La escala de maduración social de Vineland mide las habilidades sociales y adaptativas de una persona y es útil para evaluar retrasos en el desarrollo, retraso mental, dificultades del lenguaje o autismo. Mide la independencia social y la responsabilidad social de un individuo. Existen tres versiones del test - una entrevista básica, una ampliada y una para el aula - que evalúan áreas como la socialización, comunicación y autoayuda para niños de 0 a 25 años.