El documento define la autenticidad como la capacidad de actuar y hablar de acuerdo con lo que se piensa. Ser auténtico significa ser uno mismo, pensar con convicción y actuar de manera coherente con la realidad y los propios pensamientos. Ser auténtico es importante porque permite comportarse de manera consistente con quien se es, mostrando tanto los aciertos como los errores. Una persona auténtica lucha por valores humanos como la justicia, la igualdad y la libertad.