Este documento presenta el relato bíblico de Jesús salvando a una mujer adúltera de ser apedreada según la ley de Moisés. Jesús desafía a los acusadores diciendo "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra", haciéndolos retirarse uno a uno. Jesús luego le dice a la mujer que no la condena y le pide no pecar más. El documento enfatiza que ninguno de nosotros está libre de pecado y debemos tener misericordia hacia los demás en lugar de juzgarlos