La mononucleosis infecciosa es un síndrome clínico causado principalmente por el virus de Epstein-Barr (EBV), transmitido a través de la saliva. Los síntomas incluyen fatiga, fiebre, faringitis y adenomegalias, y se diagnostica a través de pruebas serológicas como la detección de anticuerpos heterófilos. El tratamiento se enfoca en el manejo sintomático y se desaconseja el uso de glucocorticoides en casos no complicados.