabras, los esti- mulenamemorizarcancionesyrimas, y a dibujar y pintar. La alfabetización tambiéntienelugarcuandolesleenlos carteles que hay en la calle o los hacen participar en situaciones de escritura cotidiana(listasdecompras,mensajes, agendar un teléfono o un turno médi- co). Otros niños, en cambio, recién ac- cedenalmundodelaescrituracuando ingresanapreescolaroaprimergrado. Si bien se trata de niños que llegan a la escuela con un bagaje de experiencias muy ricas, entre ellas no se incluye la escritura. ¿Cómo lidian los docentes con esta heterogeneidaddeexperiencias? En las aulas de primer grado, los do- centes se enfrentan con el desafío (y no con el obstáculo) de acercar el mundo de la cultura escrita a los ni- ños, a quienes les resulta ajena, de en- riquecer ese mundo para los chicos que ya vienen con experiencias pre- vias y de enseñarles a unos y a otros el sistema de escritura. En este senti- do, la Resolución 174/12 del Consejo Federal de Educación que establece, entre otras pautas, considerar los dos primeros años de la escuela primaria como unidad pedagógica, establece un marco normativo para asegurar un tiempo adecuado, que contemple la diversidad de saberes sobre el mundo “ En los últimos años es frecuen- te encontrar chicos que egre- san del nivel primario con difi- cultades para leer y escribir en forma convencional. Décadas atrás no teníamos ese problema”, se- ñala María Inés Oviedo, profesora en LetrasylicenciadaenEnseñanzadela Lengua y la Literatura. Desde 2009, es docente en la Universidad Pedagógica (UNIPE)y,bajoladireccióndeCaroli- na Cuesta, forma parte de un proyecto deinvestigaciónsobrealfabetizacióny fracasoescolarenlaProvinciadeBue- nosAires. Antes de comprender las causas de estas nuevas dificultades en los procesos de alfabetización, la inves- tigadora cree necesario dar cuenta de la incidencia de distintas orientacio- nes de las políticas educativas públi- cas. “En nuestro país –sostiene–, hay dos grandes grupos de especialistas que se apoyan en teorías que han sido formuladas desde la psicología expe- rimental: psicogénesis y conciencia fonológica. A partir de cada una de ellas, se realizan distintas construc- ciones didácticas.” Aunque Ovie- do no considera que una teoría sea mejor que la otra, en la Provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal ha predominado la construcción di- dáctica sostenida en la psicogénesis: las prácticas del lenguaje. De acuerdo con la investigadora, esta realidad difiere de lo que suce- de en otras provincias del país, pero también de las políticas alfabetiza- doras que asumió el Instituto Nacio- nal de Formación Docente (INFoD) a partir de 2008 y 2009: “El INFoD, con incidencia en todo el territorio nacional, adoptó el llamado enfoque equilibrado, que, si bien no está liga- do puramente con la conciencia fo- nológica, dialoga mejor con esta tra- dición y habilita una más clara ense- ñanza de la relación entre grafema y fonema”. En este escenario, opina Oviedo, la disputa dentro del campo de la al- fabetización tiene su eco en la polí- tica pública. Al no postularse una lí- nea unificada, el INFoD sostiene el enfoque equilibrado mientras que la Dirección de Educación Primaria ha- ce lo propio con el enfoque psicoge- nético. Así, el Estado es el primer lu- gar en el que se presentaría un cierto desconcierto metodológico y que se traduciría en una desestabilización de las prácticas docentes. Aunque el desconcierto metodológico es una constante en las aulas bonaerenses, la investigadora cree que es necesa- ria una investigación más profunda para saber si esto es causa directa del fracaso escolar. SibienOviedonocuestionalavali- dez de la teoría psicogenética, obser- va que la construcción didáctica ba- sada en ella ha tenido algunos efectos de la escritura con que ingresan los ni- ños a la escuela. ¿Con qué herramientas cuentan los alfabetizadores para llevar adelante sutarea? Los recursos materiales con los que cuentan las escuelas del país (muchos librosdegrancalidadliterariayestéti- ca, de diversos autores, géneros y for- matos,computadoras,programasedu- cativos de calidad, diversos recursos digitales,etc.)constituyeninsumosin- valorables a la hora de encarar ese de- safío.Encuantoalasherramientaspa- ra detectar problemas de aprendizaje, los Institutos de Formación Docente de todo el país incluyen en sus diseños curriculares contenidos que abordan distintas dificultades de aprendizaje no sólo vinculadas al dominio del sis- tema de escritura, sino también al de- sarrollo del habla, del cálculo, a la pro- nunciación de algunos sonidos o fone- mas de nuestra lengua, entre otros. El abordaje de estos contenidos y el aná- lisis de casos capacitan a los futuros docentes para detectar dificultades y, en consecuencia, hacer las derivacio- nes necesarias al gabinete psicopeda- gógico. En caso de que la escuela no cuente con este servicio, los docentes están en condiciones de recomendar a los padres la consulta con un pediatra. ¿El debate entre psicogénesis del lenguaje y conciencia fonológica es productivo? ¿Cuál es la política del Ministerio de Educación de la Na- ción para mejorar los resultados del procesodealfabetización? Los Núcleos de Aprendizaje Priorita- rios(NAP),acuerdosfederalesbásicos a partir de los cuales cada jurisdicción del país formula sus diseños curricu- lares, postulan saberes alfabetizado- res que están en la base de cualquier enfoque que promueva, desde el ini- cio de la escolaridad, la comprensión y la producción oral de textos, la lec- tura y escritura de textos, y la lectu- ra y escritura de palabras. Para que el proceso de alfabetización se desarro- lle adecuadamente, será necesario un trabajo equilibrado con los textos y con las palabras desde el inicio. Esto es, leer y escribir muchos textos des- de el primer día (en situaciones en las que inicialmente el docente lee en voz altayescribeloqueloschicosledictan paracederlesgradualmentelarespon- sabilidad) y abordar la enseñanza de la lectura y escritura convencional de palabras, también desde el primer día. Sin la lectura y escritura de textos, pa- ramuchísimosniñosqueprovienende contextosenlosqueestasprácticasno formanpartedesucotidianidad,laen- señanza del sistema pierde funciona- lidad y perspectiva y, por lo tanto, sig- nificatividad. A la inversa, si el trabajo se focaliza exclusivamente en los tex- tos,seretrasaellogrodeautonomíaen esos procesos. Así, las propuestas que desarrollamos entrelazan de manera equilibrada la enseñanza de los distin- tos saberes involucrados en la alfabe- tización, lo que implica poner en jue- go estrategias didácticas adecuadas a laespecificidaddecadauno,dadoque, por ejemplo, el desarrollo de la com- prensión requiere estrategias distin- tas de las orientadas a la producción de textos o al desarrollo de habilida- des para leer y escribir palabras o a la ampliación del vocabulario. g *Integrante del equipo editorial de UNIPE. negativos en los procesos de alfabeti- zación: “Notamos que esta línea pro- pone un trabajo global con los textos para luego llegar al trabajo de carác- ter más sintético, que es el conoci- miento de la correspondencia entre grafemas y fonemas, entre letras y so- nidos. Esta propuesta, aunque luego se dijera que no era su propósito, ter- minó generando una conmoción del rol docente”. Es decir, bajo el supues- to de que el niño descubre el princi- pio alfabético a partir del contacto con el texto, se habría descuidado el rol del docente como “enseñante” y, en su lugar, habría predominado su rol de “facilitador”. “Muchos docentes siguen el enfo- que hegemónico de prácticas del len- guaje e incluso hay una gran pasión porél,sustentadoenundiscursomuy democrático: todos los niños tienen saberes y son capaces de aprender y de construir conocimiento”, describe Oviedo. Pero advierte que si esta idea se lleva al extremo “no haría falta la enseñanza directa. Incluso –agrega–, en algunas clases de formación do- cente, se llega a plantear que la ense- ñanza estaría obstruyendo ese proce- so autónomo de construcción del sis- tema de escritura”. Esta adhesión a un diseño curricu- lar sustentado en la psicogénesis, ar- gumenta la investigadora, contrasta con lo que sucede en las aulas: “A la hora de alfabetizar muchos docentes notan que algo falta y, entonces, co- mienzan a hacer misturas de meto- dologías”. Y se pronuncia: “La lengua es una construcción cultural, históri- ca, que ya está codificada. Es muy di- fícil que un niño alcance a descubrir y construir por sí mismo todas las ar- bitrariedades de un sistema cultural que lleva cientos de años formándo- se. Mi posición es que algo de inter- vención debe existir para poder reve- lar estas arbitrariedades”. “El debate entre psicogénesis y conciencia fonológica que se dio a fin del año pasado fue algo caricatures- co. Parecía que la conciencia fono- lógica fuera más o menos la dictadu- ra y la psicogénesis, el progresismo kirchnerista. En realidad, durante el kirchnerismo convivieron los dos pa- radigmas”, subraya Oviedo. Además, se encarga de matizar diferencias: “En el debate parecería que las dos teorías no tuvieran puntos de contac- to, pero en sus construcciones didác- ticas sí los tienen. Ambas presentan como indispensable el trabajo con textos completos que tengan senti- do, con la biblioteca y con el nombre propio”. g D.H. Equipo Técnico de la Secretaría de Innovación y Calidad Educativa María Inés Oviedo, docente e investigadora
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    Staff UNIPE: Universidad Pedagógica Rector Adrián Cannellotto Vicerrector CarlosG.A. Rodríguez Editorial Universitaria Directora editorial María Teresa D’ Meza Editor de La educación en debate Diego Rosemberg Redactor Diego Herrera IV | La educación en debate #52 ¿Cómo se aprende a leer? Del problema a las recetas “Es grave, no pueden alfabetizarse” A ugusto del Cueto, maestro de segundo grado en la Escuela Primaria N° 19 de Villa Sol- dati,pierdelamiradaysepre- gunta:“¿Cuántasfamiliasquehacecin- cuentaañosconversabanenlacenahoy ven la tele?”. Da por obvia la respuesta ylacompleta:“Nohablardequéhicis- teenlaescuela,odecómofuetudíade trabajosondeteriorosmássocialesque de la escuela. Para alfabetizar mejor y hastaparaaprendermejormatemática, debería haber clases de expresión cor- poralyoraldesdeprimergrado.Unchi- coquenosabecómocontartequéhizo elfindesemana,difícilmentepuedaex- plicarcómopensóunacuenta”. ¿Cuáles son los principales obstácu- los que se presentan al momento de alfabetizar? Creo que hace falta que tanto los que están en la academia como en el go- bierno empiecen a tomar a los maes- tros como protagonistas del proceso dealfabetización,ynocomogenteque llevaadelantelasinstruccionesqueles mandandeotrolado. ¿El debate entre psicogénesis y con- cienciafonológicaesproductivo? La teoría que surge de la investigación deEmiliaFerreira,lateoríadelapsico- génesisdelaescritura,eslaquemedejó más conforme para poder leer qué es- tápasandoconloschicosquehacensu proceso de alfabetización. Lo que pa- sa cuando no tenemos ninguna teoría que sustente nuestras prácticas es que terminamoshaciendoloquenosdicen otros o lo que intuimos correcto. Creo que deberíamos tener claro cuál es la teoríaquevaaguiarnuestrasprácticas yasípensarmejoresintervencionespa- “ Peseaquemuchasveceslasfami- lias no apoyen y los chicos vayan tres veces por semana a la escue- la,¿quéhacemosenelaulalosdías quesívan?Sino,todorecaeenellamen- to de lo social y, si el chico no aprende, esporloquepasaenlacasa.Laclavees pensar también qué hacemos en cla- se”, reflexiona Rosa Lugo. Retirada de sus tareas en los niveles primario y se- cundario,ladocentemantienesucáte- dra de Alfabetización Inicial en el Ins- titutoSuperiordeFormación Docente N°112deSanMiguel.Tambiéntrabaja comocoordinadoradelTallerdeLectu- rayEscrituraenlaUniversidaddeJosé C.Pazyescapacitadoradocente. “Eldebateentrepsicogénesisycon- ciencia fonológica es bienvenido. Hay un problema muy grave que no se pue- deobviar:losmismoschicosquemane- januncelularounacomputadora,llegan alaescuelaynopuedenalfabetizarse”, evalúaLugo.Poreso,proponerepensar lasprácticasdocentessinprejuiciosteó- ricos:“Discutamossilasteoríasaportan algoaqueelchicoaprendaaleeroescri- bir.Yosiempreenseñétodaslasperspec- tivasporquenosoyfundamentalistade unalínea.Paraserunprofesordeestra- tegias,hayquetenertodosloselementos paradespuésdecidirquétomar”. En su rol como docente de la mate- ria Alfabetización Inicial, Lugo desa- raqueloschicospuedanavanzarensus hipótesisylograrlaalfabetización. ¿Hay lugar para que cada docente elaboresusprácticas? Uno de los problemas que noto en compañeros, y que también atravesé yo, es que se hace oficial la psicogéne- sis y todos tenemos que ser psicogé- neticos.Elenfoquellegaalasescuelas como “la receta para aplicar”. El tema es que la psicogénesis no es un méto- dodealfabetización;esunateoríaque explica los procesos por los que pasa una persona desde que empieza a ela- borar teoría sobre qué es la escritura hasta que termina escribiendo con- vencionalmente. ¿Qué problemas surgen cuando un docenteselimitaa“aplicarrecetas”? Cuando tomamos la psicogénesis co- mo método de enseñanza, caemos en frases hechas como “se aprende a es- cribir escribiendo”. A veces llevamos esoalextremoypensamosquehayque dejar solos a los chicos. Pasa también con las mesas de libros: si ponés qui- nientos libros alrededor del chico y no intervenísdeningunamaneraparaque seacerqueaellos,novaapasarnada. ¿Esciertoquelapsicogénesisrepro- duce desigualdades sociales en el aprendizaje? Leí esa crítica y me parece de una ig- norancia suprema. Es echarle la culpa de por qué un niño no aprende a una teoría que explica justamente cómo se aprende. Creo firmemente que to- dos los chicos pueden pensar, sean de la clase social que sean, y que la escue- laeslainstituciónencargadadeacom- pañar el proceso de construcción de pensamiento. La psicogénesis nos da armas para entender a los chicos y lo- grar que ellos mismos vayan constru- yendo su alfabetización y su aprendi- zaje.Piensoqueloquemolestaavarios quecriticanlapsicogénesisesquebus- caqueloschicosseanautónomos,sean librescuandopiensan,queconstruyan suspropiasideas,queaprendanellosa buscarlassoluciones,ynoquelasbus- quen en los adultos. Me imagino tam- biénaalguiendiciendo:“Loschicosno aprenden más Sociales porque ahora se estudia a través de problemas en lu- gar de darles un mapa para que apren- dandememoria”.g D.H. rrollasuperspectiva:“Vemoslosméto- dostradicionalesdelsigloXXycómoera elcontextosocioculturalquehabilitaba esasprácticas.Despuésvemosenfoques actuales: la psicogénesis, la conciencia fonológicayelmétodoequilibrado”.La docente también se preocupa para que lasherramientasteóricasseanconfron- tadas con el trabajo en el aula: “A nues- trasestudianteslespedimosqueelabo- ren clases y leemos muchos registros y experienciasdeaula.Nonoslimitamosa mostrarlesunaseriedeactividadespara quehagan.Laideaesquepuedanfunda- mentarsusprácticas.Miramoslibrospa- raqueveanquépuedenusar,quépueden modificar. La idea es que no hagan una actividadsóloporquelodigoyo”. Para Lugo, es fundamental que los docentestenganenclaroqueestánen- señando un artificio: la lengua escrita. “Esta lengua –argumenta– no se ad- quiere por contacto, como pasa con la oralidad. Entonces, hay que intervenir y pensar cómo vamos a enseñar.” Ade- más,adviertesobreelpeligrodenocon- siderar los distintos tiempos de apren- dizaje de los niños: “En el aula se ve mucho que hay docentes que deciden seguirconloschicosqueregistran.Los otrosnoaprenden,peropasandeañoy quizátodavíanoleen”.g D.H. AugustodelCueto,maestro RosaLugo,formadoradocente Estrategias múltiples “Hay que ver a la persona que tenemos delante. Cada uno es una entidad particular, tiene una problemática particular y se apropia del conocimiento de una forma parti- cular. Por otra parte, hay que sentarse y estudiar. No hay ninguna receta. Hay múlti- plesestrategiasqueunapuedeaplicarparaqueunchicosepuedaconectarconlalec- turaylaescritura.Hayqueempezarapensarenquéesloquequierolograr.¿Paráqué hacemos las actividades? En algún momento seguramente mezclaremos herramien- tas de psicogénesis y de conciencia fonológica. Va a haber una transición en la que el nenevaanecesitarqueleseñalencosassobresupropiaescritura.Elejedeberíaserla educación y no si estamos a favor o en contra de tal o cual teoría. Llevo 22 años en la docencia y pasé por un montón de diseños. Me doy cuenta de que cuesta poner en el centrolaeducación.”(FernandaChernis,docentedelaEscuelaPrimariaN°2,laEscue- laSecundariaN°4,yelProfesoradodeEducaciónPrimaria,todosdeCarlosCasares)