El documento describe las tres olas o generaciones de terapias de conducta. La primera generación se basó en el condicionamiento clásico y operante. La segunda generación incorporó enfoques cognitivos, dando lugar a las terapias cognitivo-conductuales. La tercera generación se basa en la ciencia de las dos primeras pero también incorpora enfoques contextuales y un énfasis en la relación terapeuta-paciente.