Las unidades flash USB fueron inventadas en 1998 por IBM como un reemplazo de los disquetes, pero la patente pertenece a M-systems, quien también fabricó las primeras unidades bajo la marca 'disgo'. Estas memorias ofrecen un almacenamiento denso y de bajo costo, aunque son susceptibles a fallos, especialmente si se manejan incorrectamente. Su popularidad ha llevado a múltiples denominaciones coloquiales, como pendrive y memory stick.