El protorracionalismo surgió entre 1900-1917 como una síntesis entre lo estructural y lo funcional. Se desarrolló después del Art Nouveau rechazando sus formas ornamentales. Se caracterizó por la reducción de la geometría y el uso de nuevos materiales para lograr simplificación y economía. El palacio Stoclet en Bruselas inició este estilo. Uno de sus problemas fue que a veces su simplificación era vista como una postura en contra de la academia, lo que contribuyó a su declive junto con la Primera Guerra Mundial.