Los padres desempeñan un papel fundamental en el desarrollo del lenguaje de los niños. Se recomienda aprovechar las situaciones cotidianas para hablar con el niño y nombrar objetos, partes del cuerpo y actividades. Además, es importante modelar la pronunciación correcta sin corregir al niño y felicitarlo por sus intentos de comunicación. Leer cuentos diariamente también ayuda a mejorar el vocabulario y comprensión del niño.