El documento reflexiona sobre la misión de Jesús de traer fuego al mundo, simbolizando la palabra de Dios y el amor evangélico que debemos mantener en nuestros corazones. Este amor, que es universal y proactivo, se manifiesta en acciones concretas y fortalece nuestra vida evangelizadora. Se invita a vivir y compartir la 'palabra de vida' como medio para evangelizar y ser una comunidad viva de fe.