Este documento resume los principales mitos y realidades sobre la insulina para el tratamiento de la diabetes. Explica que la insulina no es dolorosa si se aplica correctamente, que aunque a veces se necesite de por vida, también puede ser temporal, y que lejos de complicar la vida del paciente, la insulina evita serias complicaciones a largo plazo. Además, aclara que la insulina no causa ceguera, sino que el mal control de los niveles de azúcar en sangre es el que puede dañar la vista.