La terapia gestalt se basa en el principio del "aquí y ahora", trabajando en la comprensión del presente en lugar de enfocarse en el pasado o el futuro. Se centra en ayudar a las personas a aceptar sus emociones y a generar nuevos recursos para mejorar sus relaciones actuales. Esta terapia podría ser útil en la práctica profesional dependiendo del caso y del compromiso del paciente, usando una aproximación ecléctica que incorpore diferentes teorías según sea necesario.