El documento describe el síndrome del ojo seco, clasificándolo según las glándulas y tejidos afectados como deficiencia acuosa, lipídica o mucínica. Explica que se produce por alteraciones en la homeostasis de la película lagrimal y superficie ocular. El tratamiento incluye sustitución de lágrimas artificiales, uso de corticoides tópicos, higiene palpebral y manejo de causas subyacentes.