El Palacio de Versalles fue construido por orden de Luis XIV para servir como residencia real. Pasó por tres etapas de construcción entre 1661 y 1680, durante las cuales se amplió el palacio y se desarrolló el gran jardín clasicista que lo rodea. En la actualidad, el palacio y sus jardines han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a su importancia histórica y arquitectónica.