EXÉGESIS DE
HECHOS 2:1-13
Por
Balbier Martínez Méndez
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INTRODUCCIÓN
El pasaje de Hechos 2:1-13 es básico en la doctrina cristiana por los
acontecimientos que allí se relatan. Muchos sermones se han predicado, y
también varios libros se han escrito basados en este hermoso pasaje. Fácilmente
se pueden evidenciar acontecimientos tales como: el cumplimiento de la profecía
del profeta Joel sobre el derramamiento del Espíritu Santo, el cumplimiento de la
profecía del Señor Jesús de mandar al Consolador; el nacimiento o inauguración
de la Iglesia Cristiana, la manifestación del don de lenguas como señal del
bautismo en el Espíritu Santo, etc. También se nota la marcación del comienzo de
la proclamación del evangelio para todos los hombres.
Los 120 perseveraban unánimes en la meditación de la Palabra y en la oración. El
Señor Jesús le había dicho que no se fueran de Jerusalén hasta que la promesa
de la venida del Espíritu Santo les fuera cumplida; el periodo de espera estaba por
cumplirse. Ellos sabían también que Dios, por medio del profeta Joel, le había
prometido el derramamiento del Espíritu Santo.
EL PENTECOSTES
El día de Pentecostés es el nombre en el Nuevo Testamento para la Fiesta de las
Primicias del Antiguo Testamento (Dt. 16:10).
Se llama así porque sucedía siete semanas después de la Fiesta de las Primicias
(Lv. 23:10), la cual simbolizaba la resurrección.
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Pentecostés viene del griego y quiere decir “cincuenta”. Este nombre se adoptó
porque la fiesta se llevaba a cabo cincuenta días después de las cosechas (Lv.
23:16). Era una de las tres grandes fiestas anuales a la que cada varón judía tenía
el deber de asistir (Dt. 16:16); las otras dos fiestas nacionales eran: los Panes sin
Levadura, y la Fiesta de los Tabernáculos. Esta fiesta se celebraban para recordar
la promulgación de la Ley en Sinaí; Dios se manifestó este día para que los judíos
estuvieran conscientes de Su autoridad divina (Earle S.F.:33).
Era la fiesta más popular del año judío. Fue un día oportuno escogido por Dios
para que los discípulos empezaran a dar testimonio del evangelio del Señor
Jesucristo. También era un día que se llamaba de los primeros frutos, porque se
celebraba la cosecha, y la observancia de la misma incluía la presentación al
Señor de dos panes hechos del trigo maduro (Erdman 1974: 34).
Pentecostés fue la inauguración de una nueva época, este puede ser el significado
de este memorable día, porque se inició una nueva era, la era del Espíritu Santo.
Dios mismo estaba inaugurando el día del comienzo de la iglesia; estaba
manifestando su poder y su amor a sus hijos a través de su Santo Espíritu.
EL ESPÍRITU SANTO
Hubo una gran diferencia en la manera como descendió el Espíritu Santo sobre el
Señor Jesús y la manera como descendió sobre los discípulos en Pentecostés.
En Cristo descendió en forma de paloma (Mt. 3:16; Jn. 1:32,33). La paloma
simboliza la pureza y la paz (Gn. 8:8-11). Pero en los discípulos descendió a
manera de lenguas repartidas como de fuego. En los cristianos hay pecado, en el
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Señor Jesús no hubo tal cosa. El fuego habla del juicio de Dios contra el problema
del pecado. Los creyentes tuvieron que experimentar el fuego purificador para
iniciar su ministerio en favor de la proclamación del evangelio (Harrison 1974: 13).
El derramamiento del Espíritu Santo, anunciado por el profeta Joel, fue la
característica que tuvo lugar en el día de Pentecostés, y no la profecía de Joel
completamente cumplida.; pues aún no había sangre y fuego, tampoco se ha
vuelto el sol en tinieblas ni la luna en sangre (Harrison 1984: 17).
El Señor Jesús les había prometido a sus discípulos que, después de su partida
de este mundo, les manaría el Espíritu Santo, el Consolador (Lc. 24:49; Jn. 14:16;
15:26; 16:7). No es que el Espíritu Santo no estuviera en la tierra; sí estaba aquí,
pero no moraba en los hijos de Dios en forma permanente. No se debe pensar que
en Pentecostés vino por primera vez el Espíritu Santo por primera vez a la tierra;
en todos los tiempos ha comunicado vida y ha dado dirección, fortaleza y santidad
al pueblo de Dios. Pero en esta ocasión iba a quedarse en los creyentes para
siempre. Iba a revestir a los creyentes de su poder para que fueran testigo fieles
del Señor Jesús. También comenzaría a actuar en el mundo para convencerlo de
pecado, de justicia y de juicio (Jn. 16:8).
A la era que viene desde Pentecostés hasta la actualidad la han denominado la
dispensación del Espíritu Santo, y con mucha razón porque hoy etá activo
constantemente llevando pecadores a los pies del Señor Jesucristo. Todo lo que
los cristianos han hecho en pro del evangelio ha sido porque el Espíritu Santo ha
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obrado en sus palabra y hechos. Y también gracias al Espíritu Santo el mundo aun
no llega a su fin, probablemente a esto se refiere el apóstol Pablo en 2
Tesalonicenses 2: 6,7.
EL DON DE LENGUAS
Hay un gran contraste entre lo que sucedió en Pentecostés y la confusión de
lenguas que sucedió en Babel. Lo del Babel fue un castigo de Dios a la soberbia
del hombre; en Pentecostés Dios mandó su Espíritu para bendición de sus hijos.
A la luz del Nuevo Testamento se hace evidente que había dos clases de lenguas:
una consistía en la facilidad de expresarse en una lengua desconocida y que no
se había estudiado con anterioridad. La otra consistía en una manera de hablar en
estado de éxtasis. Está última consistía en una especie de exclamación
carismática como respuesta a la acción del Espíritu Santo. Probablemente el
fenómeno de Pentecostés incluya a los dos tipos de lenguas mencionadas
(Flanagan 1965: 19).
La capacidad para hablar en una lengua extraña no estudiada fue un don
concedido por Dios para un propósito específico. Fue exactamente la preparación
que los discípulos necesitaban para la misión de testificar entre una multitud de
todas partes del mundo, que venían a la fiesta para cumplir con una obligación
religiosa. Esto hizo posible que el testimonio cristiano se pudiera dar en solo día a
diferentes naciones y lenguas (Erdman 1974: 35). El don de lenguas convenció a
muchos oyentes de la realidad del mensaje del evangelio cuando los discípulos
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empezaron a hablar de la salvación que viene a través del Señor Jesucristo. En
Pentecostés no se necesitaba de intérprete, como sucedió después en la iglesia
de Corinto (1 Co. 12-14).
Pero la manifestación del don de lenguas no convenció a todos los presentes de la
fiesta. Pues algunos decían que los discípulos eran unos charlatanes y que
estaban ebrios, llenos de mosto. La verdad de la Cruz para muchos es locura,
incluso para los sabios; su sabiduría les cierra su entendimiento y no aceptan el
milagro que Dios puede hacer en sus vidas a través del Señor Jesucristo. Hay
muchos que no creen a pesar de las pruebas de la verdad.
EL LUGAR DE REUNIÓN
La ciudad donde ellos e estaban era Jerusalén, esta ciudad era la capital religiosa
del pueblo judío. Pero el lugar específico donde los discípulos estabanera en una
casa, seguramente era el aposento alto. Esto sucedió un domingo por la mañana,
estaban con su corazón puesto en Cristo, en espera del cumplimiento de la
promesa que les había hecho el Señor Jesucristo. Un lugar, tiempo y actitud así
son propicios para recibir las bendiciones de Dios (Erdman 1974: 34).
De repente el lugar se estremeció por el viento y el ruido, esto indicaba la
presencia del Espíritu Santo. Con su poder vigoroso, misterioso, pero invisible, se
hacía sentir en el lugar y en todos los allí presentes (Idem.).
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EL TEMA DEL MNSAJE
La grandeza de Dios fue el tema que estuvo en los labios de los discípulos en el
día de Pentecostés. Debió ser una erupción de jubilosa alegría, una manifestación
de la felicidad que se siente por la revelación salvífica de Dios, que vino al mundo
a través del Señor Jesucristo (Kursinger 1985:54).
La maravillas de Dios eran comunicadas a todos los presentes en su propia
lengua. Por lo menos se escuchaban catorce lenguas o idiomas diferentes, sin
embargo, al mensaje de salvación era comunicado a cada uno de los presentes en
su propia lengua, de tal manera que el mensaje era comunicado con claridad, para
que no tuvieran excusa de no haber entendido lo que Dios quería comunicarles.
Pero lo triste es que unos se burlaban del mensaje de la salvación que ofrece el
Señor Jesucristo (Hch. 2:13). Estos no entendían la predicación porque tenían su
mente cerrada a la Palabra, por lo tanto no estaban dispuestos a glorificar a Dios.
Este modo de reaccionar de la gente es común a todos los hombres que tienen su
mente cerrada a las cosas que son espirituales; los inicuos no entienden el
mensaje del Señor Jesucristo porque su corazón no está dispuesto para ello (1
Co. 2:14).
LOS TESTIGOS
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El acontecimiento de Pentecostés fue para dar a conocer el evangelio a todo el
mundo. A la fiesta asistieron peregrinos de los lugares más lejanos, éstos cuando
volvieran a su tierra llevarían el mensaje a sus parientes y amigos.
Los peregrinos de lejanas tierras hablaban el idioma de su región de origen. Tal
vez conocían el arameo, imprescindible para alternar en Palestina; y un poco de
hebreo para poder asistir a la sinagoga a escuchar la palabra de Dios. Todos ellos
acudieron para investigar aquel alboroto; se quedaron sorprendidos cuando ven
que un grupo de gentiles se dirigen a ellos hablando en su propio idioma. La áreas
geográficas de donde procedían queda claramente definido en el libro de Los
Hechos de los Apóstoles: del este al oeste, con la añadidura de cretenses y
árabes después de la lista general de las diferentes regiones (Flanagan 1965: 20).
LA IGLESIA
La Iglesia era el agente escogido por Dios para la proclamación de una gran
verdad, la verdad del evangelio de la salvación. El episodio de Pentecostés, por
consiguiente, es el primer capítulo de la historia de la Iglesia en cuanto a testigos
del Señor Jesucristo. Este episodio encarna la impresionante acción de que en
todo testimonio fructuoso el poder es del Espíritu Santo y el instrumento es el
mensaje del evangelio del Señor Jesucristo (Erdman 1974: 14).
La iglesia, los creyentes en el Señor Jesucristo, es la reunión de personas de
diferentes clases sociales y de diferentes razas es un solo cuerpo, que es el
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cuerpo de Cristo. Sin lugar a dudas, Pentecostés marca el inicio de la Iglesia, la
cual se encargaría de llevar el evangelio a toda la tierra (Land 1965: 192).
CONCLUSIÓN
Lo que sucedió en Pentecostés aún no ha terminado. Con el mismo poder y por la
predicación del evangelio de salvación, se siguen acumulando almas en el granero
del Señor Jesucristo. El Espíritu Santo sigue obrando en las almas, a través de la
Iglesia la predicación del evangelio a los lugares más apartados.
En todo lo que se ha expuesto, claramente se ve la participación activa del Espíritu
Santo; Dios obrando a través de Él está engrandeciendo la Iglesia, la cual el Señor
Jesús compró con su sangre en la cruz del Calvario..
Es lamentable que muchos cristianos se aferren a experimentar actualmente lo
que sucedió en Pentecostés hace ya más de dos mil años: a toda costa quieren
experimentar el don de lenguas como experiencia indispensable para ser llenos
del Espíritu Santo. La Biblia enseña que cada persona que acepta al Señor
Jesucristo como su Salvador personal sinceramente, es sellado por el Espíritu
Santo en el momento mismo de se conversión (Ef. 1:13; 4:30).
Por lo tanto, el don de lenguas no es señal específica de ser llenos del Espíritu
Santo o de su bautismo. Lo que es indispensable para ser llenos del Espíritu
Santo es una conversión genuina y una vida dedicada constante al servicio del
Señor Jesucristo.
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BIBLIOGRAFÍA
Bruce, F.F. Los Hechos de los Apóstoles en: Nuevo Comentario Bíblico. El Paso,
Texas: Casa Bautista de Publicaciones, 1987.
Carrol, B.H. Los Actos. El Paso, Texas: Casa Bautista de Publicaciones, S.F.
Earle, Ralph. Conozca la Iglesia Primitiva. Kansas City, Michigan: Casa Nazarena
de Publicaciones, S. F.
Erman, Charles E.Hechos de Los Apóstoles. Grand Rapids, Michigan: T.E.L.L.
1964.
Flanagan, H. Neal. Conoce la Biblia: Nuevo Testamento, Tomo 6, Hechos de los
apóstoles. Santander: Editorial Sal-Terrae, 1965.
Harrison, Jaime S. El libro de Los Hechos.Addson, Illinois: VerdadesBíblicas,1984.
Kurzinger, Josef. El Nuevo Testamento y su Mensaje. Los Hechos de los
apóstoles, Tomo I.Barcelona: Editorial Herder, 1985.
Lad, G. R. El Comentario Bíblico Moody. Mateo-Hechos. Chicago, Illinois: Editorial
Moody, 1965.
Trenchard, Ernesto. Los Hechos de los apóstoles. Madrid: Literatura Bíblica, S. F.

Exegésis de Hechos 2.1 13

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    1 INTRODUCCIÓN El pasaje deHechos 2:1-13 es básico en la doctrina cristiana por los acontecimientos que allí se relatan. Muchos sermones se han predicado, y también varios libros se han escrito basados en este hermoso pasaje. Fácilmente se pueden evidenciar acontecimientos tales como: el cumplimiento de la profecía del profeta Joel sobre el derramamiento del Espíritu Santo, el cumplimiento de la profecía del Señor Jesús de mandar al Consolador; el nacimiento o inauguración de la Iglesia Cristiana, la manifestación del don de lenguas como señal del bautismo en el Espíritu Santo, etc. También se nota la marcación del comienzo de la proclamación del evangelio para todos los hombres. Los 120 perseveraban unánimes en la meditación de la Palabra y en la oración. El Señor Jesús le había dicho que no se fueran de Jerusalén hasta que la promesa de la venida del Espíritu Santo les fuera cumplida; el periodo de espera estaba por cumplirse. Ellos sabían también que Dios, por medio del profeta Joel, le había prometido el derramamiento del Espíritu Santo. EL PENTECOSTES El día de Pentecostés es el nombre en el Nuevo Testamento para la Fiesta de las Primicias del Antiguo Testamento (Dt. 16:10). Se llama así porque sucedía siete semanas después de la Fiesta de las Primicias (Lv. 23:10), la cual simbolizaba la resurrección.
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    2 Pentecostés viene delgriego y quiere decir “cincuenta”. Este nombre se adoptó porque la fiesta se llevaba a cabo cincuenta días después de las cosechas (Lv. 23:16). Era una de las tres grandes fiestas anuales a la que cada varón judía tenía el deber de asistir (Dt. 16:16); las otras dos fiestas nacionales eran: los Panes sin Levadura, y la Fiesta de los Tabernáculos. Esta fiesta se celebraban para recordar la promulgación de la Ley en Sinaí; Dios se manifestó este día para que los judíos estuvieran conscientes de Su autoridad divina (Earle S.F.:33). Era la fiesta más popular del año judío. Fue un día oportuno escogido por Dios para que los discípulos empezaran a dar testimonio del evangelio del Señor Jesucristo. También era un día que se llamaba de los primeros frutos, porque se celebraba la cosecha, y la observancia de la misma incluía la presentación al Señor de dos panes hechos del trigo maduro (Erdman 1974: 34). Pentecostés fue la inauguración de una nueva época, este puede ser el significado de este memorable día, porque se inició una nueva era, la era del Espíritu Santo. Dios mismo estaba inaugurando el día del comienzo de la iglesia; estaba manifestando su poder y su amor a sus hijos a través de su Santo Espíritu. EL ESPÍRITU SANTO Hubo una gran diferencia en la manera como descendió el Espíritu Santo sobre el Señor Jesús y la manera como descendió sobre los discípulos en Pentecostés. En Cristo descendió en forma de paloma (Mt. 3:16; Jn. 1:32,33). La paloma simboliza la pureza y la paz (Gn. 8:8-11). Pero en los discípulos descendió a manera de lenguas repartidas como de fuego. En los cristianos hay pecado, en el
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    3 Señor Jesús nohubo tal cosa. El fuego habla del juicio de Dios contra el problema del pecado. Los creyentes tuvieron que experimentar el fuego purificador para iniciar su ministerio en favor de la proclamación del evangelio (Harrison 1974: 13). El derramamiento del Espíritu Santo, anunciado por el profeta Joel, fue la característica que tuvo lugar en el día de Pentecostés, y no la profecía de Joel completamente cumplida.; pues aún no había sangre y fuego, tampoco se ha vuelto el sol en tinieblas ni la luna en sangre (Harrison 1984: 17). El Señor Jesús les había prometido a sus discípulos que, después de su partida de este mundo, les manaría el Espíritu Santo, el Consolador (Lc. 24:49; Jn. 14:16; 15:26; 16:7). No es que el Espíritu Santo no estuviera en la tierra; sí estaba aquí, pero no moraba en los hijos de Dios en forma permanente. No se debe pensar que en Pentecostés vino por primera vez el Espíritu Santo por primera vez a la tierra; en todos los tiempos ha comunicado vida y ha dado dirección, fortaleza y santidad al pueblo de Dios. Pero en esta ocasión iba a quedarse en los creyentes para siempre. Iba a revestir a los creyentes de su poder para que fueran testigo fieles del Señor Jesús. También comenzaría a actuar en el mundo para convencerlo de pecado, de justicia y de juicio (Jn. 16:8). A la era que viene desde Pentecostés hasta la actualidad la han denominado la dispensación del Espíritu Santo, y con mucha razón porque hoy etá activo constantemente llevando pecadores a los pies del Señor Jesucristo. Todo lo que los cristianos han hecho en pro del evangelio ha sido porque el Espíritu Santo ha
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    4 obrado en suspalabra y hechos. Y también gracias al Espíritu Santo el mundo aun no llega a su fin, probablemente a esto se refiere el apóstol Pablo en 2 Tesalonicenses 2: 6,7. EL DON DE LENGUAS Hay un gran contraste entre lo que sucedió en Pentecostés y la confusión de lenguas que sucedió en Babel. Lo del Babel fue un castigo de Dios a la soberbia del hombre; en Pentecostés Dios mandó su Espíritu para bendición de sus hijos. A la luz del Nuevo Testamento se hace evidente que había dos clases de lenguas: una consistía en la facilidad de expresarse en una lengua desconocida y que no se había estudiado con anterioridad. La otra consistía en una manera de hablar en estado de éxtasis. Está última consistía en una especie de exclamación carismática como respuesta a la acción del Espíritu Santo. Probablemente el fenómeno de Pentecostés incluya a los dos tipos de lenguas mencionadas (Flanagan 1965: 19). La capacidad para hablar en una lengua extraña no estudiada fue un don concedido por Dios para un propósito específico. Fue exactamente la preparación que los discípulos necesitaban para la misión de testificar entre una multitud de todas partes del mundo, que venían a la fiesta para cumplir con una obligación religiosa. Esto hizo posible que el testimonio cristiano se pudiera dar en solo día a diferentes naciones y lenguas (Erdman 1974: 35). El don de lenguas convenció a muchos oyentes de la realidad del mensaje del evangelio cuando los discípulos
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    5 empezaron a hablarde la salvación que viene a través del Señor Jesucristo. En Pentecostés no se necesitaba de intérprete, como sucedió después en la iglesia de Corinto (1 Co. 12-14). Pero la manifestación del don de lenguas no convenció a todos los presentes de la fiesta. Pues algunos decían que los discípulos eran unos charlatanes y que estaban ebrios, llenos de mosto. La verdad de la Cruz para muchos es locura, incluso para los sabios; su sabiduría les cierra su entendimiento y no aceptan el milagro que Dios puede hacer en sus vidas a través del Señor Jesucristo. Hay muchos que no creen a pesar de las pruebas de la verdad. EL LUGAR DE REUNIÓN La ciudad donde ellos e estaban era Jerusalén, esta ciudad era la capital religiosa del pueblo judío. Pero el lugar específico donde los discípulos estabanera en una casa, seguramente era el aposento alto. Esto sucedió un domingo por la mañana, estaban con su corazón puesto en Cristo, en espera del cumplimiento de la promesa que les había hecho el Señor Jesucristo. Un lugar, tiempo y actitud así son propicios para recibir las bendiciones de Dios (Erdman 1974: 34). De repente el lugar se estremeció por el viento y el ruido, esto indicaba la presencia del Espíritu Santo. Con su poder vigoroso, misterioso, pero invisible, se hacía sentir en el lugar y en todos los allí presentes (Idem.).
  • 7.
    6 EL TEMA DELMNSAJE La grandeza de Dios fue el tema que estuvo en los labios de los discípulos en el día de Pentecostés. Debió ser una erupción de jubilosa alegría, una manifestación de la felicidad que se siente por la revelación salvífica de Dios, que vino al mundo a través del Señor Jesucristo (Kursinger 1985:54). La maravillas de Dios eran comunicadas a todos los presentes en su propia lengua. Por lo menos se escuchaban catorce lenguas o idiomas diferentes, sin embargo, al mensaje de salvación era comunicado a cada uno de los presentes en su propia lengua, de tal manera que el mensaje era comunicado con claridad, para que no tuvieran excusa de no haber entendido lo que Dios quería comunicarles. Pero lo triste es que unos se burlaban del mensaje de la salvación que ofrece el Señor Jesucristo (Hch. 2:13). Estos no entendían la predicación porque tenían su mente cerrada a la Palabra, por lo tanto no estaban dispuestos a glorificar a Dios. Este modo de reaccionar de la gente es común a todos los hombres que tienen su mente cerrada a las cosas que son espirituales; los inicuos no entienden el mensaje del Señor Jesucristo porque su corazón no está dispuesto para ello (1 Co. 2:14). LOS TESTIGOS
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    7 El acontecimiento dePentecostés fue para dar a conocer el evangelio a todo el mundo. A la fiesta asistieron peregrinos de los lugares más lejanos, éstos cuando volvieran a su tierra llevarían el mensaje a sus parientes y amigos. Los peregrinos de lejanas tierras hablaban el idioma de su región de origen. Tal vez conocían el arameo, imprescindible para alternar en Palestina; y un poco de hebreo para poder asistir a la sinagoga a escuchar la palabra de Dios. Todos ellos acudieron para investigar aquel alboroto; se quedaron sorprendidos cuando ven que un grupo de gentiles se dirigen a ellos hablando en su propio idioma. La áreas geográficas de donde procedían queda claramente definido en el libro de Los Hechos de los Apóstoles: del este al oeste, con la añadidura de cretenses y árabes después de la lista general de las diferentes regiones (Flanagan 1965: 20). LA IGLESIA La Iglesia era el agente escogido por Dios para la proclamación de una gran verdad, la verdad del evangelio de la salvación. El episodio de Pentecostés, por consiguiente, es el primer capítulo de la historia de la Iglesia en cuanto a testigos del Señor Jesucristo. Este episodio encarna la impresionante acción de que en todo testimonio fructuoso el poder es del Espíritu Santo y el instrumento es el mensaje del evangelio del Señor Jesucristo (Erdman 1974: 14). La iglesia, los creyentes en el Señor Jesucristo, es la reunión de personas de diferentes clases sociales y de diferentes razas es un solo cuerpo, que es el
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    8 cuerpo de Cristo.Sin lugar a dudas, Pentecostés marca el inicio de la Iglesia, la cual se encargaría de llevar el evangelio a toda la tierra (Land 1965: 192). CONCLUSIÓN Lo que sucedió en Pentecostés aún no ha terminado. Con el mismo poder y por la predicación del evangelio de salvación, se siguen acumulando almas en el granero del Señor Jesucristo. El Espíritu Santo sigue obrando en las almas, a través de la Iglesia la predicación del evangelio a los lugares más apartados. En todo lo que se ha expuesto, claramente se ve la participación activa del Espíritu Santo; Dios obrando a través de Él está engrandeciendo la Iglesia, la cual el Señor Jesús compró con su sangre en la cruz del Calvario.. Es lamentable que muchos cristianos se aferren a experimentar actualmente lo que sucedió en Pentecostés hace ya más de dos mil años: a toda costa quieren experimentar el don de lenguas como experiencia indispensable para ser llenos del Espíritu Santo. La Biblia enseña que cada persona que acepta al Señor Jesucristo como su Salvador personal sinceramente, es sellado por el Espíritu Santo en el momento mismo de se conversión (Ef. 1:13; 4:30). Por lo tanto, el don de lenguas no es señal específica de ser llenos del Espíritu Santo o de su bautismo. Lo que es indispensable para ser llenos del Espíritu Santo es una conversión genuina y una vida dedicada constante al servicio del Señor Jesucristo.
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    9 BIBLIOGRAFÍA Bruce, F.F. LosHechos de los Apóstoles en: Nuevo Comentario Bíblico. El Paso, Texas: Casa Bautista de Publicaciones, 1987. Carrol, B.H. Los Actos. El Paso, Texas: Casa Bautista de Publicaciones, S.F. Earle, Ralph. Conozca la Iglesia Primitiva. Kansas City, Michigan: Casa Nazarena de Publicaciones, S. F. Erman, Charles E.Hechos de Los Apóstoles. Grand Rapids, Michigan: T.E.L.L. 1964. Flanagan, H. Neal. Conoce la Biblia: Nuevo Testamento, Tomo 6, Hechos de los apóstoles. Santander: Editorial Sal-Terrae, 1965. Harrison, Jaime S. El libro de Los Hechos.Addson, Illinois: VerdadesBíblicas,1984. Kurzinger, Josef. El Nuevo Testamento y su Mensaje. Los Hechos de los apóstoles, Tomo I.Barcelona: Editorial Herder, 1985. Lad, G. R. El Comentario Bíblico Moody. Mateo-Hechos. Chicago, Illinois: Editorial Moody, 1965. Trenchard, Ernesto. Los Hechos de los apóstoles. Madrid: Literatura Bíblica, S. F.