El documento habla sobre la vocación del hombre. Explica que Dios creó al hombre para que participe de su vida bienaventurada, y que lo hizo a su imagen y semejanza. También describe cómo el pecado original afectó a la naturaleza humana, dejándola herida e inclinada al mal, aunque Dios envió a Cristo para salvarnos y darnos la gracia.