Este libro trata sobre un niño llamado Oliver que tiene problemas de audición. A Oliver le cuesta oír a sus amigos y maestra, lo que le causa tristeza y dificultades en la escuela. Después de varias pruebas, Oliver es diagnosticado con una pérdida auditiva en ambos oídos. La audióloga le receta audífonos a Oliver, los cuales le ayudan a oír mejor y participar plenamente con los demás.