Este documento discute la pedagogía y la educación como procesos de contemplar el misterio de la persona humana más que simplemente transmitir conocimiento. Argumenta que la pedagogía debe buscar comprender al ser humano de manera total e integral, incluyendo sus aspectos espirituales y misteriosos, en lugar de reducirlo a su utilidad. También enfatiza que la educación verdadera ocurre a través de la sabiduría popular, las relaciones humanas y la transmisión de libertad, más que por medio de métodos y tecnologías