El tenis tiene sus orígenes en juegos similares practicados en la antigua Grecia y Roma, y se desarrolló en Francia en el siglo XIV como "Jeu de paume" donde la pelota se golpeaba con la mano. Más tarde se empezaron a usar raquetas y el tenis moderno se originó en Gran Bretaña en el siglo XIX, cuando se estandarizaron las reglas y surgieron los primeros torneos importantes como Wimbledon.