Este documento discute la relación entre el juego, el pensamiento y el lenguaje. Sostiene que el juego permite a los niños explorar y aprender sin consecuencias, con una conexión débil entre medios y fines. También refleja algunos ideales de la sociedad adulta y prepara a los niños para integrarse. El autor realizó un experimento que mostró que los niños que jugaron libremente antes de una tarea la resolvieron mejor.