La pasta se ha elaborado desde la antigüedad en China y se hizo popular en Europa a principios del siglo XIX. Su elaboración moderna comenzó en el siglo XVIII con máquinas y se extendió por Italia, donde se produce industrialmente. La pasta seca se elabora amasando harina de trigo duro y agua, luego se forma, seca y almacena con 12% de humedad. Se cuece en abundante agua hirviendo y se sirve de diferentes formas como bodegón, nouvelle o Dumas para maximizar el sabor.