Los guanches eran el pueblo aborigen que habitaba las Islas Canarias antes de la conquista. Vivían principalmente en cuevas naturales y se dedicaban a la ganadería, la agricultura y la pesca para subsistir. Su máxima autoridad era el mencey o guanarteme. En el siglo XV, los españoles conquistaron las islas y se fusionaron con los guanches, dando lugar al actual pueblo canario.