La evolución histórica de la siderurgia comenzó con la fundición de objetos de cobre hace 6000 años. Desde entonces, se han desarrollado diversos procesos para producir hierro y acero, incluyendo el horno alto en el siglo XIII, el uso de coque en lugar de carbón vegetal en el siglo XVIII, y el desarrollo del convertidor de oxígeno en el siglo XX. Actualmente, los principales procesos para producir acero son el horno eléctrico y el convertidor LD.