La realidad aumentada combina lo real con lo virtual para mejorar la educación. Puede usarse en revistas, dispositivos móviles y libros para agregar contenido interactivo que ayuda a los estudiantes a aprender de manera motivadora a través del descubrimiento y la experimentación. Un proyecto exitoso llamado Magic Book permite a los estudiantes ver contenido virtual sobre páginas reales de libros para aprender de una manera inmersiva sobre temas como volcanes y el sistema solar.