El documento aborda el aumento del uso de plaguicidas en la agricultura y sus implicaciones negativas para la salud y el medio ambiente, proponiendo el manejo integrado de plagas (MIP) como una solución alternativa. Se presentan diversas tácticas para el control de plagas, que incluyen métodos biológicos, microbiológicos, culturales, mecánicos, etológicos y químicos, buscando minimizar el uso de plaguicidas. Además, se enfatiza la importancia de la educación y la experimentación en el campo agrícola para mejorar la sostenibilidad y la salud de los cultivos.