El modelo de objeto semántico, introducido en 1988, se basa en mejorar la representación del significado de los datos en comparación con el modelo E-R, permitiendo que los objetos reflejen de manera más precisa las percepciones de los usuarios. Este modelo utiliza diferentes tipos de atributos y cardinalidades, además de permitir la creación de objetos semánticos vinculados entre sí para una mejor organización y análisis de datos en entornos de trabajo. También se destaca la comparación con el modelo E-R, enfatizando que, mientras este último se centra en entidades y relaciones, el modelo semántico se enfoca en representar la estructura esencial de los objetos considerados importantes por los usuarios.