El muralismo mexicano surgió en la década de 1920 impulsado por José Vasconcelos como una expresión artística que enfatizaba lo nacional y mexicano. Los principales exponentes fueron Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, quienes a través de grandes murales abordaron temas como la identidad mexicana, la lucha de clases y la revolución. El muralismo se caracterizó por resaltar lo nacional, popular y revolucionario a través de técnicas como el fresco