Este documento regula la promoción de la convivencia en los centros educativos de Andalucía a través de la elaboración de planes de convivencia y protocolos de actuación ante situaciones como el acoso escolar o la violencia de género. Establece que los planes de convivencia deben incluir objetivos, normas y actuaciones para mejorar el clima escolar y resolver conflictos de forma pacífica. También regula el derecho de las familias a participar en el proceso educativo de sus hijos mediante compromisos con los centros.