El documento es un contrato de arras entre dos partes. La primera parte acuerda vender una propiedad descrita por 200,000 euros. La segunda parte paga 2,000 euros como depósito de garantía. Ambas partes acuerdan firmar la escritura de compraventa dentro de los próximos 30 días, cuando la segunda parte pagará el saldo restante de 198,000 euros. El contrato establece sanciones si alguna de las partes incumple lo acordado.