La envoltura de Mycobacterium tuberculosis le permite adherirse, penetrar y persistir en los macrófagos, lo que es importante para su patogénesis. El cultivo de muestras suele realizarse en medios sólidos como agar o huevo y las mycobacterias pueden crecer rápido o lentamente. La resistencia a medicamentos para la tuberculosis ocurre cuando no se completa el tratamiento o este es incorrecto, y afecta principalmente a isoniazida y rifampicina.