La terapia gestalt propone hacer contacto con uno mismo a través de la autenticidad, la autorregulación y la responsabilidad. Se basa en vivir el presente e integrar polaridades como sentir y pensar. Su metodología utiliza experimentos guiados por el terapeuta para promover la vivencia sobre la abstracción. Tiene sus orígenes en el psicoanálisis, la psicología gestalt, la fenomenología y el existencialismo.