Aristóteles fue pionero en establecer un modelo de comunicación que se basa en tres componentes: el emisor, el mensaje y el receptor. Este modelo enfatiza la importancia del contexto y del canal de comunicación, así como el uso de códigos lingüísticos para facilitar la transmisión del mensaje. El estudio de la comunicación ha evolucionado, y modelos más complejos como el de Lasswell analizan los factores de control, contenido y efectos en la audiencia.