La teoría estructuralista se desarrolló en la década de 1950 como una síntesis entre la teoría clásica y la teoría de las relaciones humanas. Se enfoca en cómo la estructura y comunicación dentro de una organización influyen en su funcionamiento. Los principales representantes incluyen a James D. Thompson, Peter Blau y Burton Clarke. La teoría analiza conceptos como la autoridad, comportamiento, formalización y cómo una organización interactúa con su ambiente.