El movimiento artístico del muralismo en México se caracterizó por producir grandes obras pictóricas al estilo de frescos en edificios públicos, inmortalizando la realidad mexicana de la época posrevolucionaria y temas socialistas. Sus principales exponentes fueron David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera, quienes crearon murales que expresaban ideologías revolucionarias y sociales a través de figuras y escenas dinámicas llenas de color y emoción.