La enfermedad diarreica aguda en niños se define como la expulsión de tres o más deposiciones líquidas en 24 horas. Es causada principalmente por rotavirus y puede provocar deshidratación. Los síntomas incluyen cambios en la consistencia y frecuencia de las evacuaciones, así como náusea y vómito. El diagnóstico se basa en el contexto clínico y epidemiológico, y se realizan pruebas microbiológicas solo en casos específicos.