La natación competitiva consiste en mejorar las marcas personales nadando los cuatro estilos principales: mariposa, el más vistoso con brazos y piernas simétricos; espalda con brazos y piernas alternados; braza, el más lento con movimiento simétrico limitado; y crol, el más rápido sin reglas. Los entrenamientos conducen a la recompensa de competir.