El masaje infantil es una forma esencial de comunicación y afecto que proporciona beneficios físicos y emocionales a los niños, promoviendo la relajación y el bienestar. A través del masaje, se mejora la circulación, el sistema linfático y el vínculo afectivo entre padres e hijos. Es importante realizar el masaje en un ambiente adecuado y con cuidado, respetando las contraindicaciones para garantizar la salud y seguridad del niño.