Este documento describe los orígenes y desarrollo de la balística forense para apoyar las investigaciones criminales. En 1835, Henry Goddard resolvió el primer caso utilizando balística al comparar una bala extraída de una víctima con un molde de balas, lo que llevó a una confesión. Más tarde, el Dr. Paul Jeserich resolvió otro caso al comparar las marcas dejadas en una bala testigo disparada por el arma sospechosa con la bala de la víctima. Richard Kockel