Los animales se caracterizan por ser eucariotas, pluricelulares y heterótrofos. Presentan movilidad, carecen de clorofila y pared celular, y su desarrollo embrionario atraviesa una fase de blástula. Se reproducen sexualmente y poseen tejidos diferenciados. Aunque se desconoce su transición exacta desde protozoos a metazoos, algunos organismos primitivos como Proterospongia, Trichoplax y Xenoturbella muestran características intermedias.