La economía mundial está cada vez más interconectada debido al comercio y las inversiones internacionales. Los movimientos económicos entre países pueden incluir comercio, finanzas, tecnología y turismo. La globalización ha creado oportunidades de crecimiento pero también desafíos como el desempleo y la informalidad laboral en algunas regiones. Los gobiernos deben promover la educación, la infraestructura y un ambiente propicio para las inversiones con el fin de generar empleos dignos y sostenibles.