Este documento presenta dos teorías sobre el origen del hombre: 1) la teoría creacionista-fijista-espiritualista, que sostiene que el hombre fue creado por Dios a su imagen y semejanza, con un alma inmaterial; y 2) la teoría naturalista-evolucionista, que considera al hombre como una especie animal que evolucionó biológicamente de otros primates pero que posee características únicas como su postura erecta y gran cerebro. Cada teoría tiene representantes históricos como Santo Tomás